Las primeras 20 mil soluciones se levantarían en Soacha y las 20 mil restantes en Mosquera, Madrid, Funza, Girardot, Facatativá y Zipaquirá.
El Distrito y el Departamento de Cundinamarca a instancias del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo acordaron la construcción de las viviendas.
Las primeras construcciones en Soacha estarían listas en dos años. Para tal efecto, el Gobierno Distrital se comprometió a que la Empresa de Acueducto de Bogotá (EAAB) hará los alcantarillados en las zonas donde hará las nuevas edificaciones.
Así lo anunciaron el ministro de Ambiente, Juan Lozano; el acalde mayor de Bogotá, Samuel Moreno, y el gobernador de Cundinamarca, Andrés González, al poner en marcha dos de los grandes proyectos en los cuales avanzarán conjuntamente la capital y la región.
La destinación de lotes en los municipios vecinos para que se construya vivienda de interés social, por un lado representa una de las salidas que tiene el Distrito para enfrentar el grave déficit de vivienda que tiene y por lo cual la administración de Luis Eduardo Garzón se 'rajó'.
Por otra parte, al Distrito le alivia la presión que tiene como efecto del desplazamiento de habitantes de municipios de Cundinamarca hacia Bogotá.
La capital colombiana enfrenta un déficit de 400 mil viviendas . Garzón se había comprometido a construir 70.000 y solo alcanzó a hacer 18.257. Samuel Moreno ha anunciado que hará 100 mil.
Otro de los macroproyectos en los cuales la Nación, el Distrito, la Gobernación y la Corporación Autónoma Regional (CAR) se pusieron de acuerdo fue en completar la financiación que faltaba para hacer obras con las cuales se conseguirá sanear efectivamente el río Bogotá.
Según los cálculos, la descontaminación del río cuesta 2,3 billones de pesos. Pero faltaba financiar la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales Canoas, en Soacha. Esta obra cuesta alrededor de 800 mil millones y comenzaría a hacerse en cuatro años.
Ahora, la Nación, el Departamento, la CAR y el Distrito han acordado que esos recursos saldrán de las transferencias aprobadas por la Nación mediante ley y que tienen como destinación específica el saneamiento del río Bogotá.
En cuanto al resto de dineros, la CAR ya destinó 700 millones para optimizar la planta de tratamiento El Salitre -que limpia un tramo del río- y la adecuación hidráulica de esa corriente hídrica.
El Acueducto, a su vez, ha invertido más de 500 millones en construcciones de canales e interceptores de aguas sucias que caen al río