La revancha de Muriel

La revancha de Muriel

BOCAS entrevistó al delantero de la Selección Colombia, Luis Fernando Muriel 

Muriel

Luis Fernando Muriel, jugador de la Selección Colombia y del Sevilla.

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Laura León

27 de mayo 2018 , 05:05 a.m.

Luis Fernando Muriel (Santo Tomás; 1991) le deja el coche a su papá en la ciudad deportiva del Sevilla antes de comenzar la entrevista. Su padre sabe de coches, porque fue taxista. Y con los 20.000 pesos que traía a casa tenía que vivir toda la familia del delantero durante un día.

Con una sonrisa perenne, Muriel no tiene problemas en mostrar un físico vigoroso, con el torso y la espalda llenos de tatuajes con los nombres grabados en su piel de su abuela, su padre y sus tres hijas.

“Ya comienza el tiempo bueno en Sevilla”, afirma el delantero, en cuyo rostro se dibuja cierta similitud con el mítico Ronaldo, el brasileño campeón del mundo.

De la capital de Andalucía no conoce nada. Su vida transcurre de la ciudad deportiva del Sevilla a su casa en una bonita urbanización donde vivió Diego Armando Maradona cuando fue jugador del Sevilla en 1992. Veintiséis años después, la sonrisa de Muriel se despliega con intensidad en una ciudad deportiva y un club muy cambiados.

En su corazón, un anhelo, el de triunfar con Colombia en el próximo Mundial de Rusia para luego demostrar todo lo que vale en el Sevilla. Hace cuatro años, luego de haber hecho parte del equipo, no entró en la lista definitiva para Brasil 2014. Esta es su dulce revancha.

Reposado y amable, su vida personal y deportiva fluyen con naturalidad en un lenguaje fácil e impecable, donde ya afloran vocablos del español peninsular.

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En Colombia, Muriel fue jugador del Deportivo Cali.

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Laura León

¿Cuáles fueron sus primeros pasos en el mundo del fútbol?
Recuerdo siempre a mi padre. Yo era un niño que apenas gateaba y siempre me recuerdo con un balón. La pelota era mi pasión desde que tengo recuerdos, con cinco o seis años más o menos. Con esa edad entré a formar parte de la Escuela de Santo Tomás y desde ahí recuerdo mis primeros pasos en el fútbol. Ahí empezó todo. Lo recuerdo todo con mucha nostalgia y cariño.

Usted siempre fue bastante precoz en su vida en el fútbol.
Pues sí, así es. Me fui directamente al fútbol europeo sin un paso intermedio por México o Argentina como hacen la mayoría de los compañeros. Jugué unos meses en el Deportivo Cali y ya estaba en Europa. Es más, yo era muy pequeño y no tenía categoría para mí, así que con mi primo monté una guerra tremenda en la escuela para poder jugar con los mayores. Jugué con chicos tres o cuatro años mayores que yo. Tenía seis años y jugaba con los de diez. Al final gané esa guerra, jugué un partido con ellos y el entrenador quedó maravillado. En la Escuela Santo Tomás estuve varios años y después hice un torneo nacional en el que me fue muy bien. Entonces me ficharon para las categorías inferiores del Junior, el equipo grande de la ciudad. Fue algo muy grande para mí.

¿Cuándo se dio cuenta usted de que podía ser futbolista profesional?
Bueno, ya en esta etapa del Junior llegaba el equipo profesional a entrenarse en nuestra residencia de menores y yo ya me veía con la posibilidad de estar con ellos. Veía cómo se entrenaban, cómo vivían cada día… Entonces algo dentro de mí me decía que yo podía llegar a hacer lo que los profesionales hacían. Creo que en ese tiempo empezó a crecer en mí ese deseo de ser futbolista. Es un deseo que no me ha abandonado y que me ha hecho superarme cada vez más en busca de mi actual realidad. Gracias a Dios ahora soy futbolista.

¿Hasta qué punto ha sido importante la familia en su vida?
Muy importante. En mis inicios lo fue todo, sobre todo mi padre, la persona que siempre estaba al lado mío, que me ayudaba en cada momento. De pequeño me veía siempre en todos los partidos. Yo decía que tenía más de tres entrenadores. Porque estaba él y también sus amigos. Ellos me gritaban más que el propio entrenador. Fue muy lindo tener siempre a mi padre preocupándose por mí. Ahora, aquí en España, también lo tengo a mi lado. Él me recordaba cosas que el entrenador ya no me decía. Su figura ha sido clave en mi vida.

En Junior, una lesión estuvo a punto de acabar con su carrera deportiva.
Pues sí. Fue una etapa muy delicada. Tuve una lesión que me obligó a dejar de jugar por un largo tiempo. No me recuperaba y mi entrenador en Junior me dijo que no contaba más conmigo. En ese momento, decidí no volver a jugar más al fútbol. Recuerdo la cara que puso mi padre cuando se lo dije. Yo quería estudiar y no quería jugar más al fútbol. Mi padre no me dijo nada. Me respetó y seguí con mis estudios. Un par de meses después, me visitó un entrenador que había tenido en las inferiores de Junior. Ahora trabajaba para la escuela barranquillera. Me buscó en la casa, pero le dije que no iba a jugar más. Además, tenía que pagarme los desplazamientos a la capital y no teníamos dinero para tanto viaje. Le puse muchos peros, pero él insistió. Ellos me ayudaron con todo, económicamente y en los estudios. Me convencieron y volví. Creo que fue el paso más importante de mi carrera. A los dos años de estar con ellos, en un torneo a nivel nacional salgo máximo goleador. Entonces me fichó el Deportivo Cali.

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El primer equipo en que jugó en Europa fue en el Udinese de Italia.

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Laura León

¿Qué hubiera estudiado si no hubiera sido futbolista?
Me gusta mucho la tecnología, algo por lo que siento inquietud desde muy pequeño. Siempre quise irme por ese lado, por el lado de la comunicación, de la informática… Creo que hubiera sido un buen ingeniero informático.

A Cali llega con 15 años.
Así es. Estuve un par de años en las divisiones inferiores, hasta que me dan la opción de debutar en el fútbol profesional. Fueron meses increíbles en el primer equipo porque pasé de ser un joven de las inferiores a ser la estrella del equipo profesional, al que me adapté de manera increíble. Fueron meses de felicidad, en los que me cambió la vida de manera completa. A su conclusión di el salto a Europa. Hace ocho años ya y fue un salto complicado, gigantesco diría yo. Sin etapas intermedias. Fue una experiencia que me marcó mucho.

¿Le resultó complicado ese salto a Europa?
¿Complicado? No. Más todavía. No fue nada fácil. Yo era un niño y el cambio fue brutal. De compañías, de gente, de cultura, de país… Llegué pensando que todo iba a ser igual que en Colombia. Para nada. Me encontré con un vestuario de hombres que te decían “¿dónde vas chico?”. Tenía que empezar de nuevo otra vez. El apoyo de mi familia volvió a ser fundamental, pero usted no sabe la cantidad de veces que pensé y decidí volverme a Colombia. Mi familia me frenó siempre. Son experiencias y procesos que un futbolista, como persona que es, tiene que superar. Me fui adaptando y logré salir adelante.

¿Qué aprendió de una cultura como la italiana? ¿Habla italiano?
Pues sí. Hablo muy bien italiano porque fueron muchos años allí. De Italia me quedo con su calidad de vida, con la amistad con mucha gente, con su comida, de las mejores a nivel mundial. La verdad es que guardo muy buenos recuerdos de Italia en todos los sentidos. Tanto en mi vida privada como en mi vida como futbolista. Le tengo mucho cariño a esa etapa. Visito Italia de forma constante porque viví muy bien y eso es algo que uno siempre quiere recordar.

¿Ha sentido mucha diferencia entre el fútbol italiano y el español?
El cambio a nivel futbolístico es muy importante. En Italia se juega de otra forma. Allí se trabaja mucho más la táctica que aquí en España. En Italia es mucho más complicado crear jugadas porque se aprende a cerrar los espacios muy bien. En el fútbol español hay otra filosofía. Aquí los equipos tratan de jugar al fútbol. Todos, desde el Madrid o el Barcelona hasta el más pequeño intentan jugar al fútbol. Te encuentras siempre partidos lindos. Como se dice en España, en Italia te lo tienes que currar más. Hay mucha diferencia, sí. Ya estuve en España en Segunda División, pero volver después de tanto tiempo me ha costado, sin duda. En cuanto a la sociedad y al tipo de vida, creo que no hay muchas diferencias. Creo que en España se vive muy bien. Futbolísticamente, este año en España era para consolidar y para aprender. Espero dar mucho más de mí en los próximos años que esté por aquí. Seguramente, los años venideros serán mucho mejores para mí en el aspecto futbolístico.

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Luego jugó en el Granada de España, el Lecce y la UC Sampdoria.

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Laura León

¿Tiene algún gol que recuerde con especial cariño?
Bueno, hay muchos, pero el primero que marqué con Colombia en el Mundial Sub-20 es uno que recuerdo mucho. Mi primer gol con el Sevilla también lo recuerdo con mucho cariño, como el primero que hice con cada club en el que jugué en Italia (Udinese, Lecce y Sampdoria). Mire, hay un gol que recuerdo mucho y es uno que hice con el Lecce a la Roma. Ganamos cuatro a dos en casa y lo recuerdo porque se lo marqué a la Roma y fue una jugada muy linda. Es de los goles que siempre llevo presentes.

¿Algún amigo especial en el mundo del fútbol?
Pues sí. Tengo uno con el que comparto muchas cosas. Es Cuadrado. Tuve la oportunidad de jugar con él un año en el Lecce y ese año vivimos juntos. Su apartamento estaba al lado del mío y las puertas estaban una enfrente de la otra y siempre abiertas. Pasábamos de un apartamento a otro como si fuera el mismo. Era una casa grande para los dos. Nuestras familias se hicieron íntimas y separarnos fue duro. Él se fue a Florencia y yo a Udinese, pero siempre que podemos hacemos lo posible por vernos. En la selección somos íntimos. Es el jugador en el mundo del fútbol con el que he hecho una linda amistad. Luego tengo muchos amigos. Por ejemplo Bacca (ex del Sevilla ahora en el Villarreal) y Giacomazzi (centrocampista uruguayo con el que coincidió en el Lecce). Giacomazzi viene mucho a Sevilla a verme y lo recibo siempre con mucho cariño. Es un trío con el que he empatizado mucho.

Ha citado usted a Carlos Bacca. Un gran goleador que ya estuvo en el Sevilla y que también es de la costa caribe colombiana. ¿Por qué hay tan buenos delanteros en esa zona de Colombia?
Es verdad. A lo largo de los años hemos podido ver cómo esta zona de Colombia da muy buenos delanteros. Pero no solo los de la actualidad. Le puedo recordar a Iván Valenciano, a Iguarán y otros históricos de Colombia que son de esa zona. Hay también otro chico de la zona, Miguel Borja, que también está destacando en el Palmeiras. Son muchos y no quiero dejar a nadie atrás. Esta región es historia del fútbol colombiano, formando parte de grandes selecciones. No sé, creo que hay una magia especial que da muy buenos delanteros cada año en esa zona.

¿Qué hace Luis Muriel cuando no está entrenando o jugando?
Bueno, me gusta estar mucho en casa. Soy de poco salir. Me da pereza pasear o salir a caminar. Fíjese que apenas conozco Sevilla y me han dicho que es una ciudad espectacular. Mi familia conoce mucho mejor la ciudad que yo. Mis amigos vienen y me preguntan por Sevilla y yo la verdad es que no les puede decir nada porque no la conozco. No salgo casi nada. Estoy todo el tiempo con mis tres niñas e intento pasar todo el tiempo posible con ellas. Cuando llegan de la escuela estoy todo el tiempo jugando con ellas y ayudándoles en las tareas del cole. En mis niñas encuentro el refugio cuando las cosas no salen bien. Ellas me reconfortan y siempre que puedo paso el tiempo con ellas.

¿Es usted religioso?
Sí. Creo mucho en Dios. Mi familia también lo es. Somos muy devotos de la Virgen y seguimos las enseñanzas de la Iglesia. En este sentido Sevilla ha sido muy especial.

¿Por qué?
Mire, por su Semana Santa. Se vive con una pasión enorme y eso nos ha impactado mucho. Hemos encontrado una experiencia inolvidable por cómo se vive en la calle la Semana Santa en Sevilla. Para mi madre, en especial, ha sido increíble. Ella es muy devota de la Virgen y ver cómo se vive esa pasión en Sevilla ha sido muy bonito para ella.

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Desde el 2017 es jugador del Sevilla de España.

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Laura León

Toca que nos centremos en el Mundial de Rusia. ¿Cómo afronta usted y su selección esta gran cita?
A nivel personal estoy muy motivado. Es muy importante para mí formar parte de esta selección y disputar un mundial. Me llena de satisfacción y orgullo. Colombia tiene una gran selección, con nombres importantes y que cuenta con una ventaja valiosa.

¿Cuál es esa ventaja?
Pues el hecho de que el 80 % de nuestra selección ya sabe lo que es disputar un mundial, el de Brasil. Eso nos da una experiencia importante, que alimenta nuestra competitividad. Nos conocemos bien, sabemos lo que podemos aportar. Somos fuertes y esta selección, aparte de los grandes nombres que tiene, se ha caracterizado por su unión y amistad. Te encuentras cada dos o tres veces con los muchachos y rápidamente salta una amistad que lo hace todo mucho más fácil. Eso te ayuda a aprender de una manera mucho más rápida. Colombia ha crecido mucho y creo que en este mundial tenemos que revalidar, al menos, lo que hicimos en Brasil. ¡Y por qué no, llegar más lejos!

Recuerdo una entrevista con Bacca, que también jugó en el Sevilla, en la que me dijo que el secreto de Colombia radicaba en que eran como una familia.
Sí, sí, así es. Somos una familia. Es emocionante ir a la selección y encontrarte este gran grupo. No sé cómo será en otros lados, pero para nosotros es un orgullo ir a la selección. Estamos expectantes cuando llegan las convocatorias. El ambiente es impresionante. Compañeros que juegan en equipos grandes nos dicen que nunca han vivido un ambiente como el que se vive en la selección. Todos somos amigos de todos. Es nuestra fortaleza y nos ha ayudado en el crecimiento que Colombia ha tenido en los últimos años. Eso, y que muchos jugadores de nuestro país se han mantenido en la élite mundial en equipos de primera línea y haciendo muchas cosas.

Volvieron en 2014. Siendo un niño creció sin ver a Colombia en el mundial.
Fueron 16 años sin participar en un mundial. Era importante cambiar el rumbo. Recuerdo perfectamente lo primero que nos dijo el profe Pékerman cuando tomó el mando: “Colombia tiene que volver a un mundial sí o sí”. “Mírense a las caras. Con este grupo no podemos quedar fuera del mundial”. Así fue. Nos mentalizamos, nos dimos cuenta de nuestra calidad y lo menos que podíamos hacer era meternos en el mundial. Creo que nos metimos segundos, después de Argentina. Fuimos cabezas de serie en el Mundial Brasil y llegamos a ser los terceros del mundo en el registro de la FIFA. No jugué mucho, pero estuve en el 90 % de las convocatorias. Fue una experiencia muy linda para mí. Ahora de nuevo nos metimos en otro mundial y ya notas cómo los rivales te miran con otros ojos. Es un equipo con mucho orgullo y queremos hacer historia en este nuevo mundial. Queremos hacer un equipo de Colombia para la memoria de nuestra gente.

¿Qué me puede decir usted del profe Pékerman?
Tomó la selección en un momento complicado. Nos devolvió la confianza. Es un gran entrenador y un gran estratega. Además, funciona muy bien como motivador. Sabe trabajar en poco tiempo para aprovecharlo al máximo. Es fundamental para nosotros y es una suerte tenerlo. Yo solo puedo decir cosas buenas de él. A mí me ha ayudado una barbaridad con sus consejos. He tenido bajones futbolísticos en mis clubes y Pékerman siempre ha estado ayudándome. Me ha depositado su confianza y parte de mi crecimiento se debe también a él.

Muriel

Muriel está convocado en la lista preliminar de 35 jugadores que irán al Mundial de Rusia 2018.

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Laura León

¿Cómo vivió la eliminatoria con James de los cuartos de la Liga de Campeones?
Con James llevo compartiendo amistad muchos años. Compartí con él todo el proceso del Mundial Sub-20 y lo conozco desde muy chico. Fuimos de los primeros jugadores del año 91 que vinimos para Europa y llevamos muchos años compartiendo en la selección y en el fútbol europeo. Luego, casi al mismo tiempo, llegamos a la selección de mayores. Enfrentarnos en una competición como la Champions y en una instancia como los cuartos de final fue algo muy lindo. Me encantó verlo a ese nivel en el Bayern como compañero de selección. Es fantástico tener un jugador de esa calidad al lado. Ahora en el Bayern ha encontrado su mejor forma, la que demostró en sus primeros años en el Madrid. Luego no le fueron las cosas muy bien en el Real porque tuvo unos inconvenientes que no le dejaron seguir creciendo. Lo está logrando ahora en otro club de enorme nivel como es el Bayern.

Polonia, Senegal y Japón son sus rivales en la primera fase del mundial.
Ya hemos ido viendo y analizando a nuestros rivales. Lo hicimos ya en nuestra última convocatoria con la selección. Ya en casa he ido estudiando a estos rivales. Es un grupo complicado. Selecciones con nombres importantes, como Lewandowski en Polonia o Mané, Keita o Koulibaly, del Nápoles, en Senegal. Y luego está Japón, con Kagawa, por ejemplo. Será complicado pasar en esta primera ronda.

¿Cuál es su sueño deportivo?
Bueno, el primero es jugar el mundial y poder marcar un gol en este torneo. Luego, a más largo plazo, mi sueño es poder jugar algún día en el Barcelona, el Madrid, el Manchester United o el Bayern. Pero primero, para lograr ese sueño, tengo que triunfar en un gran club como es el Sevilla, que es una entidad muy importante. Quiero estar muchos años aquí, disfrutar y triunfar, para luego dar ese último salto. Ahora toca el mundial y darlo todo con el Sevilla.

POR RAFAEL PINEDA
FOTOGRAFÍA LAURA LEÓN 
REVISTA BOCAS
EDICIÓN 74 - MAYO 2018

Muriel

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Revista BOCAS

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