Carta abierta: A Bob Dylan

Carta abierta: A Bob Dylan

Una carta a Bob Dylan, ganador del Premio Nobel de Literatura 2016.

Bob Dylan portada

Bob Dylan

Foto:

Foto Archivo

06 de marzo 2017 , 05:44 p.m.

Querido Bob (o mejor, querido Robert Allen Zimmerman):

Queremos felicitarlo. Y no solo porque es la primera vez que un músico se gana un Nobel de Literatura (así usted lo ignore o no lo quiera recibir o, cuando salga publicada esta carta, ya lo haya recibido), sino porque aquí hay una grata y hermosa sorpresa: pocos esperaban un reconocimiento de este calibre para alguien que, como usted, representa y mantiene vigente el espíritu de la década de los sesenta; la libertad, la rebeldía de cara al sistema, el rechazo al consumismo y los ideales pacifistas que, así suenen trasnochados, hoy hacen más falta que nunca.

Nos imaginamos que ya está enterado de que el premio desató una gran oleada de emoción: “Es como ponerle una medalla al Everest”, dijo su colega Leonard Cohen. El presidente Barack Obama no solo dijo en un tuit que usted era uno de sus poetas favoritos, sino que compartió una lista de 75 canciones, de tal manera que, todos los que hayan acatado esa “orden presidencial”, habrán pasado toda una noche escuchándolo. ¿Se imagina? Y aunque la Academia Sueca dijo que usted se merecía el premio por “las nuevas expresiones poéticas en la gran tradición de la canción americana” –así decía el comunicado– nosotros pensamos que las palabras de Bruce Springsteen resumen mejor la importancia de su obra: “Dylan es un revolucionario: de la misma manera en que Elvis Presley liberaba tu cuerpo, Bob libera tu mente”.

Por eso, desde BOCAS, queremos también hacerle un reconocimiento. Sabemos que alguna vez usted dijo: “No me llamo ‘poeta’ porque no me gusta la palabra, soy un artista del trapecio”. Pero en esta revista creemos que usted es uno de los grandes poetas de nuestros tiempos y en los siguientes puntos explicaremos porqué:

-En primer lugar, hay que tener en cuenta su música. Cualquier fanático del rock debe darle las gracias por haber sido una enorme influencia para íconos como John Lennon, George Harrison, Mick Jagger, Keith Richards y hasta para Bono. ¿Recuerda esa vez que en 1965 se colgó una guitarra eléctrica y a pesar de las críticas de su público usted tocó con toda la fuerza “Like a Rolling Stone”? Seguro usted la ha revivido muchas veces, sobre todo después de que Martin Scorsese la eligió para el final de su documental No Direction Home. Ese día usted demostró que era posible unir los nuevos sonidos del rock con la tradición de la canción de protesta y del folk estadounidense que usted representaba. Y tal vez convirtió esa canción en la piedra angular del rock mundial en las décadas de los sesenta y setenta.

-Pero no solo hay que darle las gracias por “Like a Rolling Stone”. También queremos darle las gracias por haber creado “Knockin’ on Heaven’s Door” y por haberle dado tanta fuerza a “Mr. Tambourine Man”, temas que hicieron famosas a otras bandas. Gracias a canciones como esas, este premio equivale a la graduación del rock de un larguísimo doctorado. El hecho de que la Academia reconozca su valor, significa que existe una visión nueva, capaz de reconocer las voces de la contracultura como una parte importantísima en la sociedad.

-También queremos darle gracias por ayudar a la sociedad a pensar en el cambio. “The Times They Are-A Changing”, por ejemplo, era una invitación para que se aceptaran los cambios que se veían venir en el mundo. Y “Blowin’ in the Wind” fue un himno de paz que se cantó por todo Estados Unidos durante las protestas contra la guerra de Vietnam: “¿Cuántos mares debe navegar una gaviota / antes de que pueda dormir en la arena? / ¿Y cuántas veces deben volar las balas de un cañón / antes de que sean prohibidas para siempre?”, dice la canción. Esos versos, aún hoy, son un símbolo de esperanza.

-¿Y qué hay de los escritores de la generación beat? ¿Alguna vez, cuando usted tenía 20 años y leía obras como Aullido, de Allen Gingsberg, o En el camino, de Jack Kerouac, se imaginó que sería usted, y no ellos, el que sería un merecedor del Nobel? Nunca olvide que esos escritores fueron una poderosa influencia para su música (y también para sus libros, como Tarántula, la novela donde usted puso en acción esa escritura irreverente que tenían ellos). A nosotros nos gusta pensar que a través de su voz y de su guitarra, este premio es también un reconocimiento para todos ellos y para la profunda revolución que sus obras le propusieron a la literatura estadounidense.

-También queremos darle las gracias por sus conciertos. Usted es el único músico vivo que lleva 28 años ininterrumpidos de gira. Eso demuestra un bellísimo compromiso por conectarse con sus seguidores y por encontrar un modo de vida totalmente centrado en el mensaje que logra su música. A mediados de este año, eran 2.783 conciertos los que había hecho en el Never Ending Tour. Y la cuenta sigue subiendo.

-Y para terminar, solo queda pedirle un favor. Aunque sabemos que la siguiente petición puede sonarle absurda, sobre todo ahora que usted es un Nobel, queremos decirle que nos encantaría verlo algún día aquí, en Colombia. ¿Sería posible? Es que sus canciones –que mucho le pueden decir a un país como el nuestro– nos enseñaron a pensar que esas cosas que parecen imposibles pueden hacerse realidad. No se imagina cuánto nos ayudaría.

De nuevo, muchísimas gracias.

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA