El homenaje al abuelo Ismael (Historia de una guerra)
Por Andrés Garibello el 1 de Junio 2009 12:41 PM
Este año se cumplen 70 años de haber terminado la Guerra Civil Española, cuando fueron derrotados los republicanos. En 1939 llegaron al poder los fascistas, con el general Franco a la cabeza. En España aún se habla de los que cayeron en los tres años de guerra. Colombia, que ya va para medio siglo de un inagotable conflicto armado, tardará años y décadas para recuperar todas las historias de un pasado cruel, doloroso y sangriento. Acá va la historia del español Héctor Carda Navarro y su abuelo Ismael.
%%%%%%%
Hasta hace siete años, cuando murió su abuela, Héctor Carda Navarro pudo mirar a los ojos a su abuelo Ismael. Lo encontró en una gaveta perdida y desconocida, donde ella guardaba sus recuerdos más secretos. Allí estaban refundidos los únicos retratos de un hombre de ojos apagados, cejas gruesas y rasgos finos que fue fusilado en una cuneta por los franquistas en 1939 en Burriana (Castellón).
Fue a los 32 años cuando Héctor conoció a su abuelo. Durante tres décadas el nombre de Ismael parecía el de un fantasma atrapado por el miedo y el dolor. En su familia, cuenta Héctor, no se hablaba de su abuelo para no descomponer a la abuela y sus padres simplemente querían dejar que el tiempo destrozara lo sucedido en la madrugada del 3 de noviembre de hace 70 años, cuando, a un kilómetro del cementerio, una bala reventó la cabeza de Ismael, de 31 años. Esa mañana, su cuerpo, junto a otros 11 condenados a muerte por el régimen, terminó en una fosa común del camposanto. Mientras tanto, una vecina entraba a la casa de los Navarro llorando y gritando que a Ismael lo habían matado.
Los retratos abrieron la senda a una búsqueda que terminó cinco años después en una página de Internet (www.fusilados.org) hecha para él, para recordarlo, para compartir un homenaje tardío cuyo objetivo ha sido reconstruir la historia de su abuelo materno. La simple idea de recorrer los pasos de Ismael, para saber quién era y qué había hecho para merecer la peor de las suertes, dejó perpleja a su madre. "Cuidado con lo que escribes que si viene otra guerra vendrán por ti", le dijo. El miedo, dice Héctor, todavía recorre las almas de otras generaciones. "Imagínese usted hasta qué punto después de 34 años de muerto Franco y casi otros tantos de democracia y libertad sigue la gente mayor asustada en este país", dice Héctor, de 39 años, diseñador gráfico, casado y padre de un niño de un año.
Todo comenzó con "un puñetazo en la mesa y a tirar para adelante con todo". Buscó ayuda de familiares de muertos en la Guerra Civil y de asociaciones que tenían que ver con la recuperación de la memoria como el Grupo de la Recerca de la Memoria Histórica de Castelló. Admite que fue muy difícil encontrar sobrevivientes de la Guerra que conocieran a su abuelo. Incluso, entrevistó con ayuda de unos historiadores a Rafael Usó, que estuvo en la cárcel de Burriana con su abuelo, pero a pesar de que le preguntó varias veces por Ismael, el viejo no se acordó de él. Empezó a encontrar papeles que no tenía. Familiares de fusilados le enviaban pistas a su correo electrónico, muchas de ellas que no ha podido comprobar. Para hacer la investigación tuvo que pedir en cuantiosas oportunidades permisos en el trabajo aduciendo "motivos personales" para llamar y visitar archivos provinciales, enviar cartas a la Capitanía General de Valencia y viajar, con su propio dinero, por sitios cercanos a la población donde podía haber alguna información útil.
Pero llegó el momento más difícil en la búsqueda. Después de mucho esperar, la Defensa en Valencia le comunicó que había encontrado el sumarísimo de guerra de Ismael. Era conocer la sentencia de muerte de su abuelo y su "firma temblorosa" al final del documento, aceptando la versión de los franquistas. Se armó de bolígrafo, libreta y cámara de fotografiar y allí encontró que lo habían fusilado porque lo acusaban de pertenecer a un sindicato de izquierdas (UGT), además por ser "defensor del marxismo" y "enemigo de nuestra religión" y, lo más grave, que había participado en el asesinato de por lo menos una decena de personas. Por estas y más razones, la justicia de Franco lo sentenció a la pena capital, cuya muerte fue resumida por el médico Manuel Tejedo: "Ha fallecido a consecuencia de hemorragias internas", como decían los dictámenes de los fusilados en esa época. "¿Cabe mayor crueldad y cinismo? O qué decir de la felicitación que recibió el director de la cárcel local por la pronta ejecución de mi abuelo. Es muy duro", cuenta Héctor y advierte que está seguro de que Ismael no mató a nadie. "Si mi abuelo hubiera sido una persona mala, jamás hubiera hecho la página web. Fue una víctima más de una miserable guerra entre españoles", dice.
En su búsqueda no solo sintió que cada vez más se acercaba a Ismael, sino que, además, les pisó los talones a sus verdugos. Supo que en Burriana vivía una anciana de unos 90 años que denunció a su abuelo a los franquistas, pero nunca la quiso ver. "¿Qué tengo que hacer? ¿Presentarme en esa casa y decirle lo que pienso de ella? ¿Preguntarle por qué lo hizo? No, no vale la pena. Hay que demostrar dignidad ante los que no la tuvieron", dice Héctor. Para el nieto de Ismael, que está enterrado en una tumba del cementerio, porque 10 años después del fusilamiento la abuela obtuvo el permiso para sacarlo de la fosa para darle cristiana sepultura, sólo le queda poner un monolito en donde lo echaron con los otros 11 fusilados. "La tarea está hecha", dice Héctor, que ya puede mirar a su abuelo a los ojos como si fuera un viejo conocido.
TrackBacks (0)
Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: El homenaje al abuelo Ismael (Historia de una guerra).
URL de TrackBack de esta entrada: http://www.eltiempo.com/blogs/cgi-bin/mt-tb.cgi/11302
Publicidad
Perfil
Por amgaribello
Andrés Garibello, ex periodista de EL TIEMPO. Sudaca colombiano que estudia en España.
Descripción
Este es un blog hecho desde Madrid con el único pretexto de contar historias, de hablar de libros, de cine, de inmigrantes, de periodismo, de política, de relaciones exteriores, de economía, de fútbol, de paz, de guerra, de amores y de odios… Una especie de pequeña Nación, alimentada en el hervidero de la capital española. En realidad, las cuatro paredes de la Embajada Sudaca son un escaparate donde se van a ir guardando, periódicamente, historias cortas sobre lo que se ve, se oye y se huele.
- Blog de Participación
-
Podrá encontrarse con todas las tendencias de nuestra comunidad de bloggers, además de todas las ayudas para que su experiencia en eltiempo.com sea mas provechosa.
- Código de Ética
-
Al hacer parte de la sección /PARTICIPACION en eltiempo.com y/o cualquiera de los blogs que pertenecen a productos CEET, usted se compromete a respetar y ayudar a cumplir las normas de uso de la comunidad...
- Licencias
-
Nuestros bloggers tienen la posibilidad de compartir sus trabajos bajo una licencia de Creative Commons , escogiendo el tipo de licencia que quieren. Entérese que es Creative Commons y participe.
- Ayudas de Blogs
-
Acerca de nuestra sección, qué es un blog, cómo abrir un blog, herramientas de participación, etc.
- Reportajes gráficos
-
Hechos e historias contadas a través de imágenes.
Adicione su comentario