<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<rss version="2.0">
    <channel>
        <title>El Blogotazo</title>
        <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/</link>
        <description>Hablar con compulsión sobre Bogotá, convertirla en eterna modelo de fotografías bien y mal-intencionadas, contar historias inútiles que a muchos y pocos interesan, robar el anonimato a quienes deberían ser contados y descontados. De eso se trata. ¿No?</description>
        <language>es</language>
        <copyright>Copyright 2009</copyright>
        <lastBuildDate>Fri, 20 Nov 2009 10:35:17 -0500</lastBuildDate>
        <generator>http://www.sixapart.com/movabletype/</generator>
        <docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs>
        
        <item>
            <title>La Bogotá de los 40 en tecnicolor: ¡daltonismo histórico!</title>
            <description><![CDATA[<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="4028"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="colores40.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/colores40.jpg" width="415" height="307" /></form>Hasta que salí del país por primera vez (hecho que, por un típico incumplimiento de mi padre a la hora de firmar los documentos de autorización&nbsp;correspondientes) sólo ocurrió cuando fui mayor de edad, siempre tuve la idea inconsciente de que Colombia (y que América del Sur en general) era&nbsp;lugares menos coloridos que el resto del mundo. <br /><br />Por eso, al descender del avión de British Airways, en aquel diciembre de 1994, antes de agradecer al cielo por haberme permitido conocer la tierra de mis venerados cuatro, volví la vista alrededor para comprobar si en efecto Londres lucía más lustrosa y refulgente que Bogotá. Pero no. En términos de color, era casi idéntica a todo lo que había visto antes. Así, con la excusable ignorancia y la ausencia de cosmopolitismo de mis 18, pude por fin comprobar que mi percepción era&nbsp;hija del error.<br /><br />Entonces comencé a buscar respuestas para tan&nbsp;abstruso pensamiento. Concluí que el origen de&nbsp;la extraña distorsión cromática se debía sin duda a la diferencia radical que&nbsp;durante&nbsp;los días de mi infancia&nbsp;existía entre las producciones de televisión hechas en el país en comparación con aquellas que nos venían del extranjero (en su mayoría, claro está) de Estados Unidos.<br /><br />Si comparábamos, por ejemplo, el colorido de 'Musidramas' con el de 'Magnum PI' O el de 'El tiempo es oro, Su pueblo gana', con el de 'Telematch' o el de 'Automan', era evidente que algo hacía a nuestro cielo parecer más gris; a nuestros verdes menos verdes; y a nuestros rojos considerablemente menos encendidos. Además, el pelo de Yuldor Gutiérrez siempre lució un poco más seco y desaliñado que el de Tom Selleck. Pero era cuestión de producción.<br /><br />Tuvieron que transcurrir, pues, bastantes años para poderme dar cuenta de mi tercermundismo mental, hasta aquel día en que comprobé con ojos propios que todo el mundo tiene un tono parecido (y que es la televisión, la iluminación y la fotografía, los que los hace parecer disímiles). <br /><br />No obstante y ya con semejante lección a cuestas, más que 15 años después, aún me cuesta entender que antes de la invención del tecnicolor, de la televisión y de la fotografía policromática el hombre veía algo más que blancos, negros y grises. <br /><br />Vivo la mitad de mi vida en el pasado. Suponiendo estar en calles que nunca conocí, y anhelando cosas que jamás pude ver. Ello de alguna manera, me permite fantasiar y distorsionar aquellos hechos, lugares y seres a los que nunca pude ni podré conocer. Me imagino a mí mismo en fotografías color sepia, y mi mente --casi tan ingenua como aquella que creía que el mundo, fuera de las fronteras de mi país, era más colorido que aquí dentro-- incurre a veces en errores&nbsp;perceptivos similares.<br /><br />Hace algunos días, por primera vez, vi a la Bogotá de los 40 moverse en colores. Porque, por mi parte, siempre la conocí a través de fotos y negativos en&nbsp;blanco y negro, casi siempre autoría de&nbsp;Sady González, Paul Beeer o Manuel H.<br /><br />Esta, de la que hablaré hoy, es una película institucional rodada en 35 milímetros, y locutada en inglés, anticipadamente, con motivo de la legendaria IX Conferencia Panamericana, que precedió al 9 de abril. Era un documental, de seguro concebido con el propósito de vender la ciudad a quienes estarían por visitarla en el marco del recordado acontecimiento que en 1948, habría de constituirse en el más grande desperdicio para nuestras gentes a la hora de hacer una verdadera revolución. <br /><br />Aparte del infinito&nbsp;agrado de oír a mi ciudad a ritmo andino y no de tropipop y del regusto un poco enfermizo que me ocasiona el confrontarme obsesivamente con su pasado, confieso con humildad haber descubierto algo a lo que considero revelador. <br /><br />El cielo de Bogotá a mediados del siglo XX era más brillante de lo que pensé. Y aunque oscuros, incluso entre los sombríos atavíos de los ciudadanos de entonces alcanzaban a adivinarse algunos verdes y habanos descollantes. Las fachadas de las casas no eran tan lúgubres. Había bonitos colores pasteles, y rosas y azules amigables. Los tranvías, también, se veían bastante más rojos de lo que habría imaginado. <br />camuflada<br /><br />Un amigo, el <a href="http://www.juglardelzipa.com/wordpress/2009/11/05/para-sacudirse-el-sepia/">Juglar del Zipa</a>, fue quien&nbsp;me lo mostró.&nbsp;Luego, por escrito, me&nbsp;pidió sacudirme el sepia. Me indicó que yo mismo, sumergido en la espesura&nbsp;alucinante del&nbsp;líquido de revelado fotográfico, entre ámbares y opacos, me he encargado de sostener la mentira&nbsp;romántica y estereotipada&nbsp;de que nuestra Bogotá de antes del color era oscura, con sus gentes tristes, y&nbsp; su paisaje, urbano, melancólico, monótono y asfaltado, era más bien (dirían los diseñadores gráficos)&nbsp;una escala de grises que caía desde la Cordillera&nbsp;Oriental hasta el occidente.<br /><br />Desde hoy, por cuenta de unos&nbsp;documentalistas norteamericanos, los únicos que hasta hoy me han mostrado a mi ciudad de hace 60 en tecnicolor, comenzaré a reponerme del daltonismo histórico. Y quiero que ustedes vean lo mismo.</p>
<p><br /><embed height="344" type="application/x-shockwave-flash" width="425" src="http://www.youtube.com/v/553fOHflPRA&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></p></embed>
<p>Esta imagen pertenece a The Travel Film Archive.</p>
<p><a href="http://twitter.com/elblogotazo">El Blogotazo en Twitter</a></p>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p></p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/11/la-bogota-de-los-40-en-tecnico.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/11/la-bogota-de-los-40-en-tecnico.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">andrés ospina</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">bogotá en el pasado</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">bogotá en los 40</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">bogotá en sepia</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">el blogotazo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">filmaciones de bogotá en colores</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">fotos antiguas de bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">fotos de bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">historia de bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">museo vintage</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">patrimonio</category>
            
            <pubDate>Fri, 20 Nov 2009 10:35:17 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Este viejo reloj de péndulo y pared </title>
            <description><![CDATA[<p></p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="3384"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="relojansonia01.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/relojansonia01.jpg" width="285" height="530" /></form>Este antiguo reloj Ansonia de péndulo y pared. Que hoy vive en Bogotá, conmigo. Que a veces no me deja dormir, con sus avanzadas inicuas. <br /><br />Que en simultánea es objeto de odio y admiración para quienes vienen hasta aquí a desesperarse con sus sutiles martilleos oscilantes, o a maravillarse por su aspecto arcaico. 
<p>Este mismo reloj Ansonia debe habernos cantado los segundos por varios cientos de miles de veces, a unas seis o siete generaciones. <br /><br />Debió burlarse de la prisa de la abuelita por ir al Colegio San José de Calarcá, en los años&nbsp;40 del XX. Debió advertirle a ella que --de no salir temprano-- Sor Lucía Correa, Sor Vicenta Pineda, Sor Matilde Baracaldo, y la madre Jaramillo, la superiora, se iban a enojar con ella.<br /><br />Y luego debió anunciar las horas fúnebres en las que Víctor y Alicia, los bisabuelos, se fueron de la tierra. Uno en 1978 y la otra en 1989. </p>
<p>En su agonía lenta debió servirle de cómplice a él (a Vicente) cuando fumaba a escondidas, y debió avisarle que los minutos se le iban acortando, una vez le fue diagnosticado el cáncer terminal de de pulmón. Debió decirle a ella que ya los días de su viudez estaban por terminar, porque se acercaba la hora de irse al mismo lugar que él. </p>
<p>Debió hacer las veces de despertador para el coronel Leopoldo de la Pava, chozno de mi madre (y tal vez su primer dueño) quien a su propia vez debió comprarlo en Neira (Caldas), a donde le debió haber llegado, vía Buenaventura, o tal vez sobre una mula, por allá en 1885. </p>
<p>Debió ayudar a María de Jesús Jaramillo, la esposa del Coronel, a tasar las horas de espera para que él regresara ileso de la Guerra de los Mil Días. </p>
<p><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="relojansonia03.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/relojansonia03.jpg" width="283" height="492" />A los bisabuelos los conocí. Pero no al Coronel. Sé, por un libro de historia, que nació, precisamente en Neira, y que su padre, se llamaba José María. El&nbsp;Coronel&nbsp; Leopoldo y yo debemos ser choznos.&nbsp;<br /><br />'Chozno', es una palabra que poco he oído usar, lo que demuestra nuestro natural desinterés por quienes nos antecedieron. Según el Diccionario de la Real Academia Española es el hijo del tataranieto. Difícil. ¿No?</p>
<p></p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="3386">&nbsp;</form>Al Coronel lo he visto en placas fotográficas de principios del siglo XX. Aún sin haber podido hablar con él, siempre le guardé cierta estima por su bigote alisado a la fuerza, su chaqueta de levita, y el pañolón grueso de seda amarrado en su venerable cuello castrense.<br /><br />Puede ser que el coronel haya sido menos bueno de lo que siempre he querido pensar. Que el Ansonia sea un botín de guerra, arrancado de las manos de una pobre viuda, y que algún día el espíritu de la doliente desdeñada venga hasta, 105 años después, hasta las Torres de San José a vengar el alma de su marido. 
<p>La Ansonia Clock Company nació en Ansonia, Connecticut, en 1850, Estados Unidos. Anson Greene Phelps era un millonario dueño de molinos de cobre, que decidió hacer una fábrica de relojes, para no desperdiciar el metal restante. Pero a finales en 1899 la factoría fue trasladada a Brooklyn, hasta su venta a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1929.<br /><br />Este Ansonia de péndulo y pared, un sencillo reloj de cocina, nunca debió ser un artículo lujoso, pues mi familia nunca ha sido adinerada.&nbsp; Más bien fue la oportunidad para unos colombianos simples de saber qué hora era, y de sentirse un poco más que los elementales miembros de la clase trabajadora de su país que siempre fueron mis ancestros y que yo estoy, quizá, destinado a ser. Cosas de la revolución industrial, y de la pauperización de los recursos. No soy de los que quieren engañarse imputando y repartiendo falsos títulos nobiliarios o fortunas inexistentes entre mis antepasados.<br /><br /><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="relojansonia02.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/relojansonia02.jpg" width="285" height="521" />Empero, al igual que casi todos nuestros objetos preciados y antiguos, para vergüenza de nuestras incipientes industrias, no fue hecho en Colombia.<br /><br />No obstante, como todo fetiche y como toda reliquia --tan solo valiosa por ser patrimonio familiar -- este reloj Ansonia de péndulo y pared debe haber sido objeto y víctima de leyendas distorsionadas, magnificadas, acomodadas y exageradas por el narrador de turno, romantizadas por la mente de quienes, como yo, seguimos hablando de él.<br /><br />Transformadas por ese eterno teléfono roto que es la oralidad informal, y que hoy, en su nombre y por primera vez se transfigura en palabras escritas, por quien, como yo, sólo conoce la historia por fragmentos y de oídas.</p>
<p></p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="3388">&nbsp;</form>Por lo tanto supondré que este reloj Ansonia de péndulo y pared debió atravesar el país entero entre una y otra costa, para luego ser embarcado por vía marítima hasta algún puerto, para ser movido de allí hasta tierras caldenses.<br /><br />Aunque, después de todo, Buenaventura se hizo importante después de la Segunda Guerra Mundial. Por lo que quizá sea más probable que este reloj Ansonia de péndulo y pared haya viajado por el Atlántico, y luego en un vapor, por el Magdalena.<br /><br />A Puerto Berrío. A Mariquita. O a Honda. <br /><br />Si llegó a Puerto Berrío, debió ir a parar a Medellín. Si llegó por Mariquita, entonces debió haberse detenido en Manizales. Y si llegó por Honda, debió ser exhibido en algún almacén de Bogotá. De uno de esos tres sitios tuvo que llegar hasta Neira.<br /><br />Quiero pensar, entonces, que fue de Mariquita a Manizales.<br /><br />El Coronel y María de Jesús(a quienes trato de evocar con confianza, porque al final somos familia) se lo heredaron a su hija Ana Felisa, quien a su vez&nbsp;'casó' con Pedro José de La Pava, su primo, cuando el incesto era una práctica aplaudida por las endogámicas colonias del Antiguo Caldas. Pedro José era hijo de Rafael de la Pava y de Ángela María Orozco.<br /><br /><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="relojansonia04.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/relojansonia04.jpg" width="283" height="504" />Antes de morir (en 1958, a sus 84) Ana Felisa, se lo dio a Alicia, la bisabuela. Con ella estuvo hasta 1989. Luego, según el testamento hablado que debió dejar en su lecho de enferma, fue legado a la abuelita Soledad y a Héctor, su esposo. El abuelito.<br />&nbsp; <br />Esto hasta el reciente 2001, año en que logré convencerlos, después de una larga labor de persuasión y 'lobby' de que los dejaran en mis manos.<br />&nbsp; <br />Este reloj Ansonia debió ser atrasado por mi mamá y Cielo, la prima, cuando quisieron prolongar el plazo de autorización para la llegada después de alguna fiesta en cierta fuente de soda, en las vacaciones de 1968. 
<p></p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="3390">&nbsp;</form>Debió ser testigo de ocasión del nacimiento, esplendor, deterioro y muerte de cada uno de mis ancestros. Y debió conocer las angustias, sueños y esperanzas albergados por cientos de años en las mentes de quienes hoy ya no están, y de los que algún día habremos de sucumbir ante nuestra propia biología. 
<p>Por eso, en su largo trashumar, creo que&nbsp; este reloj Ansonia de péndulo y pared debe sentirse más quindiano que cualquier otra cosa. Ahí es donde vivió la mayor parte de sus ciento y tantos años de vida. Mi ciudad, que no es la de él, le debe resultar muy fría.<br /><br />Este reloj Ansonia de péndulo y pared debió presenciar celebraciones y duelos, y&nbsp; malos, y muy buenos y muy malos momentos. Debió tener miedo a ser empeñado en los rigores de alguna crisis familiar de temporada. <br />Y debió agradecer el que al bisabuelito Víctor no le gustaran las compraventas.<br /><br />Debió anunciarle a él --antes de estar enfermo -- que ya era hora de suspender la siesta, para volver a la trilladora. O para regresar a impartir sus lecciones de primaria a los alumnos del Colegio Robledo.<br /><br /><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="relojansonia05.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/relojansonia05.jpg" width="283" height="364" />Debió acompañar a Mari (la empleada de confianza de los bisabuelos) mientras preparaba las gigantescas arepas de maíz molido con chocolate para la merienda de Carlos Alberto (el primo). Les decíamos 'arepas long play'. <br />Debió mirar de reojo al bisabuelo Víctor mientras venía de Marinilla (después de pedir permiso a su padre, Juan de Dios) para cortejar a Alicia, quien luego sería su esposa.&nbsp; Debió ver al abuelito cuando visitaba a la abuelita, sentados en las dos mesedoras de la sala.<br /><br />Hay tantas historias que el Ansonia debe conocer y que debe preferir no contarnos. Debió asustarse con el terremoto de Armenia, y debió aburrirse un tanto cuando viajó tantas horas para irse por un año a vivir a Bucaramanga (como consecuencia de un capricho familiar), o cuando el inepto bodeguero de alguna empresa de mudanzas lo dejó a su suerte, sin saber dar razón.<br /><br />O cuando estuvo por meses en el taller de algún relojero santandereano, desconcertado con la complejidad de su mecanismo nonagenario. <br /><br /></p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="3392">&nbsp;</form>Debe sentirse orgulloso de haber tenido suerte al no haberse caído al suelo en estos casi 110 años, y de que el cristal que lo protege haya resultado indemne después de tanto batiboleo.<br /><br />Debió disgustarse cuando algún mal artesano reemplazó una de sus aristas quebradas con una mala prótesis de madera, burdamente acabada.&nbsp; O cuando ha padecido de afonía porque a todos se nos olvidó darle cuerda. O cuando alguna vez, siendo adolescente, yo mismo lo detuve para aplacar mi insomnio.<br /><br /><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="relojansonia06.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/relojansonia06.jpg" width="339" height="337" />Debió agradecer que aun en la provinciana Circasia (cerca de Calarcá) hubiera un relojero viejo, capaz de curarlo, cuando estaba enfermo. Y debió entristecerse al saberlo muerto, como ha sabido muertos a muchos de sus parientes, amigos y conocidos.<br /><br />Ese reloj Ansonia de péndulo y pared es y será, para deshonra de todos los seres vivientes, más&nbsp;longevo que todos los pocos que hoy o mañana leamos esto. <br /><br />A mi espíritu fetichista le gusta creer que el viejo reloj seguirá ahí. Como estas palabras. Inmunes a aquellas cosas que destruyen lo humano.<br /><br />Eso debe darle, a la vez, una tranquilidad desconcertante.<br /><br />Un pánico al que ni siquiera pueden escaparse los relojes, que parecen ser los únicos capaces de dominar y entender el tiempo en toda su sobrehumana e incontenible extensión, tal como este, mi reloj Ansonia de péndulo y pared.<br />
<p><a href="http://twitter.com/elblogotazo">
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="3394">&nbsp;</form></a><a href="http://twitter.com/elblogotazo">El Blogotazo en Twitter</a></p>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p></p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/11/un-viejo-reloj-de-pendulo-y-pa.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/11/un-viejo-reloj-de-pendulo-y-pa.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">historias de familia quindío bogotá tatarabuelos siglo XIX siglo XX el blogotazo andrés ospina historias de ciudad nostalgia</category>
            
            <pubDate>Fri, 13 Nov 2009 14:04:12 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Los electrodomésticos traidores</title>
            <description><![CDATA[<p>
</p><span class="mt-enclosure mt-enclosure-image"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="electrotraidores.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/electrotraidores.jpg" height="326" width="434" /></span>No tengo compasión a la hora de ajusticiar a los electrodomésticos traidores con mis propios puños. Me duele que me fallen. Y reacciono en perfecta reciprocidad para con su proceder desleal. <br /><br />Es que invierto mucho en ellos. Y uno no puede andar por ahí dejando que los demás defrauden su confianza con semejante impunidad tan rampante. <br /><br />Por eso los castigo. Porque les entrego mi vida, y porque de golpe ellos me hacen víctima de su espíritu infiel y rastrero. Como si se complacieran martirizándome con su incompetencia calculada, y como se rieran en silencio de ponerme impaciente. Como si hacerme enojar les sirviera para mantenerse vivos mediante algún extraño tipo de burlo-terapia.<br /><br />Sucede que en ocasiones les he pedido que me alumbren; o que me conduzcan a algún lugar; o que me muestren el mundo; o que deshagan mis marañas; o que me guarden la vida en alguno de sus cajones invisibles. Pero ellos, sin notificármelo de antemano, se olvidan de toda mi&nbsp;credulidad desperdiciada. Y me decepcionan.&nbsp;<br /><br />El computador se hace lento cuando tengo más prisa. Justo el documento que necesito para que mi vida cambie por fin&nbsp;termina dañándose irrecuperable y tristemente. La conexión deja de funcionar&nbsp;y la transferencia se suspende cuando faltan 5 kilobytes para terminar con la descarga del archivo de cuatro gigas. Y todo eso es su culpa.<br />&nbsp;<br />A veces les he confiado&nbsp;los borradores de mis ideas&nbsp;sin procesar, y ellos las han destrozado. A veces he perdido dos o tres años de mi vida confesándoles lo que soy, tan solo para perder el tiempo y las energías destinados a estas sesiones en un solo formateo. A veces los he hecho depositarios de incunables y únicas copias de colecciones fotográficas o musicales. A veces he tenido la desgracia de fiarme más de ellos que de mi mala suerte. Y quedo defraudado. O de esperar que ellos registren por mí aquellos recuerdos que yo mismo no puedo almacenar dentro de mí.<br /><br />Yo no soy de los que dejan que ese tipo de cosas ocurra, sin reclamar justicia. Y me enristro contra el electrodoméstico que, por sus errores propios y deliberados, se haya hecho merecedor de una paliza aleccionadora. 
<p>Cuando necesito fuerzas de más me valgo de un martillo, de un destornillador, o de las punteras reforzadas de mis botas Grulla negras, destinadas tan solo a la tortura y muerte de electrodomésticos traidores.&nbsp;Soy, por tanto, de los que&nbsp;deja marcas indelebles&nbsp;sobre la latonería de computadores, reproductores y monitores de video, cámaras digitales y por sobre toda suerte de indumentos tecnológicos.<br /><br />Algunas veces (casi todas) logro que funcionen de nuevo, al menos por unos instantes. Ello demuestra que el castigo tiende a operar correctamente. Pero en otras los estropeo por completo. </p>
<p>En el primer caso me siento tranquilo por haber salvado la situación. En el segundo me invade una paz indecible al ver despedazados a los hacedores de mi ira y mi desgracia. Por ello casi siempre termino ganando. Aunque, lo confieso, a veces me invade una extraña culpa al verlos yacer despedazados sobre el suelo. Contemplar sus despojos. Ver deshecha su alma de resistencias, cables, tarjetas e integrados reducida a un montón de piezas rotas. Y me pregunto si no habría&nbsp;sido mejor dejar a Juan Roa Sierra vivo, antes que lincharlo&nbsp;sin hacerle preguntas.<br />&nbsp;<br />Algunos han tratado de explicar esa tendencia de ajusticiar a los electrodomésticos mediante cierta dialéctica de la reivindicación. Respondemos a los objetos en reciprocidad a la forma como éstos se comportan con nosotros, y nos alegra que a ellos les duela tanto como a nosotros. <br /><br />Soy de ese pensar. Tengo la certeza de que los electrodomésticos viven por sí solos, y de que cuentan con alto grado de perversa y oculta racionalidad. Eso explicaría el serio problema de entendimiento que hay entre mí y los electrodomésticos desleales. Podría añadirse que, ante la ausencia de organismos de justicia oficiales, encargados de condenar a esta raza delincuencial para-humana, hay quienes emprendemos el camino de la retaliación.</p>
<p>Pero otros, tan solo, se tranquilizan pensando que un golpe puede generar un contacto perdido entre los circuitos, mucho más fácil de resolver con la intervención de un técnico especializado (quienes también a su manera tienen su propia medida de crueldad y de infamia).<br /><br />Desde tal perspectivo golpear a los electrodomésticos&nbsp;sería ilógico. Por lo tanto no golpearlos&nbsp;sería lógico.&nbsp; Pero lógica y magia son conceptos enemigos. Y por eso obrar en contra de la lógica es mágico. Es místico. Es escapar del pragmatismo, que es una enfermedad incurable, propia de los cerebros&nbsp;anquilosados y faltos de inventiva.&nbsp;Pacecido por las mayorías pensantes y racionalistas. Por&nbsp;aquellos para quienes los de mi estirpe son los más directos herederos del barbarismo primitivo importado a la cosmoautopista cibernética.<br /><br />No me veo capaz, al menos&nbsp;en forma consciente y premeditada, de violentar a un ser humano. Pero no entiendo por qué no pueda desquitarme de los seres que se escudan en el mentiroso argumento de que no están vivos para mofarse a su antojo de la humanidad.&nbsp;<br /><br />Debido al anterior postulado, todos&nbsp;los&nbsp;lugares en los que he vivido se han convertido siempre en un gran tribunal para máquinas despiadadas. En un matadero de electrodomésticos. En un cadalso regido por un solo juez. Omnímodo. Que no contempla atenuantes. Para quien no hay miramientos, conmutaciones o rebajas.<br /><br />Seguiré por mi vida despedazando impresoras a golpes. Abollando las láminas que&nbsp;visten a&nbsp;los ordenadores de mi hogar. Quebrado los cristales luminosos de scanners, y venciendo la estructura plástica que recubre a monitores y pantallas.<br /><br />Esta es mi propio&nbsp;manifiesto&nbsp;personal&nbsp;contra los electrodomésticos traidores.&nbsp;Contra esos que se han adueñado de la mitad de nuestras vidas, y que algún día, por más que yo quiera evitarlo, habrán de jugarle un mal rato a toda la humanidad, que desde hoy vaticino. <br /><br />Por ahora me dispondré a oír los truenos, que disparan las alarmas odiosas de los automóviles de los sótanos, y que aturden a los pobres perros de la calle. De todos ellos hablaré después.<br /><br />Buen viernes lluvioso.</p>
<p><a href="http://twitter.com/elblogotazo">El Blogotazo en Twitter</a></p>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" height="60" width="160" /></a></p>
<p></p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/10/los-electrodomesticos-traidore.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/10/los-electrodomesticos-traidore.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">andrés ospina</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">el blogotazo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">electrodomésticos traidores</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">golpear computadores</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">pegarles a los computadores</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">violencia contra máquinas</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">violencia doméstica</category>
            
            <pubDate>Fri, 23 Oct 2009 16:20:55 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Mi ejército de juguetes perdidos</title>
            <description><![CDATA[<p>
</p><span class="mt-enclosure mt-enclosure-image"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="jirafa.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/jirafa.jpg" height="323" width="439" /></span>
<p>En mi cuarto de niño vivían&nbsp;cientos&nbsp;de juguetes. Y no porque mi familia fuera adinerada, ni esclavista. Ni porque&nbsp;mis demandas fueran excesivas. Fue porque desde entonces, cuando mi existencia en la tierra era reciente, cultivé una compulsión medio enfermiza por tener cerca de mí a seres singulares.<br /><br />En mi cuarto de niño pastaba una jirafa amarilla de fieltro, solitaria y adherida a la pared, con sus manchas marrones y un par de piernas más altas que todo mi cuerpo.&nbsp; <br /><br />Contra los muros de mi cuarto de niño hacía eco una organeta muy primitiva de color rojo, con botones gigantes y leds numerados, que se encendían cada vez que se me ocurría pulsar alguna de las teclas, blancas o negras. Me la trajo mi mamá de algún viaje a Estados Unidos. <br /><br />En ese entonces un viaje de abuelitos, tíos o padres a Miami era una bendición. Porque en esa época los regalos siempre eran para mí. La organeta roja se mantenía con vida gracias a una pila rectangular Eveready difícil de conseguir, que de cuando en vez vendían en la Droguería Ultramar de Sears. <br /><br />A escondidas, si quería ser valiente, y ante los pocos riesgos que el entorno me ofrendaba, yo trataba de consolarme rosando mi lengua contra los dos polos de la Eveready, muy cerca uno de otro, para así sentir su mordisco camuflado de corto eléctrico.&nbsp; <br /><br />En mi cuarto de niño, por una disposición familiar que agradezco, nunca estalló una ametralladora ni&nbsp;explotó granada alguno. A lo sumo, se asomaron desde las profundidades de mi propia piscina, una careta y un snorkel de GI Joe, que no obstante, dada mi poca inclinación a los deportes acuáticos, jamás me alcanzaron para aprender a bucear... o a nadar. <br /><br /></p>
<p>
</p><span class="mt-enclosure mt-enclosure-image"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="ranarene.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/ranarene.jpg" height="404" width="263" /></span>
<p>En mi cuarto de niño dormían junto a mí muchas almohadas pintadas en acuarela por las manos expertas de mi mamá. El motivo era una señora pata con su pequeño hijo pato.&nbsp;</p>
<p>Al lado de ellas cantaba un pequeño piano tipo 'honky tonk' al que todavía conservo. Bailaba impulsado por&nbsp;unas rueditas de colores fuertes dentadas, que debían insertarse en su ranura superior, y que hacían que las teclas se movieran de manera muy graciosa, mientras un conejito, dentro de una muy pequeña pantalla, se movía.&nbsp;Un televisor de cuerda transmitía sus dos únicos programas. Y en inglés.&nbsp;Eran los videoclips animados de dos canciones... "London bridge is falling down" y "row, row, row your boat, gently down the stream. Merely, merely, merely. Life is but a dream". Eran palabras sabias.<br /><br />Aparte de la mencionada jirafa, la biodiversidad del zoológico residente en mi cuarto de niño era&nbsp;en verdad impresionante.&nbsp;Entre los ejemplares más importantes estaba un caballo de madera blanco, rojo y azul, tal vez decorado con líneas negras; un burrito simple y un poco amorfo forrado en tela, al que un día se le rompieron las orejas, dejando ver su esqueleto metálico y su cuerpo de estopa; y un pequeño osito amarillo que aún debe estar por ahí. Cuando fui su jinete, el caballo y yo alcanzábamos velocidades asombrosas. El osito me guardó secretos que aún nadie conoce.<br /><br />Un&nbsp;ejército&nbsp;de juguetes&nbsp;estaba encargado de protegerme de cualquier ataque enemigo en las noches. Lo comandaba mi propia Rana René, que además de rana era títere, y que si yo quería cerraba los labios para ser confesora. <br /><br />Entre los pocos autorizados a quedarse en mi cama estaban Beto y Enrique, con sus espléndidos suéteres a rayas, horizontales y verticales y sus charlas amigables y sin malicia. El vecino más próximo de la jirafa era un esqueleto fosforescente. Muy sutil, el esqueleto perseguía con sus ojos al un ET de cuerda, que caminaba de una pared a otra. A pesar de la oposición férrea de mi&nbsp;tío, quien temía por mi masculinidad, mi abuelita me regaló una pequeña Lulú de trapo. Y&nbsp;hasta donde sé, eso no me hizo daño.&nbsp;<br /><br />
</p><span class="mt-enclosure mt-enclosure-image"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="generallee.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/generallee.jpg" height="350" width="478" /></span>La nave de Buck Rogers hacía acrobacias&nbsp;por sobre el&nbsp;espacio aéreo de mi cuarto de niño, mientras&nbsp;en&nbsp;sus calles sin pavimentar un General Lee excedía los límites de velocidad. Era la envidia de todos.Pero terminé por estropearlo después de tratar de cubrir sus abolladuras con Aerocolor Naranja.&nbsp; Después supe que el General debía su nombre a un famoso sureño racista de Estados Unidos. Tal vez sus conductores notaron mi descontento, porque un día el General Lee no estuvo más. ¡Y yo que me sentía tan orgulloso imitando el acento sureño del narrador!<br /><br />En rapidez sólo podía hacerle competencia un muy buen batimóvil al que me prohibieron encender en las noches. ¡Es que la sirena hacía mucho ruido! <br /><br />Cerca de ellos prestaba guardia una mujer sin pelo de Viaje a Las Estrellas.<br /><br />En mi cuarto de niño se revolvía sola una baraja de cartas en inglés con imágenes del Conde Contar y de otras estrellas más del mundo Sésamo. Y arrojaba sus puños atómicos un Mazinger articulado al que sigo idolatrando. Cuando éste murió, y por fidelidad a su memoria, en mi cuarto de niño Los Transformers nunca fueron bienvenidos. <br /><br />Por las paredes blancas de mi cuarto de niño trepaban un Hombre Plástico y un Hombre Araña, a los que mi tío había capturado en una vitrina, durante una excursión de grado a San Andrés. A muchos de ellos debí perderlos en algún mal canje, de esos que hacemos quienes desde la infancia nos perfilamos como malos negociantes. <br />Un remolque Tonka al que le cabían cuatro automóviles tenía la responsabilidad de recoger a los automóviles descompuestos. Entre los más propensos a dañarse estaban unos regordetes, chatos y tiernos, que mi abuelito me trajo de Barranquilla. <br /><br /><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="relojradio.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/relojradio.jpg" height="350" width="478" />Para ver el mundo con mejores ojos, a veces me valía de unos visores tipo anteojos de Tommy en los que siempre había una carrera de número uno. Se las presté a mi amigo Federico y nunca me las devolvió. Dentro de pocas semanas Federico volverá de México, y le reclamaré.
<p>&nbsp;<br />Ese tipo de objetos fue mi acercamiento más íntimo y menos peligroso al mundo del automovilismo. Porque nunca aprendí a conducir del todo bien. </p>
<p>También tuve por ahí un par de pequeños modelos de autos Majorette a los que intercambiaba con Nicolás. Y planeaba de Lufthansa, cuando la aerolínea todavía operaba en el país. </p>
<p>Durante mucho tiempo, el mayor atractivo de mi cuarto de niño&nbsp;fue un Atari, que no era mío sino de mi tío, Le decían 'telebolito' o Video Pinball. No requería cartuchos. Su 'interfaz', como diríamos hoy, estaba conformada por cinco comandos. Reset. Select. Option. Power. Por una barra más grande llamada Ball Serve, por una perilla circular, y por dos botones laterales. Era nuestro propio Telectrónico casero, porque el número de Telectrónico siempre estaba ocupado y Reinaldo Moré nunca contestaba.&nbsp;Lo destronaron del dominio absoluto del cuarto en donde viví, su hermano más joven, el Atari&nbsp;2600, y un primo más pequeño, el Game &amp; Watch de Nintendo.</p>
<p>En mi brazo derecho (porque incluso hoy considero incómodo y antinatural llevar los relojes de&nbsp;lado&nbsp;izquierdo) había uno de pulso tipo radio, atajo a mis oídos por unos grandes audífonos con revestimiento naranja de espuma, y un dial tan aparatoso que más parecía rueda de la fortuna. Algún calumniador dijo que tales dispositivos dañaban los televisores, hecho que nunca pude comprobar. Y un adaptador híbrido de una sola palanca con las opciones TV y Game.<br /><br /></p>
<p>Mi alma se vestía de Batman, de Spiderman (o del Hombre Araña, que era como le decíamos entonces), o de Superman. En las noches me dormía engalanado de Robin. A veces, a escondidas, me ponía esos disfraces debajo del uniforme de jardín o de colegio, esperando alguna oportunidad para salir a salvar el mundo.<br />En mi cuarto de niño había una enciclopedia El Mundo de Los Niños, responsable sin saberlo de la mitad de las cosas que hoy conozco sobre el mundo, sobre la ciencia y sobre la vida, y un curso de inglés elaborado en conjunto por Salvat y la BBC. <br /><br />
</p><span class="mt-enclosure mt-enclosure-image"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; width: 391px; float: left; height: 302px;" class="mt-image-left" alt="atari.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/atari.jpg" height="350" width="478" /></span>Pero las joyas de entre todas mis más preciadas posesiones infantiles eran la Granja y la Casa de Juegos de Plaza Sésamo, de Fischer Price. Ahí vivía Bigbird (cuya variable latinoamericana era una criatura extraña a la que llamábamos Abelardo). Y vivía el Conde Contar (cuyo nombre original en inglés, supe que era 'Count Dracula'; expresión de cuyo significado, otros cinco años más tarde, entendí que era un juego de palabras). Aparte de la rana títere, vivía una melliza suya, a quien en las películas de los Muppets le decían Kermit, The Frog. Ahora que lo pienso casi todos los juguetes de mi generación eran de factura norteamericana. Por más que mis abuelitos&nbsp;me terciaran&nbsp;un carrielito, para recordarme&nbsp;nuestro ancestro quindiano.<br /><br />De no haber sido por mi terca tacañería y la desobediencia civil de mi mamá y mi nana, es casi seguro que habría tenido que darle mis amigos en adopción a algún otro niño, más pobre que yo.&nbsp;Por tiránico que ello suene, en algunos casos&nbsp;me arrepiento de haberme negado. Pues gracias a ello la Plaza Sésamo y la&nbsp;Granja siguen aquí, a mi izquierda, y no en un basurero.<br /><br />En mi cuarto de niño tuve unos bloques y unas láminas de Lego.&nbsp;Con ellas&nbsp;descubrí que la arquitectura no estaba entre mis pocas vocaciones. El Armotodo me parecía apócrifo, profano, poco original y ordinario. La canción, sin embargo, aún suena en el 'walkman' de mi cabeza. "Todas las figuras, que tú quieras construir, vamos a formarlas... vamos a jugar". <br /><br />Todas aquellas cosas. Todos esos amigos con los que viví, se me fueron quedando perdidas por el camino. Sólo me quedan&nbsp;(y eso debido a mi terquedad)&nbsp;la Plaza Sésamo, con algunos de sus más fieles habitantes, y la Granja, con ciertas ovejas y la familia incompleta de granjeros.<br /><br /><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="mundininod.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/mundininod.jpg" height="300" width="320" />Los demás se mudaron a las casas de mis condiscípulos y vecinos. O se me accidentaron en la mitad de alguna de nuestras aventuras. O se me escaparon del bolsillo por haberlos descuidado tratando de subirme a un árbol. O se me deshicieron al comprobar que las artes plásticas tampoco eran lo mío, luego de tratar de esculpir algún capricho volátil en la arenera del colegio. <br /><br />O tal vez huyeron sin avisármelo, para que yo ya no los retuviera. Es probable que haya comenzado a darles vergüenza andar conmigo.&nbsp;
<p>Porque sin que ellos quisieran decírmelo, para no angustiarme, debí empezarles a parecer demasiado adulto como para seguir conmigo, pero no quisieron herirme diciéndolo. </p>
<p>A los juguetes les da miedo la gente grande, y a sus ojos tal vez yo comencé a parecérmeles. </p>
<p>Por cierto... nunca me gustó que me dijeran 'niño'. Me parece que era una estrategia de los adultos para restar importancia a mis opiniones, a mis inquietudes o a mi capacidad de entender las cosas. </p>
<p>Es probable también que mis amigos juguetes se hayan espantado al ver el incremento en el volumen de mis anteojos gruesos, a los que, para la posteridad, me quitaba cada vez que iban a&nbsp;hacerme una fotografía.<br /><br />Algún día, cuando el tiempo me dé tiempo, dedicaré un pedazo de mi vida restante a hacer un inventario digno, riguroso y completo de lo que todos eso juguetes fueron para mí. Lo prometo. Y de ser posible me iré por la tierra a tratar de traerlos de vuelta, si ellos quieren. Para convencerlos,&nbsp;quizá,me&nbsp;armaré de un&nbsp;cuaderno de composiciones&nbsp;y un Pelikan Micropunta, y escribiré una docena de poemas para cada uno. <br /><br />De no tener suerte al menos intentaré algunos versos para mostrárselos a mis ex juguetes, en caso de que algún día&nbsp;se me aparezcan en algún lugar de la tierra,&nbsp;&nbsp;o de que decidan&nbsp;venir por mi casa a verme. </p>
<p><a href="http://twitter.com/elblogotazo">El Blogotazo en Twitter</a></p>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" height="60" width="160" /></a></p>
<p></p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/10/mi-ejercito-de-juguetes-perdid.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/10/mi-ejercito-de-juguetes-perdid.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">juguetes historias de infancia infancia en bogotá los 80 historias infantiles el blogotazo andrés ospina recuerdos nostaslgias de niñez</category>
            
            <pubDate>Fri, 02 Oct 2009 14:40:42 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>El arco iris del 28 de septiembre</title>
            <description><![CDATA[<span lang="ES-CO">
<p></p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="2842"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="torresdesanjose.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/torresdesanjose.jpg" width="311" height="478" /></form>A las 5:51 PM del lunes, las autoridades incompetentes declararon clínicamente muerto al arco iris del 28 de septiembre. Ningún&nbsp;ciudadano,&nbsp;en principio, intentó creerlo. Ninguno trató de notarlo. 
<p>Los que habrían podido verle agonizar estaban demasiado alegres celebrando&nbsp;la llegada como para darse cuenta de que su intención no era la de quedarse. Y el descuido de los observadores fue ideal para que el observado se les desvaneciera sin avisar, tal como todos los grandes deberían hacerlo, por muy observados que sean.</p>
<p>Así fue. Sin que nadie se enterara, la gran cinta semicilíndrica de colores decidió descolgarse del cerro para convertirse en partículas invisibles de sí misma, y se decoloró sin habernos hecho sonreír lo suficiente. Por eso nadie pudo recolectar sus despojos, y no hubo médico forense que quisiera tomarle muestras.&nbsp;</p>
<p>El arco iris del 28 de septiembre fue visto por primera vez unos 27 minutos antes. Yo fui uno de los testigos. Marcela me lo advirtió. Era, sin duda, el mismo arco iris de siempre. No estaba deteriorado. De hecho había cambiado poco desde ese día en que lo vi por primera vez, proyectado en las tablas del piso de la casa, en 1980. </p>
<p>En aquel entonces yo tenía cuatro años, y aún no había sido diagnosticado como el miope crónico que hoy soy.&nbsp; Cuando pregunté&nbsp;de qué se trataba,&nbsp;los&nbsp;que entonces estaban encargados de disipar todas mis inquietudes,&nbsp;me enseñaron que lo había hecho Jehová para prometerle a Noé que jamás la tierra volvería inundarse. Después&nbsp;me remitieron a alguna&nbsp;estampa didáctica de mi libro de historias bíblicas. Hoy que lo pienso tiene&nbsp;sentido seguir creyendo en el relato porque desde entonces el arco iris no ha dejado de aparecerse, y la tierra no se ha inundado del todo.&nbsp;Desde entonces lo he dibujado unas cinco veces, utilizando crayolas, colores convencionales, plumígrafos y lápices de grafito. </p>
<p>Ayer, 28 de septiembre,&nbsp;me llegaron cablegramas de toda la ciudad confirmándome que otros desocupados, como yo, también lo estaban mirando. Ninguno quería que se fuera, y todos pensaron que el arco iris estaba aquí sólo por ellos.</p>
<p>Los sastres dejaron de coser, los danzarines de bailar, los vanidosos de mirarse las canas y los jueces de juzgar. Por un momento sentí que no yo no era el único.</p>
<p>Incluso pude fotografiarlo, desde este edificio, cuya vista está obstruida por otro edificio idéntico, y cuya fachada posterior, a su vez, también está obstruida por la fachada&nbsp;anterior de otro edificio idéntico a los otros dos. </p>
<p>Las famosas, o desconocidas Torres de San José. Trillizas obstructoras. Trillizas grises ahumadas de exhosto. Trillizas desteñidas. Trillizas llenas de gente, y de ventanas, y de cosas combatiendo a un gigante. Trillizas impertinentes que no me dejan ver el arco iris. </p>
<p>Sentí lástima entonces de aquellos a quienes, como yo, el urbanismo penalizó con la presencia de alguna edificación intrusa, interponiéndose entre el horizonte y sus ojos. Y de que con tanta interferencia el arco iris no fuera más que un fragmento arqueado en policromía, metido en la pantalla LCD de mi cámara corriente.</p>
<p>Durante el tiempo en el que el arco iris del 28 de septiembre estuvo vivo, casi todos los que lo observamos&nbsp;anduvimos hablando de él. Cada uno según su perspectiva. Los místicos dijeron que era una señal. Los científicos se preguntaron si su existencia estaba en algún modo relacionada con cierta anomalía metereológica. Los diseñadores gráficos discutían acerca de estaba más volcado al cyan o al magenta. </p>
<p>La ciudad alistó sus sensores oxidados para mirarlo. Y yo seguía contemplándolo a medias, mimetizado entre el edificio de enfrente y los cerros color verde Andes, también de enfrente. </p>
<p>Los hombres y mujeres de negocios pensaron en la forma de rentarlo, y de contratar alguna agencia idónea en aquello del mercadeo y de la publicidad para relanzar la imagen remozada del arco iris. Los habladores y escritores compulsivos nos consagramos a la inútil misión contarle al mundo que, por unos minutos, el arco iris había decidido posarse sobre nosotros.&nbsp;</p>
<p>Los amigos del recuerdo y de cazar nostalgias alcanzaron a&nbsp;atraparlo en&nbsp;placas fotográficas y se fueron a contemplarlas antes de que el modelo desapareciera.&nbsp; Después las guardaron&nbsp;bien en alguna parte, para esperar a que se hicieran viejas. Así, en muchos años, podrán&nbsp;exhibírselas a lo demás, cuando ya nadie tenga tiempo ni interés de verlas. O vendérselas a los curiosos a muy alto precio. O&nbsp; demostrarle al mundo lo buenos que&nbsp;fueron tomando fotos, por si alguna vez a alguien se le ocurría ponerlo en duda.</p>
<p>Al saber de su muerte. Al saber de su fuga (porque a veces muerte y fuga son lo mismo) fuimos bastantes los que lo lamentamos. Pero el arco iris parece saber que es mejor irse siendo extrañado y no aborrecido, y que es mejor endulzar poco que hastiar. </p>
<p>Deberían demoler las torres de San José para poder ver el arco iris, y recibirlo como es debido. Deberían demoler a Bogotá entera y construir una torre para esperar al arco iris. Inclusive, todos deberíamos escondernos, para no asustar al arco iris y así tentarlo a quedarse. </p>
<p>Tal vez el arco iris del 28 de septiembre se fue molesto al darse por enterado de la infinidad de comunidades que sin preguntárselo lo han nombrado símbolo de paz, o de libertad de género, o de otras muchas cosas que a él, tal vez, no le importan, pues no ha habido quien pueda tocarlo ni&nbsp;quien pueda acercársele lo suficiente como para hacerlo hablar. Para mí sigue siendo el invariable arco iris. El mismo de hace 29 años, muerto, una vez más, en una tarde de septiembre.&nbsp;De&nbsp;de seguro y sin anunciarnoslo, él&nbsp;habrá de regresar.</p></span>
<p><a href="http://twitter.com/elblogotazo">El Blogotazo en Twitter</a></p>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p></p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/el-arco-iris-del-28-de-septiem.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/el-arco-iris-del-28-de-septiem.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">andrés ospina</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">arco iris en el norte</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">el arco iris</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">el arco iris visto desde el retiro</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">el blogotazo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">fenómenos naturales</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">ficción</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">historias de ciudad</category>
            
            <pubDate>Tue, 29 Sep 2009 15:20:29 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Uribe III: Colombia se merece a sus líderes... ¡y a sus ídolos!</title>
            <description><![CDATA[<p></p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="2814"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="arribauribe.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/arribauribe.jpg" width="434" height="317" /></form>Tal vez Colombia esté viviendo uno de los peores momentos de su historia. Y eso --al referirse a una cronología plagada de malos ratos-- es demasiado decir. <br /><br />La anterior afirmación no se&nbsp;fundamenta tan solo en&nbsp;la rampante violencia que se levanta, --atroz y colosal-- desde casi siempre, y que sigue igual, aunque las falsas estadísticas y los&nbsp;mitómanos numéricos del DANE&nbsp;traten de desmentirlo. Porque --triste es decirlo-- en Colombia la violencia no es algo inusual ni aislado.<br /><br />Tampoco a la corrupción, cuya curva expansiva parece estar haciendo escuela entre las nuevas estirpes de colombianos, quienes sin duda serán fieles herederos de los Santofimios y Fetecuas que ya descuellan por ahí. <br /><br />Ni a la mediocracia --que desde el punto de vista de El Blogotazo no es otra cosa que los medios gobernados por administradores y comunicadores mediocres-- y a nuestra tendencia a interesarnos tan sólo por aquellas cosas a las que Pirry o Claudia Gurisatti o Laura Acuña nos muestran por televisión.<br /><br />Se debe a esa cierta perspectiva unidimensional de las cosas. Al discurso unívoco y totalizante de quienes sostienen que diferir de las mayorías es estar enfermo de país. Que 'nuestro' Presidente, por el simple hecho de serlo,&nbsp;es digno del más ciego e irrestricto apoyo y respeto.&nbsp;Quienes piensan y obran de acuerdo con esa idea terminan por hacer más daño a su 'amado país' que quienes sisienten.&nbsp;<br /><br />Cuando la verdad es que dicho apoyo y respeto se los deberíamos a&nbsp;esa misma&nbsp;verdad, y no a las figuras que vienen y se van. Ni a los falsos emblemas inamovibles al servicio de alguna idea cuya único fin es diseminarse por nuestro microuniverso, sin que ninguna voz disidente se atreva a contradecirlos.<br /><br />Esa tendencia provoca malestar, por ejemplo, entre las fanaticadas irracionales de Millonarios y Santa Fe, cuando éstas se molestan ante la menor y más objetiva crítica a las directivas de sus respectivos oncenos. <br /><br />O durante los 90, cuando el Bolillo y Maturana ejercían su tiránico y monárquico poder desde la Federación Colombiana de Fútbol y tildaban de enemigo de la Selección a cualquiera que descalificara su gestión durante sus menos brillantes y autoritarios&nbsp;momentos.&nbsp; O ahora, cuando --si alguien estima que Shakira y Juanes no los representan, o que el uribismo no es la mejor opción-- éste es de inmediato rotulado como 'aguador de fiestas'. <br /><br />O cuando un grupeto de fanáticos desaforados de U2 no se da cuenta de que al final nos convendría más preocuparnos por construir un escenario apto para conciertos que seguir implorando por un complicado préstamo de El Campín.&nbsp; O, peor aún --y como ocurrió con una de las más recientes entradas del Blogotazo-- cuando alguien que sin duda no sabe leer interpretó el mencionado texto como una absurdo intento por decir que Bono y The Artist Formerly Known as Juan Esteban Aristizábal eran músicos equivalentes. <br />¡Qué se puede esperar! <br /><br />Todavía en Colombia hay quienes creen que discrepar del Gobierno equivale a destruir el país, y que criticar aquellas cosas que parecen andar mal a la espera de que mejoren obedece tan sólo a un ímpetu destructivo.<br />Por esa razón estamos más preocupados por defendernos de los&nbsp;embates&nbsp;de Chávez (en cierta medida legítimos, y siempre contra el Gobierno; no contra el país) o por la hostilidad de Unisur hacia las medidas de Uribe, que por el cáncer interno que es la perpetuación de un líder en el poder (cuyos abusos a tal respecto comenzaron a verse en su primer periodo y que ahora, a las inevitables puertas del tercero, dan ganas de darse contra las paredes para morir inconscientes). Y no es, por supuesto, que a El Blogotazo le complazca que el presidente de Venezuela ande levantándoles monumentos a los secuestradores colombianos. Pero..&nbsp;<br /><br />Que un presidente quiera cambiar la Constitución para mantenerse en su solio, y que una buena cantidad de colombianos esté de acuerdo: eso, para las mayorías, no es aberrante. <br /><br />La moral del latifundista y su creencia de que poder viajar a las fincas es sinónimo de seguridad y democracia, y que con "vivir Colombia y viajar por ella" es suficiente. El dividir al país en dos facciones y generar falsos enemigos en pueblos como el venezolano. El intervenir los teléfonos de los miembros de la Corte Suprema de Justicia. El creer que comprar armamento implica lo mismo que permitir el establecimiento de bases extranjeras en un país. Todas esas cosas son poco importantes con tal de defender a 'mi Presidente'. <br /><br />Al final no hay de qué preocuparse. Con su oratoria efectista y su capacidad de líder nato y manipulador, Uribe ha sabido mantener a la gente a su favor, y reelegirlo hasta la náusea.<br /><br />Ahora, quien no sea tropipopero, shakirista, juanista, derechista, uribista y antichavista es un enemigo de la 'colombianidad'. Quien discrepe de las alabanzas excesivas y hacia la prensa gratuita conseguida por Juanes y su séquito de relacionistas públicos es candidato a la expatriación. Y quien piense que Venezuela y Colombia no son pueblos enemigos, y que --de hecho -- los países&nbsp;y sus fronteras son una gran mentira generada por quienes hace siglos quisieron parcelar la tierra, es un mamertoide anacrónico y chavista. <br /><br />Los regímenes&nbsp;autoritarios --desde los faraones hasta la fecha-- han tenido la costumbre maniquea y calumniadora de crear culpables simbólicos para justificar el exterminio, y sus promotores han sido, casi sin excepción, carismáticos. <br /><br />Son pocos los que se imaginan el daño que se hacen a sí mismos ahogando las voces disidentes. Fulminarlas es fortalecer el discurso dictatorial de quienes viven, precisamente, de invisibilizar o acallar a quienes los contradicen.<br />&nbsp;<br />El Blogotazo nunca ha sido amigo de decir que Colombia sea el único país o el primero en el mundo en nada. Pero no hay duda de que sí debe ser uno de los pocos lugares de la Tierra en donde no gustar de sus cantantes o líderes populares equivale a ser un envidioso y enemigo de la patria.<br /><br />Difícilmente un finlandés a quien no le simpatice The Rasmus, a un chileno a quien no le agrade Myriam Hernández, o a un argentino al que no le venga en gracia Cristina Kirchner, y que lo declare públicamente, recibiría en sus respectivos lugares de origen el calificativo de antinacional. No obstante aquí muchos están seguros de que no aplaudir a Uribe, a Shakira o a Juanes es una variante del terrorismo organizado. Only in Colombia!<br /><br />La lamentable conclusión es que un pueblo enfermizamente hipersensible a la crítica, es, por eso mismo, un pueblo inmaduro, con tendencia a repetirse ridícula y tercamente en su propia mediocridad. 
<p>Con el mismo presidente, intentando hacerse&nbsp;elegir por vez tercera, como si ocho años no hubieran sido suficientes como para manifestar su incompetencia, incluso inconsistente con su discurso guerrerista y exterminador. </p>
<p>La&nbsp;actual Colombia&nbsp;se merece a sus ídolos y a sus líderes. Y por eso no es anormal que en el alma de los más suspicaces se mantenga la sensación de haber sido ubicados por el destino en uno de los peores momentos de su historia.</p>
<p><a href="http://twitter.com/elblogotazo">El Blogotazo en Twitter</a></p>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p></p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/uribe-iii-colombia-se-merece-a.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/uribe-iii-colombia-se-merece-a.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">colombia uribe reelección chávez presidente juanes shakira tropipop el blogotazo andrés ospina colombia se merece a sus líderes críticas a uribe administración discurso unívoco autoritarismo</category>
            
            <pubDate>Thu, 24 Sep 2009 11:30:52 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Los contratiempos del pobre cronófago</title>
            <description><![CDATA[<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2760"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="cronofago.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/cronofago.jpg" width="434" height="317" /></form></p>
<p>Ese día el pobre cronófago* terminó de contar los años desperdiciados sin darse cuenta de que su vida era aburrida. <br /><br />¡Y qué aburrida era! Alimentándose a cada instante de lo mismo. Arremetiendo contra los segundos con sus hórridas garras. Hincando sus colmillos sobre la rueda dentada. Cerrando y abriendo sus ojos para celebrarlo. Comprobando que los minutos, viejos y jóvenes, eran idénticos y predecibles. <br /><br />Teniendo que aguantarse esa luz azul intermitente e implacable que le deshacía las pupilas. Sintiendo el peso agobiador de los indiscretos ojos de los visitantes al perseguir sus movimientos metálicos. <br /><br />Sin poder defenderse de los comentarios mal avenidos de los guías del museo, que trabajaban gratis y por obligación. Es decir... de mala gana. <br /><br />Dándose cuenta de que los niños le temían. Oyendo las preguntas desinformadas de la gente que iba hasta allá para creerse más inteligente. "¿Será un grillo o una langosta?". "¿No se aburrirá de masticar segundos?". "¿Por qué tiene ese nombre tan difícil?". "¿Se dice 'cronógrafo' o 'cronófago'?". "¡Él tiene la culpa de todo por andar tragándosenos el tiempo". "Papá: ¿ese monstruo come tiempo?".<br /><br />Esa tarde el cronófago trazó su plan de fuga. Pero para quienes viven enganchados a una vitrina, escapar no es cosa simple. Habría que desviar la atención de las cámaras, sobornar a las alarmas detectoras de movidas sospechosas, y , sobre todo, neutralizar las rondas acuciosas de los vigilantes nocturnos, despiertos por su sobredosis clásica de café endulzado con panela, por la fuerte emoción de jugar parqués y por el repertorio a diario renovado de malos chistes que se contaban cada noche.<br /><br />Ellos lo subestimaban. Y desvirtuaban sus necesidades. Creían que con mantener su gigante reloj de hamster brillante, su cuerpo limpio y sus bujías encendidas ya estaban haciendo suficiente por él. Pero él se sentía más insecto que máquina.<br /><br />Esa noche, cuando se decidió a escapar, el cronófago aguardó hasta que los visitantes más tercos del museo hicieran caso al tercer llamado de los vigilantes para abandonar las instalaciones. Luego se percató de que los guardianes bajaran la guardia. Hacer eso, por fortuna, era más fácil que pedirle a una sombra que te prestara su linterna, o a uno de los guías voluntarios del museo que dejara de ser voluntarioso.<br /><br /><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="johnharrison.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/johnharrison.jpg" width="263" height="383" />Entonces, cuando ya nadie estaba mirándolo, comenzó a desobedecer el ritmo marcado por el eje, y a irse en su contra. A nadie se le habría ocurrido que un día el único cronófago del museo se iba a aburrir de serlo. Porque todos pensaban que el cargo de cronófago era eterno. ¡Qué digo eterno!: Vitalicio, por que su vida tenía que ser eterna.<br /><br />Y el cronófago, cuyo primer recuerdo era idéntico a todo el resto de su vida, no sabía si una vez libre iba a encontrarse por ahí con otros cronófagos disidentes. Ya desatornillado, el cronógrafo se dejó descolgar hasta caer sobre el piso de parqué y se fue sigiloso por entre las demás piezas exhibidas, sabiendo que ninguna de ellas, acostumbradas como estaban a vivir para ser admiradas, se iba a tomar el tiempo de delatarlo.<br /><br />El cronógrafo comenzó a tener mucho miedo. Notar su partida habría sido cosa simple para todos. Ser grande y famoso, aún en un lugar tan pequeño, y aun cuando ese sea el sueño de quienes no lo son, y el mayor orgullo de quienes han logrado serlo, tiene sus desventajas.<br /><br />Moverse a destiempo, sin la guía de la rueda y su monotonía de metrónomo, le hizo tener pánico. Sentir sus piernas de metal atrofiadas por bailar siempre al mismo le dificultaba cambiar el ritmo.<br /><br /></p>
<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2762">&nbsp;</form></p>
<p>Pero continuó en su avanzada, entre momias, escudos heráldicos y una bella colección de retratos elaborados por algunos miniaturistas anónimos del siglo XIX, de aquellos que alcanzaron a tener empleo antes de que el daguerrotipo los pusiera en las filas de los desempleados.<br /><br />Ya muy cerca de la puerta, antes de agacharse para esquivar la peligrosa línea en la que los radares habrían de detectar su marcha, para así alertar a los centinelas adormilados, el cronófago comenzó a sentir miedo a no ser descubierto. Miedo de poder correr.<br /><br />Porque tal vez nadie tendría la intención de retenerlo. Y en realidad todos estaban esperando que se fuera. Porque había muchos aspirantes a cronófago aguardando porque él desertara y dejara su honrosa plaza libre. Porque John Harrison, su propio Gepetto, lo habría desheredado. Y porque Hawking y Taylor ya no iban a estar orgullosos de él.<br /><br />¿Y ya qué pretexto le habría valido al cronófago para explicar al museo, a los vigilantes, a las otras piezas, a la junta directiva, y a la sociedad de mejoras y ornato de su ciudad, la razón por la que estaba ahí, parado, justo antes de que el detector automático comenzara a gritarle al mundo, en su idioma, que, cosa rara, al cronofágo ya se le había hecho tarde para huir? Aterrado, el cronófago aprendió que incluso a él se le podía acabar el tiempo.</p><embed height="340" type="application/x-shockwave-flash" width="560" src="http://www.youtube.com/v/pHO1JTNPPOU&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed> <br /><br /><em><strong>* El cronófago es un enorme saltamontes mecánico cuyo movimiento, sobre una rueda llamada 'reloj corpus', simula la forma como los segundos son 'devorados' a cada instante. <br />Su diseñador, John Harrison, relojero inglés e inventor del cronómetro marino, trabajó en él durante 36 años, pero murió en 1776 sin haber podido acabarlo.&nbsp; <br />En 2008, después de un lustro de labores, los científicos John Taylor y Stephen Hawking consiguieron terminarlo. Cada cinco minutos --mediante un complejo sistema de luces-- el reloj corpus indica la hora exacta. Segundo tras segundo el cronófago parece avanzar con sus patas afiladas por sobre una rueda dentada. <br />La idea de escribir las anteriores e incoherentes líneas vino después de haber leído el seudónimo de uno de los lectores de este blog, a quien, por cierto, El Blogotazo agradece la inspiración. ¡Gracias, señor Cronófago!<br /><br /></strong></em>
<p><a href="http://twitter.com/elblogotazo">El Blogotazo en Twitter</a></p>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p></p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/los-contratiempos-del-pobre-cr.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/los-contratiempos-del-pobre-cr.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">andrés ospina</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">cronófago</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">cuentos</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">el blogotazo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">ficción</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">historias</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">john harrison</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">john taylor</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">museo vintage</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">stephen hawking</category>
            
            <pubDate>Thu, 17 Sep 2009 17:00:37 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Tanta gente, tan sola</title>
            <description><![CDATA[<font size="2">
<p>
</p><span class="mt-enclosure mt-enclosure-image"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="camavacia.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/camavacia.jpg" width="441" height="317" /></span></font><font size="2"></font><font size="2">Tanta gente, tan sola. Hablando consigo misma. Buscándose y evitándose. Escondiéndose y encontrándose entre sus rebrujos personales. Encendiendo y apagando su propio fuego y cocinando y enjuagando su único plato de ayer y de hoy. Luciendo sus mejores trajes frente a la mirada silenciosa y franca de un espejo: la única entidad dispuesta a quedarse viéndolos por horas, con una paciencia que no es humana. 
<p>Tanta gente riéndose y enfadándose sola. Inventando sus débiles excusas para seguir soportando los días. Tocando su propia sinfonía en un auditorio deshabitado. Haciendo de sí su propio público. Ocupando la mitad exacta y lamentable&nbsp;de una cama medio vacía, o uno de los dos extremos de un escaño de parque.</p>
<p>Tanta gente sepultada en libros, radios de tubos y recuerdos. Dialogando con los vegetales y con las flores secas que están sembradas en las salas o en los jardines de sus refugios, impregnados de su presencia íntegra y de su soliloquio persistente. Decidiendo sin nadie más si sus zapatos ya son viejos.</p>
<p>Tanta gente adormeciéndose con las voces e imágenes emanadas por algún dispositivo artificial, o con la somnolencia opaca provocada por el consumo del contenido escaso de una botella que un día estuvo llena de algo. Tanta gente esperando a que el teléfono les recuerde que alguien los piensa. Llorando sin temor a ser oídos, porque nunca hay nadie cerca. Tanta gente perdiendo el pudor de conversarle al eco. De tejer con paciencia alguna pieza artesanal, que nunca habrá de ser rellenada por el cuerpo de alguien. Tanta gente cocinando muy dulce, muy simple o muy salado, sin que haya nadie para señalárselo.</p>
<p>Tanta gente escribiendo un diario que nadie, ni ellos mismos volverían a leer. Tanta gente trazando proyectos de los que sólo ella podría estar convencida. Ahorrando para nadie y para nada. Aguardando por ser descubierta o a que el tiempo la abrigue con su manto aliviador de invisibilidad y olvido oficial. Tanta gente pensando en aquellos hijos y nietos que nunca va tener. Que ya nunca tuvo. Tanta gente esperando a esperar. </p>
<p>Tanta gente aprendiendo a dormir y a despertarse sin que nadie se los indique. Tanta gente trabajando para sí. Tanta gente de la que nadie sabe y de la que nadie sabrá nunca su nombre. Tanta gente comprando y recibiendo sus propios regalos. Celebrando sin invitados su silenciosa venida al mundo. Comprando y administrándose sus propias medicinas. Tanta gente cuidando sola de sí. </p>
<p>Tanta gente sin nadie con quién discutir. Sin nadie con quién jugar a adivinar el final de la cinta. Sin el ánimo de quejarse por nada, porque no hay nadie que quiera oír sus quejas. Tanta gente sin tener por qué o por quién entrar del lugar en donde viven, solos. Tanta gente de la que nadie quiere saber nombre o dirección. Tanta gente preguntándose si la ceremonia próxima de su funeral habrá de suspenderse por falta de quórum. Tanta gente elaborando postres para nadie. </p>
<p>Zurciendo medias propias. Remendando manteles. Usando un único individual, un único vaso, una única ración. Tanta gente soñando, enfermando y muriendo sola. Resguardando sus muchas o pocas cosas sin que haya otro para relevarlos en su vigilia triste. Tanta gente embriagándose y soportando sus resacas sin alguien. Tanta gente escogiendo sus manzanas y lechugas y detergentes sin derecho a una segunda opinión. </p>
<p>Tanta, tanta gente ocupando su par de manos con dos paquetes de supermercado, que son dos bolsas de papel, y teniendo que ponerlos sobre el piso para abrir las puertas, porque no hay nadie más que pueda hacerlo. </p>
<p>Tanta gente acostumbrándose a sus propias maneras y esperando que algún día alguien más que el espejo amigo, el mismo que los mira con tristeza silenciosa, les sonría. Buscando amigos en las mariposas negras de la noche, o en los escarabajos o lagartijas que a veces, con dificultad, alcanzan a treparse en las residencias humanas. O en unos canarios que de no estar presos hace mucho se habrían ido, para no morir de aburrimiento. Tanta gente viviendo sus días vicarios a través de alguna mascota.</p>
<p>Tanta gente tan sola rodeándonos, haciendo sus fiestas inmensas de un invitado. Teniendo que multiplicar su propio yo por mil para no estar así. Tanta gente miope sin derecho a perder sus anteojos, porque una vez extraviados no habrá quien les haga la caridad de ir a buscárselos. </p>
<p>Tanta gente agazapada en edificios, o en viejas casas, o en reclusiones de ancianos o de desahuciados mentales. </p>
<p>Tanta gente que se perfuma y que canta y danza y recita para sí misma, acuartelada entre el valle de sombras chinescas que sobre sus paredes proyectan los objetos alrededor, atravesados por una llama que viene desde el pábilo de alguna vela encendida, al frente de una botella con vocación de lupa. Imaginándose cosas para quedarse dormidos. Embriagándose para seguir viva. O viviendo para seguir embriagada. ¡Tanta, tanta gente tan sola!</p></font>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="margin: 0px 20px 20px 0px; float: left;" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p>
</p><p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/tanta-gente-tan-sola.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/tanta-gente-tan-sola.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">tanta gente tan sola soledad literatura cuento perfiles el blogotazo andrés ospina historias de ciudad historias de soledad</category>
            
            <pubDate>Wed, 16 Sep 2009 15:00:04 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>¿U2 en Colombia? ¿Que al Campín no le va a ocurrir nada? ¡No seamos ingenuos!</title>
            <description><![CDATA[<font size="2">
<p><em>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="2728"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="u201.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/u201.jpg" width="434" height="317" /></form></em><em><strong>Es lamentable el que gracias a las imaginerías de unos cuantos, creamos estar&nbsp;perdiéndonos de un gran concierto, cuya materialización </strong></em><strong>--<em>objetivamente hablando</em>--<em> sería muy lejana.</em></strong></p>
<p>Aunque se precie de maliciosa, Bogotá es una ciudad inocente. </p>
<p>Habitada por unos ciudadanos ingenuos, convencidos --por ejemplo-- de que el&nbsp;rehusarse a la realización de conciertos en el Estadio El Campín es un acto caprichoso, remilgado&nbsp;y egoísta de la Alcaldía y de los clubes locales de fútbol. </p>
<p>Una capital en la que elegimos a un alcalde desinformado, capaz de imaginarse que en el Simón Bolívar puede llevarse a cabo un&nbsp;espectáculo como el que U2 propone. </p>
<p>Con unos empresarios inmaduros, que al parecer creen, o que al menos están tratando de hacernos creer a todos, que&nbsp;los cuatro irlandeses&nbsp;están muy interesados en venir a Bogotá. </p>
<p>Con una prensa bisoña, --o tal vez escasa de noticias--, que pretende convertir a una insignificancia como la anterior en un pretexto noticioso.</p>
<p><strong>Los errores</strong></p>
<p>El error inicial consiste en pensar que ya todo está listo. Que los promotores locales ya han sostenido acercamientos serios y preacuerdos contractuales con las gentes a cargo de U2. Y que éstas, a su vez, han dado el visto bueno para incluir a Bogotá como una de las paradas del itinerario de su venidera gira mundial 'si y solo si' se aprueba la utilización del Estadio Nemesio Camacho El Campín para dichos efectos. </p>
<p>No hay que ser un vidente como para saber que eso no ha sucedido. </p>
<p>En consecuencia, casi con absoluta seguridad, U2 no va a venir a Colombia. Y eso es, en verdad una lástima. Porque los dublineses se perderán del ajiaco y del café recalentado con sabor a ceniza de los hoteles nacionales; de&nbsp;sentirse 'como en casa' en los pubs irlandeses que desde hace unos cinco años abundan en nuestra esnobista ciudad; o, aún peor... se privarán de responder&nbsp;los interesantísimos interrogantes&nbsp;de Claudia Gurisatti en La Noche de RCN y de los señores de El Gallo de Radioacktiva en alguna mañana fría. </p>
<p>¿Se imaginan a Pacho Cardona o a Montoya preguntándole a Adam Clayton en perfecto inglés si le gusta más 'largo o corto', si quizá le apetecería 'templarle las cuerdas a Juanita Kremer' o si lo prefiere como 'timbre de buseta' o como 'huevo frito'? </p>
<p>¡Qué triste! Si en algún lugar Bono podría haber cantado 'Where the streets have no name' con verdadera propiedad, sin duda éste habría sido Bogotá. </p>
<p>Porque aquí las calles no tienen nombres. Tienen números. "Carrera Séptima. Calle 82. Calle 19". Quien no lo crea bien puede ir a preguntarle a un conciudadano promedio si sabe cuál es la Avenida Alberto Lleras Camargo o la Rodrigo Lara Bonilla.</p>
<p>Tal vez si alguno de los asesores de Uribe lo pusiera al tanto del efectista movimiento electoral que sería el brindar a su pueblo un&nbsp;ceremonial como ése a un país tan aporreado por su accionar monárquico, habría al menos un coeficiente un poco mayor de posibilidades de contar con ellos aquí. </p>
<p>Supongo que en poco tiempo habrán de organizarse marchas de protesta motivadas por la negativa de Samuel Moreno a prestar El Campín. Y que T-Shirt Lab y TuBoleta se amangualarán en inteligente alianza estratégica para rebajar en un 10% las entradas de quienes hayan adquirido en preventa la camiseta 'oficial' de la marcha. Y no es que me guste Samuel, ni que tenga motivos para defenderlo, pero es que...</p>
<p><strong>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="2730"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="u202.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/u202.jpg" width="400" height="327" /></form></strong><strong>Cuando desinformación y mentira son lo mismo</strong></p>
<p>"Hoy Colombia está descartada en la gira (de U2) por América Latina", afirmó El Tiempo del domingo. La contrapregunta sería algo así como "¿Y cuándo estuvo nuestro país incluido dentro de los planes de los irlandeses?". El periódico citó además a Jordi Puig, director de eventos internacionales de la empresa, quien afirmó que los promotores de U2 anduvieron preguntando por Colombia, pero que se desanimaron ante el asunto del Estadio. Luego, con bastante ligereza el diario&nbsp;asegura que los más de 60.000 espectadores que "hubiesen ido al Campín se van a quedar con las ganas".</p>
<p>No sé si sea mala información o un problema generalizado de comprensión de lectura (de esos que se solucionan con uno o dos meses de terapia intensiva en IPLER). Pero hasta donde mi raciocinio me alcanza, aparte de esta supuesta mención a Bogotá hecha por los organizadores de la gira, como&nbsp;entre las muchas posibles estaciones del tour, no ha habido nada más.</p>
<p><strong>¡Qué van a venir!</strong></p>
<p>Sería oportuno apelar al realismo. Es bastante poco posible que Ocesa tenga el 'músculo económico' (para hablar en términos portafoliescos) como para traer a U2 hasta estos andurriales. Si Bogotá no pudo con AC/DC ni con Madonna, ni con Britney Spears hace algún tiempo... ¿qué nos hace pensar que sí podremos con los señores de los 'Joshua Tree'?. </p>
<p>Ni Bono, ni The Edge, ni --lo que es más importante--, ninguno de sus manejadores, debe tener idea alguna de la polémica que en su nombre hemos entablado. </p>
<p>No puedo evitar reírme cuando entro a Facebook y me percato de la cantidad de iniciativas simplistas y vanas (infundadas, como la de 'No más Chávez', o absurdas como la de 'Sí al préstamo del Estadio') apoyadas por miriadas de desocupados incautos. </p>
<p>Creo que en el imaginario de muchos de los promotores de las cofradías virtuales 'pro-Concierto de U2', Bono está en su mansión irlandesa esperando a que Samuel Moreno diga que sí para estampar su rúbrica en el contrato y abordar su avión privado de camino a ElDorado. </p>
<p>Por cierto, la empresa mexicana con representación en Colombia lleva algún tiempo quejándose de que Bogotá anda excluida del circuito de grandes espectáculos en América Latina por no disponer de un escenario adecuado. Y eso es verdad. En la pugna, aparte de la quejumbrosa OCESA ya está también la Corporación Iberoamericana de Entretenimiento (CEI), sin que ningún resultado real luzca cercano.</p>
<p>El día que yo oiga o vea a algún miembro del grupo dublinense diciendo que pese a sus intenciones de venir a Colombia no podrán hacerlo en vista de la negativa a permitirles hacer uso del estadio de la 57, creo que esta polémica tendrá alguna justificación.</p>
<p>Algo en todo esto me hace devolver 15 años atrás cuando este mismo periódico anunció con lujo de aspavientos que <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-28295">Michael Jackson estaba planeando venir a Colombia.</a></p>
<p><strong>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" contenteditable="false" mt:asset-id="2734"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="U204.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/U204.jpg" width="311" height="478" /></form></strong><strong>¿Es acaso el&nbsp;no prestarlo un capricho egoísta?</strong></p>
<p>Sería profesional, por parte de los medios, ofrecer una información más precisa, en el sentido de que&nbsp;el préstamo del Estadio El Campín para este concierto, y sus potenciales consecuencias, sí podrían constituirse en un verdadero atentado en contra de la integridad física del escenario.El asunto no es tan simple como celebrar una piñata en el jardín interior de la casa de los abuelos y luego llevar a cabo un incipiente partido de microfútbol.</p>
<p>En 2008&nbsp;'The artist formerly known as Juan Esteban Aristizábal' y el taumaturgo número uno del manejo de imagen en Colombia y Miami&nbsp;(don Fernán Martínez) plantearon la idea de hacer uso del Nemesio Camacho para una presentación del envigadeño. La Alcaldía, con cierta razón (y por fortuna) les dijo que no. El 'terraplán', especie de tapete protector para el césped del Estadio no fue suficiente, y <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-3167891">Martínez, bastante bravucón virtió toda la culpa sobre las cabezas oficiales. </a>"Es una decisión política de una alcaldía pusilánime que, para no seguir viendo cómo se deteriora su imagen, prefirió no exponerse a las críticas de parte de la prensa deportiva", dijo entonces.</p>
<p>Los pocos que hayan seguido alguna vez las&nbsp;palabras de&nbsp;El Blogotazo deben saber de la animadversión natural&nbsp;de sus líneas editoriales por los procedimientos demagógicos de Aristizábal y por las estratagemas populistas de Martínez. </p>
<p>Ya hace poco el señor Fernán sacó de su cubilete de mago del mercadeo la ingeniosa estratagema de poner a Aristizábal y a Bono a posar juntos en algunas fotos en medio de una supuesta 'marcha contra la pobreza', en Yokohama. En lo personal me sentí decepcionado. Siembre abrigué la esperanza de que Bono fuera más inteligente que Miguel Bosé y de&nbsp;que, en consecuencia,&nbsp;no se dejaría embaucar.</p>
<p>Pero aun así, con Bono y Juanes en la misma imagen, está claro que en el imposible caso de que la gente de OCESA tuviese la capacidad económica de contratar a U2, y que a esto se uniera el los miembros de la banda estuvieran dispuestos a venir, sería inequitativo dar un trato 'VIP' a unos y excluir a los otros. Lo digo para quienes siguen tildándonos de parcializados y 'antipatrióticos'. Por cierto, pronto habrá ocasión de hablar del supuesto 'antripatiotismo' del que se nos culpa.</p>
<p><strong>En verdad la cancha podría dañarse</strong></p>
<p>Permitir el uso de El Campín para un concierto de ese tipo necesariamente implicaría (si es que queda algún resquicio de decencia, igualdad y democracia en Colombia) el ofrecer la misma posibilidad a cuanta empresa desee alquilarlo para fines similares, llámese esta Juanes,&nbsp;Elvis Crespo&nbsp;o U2.</p>
<p>Aun con mi corazón de rockero y de mal hincha (pues con dificultad podría mencionar uno o dos de los actuales jugadores en la nómina de Millonarios) debo aceptar que el Estadio está ahí para cumplir con la función para la que fue construido. Esto es... para hacer partidos de fútbol. A mí, como a la mayoría de seres interesados en las artes musicales y visuales me complacería ver a U2 en mi ciudad natal. Pero sacrificar al Campín no sería correcto.</p>
<p>Ante tal argumento saldrán algunos a declir que en otros países civilizados del mundo, estadios como el Wembley, el Maracaná y el Monumental de River son destinados con cierta frecuencia al uso de recitales masivos. Eso es cierto. El Camp Nou de Barcelona, por ejemplo, ha servido para deleitar a los catalanes con decenas de artistas de primer nivel en varias oportunidades.</p>
<p>Pero también lo es el que en todas las anteriores ciudades las condiciones son dramática y positivamente diferentes. El Wembley es utilizado tan sólo por la selección inglesa, o para partidos internacionales de copa. </p>
<p>Río de Janeiro y Buenos Aires tienen el Maracaná y el Monumental. Pero ni el uno ni el otro son los únicos estadios en sus respectivas ciudades. Y para reforzar el argumento, ni la una ni la otra han sido bendecidas con la cantidad de lluvias de Bogotá.</p>
<p>Aunque parezca poco importante, el clima estacionario hace más fácil el mantenimiento de una cancha de fútbol. Si El Campín llegara a sufrir los rigores de una muchedumbre de furibundos fanáticos del cuarteto saltando sobre su grama, Millonarios y Santa Fe tendrían, indefectiblemente, que partir hasta tierras tunjanas o llaneras para cumplir con sus compromisos balompédicos.</p>
<p>El asunto es --y lo digo con dolor de bogotano-- que nuestra ciudad dista de tener las mínimas condiciones de infraestructura con la que cuentan las plazas mencionadas en el ejemplo. </p>
<p>Más allá de sus mediocres campañas y sus vergonzosos resultados, ambos equipos llevan casi 50 años cancelando (a veces cumplida y a veces incumplidamente, el canon de renta correspondiente al escenario en cuestión). </p>
<p>Algunos creen que la costumbre de utilizar un solo estadio, propiedad de las alcaldías, ayuntamientos o jurisdicción pública a cargo de un territorio es propio del tercer mundo. Pero eso no es así. En países como Italia o Alemania la Roma y la Lazio comparten el 'stadio' Olímpico. El Bayer Munich y el 1860&nbsp;también juega&nbsp;bajo el mismo cielo. ¿Por qué, entonces, no debe ocurrir lo mismo en Bogotá?</p>
<p>Ya una vez, hace no mucho tiempo, por cuenta de un concierto organizado por La Mega&nbsp;del que (ni yo, que no voy al Campín desde un desafortunado Millonarios-Cali en las finales de 2004 quisiera acordarme) hubo que jugar un Chivas de Guadalajara-Santa Fe en medio de una cancha fangosa e irregular, cuya profundidad habría&nbsp;sido&nbsp;ideal para&nbsp;la navegación de embarcaciones de gran calado. <br /><br /><a href="http://www.youtube.com/watch?v=KtNGNrlYRvE">Quienes vean la oposición al préstamo como un&nbsp;embeleco infundado deberían&nbsp;contemplar algunas escenas del accidentado encuentro, aquí... </a></p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=KtNGNrlYRvE"><embed height="344" type="application/x-shockwave-flash" width="425" src="http://www.youtube.com/v/KtNGNrlYRvE&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></a> 
<p>&nbsp;</p>
<p>Dudo que Millonarios o Santa Fe, como están las cosas, hagan parte de las finales del rentado. Y ya difícilmente Bogotá volverá a ser la sede de la ya cuasieliminada Selección Colombia. Pero eso, por más ira que provoque,&nbsp;no justifica someter al Estadio a tan costoso riesgo.</p>
<p>Ahora que lo pienso, y muy a propósito me vuelvo a sentir indignado por la monumental mentira de la inviable construcción de un 'Estadio Azul', con locución de Kennedy Delgado incluida, venida de manos de quienes no han podido ni siquiera procurar una campaña decente para el equipo. Siempreconusted tuvo la gentileza de dejarlo a <a href="http://www.youtube.com/watch?v=mcqsnr-X3wc">nuestra entera disposición vía YouTube (no U2).</a></p><a href="http://www.youtube.com/watch?v=mcqsnr-X3wc"><embed height="344" type="application/x-shockwave-flash" width="425" src="http://www.youtube.com/v/mcqsnr-X3wc&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></a> 
<p><strong>El alcalde ingenuo</strong></p>
<p>También le vendrían bien al señor Alcalde algunas nociones básicas acerca del mundo del espectáculo. El ofrecimiento del Parque Simón Bolívar es tan absurdo como lo son los reclamos de quienes se molestan por la negativa con respecto al asunto de El Campín. </p>
<p>El espectáculo de U2 fue concebido para estadios, de dimensiones circulares. En cuanto a lo anterior, como es lógico, no hay concesión que valga. Los diseñadores gráficos de El Tiempo perdieron 'el tiempo' elaborando infografías para demostrar lo obvio. </p>
<p>Aunque el mundo de la música esté lleno de absurdos y paradojas como los 'unpluggeds eléctricos' o el 'Rock en Río' de Portugal, el Simón Bolívar no es (ni siquiera bajo esa lógica) un escenario apto para una gira cuyo mayor atractivo es, por cierto, el aquello de los 360 grados.</p>
<p><strong><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="u205.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/u205.jpg" width="434" height="317" />Los&nbsp;suplicantess de Facebook</strong></p>
<p>El argumento de <a href="http://www.facebook.com/search/?q=si+al+pr%C3%A9stamo+del&amp;init=quick#/group.php?gid=153084824223&amp;ref=search&amp;sid=811955297.2724276635..1">uno de los grupo de Facebook </a>es, incluso, irrespetuoso para con la mayoría de hinchas apacibles al utilizar como uno de sus&nbsp;motivos para reconsiderar la decisión el que "el Campín es foco de heridos y a veces de muertos". Porque aparte de tales hechos lamentables, provocados por las minorías también lo es de alegría semanal para cientos de miles de bogotanos. Bogotanos que con su asistencia semanal al lugar ayudaron a financiar los altos costos de la reparación de la grama en 2007. Lamento reconocerlo, <a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=31709712664">pero en este caso el opositor,&nbsp;cuya comunidad no se actualiza hace casi un año y cuyos miembros con dificultad alcanzan a igualar la décima parte de los del contrario, &nbsp;tiene algo más de razón.</a></p>
<p>Para conmover un tanto más&nbsp;a los funcionarios del IDRD&nbsp;acompañan su proclama de una foto de Bono en un gesto digno de alguna tarjeta de felicitación de Timoteo y el cursi mensaje de: ¡Ayúdanos a estar en Bogotá! ¡Necesitamos El Campín! </p>
<p>Como si eso no fuera ya lo suficientemente ridículo, la gran propuesta del grupo es que cada uno de los 45.000 asistentes al imposible concierto pague 10 dólares de más, lo que sumaría un gran total de 900 millones de pesos. La cifra no suena despreciable. Pero no es nada comparado con los 16.000 millones de pesos que hace ya dos años tuvieron que ser desembolsados por concepto de reparaciones locativas al único templo de fútbol verdadero en Bogotá.</p>
<p>En lugar de dividir a la ciudad en dos facciones. Una de rockeros y la otra de fanáticos del fútbol, y de pensar que estos últimos son una especie egoísta de retrógradas violentos e ignorantes que no saben de música, sería saludable el que todos nos uniéramos para exigir a la Alcaldía el cumplir con la promesa largamente aplazada de construir un escenario decente para la realización de conciertos. Hay fanáticos del fútbol a los que les gusta el rock y hay fanáticos del rock a los que les gusta el fútbol.</p>
<p>La teoría de El Blogotazo es que con o sin Campín prestado U2 no habría de venir, cosa que sin duda no podemos comprobar.</p>
<p>En lugar andar sumándose a la estirpe de lastimeros en defensa del miope y cortoplacista argumento de "sí al préstamo de El Campín para U2" y de andar estereotipando al fútbol y a sus hinchas como a un hábito y a una estirpe de truhanes, el público bogotano y los fanáticos de la música deberíamos exigir una solución verdadera. </p>
<p>Hasta que eso no ocurra dudo que U2, los Rolling Stones o Paul McCartney tengan intenciones de venir. Ojalá algún día haya quien pueda callarnos la boca a los incrédulos. Por lo pronto seguiremos alineados del bando de los escépticos.</p></font>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p></p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/u2-en-colombia-no-seamos-ingen.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/09/u2-en-colombia-no-seamos-ingen.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">u2 bogotá conciertos estadio nemesio camacho el campín alcaldía prestar el estadio conciertos grandes conciertos cancha de el campín andrés ospina el blogotazo ocesa</category>
            
            <pubDate>Tue, 15 Sep 2009 17:00:01 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Juanes en Cuba: El escándalo prefabricado</title>
            <description><![CDATA[<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2474"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="demagogo.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/demagogo.jpg" width="288" height="389" /></form></p>
<p>Comencemos por ser claros. El mundo del espectáculo es un teatro de máscaras. Una acumulación de rostros y cuerpos escondidos bajo la complicidad de un maquillaje y un escenario debidamente acondicionados.&nbsp;</p>
<p>Hay unos espectadores y unos actores. Cada uno dando cumplimiento a su tarea. Los unos miran, abuchean, murmuran y aplauden. Los otros posan, se contorsionan, escandalizan, se reinventan, y tratan de lucir divertidos. A veces la hacen de poetas malditos, de incomprendidos o de bonachones.<br /><br />Por eso me conduelo de la ingenuidad de quienes siguen pensando que Madonna es ninfómana,&nbsp;que Peter Manjarrés es 'el caballero', que Marilyn Manson es el Anticirsto, o que The Artist Formerly Known as Juan Esteban Aristizábal 'es un bacán'. Como si no hubiera algo llamado 'manejadores de imagen' y como si no existieran cosas denominadas 'marketing', 'demagogia' y 'manipulación'.<br /><br />No conozco personalmente a Juan Esteban ni he jamás he tenido el dudoso privilegio de hablar con él.&nbsp; Pero de Juanes, en su calidad de figura pública, sí puedo discutir con largueza. <br /><br />Establecidas estas diferencias entre el yo privado de Juan Esteban, quien posiblemente es un buen tipo, y el yo público de Juanes, procedo entonces a plantear mis argumentos, preparando por supuesto el chaleco antibalas.<br /><br />La música de Juanes me gusta tan poco como la de Silvio Rodríguez.&nbsp; La razón para tal característica común es que en ambas encuentro un halo de falsedad. Silvio Rodríguez es un revolucionario que viene a las capitales de América del Sur a alojarse en los hoteles Hilton. Juan Esteban Aristizábal es un thrashero que --motivado por la posibilidad de convertirse en superestrella-- se convirtió al pop-arriero-humanitario.<br /><br />Ahora bien. Las poses públicas de Juanes tienen una causa obvia y entendible, aunque no del todo justificada.&nbsp; A él. O mejor: al personaje que él encarna, le conviene figurar. Y si tal figuración está ligada a alguna causa humanitaria y le granjea la simpatía de los incautos o de los Uribe-patrioteros de ocasión, mejor todavía.&nbsp; Para que haya demagogos vendedores,&nbsp;como Juanes, tiene necesariamente que haber compradores&nbsp;ingenuos, como nosotros.<br /><br />En la misma forma como, en otros flancos, a su imagen le conviene estar asociada con la de alguna marca en particular. Y cuando ello viene acompañado de unos honorarios, entonces el círculo está cerrado.&nbsp; La trayectoria ascedente de su faceta de anunciador público comenzó con los colegiales de Verlón y ya va en Sony Ericcsson. ¿Qué vendrá luego? ¿Microsoft?<br /><br />Una de las habilidades principales de los manejadores de imagen es la de fabricar ídolos a la medida de las necesidades o de las expectativas generacionales. Y por estos días el país necesita un rockero antioqueño, humilde y políticamente consciente. Uno que se atreva a decir sin temor que "Colombia es la chimba", y cuyo manager afirme haberlo visto leer 'El capital' para entender a Marx.<br /><br />El mayor beneficiario con toda esta sarta de debates inútiles acerca de si Juanes debe o no presentarse en Cuba es Juanes mismo. Y de remolque, toda la maquinaria económica que él trae tras de sí. Los otros, en la lista de espera, son los oportunistas como Mario Muñoz, de Doctor Krápula, quien afirmó en una reciente edición del periódico El Tiempo que "estaría dispuesto a ir con gusto a tocar junto a Juanes en Cuba" (otro que quiere subirse en el bus de la demagogia con tiquete a la perla del Caribe incluido); o como Ana Belén, quien también expresó su intención de "unirse a la causa".&nbsp; <br /><br />Es del todo intrascendente el que Aristizábal haya decidido convertir a La Habana en la próxima sede de su payasada seudofilantrópica. Pero no creo que él sea culpable. Juanes es un vendedor de discos y por tanto, según la lógica del mercado, tiene derecho de esparcir su rango de influencia hasta donde lo encuentre posible y necesario.<br /><br /></p>
<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2476"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="demagogo02.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/demagogo02.jpg" width="389" height="288" /></form></p>
<p>La protesta desatada entre los cubanos exiliados en Estados Unidos no hace nada distinto a favorecer los intereses de Juanes y su manejador. No me es difícil imaginármelos a los dos celebrando en su residencia de Miami (y/o) Envigado e intermedias, toda esta ola de&nbsp;<em>free press</em> y de debates entablados en su nombre.<br /><br />El que los Estefan, desde su prisión de Guantánamo de la música latina, estén liderando una protesta en contra de Juanes. Y el que algunos estén efectuando quemas de sus discos, no es algo que en el fondo vaya a incidir en sus ventas (que al final es lo que a él y a su manejador en verdad importa). <br /><br />Conociendo como conozco los procederes de Fernán Martínez, habilidoso vendedor de figuras, no me resulta extraño suponer que en un despliegue más de sabiduría en materia de <em>marketing</em> toda esta situación hubiese sido orquestada en su mente de viejo zorro. Si lo vemos desde la perspectiva del mercader de mentiras espectaculares, Martínez es un verdadero genio. A veces la brillantez parte del descubrimiento de la afinidad del género humano por la ridiculez.<br /><br />Con oportunistas, opositores, demagogos y demás bestias a bordo, Paz sin fronteras sigue en avanzada&nbsp;y, de no ocurrir un milagro, habrá de llevarse a&nbsp;cabo el próximo 20 de septiembre.<br /><br />El gran indignado, en realidad, debería ser todo el pueblo cubano residente en la isla. Porque gracias a este discurso mentiroso y demagógico, orquestado de seguro desde el escritorio de Fernán Martínez, han quedado en el centro de una polémica de la que no tendrían por qué ser protagonistas. Sin casarme con convicciones mamertoides creo que abrazar a un producto prefabricado como Juanes en suelo cubano es, de cierta manera, la antípoda de los supuestos ideales defendidos por la Revolución.&nbsp;<br /><br />Ahora, por cortesía del ingenio de Martínez y de la obediencia de Juanes, medio mundo (incluido El Blogotazo, por supuesto) está hablando de él. Por eso comienzo a pensar que la verdadera protesta debería tener como predicamento no&nbsp;mencionar a&nbsp;Juanes.</p>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p></font>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/08/juanes-en-cuba-el-escandalo-pr.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/08/juanes-en-cuba-el-escandalo-pr.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">juanes concierto cuba opinión fernán martínez manager manejo de imagen crítica el blogotazo andrés ospina concierto paz sin fronteras la habana protestas cubanos colombianos invitados</category>
            
            <pubDate>Wed, 19 Aug 2009 22:26:46 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>El Jaime Garzón que recuerdo</title>
            <description><![CDATA[<p></p><span lang="ES-CO">
<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2286"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="jaime01.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/jaime01.jpg" width="311" height="380" /></form>Me temo que en el futuro la liviana y farandulera memoria colectiva nacional terminará por referirse a Jaime Garzón, no como esa voz y esa figura crítica, cómica y aguda, silenciada a balazos por quién sabe quién. Ni por sus brillantes y oportunas estocadas a la falsa estructura democrática del país. </p>
<p>Y que por el contrario empiece a hablar de él porque en vida fue la envidia de una buena parte de la población masculina colombiana. </p>
<p>Ello debido a que en su extenso palmarés de conquistas, con todo y prótesis dental, se encuentra una célebre y codiciada nómina engalanada por algunas de las más codiciadas semidiosas del imaginario popular, como Margarita Rosa de Francisco, Juanita Acosta, Flora Martínez y otras más, no comprobadas ni confesas. </p>
<p>Luego habrán de preguntarse alguna intrascendencia anecdótica del tipo 'qué colonia usaría', o algo parecido. Pero al fin de cuentas hablarán. Y eso es importante. </p>
<p>Porque la de Garzón (no he de decirle Jaime, dado que no fui su conocido íntimo) es (en tiempo presente) una sensible ausencia, en vista de las condiciones actuales, hoy particularmente lamentables.</p>
<p>Hasta tanto las cosas sigan iguales (y tiendo a creer que así habrán de continuar) yo he decidido pensar en él como una víctima más, escondida tras el velo cómplice&nbsp;de una larga y familiar&nbsp;impunidad. Y en eso&nbsp;estoy con las mayorías.&nbsp;Porque su nombre, al lado del de varios miles de colombianos, se sumó desde hace tiempo a la lista corregida y aumentada de crímenes urdidos y ejecutados por manos misteriosas y ya transformados en enigma. </p>
<p>En unos días se conmemorará (¡digo yo; se lamentará!) una década completa&nbsp;desde el siniestro. Y yo no puedo dejar de sufrirlo. Sobre todo&nbsp;cuando veo circular vía YouTube el famosísimo video de él personificando a Godofredo Cínico Caspa y vaticinando la desgracia que habría de ser la gestión de Uribe como gobernador de Antioquia. Según entiendo el libreto fue escrito por Antonio Morales. Entonces mi mente dibuja dos grandes signos de interrogación encerrando una decena de puntos suspensivos.</p><embed height="344" type="application/x-shockwave-flash" width="425" src="http://www.youtube.com/v/pgnpj8LlUe0&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed> 
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Qué habría sido?</strong></p>
<p>Lo primero que me pregunto es el porqué de la poca influencia de Morales en Claudia Gurisatti, quien según tengo entendido, también de oídas, fue su novia, y quien a mi modo de ver es el gobiernismo y la derecha encarnados en mujer. Luego me&nbsp;surge esa especulativa pregunta propia de desocupados y nada original... ¿Qué estaría diciendo Jaime Garzón si estuviera aquí entre nosotros? </p>
<p>El solo imaginármelo me cuesta tanto como el ejercicio de suponer a un Jorge Eliécer Gaitán metido en el batiboleo del Frente Nacional. O a Laureano Gómez observando el desfile LGBT desde el palco presidencial. O a los censores de Galileo Galilei dándose una vuelta por los corredores de la Nasa.</p>
<p>En 1999, en el umbral de un nuevo siglo sin mucho de novedad, comenzaba a tejerse el entramado de ese país en el que hoy vivimos, y que de alguna forma, no es sino la continuación equivocada de lo que ya hace mucho había arrancado. </p>
<p>El influjo de Álvaro Uribe Vélez era regional. Horacio Serpa se perfilaba como el más opcionado entre los candidatos al premio mayor. Simón Gaviria debía ser menor de edad. La baja lamentable en la calidad de la programación televisiva atribuible entre otras cosas al mediocre binomio RCN y Caracol aún no imperaba. </p>
<p>A Jaime Garzón lo vi por primera vez en un magazín cuyo formato e inteligencia aguda resaltaba en medio de una televisión carente de inventiva. Su presentación en 'zoociedad' fue junto a Elvia Lucía Dávila, a quien, por alguna razón que todavía no entiendo, nadie acostumbra referirse al rastrear sus orígenes.El programa era una idea inteligente en la que participaron, entre muchos otros, Rafael Chaparro y los recién despedidos de El Espectador, Hermanos Wagner (el ladrón y el músico).</p>
<p>Con su presencia inquietante de buen infiltrado, Garzón resaltaba como un crítico excepcional&nbsp;del entonces esperanzador clima aperturista y constituyente en aquella República Neoliberal que a la postre terminó por convertirse en el desastre que hoy sigue siendo.</p>
<p><strong><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="jaime02.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/jaime02.jpg" width="389" height="288" />Nota biógráfica</strong></p>
<p>Creo que fue alcalde de Sumapaz, en donde nació y creció. La leyenda wikipedista, y por tanto no autorizada, lo rastrea como parte de las células urbanas del Eln a principios de los 80. </p>
<p>También lo recuerdo porque por una sola vez en nuestras vidas compartimos una tarde, en 1992, cuando yo cursaba mi primer Décimo Grado en un colegio de Guaymaral llamado Gimnasio Los Robles cuyo lema&nbsp;defendía la no existencia de&nbsp;"niños problema sino de&nbsp;ambientes problema". </p>
<p>Era un domingo de bazar, y Garzón había llegado hasta ahí, tal vez atraído por Ana María Dávila, una de mis compañeras de clase. </p>
<p>Aunque supongo de seguir con vida él no lo recordaría, ese día ambos desfilamos, por idea de él,&nbsp;como un par de osados payasos por el ruedo de alguna becerrada escolar, a un ritmo lento y exhibicionista. Era carismático y muy galante con las damas. Alguien debe tener por ahí una fotografía en papel de nosotros, paseándonos por la arena en la que los valientes provocaban al pobre novillo de casta., </p>
<p>Desde que supe de su&nbsp;asesinato he tratado de recuperarla. Al morir cada una de las cosas que han sido habitadas y tocadas por el difunto elevan su grado de respetabilidad y adquieren un valor único, como si a través de ellas sus creadores o protagonistas se mantuvieran un poco menos muertos&nbsp;. </p>
<p>Nos bebimos una botella de aguardiente y un litro de Naranja Postobón. De las muchas cosas que me dijo aquella vez recuerdo dos. La primera fue una advertencia graciosa y&nbsp; a la vez mezquina de consumir todo el aguardiente entre los dos,y de resguardarnos&nbsp;de las jaurías de 'gotereros'. La otra es que en su afán por convertirnos en machos la sociedad se complacía en castrar la ternura natural de los varones. Intercambiamos teléfonos, pero nunca nos llamamos.</p>
<p><strong>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2288">&nbsp;</form>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2290"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="jaime03.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/jaime03.jpg" width="350" height="259" /></form>Hoy..</strong></p>
<p>Hoy, porque lo admiré y aún hoy lo admiro, puedo decir que en ocasiones lo encontré un tanto exhibicionista y sobreactuado, y que sus acotaciones políticas en los Locos Videos junto a Carolina Gómez y a Jaime Sánchez Cristo a veces me parecieron forzadas. Y que cometí la&nbsp;indolente falta&nbsp;de&nbsp;hartarme por la&nbsp;sobreabundancia de lamentos y tributos que&nbsp;su fallecimiento dejó tras de sí.&nbsp;</p>
<p>Pero ahora, cuando no ha habido quién lo reemplace, incluso esas cosas que un día interpreté como defectos me saben a virtudes. Tan hábil como cualquier hombre político puede ser, Jaime Garzón entendió a tiempo que en ocasiones es mucho más fácil protestar estando junto a los poderosos que lejos de ellos. Y que se hay una diferencia apreciable entre estar 'al lado de alguien' y 'estar de su lado'. Ese rasgo bufo y habilidoso&nbsp;es otra de las cosas que lo hicieron singular.</p>
<p>Antes de vincularse a Quac, el Noticero, junto al genial Diego León Hoyos, cuyo rol en el programa me sigue pareciendo subestimado, estuvo haciendo intentonas de elaborar una especie de 'one man show' bajo el título tentativo de 'Más Garzón que nunca'. Si bien el arranque del informativo-parodia fue un poco decepcionante, el espacio fue tomando cuerpo hasta constituirse en todo un emblema nacional.</p>
<p>Su evidente similitud física con el periodista William Parra fue objeto de estudio por parte de algunos genetistas asombrados. Y él también fue víctima del silencio. Sus virtudes imitativas y repentistas hicieron historia. </p><embed height="344" type="application/x-shockwave-flash" width="425" src="http://www.youtube.com/v/s5EXlNWO63I&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed> 
<p>Muchos le envidiaron sus altos honorarios como humorista de planta de CM&amp; en su célebre caracterización del 'embolador' Heriberto de la Calle, figura a su vez aprovechada por esa caricatura humana que fue Luis Eduardo Díaz. Como todo héroe, su desaparición fue bien aprovechada por los mercaderes de la nostalgia. </p>
<p>Por cortesía póstuma la Orquesta María Canela de César Mora, animadora del entonces exitoso Yo, José Gabriel, se hizo a un éxito comercial de proporciones considerables con el 'Quiero morirme de manera singular', interpretado a título espontáneo por él en una de sus últimas apariciones televisivas. Su grandeza dio para tanto que una selección con lo mejor de sus apariciones estuvo entre los más vendidos hará unos tres años. Lo que demuestra que la necrofilia sigue siendo un buen negocio.</p>
<p>Antes de morir lucía un tanto mayor de lo que era. No tenía 40. Y hoy tendría 49. Jugar con los números es obvio, pero diciente.</p>
<p>Desde hace poco seis&nbsp;colombianos como, a quienes él no conoció. Que, como la mayoría de nosotros, aprendieron a admirarlo de lejos (tal vez la menos riesgosa forma de admirar a alguien sin decepcionarse) han decidido ejercer su propia cruzada para combatir el olvido mediante un homenaje con el que se espera congregar a cientos de miles de entusiastas el próximo 13&nbsp;de agosto. Hacen bien.</p>
<p>En esa fecha&nbsp;justo cuando&nbsp;habrá de cumplirse&nbsp;una década del homicidio intentarán llenar la Plaza de Bolívar con paraguas de colores, música y videos. </p>
<p>Puesto que en nuestro país la memoria sigue pareciéndonos un gasto suntuario, hoy se hará una fiesta para obtener recursos. Quiera Dios que sea un éxito. Por lo pronto esta noche pensaremos en él. Algunos lo llorarán. Aún algunos, en secreto, se van a reír.&nbsp;Y algo&nbsp;me dice que a él le habría gustado.</p>
<p><a href="http://www.facebook.com/s.php?q=jaime+garz%C3%B3n&amp;n=-1&amp;k=400000000010&amp;sf=r&amp;init=srp#/group.php?gid=104052615882&amp;ref=search">Quienes estén interesados en apoyar el homenaje a Jaime Garzón pueden ingresar al correspondiente grupo de Facebook aquí...</a></p>
<p>O bien pueden escribir al&nbsp; buzón de correo <a href="mailto:jaimesivive@gmail.com">jaimesivive@gmail.com</a></p>
<p>Aquí... el audiovisual que promociona el evento.</span><br />&nbsp;</p><embed height="340" type="application/x-shockwave-flash" width="560" src="http://www.youtube.com/v/8WLkVj7cMSU&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"><br /><br /></embed>
<p><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p></font>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/08/el-jaime-garzon-que-recuerdo.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/08/el-jaime-garzon-que-recuerdo.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">10 años</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">andrés ospina</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">aniversario</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">antonio morales</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">asesinato</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">conmemoración de la muerte de garzón</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">el blogotazo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">godofredo cínico caspa</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">homenaje</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">impunidad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">jaime garzón</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">muerte</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">quac</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">zoociedad</category>
            
            <pubDate>Thu, 06 Aug 2009 15:48:07 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Retrato de ciudad. 7:45 AM.</title>
            <description><![CDATA[<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2280"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="lascobijas.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/lascobijas.jpg" width="311" height="478" /></form>
<p>Las cobijas, que en la mañana se adhieren a los cuerpos con su áspera consistencia de velcro. El frío que se cuela por entre la masa negra&nbsp;esparcida y pintada de blanco&nbsp;que bordea los marcos de las ventanas viejas. <br /><br />Las tijeras del jardinero recortando los plantíos urbanos de pensamientos, margaritas y helechos. Las aves tempraneras haciéndonos sentir holgazanes. Las ruedas oxidadas de las bicicletas de algunos vigilantes deportistas que arriban o se van del lugar en el que transcurre la mitad de sus vidas de centinelas anónimos. <br /><br />Los sueños que nos invaden cuando estamos medio despiertos, aquellos que se disparan torrenciales, y que aunque incoherentes jamás nos atrevemos a cuestionar. Los autobuses escolares y los pequeños en los paraderos tratando de resolver problemas a última hora. El indecible y adictivo gusto de prolongar el adormecimiento por unos minutos más. <br /><br />La luz que desde el oriente atraviesa alguna de las aristas del ventanal y que nos apunta con precisión, declarándonos culpables,&nbsp;justo en&nbsp;aquel cuadrante en donde&nbsp;los ojos luchan por mantenerse cerrados.&nbsp; ¡Eso es! La culpa, la prisa y la responsabilidad anestesiadas transitoriamente por el dictamen de alguna fuerza superior, a la que no estamos interesados en derrotar. De la que la casi todos nos declaramos súbditos irrestrictos. <br /><br />Un hombre hacendoso martillando su martillo implacable, y aquel sonido constante que por obvias leyes físicas nos llega tarde y convertido en eco flagelador. Las cucharas lamiendo los platos de cereal. Las frutas&nbsp;picadas cayendo pesadas y ácidas sobre la cubierta gástrica. El jugo&nbsp;cítrico destrozándo&nbsp;la&nbsp;membrana&nbsp;estomacal.&nbsp;Los labios&nbsp;afanosos soplando el borde de la taza de café. El chocolate denso&nbsp;aromatizando&nbsp;la casa.&nbsp;&nbsp;</p>
<p>Los calentadores de paso estallando ante el movimiento brusco de los grifos. Quienes cuentan con la suerte de tener uno de esos permanecen por horas bajo el agua que sigue cayendo caliente. En donde sigue habiendo eléctricos, aún impera la tiránica ley del que llegue primero. La madre golpeando a las puertas una vez más. Prodigando caricias a quienes se niegan a levantarse, porque cada vez es más tarde. <br /><br />El rinse esparciéndose por las comisuras capilares de la joven adolescente y el cepillo dental barriendo las comisuras cariadas de las molamentas de&nbsp;mis vecinos.&nbsp; El vapor escapándose desde el baño. Las familias numerosas peléandose por quién entrará primero o o por quién lo hará de último. El pelo húmedo y helado. <br /><br />El efecto doppler de los vehículos que recorren la avenida más cercana y que a veces se apilan como una hilera desesperada de afanes, haciendo resonar sus bocinas desconsideradas. <br /><br />La ciudad ruge una queja temprana. Un lamento grave y humeante parecido a un hongo atómico. Una sirena canta su amenaza. Algún vecino sube la voz más de lo prudente. El martillo, que ya parecía haberse resignado en su ímpetu regular, regresa ahora para cincelar nuestros oídos con renovado vigor. Le acompaña ahora el mezquino roce de una pala contra el suelo, cumpliendo con el sonoro propósito de recoger arena de quién sabe dónde. <br /><br />Algún oficial de tránsito pugna desesperado con el caos, convencido de que un pito y una mirada amenazadora serán suficientes como para aplacar los bríos anárquicos de una ciudad entera. <br /><br />El choque de los zapatos deportivos contra el suelo de algún parque y la respiración acezante de los meritorios atletas de madrugada. El ladrido de las mascotas después de aguardar por una noche completa para volver afuera. <br /><br />Desde los aparcaderos cada motor zumba la queja indiscreta propia de su edad. Un buen experto podría determinar qué modelo es el que ahora está siendo encendido, tan sólo mediante una audiencia atenta del crujir de piñones, ejes y poleas. <br /><br />Arriba, en algún apartamento, el abuelito enciende un radio ronco, sólo para oír noticias similares a las que sonaron hace 71 años. Las mañanas, en mi ciudad, siempre son frías. El despertador ya dió sus tres&nbsp;tiros de gracia. Pero ahora en verdad es tarde.&nbsp;<br />&nbsp;<br />En la cocina los utensilios cantan su particular sinfonía de primera hora, y sobre el fogón, una olla a presión compite con los huevos que se fríen sobre el aceite vegetal para ver quién es capaz de hacer más ruido. La aspiradora gime su clamor centrífugo. <br /><br />Por el aire abajo asciende,&nbsp;diluído y&nbsp;volátil, el CO2 proveniente de los tubos de escape del sinfín de automotores que en instantes habrán de saturar las escasas vías de la ciudad. El secador de pelo emite su vapor característico. La afeitadora eléctrica, que a pesar de los casi 80 años transcurridos desde su invención, sigue funcionando menos bien que las cuchillas convencionales. El estudiante lucha contra la muchedumbre aglutinada en el transporte público para que no estropeen su maqueta. Si ello ocurriera nadie le creería.<br /><br />Alguien enciende un televisor para adormecer su conciencia con algún mal magazín de mañana, mientras que otro alguien, en algún otro lugar de la ciudad oprime los siete números que hacen repicar el insolente teléfono escondido justo en el lugar indicado como para que éste no se haga visible sino hasta después del primer timbre.&nbsp;Aún metido en la cama, uno de los cónyuges pide un abrazo que el otro no quiere concederle.<br /><br />El pequeño no puede esperar para&nbsp;lanzar&nbsp;tiros cortos con su nuevo balón antes de llegar a la puerta. Aprovechó la somnolencia del padre o acudiente responsable para que éste, aún un poco inconsciente y sin alcanzar a revisar el cambio como debería ser aumentara un tanto su asignación monetaria del día.<br /><br />Las cuentas acosan por ser pagadas, y no son pacientes. Están adheridas con imanes a la nevera. O escondidas bajo alguna mesa de madera. O metidas en un casillero aguardando por estropear el día de quienes han intentado, por una vez, despertarse optimistas.<br /><br />Hoy casi todos harán cosas corrientes. Mientras algunos, por su parte, nacerán. Otros más serán ascendidos. Otros, despedidos. Otros, habrán de morirse antes de que sea de noche. Otros se decidirán por fin a dar término a aquello a lo que desde hace tiempo debieron haber dejado de llamar matrimonio. Unos pocos tendrán suerte. <br />Porque la suerte, para ser suerte, debe ser cosa de minorías. <br /><br />Sí. Son cosas que todos sabemos. Son cosas de mañana. Son obviedades que por simples nunca merecerán ser escritas. Es la vida de todos, que se replica por&nbsp;miles de millones. Que&nbsp;en el fondo siempre se parece.&nbsp; </p>
<p><br />&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p></font>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/08/retrato-de-ciudad-745-am.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/08/retrato-de-ciudad-745-am.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">andrés ospina</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">cuentos</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">descripciones</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">el blogotazo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">historias</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">historias de ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">la mañana en bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">las cobijas</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">las mañanas en la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">velcro</category>
            
            <pubDate>Wed, 05 Aug 2009 12:20:32 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Estudio psiquiátrico para un caso de memoria delirante</title>
            <description><![CDATA[<p align="right"><em>"Si dirijo mi miope mirada hacia afuera sólo veo un mundo sepia. Como <br />una fotografía envejecida. Recuerdos tristes&nbsp;lamentando la ausencia <br />de aquellas&nbsp;voces queridas que se han callado.<br />Casas convertidas en ruinas y en estructuras vencidas de una ciudad que ya no es. <br />Palabras perdidas de algún escrito que ya nadie quiere leer.<br />Y frente a ellas yo: un hombre a destiempo".</em></p>
<p align="right"><em></em>&nbsp;</p>
<p><em><strong>Por el doctor César Albán Nieto*</strong></em></p>
<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2192"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="medicinalegal.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/medicinalegal.jpg" width="441" height="326" /></form>La explicación es tan dolorosa como válida. Desde hace años el paciente en mención ha venido manifestando una patología de la que ni yo ni mis ancestros, en todos nuestros largos años de trabajo consagrados por entero al noble, cuidadoso y aplicado ejercicio del apostolado y la profesión médica, habíamos sido testigos. <br /><br />Algunos se hacen hipocondríacos para&nbsp;clamar por&nbsp;la compasión o a la atención ajena. O deciden convertirse en mitómanos para dar un sentido grandilocuente y épico a sus días vulgares. O se inclinan por hacerse sordos para no oír insensateces. <br /><br />Yo, por mi parte, en procura de no hacer lo propio al descubrir que mi búsqueda de enfermedades mentales ajenas no&nbsp; es otra cosa que un mal intento por esconder las propias, me cuestiono acerca de la posible circunstancia o condición que a la postre terminaron por generar este falso entorno en el que ahora el enfermo a mi cargo pretende vivir. <br /><br />Aclaro, no obstante, que mi sólida estructura mental me hace acaso inmune al contagio o a la imitación de las conductas de los seres por mí tratados.<br /><br />Ahora vuelvo al caso del delirante. Nadie ha conseguido precisar con exactitud las condiciones ni el momento en que el individuo, cuyo estado nos aparece irreversible, penoso y crónico, comenzó a dibujar sobre los claros trazos de su presente circundante las falsas y burdas glorias de un pasado que ya no es y el que jamás, evidentemente, pudo haber vivido.<br /><br />De esta forma, el desdichado ha adquirido algo similar a una especie de compulsión nostálgica delirante. La sintomatología, simple y en apariencia inofensiva, no lo es tanto cuando me decido a confesarlo.<br />Imposible nos fue establecer la fecha en la que el hado funesto decidió para siempre arrebatarle a este pobre infeliz la chispa de la razón, trastornando para siempre su memoria. Como si sus ojos enceguecidos se hubieran creado para sí mismos una suerte de filtro en sepia por el que sus ideaciones distorsionadas se van colando. <br /><br />Pero los desmanes inventivos no se conformaron con tan poco. Con los años el demente ha desarrollado una odiosa e irrefrenable manía de conspirar contra el tiempo, estropeando los mecanismos de cuanto reloj, cronógrafo o calendario tenga la desgracia de aparecérsele por ahí.<br /><br />
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2194"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="directoriotel.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/directoriotel.jpg" width="297" height="402" /></form>En lo que se asemeja a un absceso de fijación enfermizo, hoy almacena guías telefónicas, objetos inservibles, revistas, postales y artículos que&nbsp; --en manos de un ser normal-- habrían de ir&nbsp; --tal como es debido-- al bote. Pero que a través de la lente deformada que parece velar sus pensamientos, él preserva y resguarda como a tesoros. Por su propia voluntad desconoce de fechas de expiración e ignora la vigencia o caducidad de diarios y noticias. Supone que las droguerías son boticas. Con una cuchilla imaginaria borra de su vista los edificios que invaden los cerros, y cree estar en una villa campestre.<br /><br />El pavoroso estado de confusión mental queda patente cuando, al ir caminando por cualquier calle vulgar, supone andar desfilando por la Bogotá de los años 30 o al vérsele hablar a los transeúntes con anacrónicos términos de imposible comprensión para un ciudadano normal del común.<br /><br />Así las cosas se refiere con naturalidad s glaxos, matinales, chapines, viernes culturales, y a otra buena cantidad de cosas de las que los seres normales de hoy casi nada sabemos. Muy interesado se acerca a los puestos de revistas para preguntar por El Gráfico, Fantoches, Pan o Bogotá Cómico. Quienes ya han sido advertidos acerca de su enfermedad han aprendido a ignorarlo.&nbsp; <br /><br />Con el propósito de establecer hasta qué grado su padecimiento podía constituirse en un elemento pernicioso para la sociedad, nuestro equipo de psiquiatras expertos se dio a la tarea de una ardua valoración en la que se le espetaron preguntas de calibres diversos.<br /><br />Al indagársele acerca de la forma como habría de volver a su hogar y del sentimiento que en él podía despertar el hecho de encontrarse&nbsp; --como en efecto estaba -- muy cerca de ser aprehendido y confinado en algún centro de enfermos mentales, él dijo no tener problema en seguir ahí por cuanto tiempo fuera necesario, toda vez que al término del juego él habría de regresar a su domicilio cómodamente sentado en el tranvía.<br /><br />
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2200"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; WIDTH: 245px; FLOAT: left; HEIGHT: 338px" class="mt-image-left" alt="pasajhernandez.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/pasajhernandez.jpg" width="297" height="402" /></form>Así pues, no es extraño que, a la manera de la de un Alonso Quijano contemporáneo, su imaginación perciba la estela generada por el penacho de humo de una locomotora saliendo desde el tóxico tubo de escape de un bus ejecutivo. O que al subir a un atiborrado Transmilenio suponga estarse aproximando a los escaños primorosos de una Nemesia.<br /><br />Al pedírsele una descripción somera acerca del paisaje urbano, en particular a la altura de la carrera 13, osó referirse a ésta como "muy bonita", señalando con peculiar énfasis a una inexistente alameda de la que habló con sustancial e insistente entusiasmo. En lugar de fijar su atención en el circuito de copulatrices y prostíbulos que tapizan el sector, puso sus ojos en un supuesto bosque del que nada se divisa.<br /><br />Cuando se le pidieron detalles expresos en relación con las intrincadas sinuosidades recorridas a lo largo del misterioso camino de su vida, se remitió a minucias, asociaciones y referentes imposibles de recordar por alguien que a lo sumo llegará a los 35, pero cuyas palabras parecen salir de los labios resecos de algún desmuelado y achacoso nonagenario.&nbsp; <br /><br />Pese a que su discurso refleja una aparente inteligencia despejada y una ilación deductiva normal, y aunque su mímica, gestos, locución y acciones motrices varias dan la impresión de ser coherentes con la naturaleza del discurso, sin el menor asomo de distimia, a las claras está visto que sus recuerdos y su percepción delatan un alto y perjudicial grado de alucinación. Y que la palabra 'alterado' es demasiado poco para describir este rompecabezas incomprensible de ideaciones erradas.<br /><br />
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2196"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="unilago.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/unilago.jpg" width="389" height="288" /></form>Son muchos los que ya han contemplado el lamentable espectáculo de ver al enfermo en mención tratando de remar sobre las invisibles y calmas aguas del reseco Lago Gaitán, aun cuando allí no haya más que el odioso bloque de ladrillo del centro comercial Unilago. O suponer allí mismo que Compugreiff es una suerte de centro de reunión de intelectuales, liderado por el fallecido poeta del que nadie se acuerda.<br /><br />Cuando va por el Centro Andino, cree estar avistando los locales lujosos de un remozado Pasaje Hernández. Cuando camina frente a Surtifruver, supone estar inhalando los vapores emanados por las hierbas medicinales y las frutas emanados por la antigua Plaza de Chapinero. <br /><br />Al levantar el auricular dice 'Centro 4829', y luego sonríe, esperando por la respuesta de una&nbsp;telefonista. A la carrera séptima, suele llamarla Calle Real. Y junto al campo vacío en donde alguna pareja de novios aterrados se duerme a esperar a que el sol se les vaya, en ese parque cuyo nombre ambos ignoran, cree estar resguardándose bajo la sombra del Pabellón de las Máquinas del Parque de la Independencia. <br /><br />Supone que los vallenatos que replican su alegría escandalosa desde las tiendas son realidad foxtrots y valses, y que las discotecas son clásicos salones de baile decorados con papel de colgadura y piso en parqué. <br />Hay quienes afirman haberle visto intentando lavar sus ropas a orillas de las aguas infectas de los ríos San Francisco y El Arzobispo. <br /><br />Algunas veces se le ha visto a entrar a reconocidos edificios de Teusaquillo preguntando por los antiguos habitantes de casas que hoy ya no están, y que hoy se han ganado la vocación de centros abortivos. <br />En donde no hay más que despojos convertidos en un restaurante dedicado al expendio de corrientazos, afirma estar viendo una amplia casona solariega con enredaderas, cuartos de costura y solares. <br /><br />
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="2198">&nbsp;</form>En ocasiones se detiene en gesto contemplativo frente al edificio del Banco de La República, mientras que por momentos suele alterarse ante la posibilidad de incumplir con una cita urgente en la barbería del Hotel Granada.<br />No es extraño, por tanto, que en medio de sus psicosis periódicas y sus estados circulares de delirio, el paciente ose referirse a las cigarrerías como 'chicherías' y a bebidas de uso generalizado, tales como la Crush Bacana, con nombres extraños, como Kol-Kana, Germania, Vinol o Ponche XX.<br /><br /><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="directorio.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/directorio.jpg" width="389" height="288" />Como ya se dijo antes, almacena con celo febril aquellos objetos a los que los demás consideran desechables e inútiles, y deposita sobre ellos la esperanza absurda de que algún día valgan mucho. Incluso en silencio se le ha oído exclamar cosa como ¡ya van a ver!, en lo que sin duda es una contravención de mal gusto a las nuevas corrientes del Feng Shui y el progreso espiritual. <br /><br />Mi conclusión es que esta especie de escapismo anormal merece ser controlada de manera taxativa y urgente, y mi recomendación inaplazable, por tanto, es la de recluir cuanto antes al enfermo en una apropiada y segura casa de orates, empleando al efecto cuantas herramientas de coerción y corrección estén a la mano. No vaya a ser que ahora el mundo entero quiera hacer lo mismo y olvidarse de las realidades para inventarse sueños que no sirven para nada.<br /><br /><em><strong>*El doctor César Albán Nieto es director de la Clínica Albán Nieto de Toxicología y cuarto descendiente en línea directa de una reconocida estirpe de profesionales dedicados al ejercicio de la medicina legal en Colombia. 31 de julio de 2009.</strong></em></p>
<p><br />&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p></font>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/07/estudio-psiquiatrico-de-un-cas.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/07/estudio-psiquiatrico-de-un-cas.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">estudio psiquiátrico doctor albán andrés ospina el blogotazo bogotá bogotá antigua fantasía ficción novela</category>
            
            <pubDate>Fri, 31 Jul 2009 18:25:02 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Los 33</title>
            <description><![CDATA[<font size="2">
<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="1942"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="33golp.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/33golp.jpg" width="434" height="317" />Ayer, los 33 llegaron a tocar a mi puerta y yo estaba dormido para recibirlos. Entonces, antes de que fuera tarde, y sin poder ir a buscarlos otra vez, decidí aplicarme a la necesaria tarea de escribirles las presentes líneas de bienvenida, como creo que era debido.</form></p>
<p>Hoy, más que nunca, quisiera que alguna vez... Por unos segundos... Por unos minutos... Por unas horas... O por el resto de nuestras vidas escasas... nos decidiéramos a olvidarnos de la cifra. Que renunciáramos a ese hábito, bien visto e impuesto desde muy temprano, de entender, valorar y tasar al mundo y a quienes lo habitan en términos de números. "Tú tienes 15". "Tú eres como los de 20". "Te quedan por lo menos 10 de vida". "Tú no pareces de&nbsp;50".&nbsp;</p>
<p>Dejarnos de cantidades y de guarismos y tratar, por un instante, o por el resto de instantes que vendrán.&nbsp;O abstenernos de medirnos como una especie legitimada y valorada tan solo en rangos estadísticos. En saldos de cuentas de ahorros. En años. En unidades, centenas y decenas. </p>
<p>Suprimir por un momento el uso de libros de contabilidad y de cuadernos cuadriculados. Dejar de contar cuánto nos falta para llegar a los 40 o hace cuánto éstos se nos fueron. Cuando comienzo a sonar como conferencista automotivacional&nbsp;empiezo a sentir miedo. Pero sigo...</p>
<p><strong>8</strong></p>
<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="1944"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="beatles.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/beatles.jpg" width="288" height="322" /></form>Desde que en 1984, a los ocho años, vi por televisión el documental 'The Compleat Beatles' siempre quise ser importante, tanto como John, Paul, Ringo o George. O cuando menos un hombre solvente en materia económica. No obstante, cuando llegué a los 25 comencé a afligirme por ese pánico que tantas veces había predicho desde que era muy, muy pequeño. Para entonces no era ni Beatle, ni rico.</p>
<p>Eso, sin duda, me hizo estar muy triste y preguntarme qué demonios tenía yo por hacer aquí.</p>
<p>Desde que estaba en cuarto de primaria comencé a sentir pánico anticipado de llegar a los 25 sin haber hecho nada con mi vida. Admitida la anterior verdad, ahora creo necesario ahondar en el complejo significado de lo que 'no hacer nada' encerraba para mi mente de entonces. </p>
<p>Entonces quise ser un Beatle, o en el peor de los casos alguien adinerado. Hacer una canción para sentirme orgulloso y escribir un libro bonito. Por tanto, y así las cosas, desde que tengo algo llamado memoria siempre tuve miedo y a la vez cierta prisa por tener 25. </p>
<p>Pero ahí llegué. Y hoy, ocho años después, ¡quién lo hubiera creído!, aquí sigo, aún a la espera del libro y de la canción. Tal vez ya los hice, y no me he dado cuenta. O tal vez no sea mi destino hacerlos. </p>
<p>Muchas veces, antes de cumplir 18, hecho ocurrido en 1994, creí que difícilmente yo habría de llegar a tan avanzada edad. O bien habría de enfermarme antes de semejante suceso; o bien el mundo habría de acabarse. </p>
<p><strong>25</strong></p>
<p>El caso es que aquel sueño de ser declarado adulto por la oficialidad me parecía ciertamente imposible. Pero cumplí 18, y cumplí 25, y cumplí 30, y ahora cumplo 33. Y aun así, sin ser un Beatle, ni un multimillonario, ni nada parecido a lo que mi yo de hace muchos años hubiera querido que mi yo de estos años fuera, sigo vivo.</p>
<p>La inconformidad con las edades que la vida nos va adjudicando, año con año, parece ser una natural característica del género humano. Yo cuando tenía menos de 12 años odiaba que me dijeran niño o que me trataran como tal. Quizá porque en aquel entonces me gustaría estar haciendo cosas más importantes. </p>
<p><strong>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="1946"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="mundoninos.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/mundoninos.jpg" width="434" height="317" /></form>El mundo de los niños</strong></p>
<p>Puesto que había leído en alguna enciclopedia Salvat del Mundo de los Niños --que mi madre a bien tuvo comprarme a plazos-- (en el tomo 15, denominado 'Guía para los padres, cuyas láminas con esa coloración de los 70 que aún recuerdo) que los jóvenes de entre 9 y 11 años eran 'preadolescentes', cada vez que algún atrevido caía en el craso error de llamarme 'niño', yo lo corregía. "Niño, no: ¡preadolescente!". La anterior costumbre me granjeó más de un castigo por mi irrespetuoso proceder ante visitas y amigos de familia.</p>
<p>Había, y según creo sigue habiendo en verdad, aparte de los inmensos beneficios, algunas desventajas perceptibles al ser niño. La primera, o la que más recuerdo, por lo menos, es la de tener que pedirle a alguien mayor que corrobore los pedidos a la pizzería, porque en definitiva una voz como la nuestra no despierta credibilidad en los telefonistas. Otra es la de ser confundido con una mujer en las conversaciones telefónicas. Otra más es la de tener que asistir a un colegio al que no pedimos ser matriculados, o la de tener que acompañar a nuestros padres a eventos sociales o vacacionales que no son de nuestro agrado. </p>
<p><strong>Las grietas</strong></p>
<p>De entre todas las ventajas de no ser adulto, aquella que&nbsp;atesoro con más cariño es la de poder observar cualquier grieta en el suelo o cualquier mancha en la pared y sentirme en la cómoda y curiosa necesidad de detallarlos; de imaginarme que esa grieta o esa mancha pueden ser cualquier cosa, y de permitirme pensar en eso por días enteros.&nbsp;O de&nbsp;convertir a hormigas, escarabajos o caracoles de tierra en nuestras mascotas.</p>
<p>Recuerdo alguno de esos clips de Plaza Sésamo,&nbsp;donde una niña se encontraba con las rajaduras en los muros de su hogar, que sin explicación iban convirtiéndose en animales amables. Después las grietas-animales la llevaban a cuestas por universos ficticios. Comenzar a hacernos viejos es empezar a sentir que en el mundo las grietas son sólo grietas y las manchas son sólo manchas, cuando bien podrían ser océanos o rostros escondidos tratando de decirnos algo. Supongo que algunos se pierden en el delirio de alguna sustancia tóxica para volver a ver las grietas y las manchas. </p>
<p>Ahora, cuando ya he tenido por lo menos 15 años para hacer cosas importantes, me pregunto si esa prisa sirvió de algo. ¿Por qué apurar al tiempo si nunca hasta el día de hoy he sabido de un solo caso en el que éste verdaderamente detenga su avance prodigioso?</p>
<p>A los 25, de los que me acuerdo mucho, definitivamente mi vida no se parecía, como yo habría querido que así fuera, a la de ningún Beatle. No era un profesional destacado, no tenía dinero, aún vivía con mi señora madre y, sin sentirme demasiado orgulloso, estaba por recibir un espurio título profesional que me certificaba como 'literato'. La lista de intentos y de proyectos fallidos era amplia y dolorosa. Habría querido&nbsp;ser escritor, de músico,&nbsp;ser locutor de radio, y&nbsp;ser otra decena de cosas más. Más adelante, en cierta manera me convertí en algunas de esas cosas que hasta entonces no había conseguido ser del todo. Pero todo eso ocurrió con tardía posterioridad a esos 25. Luego.... La vida después de los cinco lustros sí existe.</p>
<p>Me ganaba la vida haciendo traducciones y diseñando 'páginas web', como se decía en ese entonces. Mi gran prioridad, en medio de tanta frustración, era contar con 10.000 pesos en la cartera, lo suficiente como para poder consumir&nbsp;una mínima&nbsp;ración de&nbsp;10 cervezas (según recuerdo el precio entonces debía estar por el orden de 900, con algunas variables).</p>
<p>Al mirarme en alguna grabación reciente de cámara digital, pienso en la edad que tengo. Y siento que disto mucho de parecerme a mi imaginario de lo que se suponía debería ser un hombre de 33. Pero es que desde entonces muchas cosas han cambiado. Las gentes nacidas en 1990 ya no son bebés ni párvulos. Son mayores de edad. Cuando trato de recordar la imagen que tengo de mis padres cuando tenían 33 (por allá entre 1985 y 1987), o de cualquier otro individuo 'mayor' al que alguna vez yo hubiera conocido a esa edad, pienso que todos ellos eran más grandes y 'más adultos' de lo que yo soy a la fecha.</p>
<p>A veces, bien sea de frente o por alguna vía electrónica, me entero del presente de mis contemporáneos. Y leo esas frases de consuelo de revista Carrusel, donde "los 30 son los segundos 20" o en las que se habla de los supuestos 'tips' para "vivir unos 30 bien vividos". O esos consejos para sobrevivir a la alopecia o al crecimiento en el volumen del vientre de los 30 (características que la gente suele atribuir a los 40, pero que desde la tercera decena ya se vislumbran). O cuando oigo acerca de aquellos grandes beneficios de encontrarse dentro de ese grupo generacional, pues se supone que esta es una época de relativa madurez, estabilidad monetaria e independencia. Cuando todo eso sucede no hago más que reírme ante la imprecisión del estereotipo. Esa supuesta sublime compensación de una mayor estabilidad en materia monetaria. El tiempo cruza rápido y nos va enseñando que al final no hace falta apurarlo o pedirle algo más de lentitud compasiva. Él se mueve a la velocidad que se le antoje. Hoy, por fortuna, no me siento en la obligación, en muchos sentidos, de comportarme como alguien de 33.</p>
<p><strong>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="1948"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="grieta.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/grieta.jpg" width="434" height="317" /></form>El espejo</strong></p>
<p>Ayer, para comenzar, me enfrenté con algún espejo, de esos que se nos aparecen todos los días y nos hacen detener la marcha un tanto, y pensé que no soy tan viejo como se supone que se debería ser a esta edad, aunque ciertas fotografías sí delaten algunas inclemencias cronológicas ya implantadas en mi alma y cuerpo. Y ya esas ambiciones de ser popular o adinerado van desvaneciéndose sin dejar frustraciones. </p>
<p>No soy ninguna de las dos cosas. Pero, o bien por resignación, o bien porque al final comenzamos a razonar --o a resignarnos por la fuerza a entender --, he llegado tolerar la frustración consentida de saber que ese par de logros no alcanzados distan de ser todo. Y que vivir es un ejercicio de permanente revaluación de propósitos originales, ingenuos, simples, ideales. La vida se escribe en borrador, sobre páginas que se pierden, que se releen y que después de unos años suelen dar risa. Y eso es lo que siento ahora.</p>
<p>Mi generación, y las&nbsp;cercanas --hacia adelante o hacia atrás son transicionales--. Y para las generaciones de transición la vida no es fácil. Ni mi satisfacción ni mi inquietud de ahora son haber llegado a la edad de Cristo o a la de Alejandro Magno, o a la de Eva Perón, sin parecérmeles. Porque al final, derrotado y todo, hoy estoy más listo que antes para que los años vengan con todo su peso e&nbsp;implícitos: tristes, alegres, dolorosos y cómodos, sorpresivos y rutinarios, mientras mi vida, como todas, se va extinguiendo alegremente.</p>
<p></font><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p></font>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/07/33.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/07/33.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">edad años 33 los 30 monólogo el blogotazo 30 años cumpleaños el blogotazo andrés ospina</category>
            
            <pubDate>Wed, 15 Jul 2009 14:00:17 -0500</pubDate>
        </item>
        
        <item>
            <title>Los hipopótamos del Ministerio, Corantioquia y demás</title>
            <description><![CDATA[<font size="2">
<p>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="1906"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="hipo02.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/hipo02.jpg" width="434" height="317" /></form>Al largo historial de fugas en las que nuestra Fuerza Pública se ha visto ridiculizada, tal vez encabezado por los eventos catedralicios de 1992, se suma una más. </p>
<p>Una en la que también están involucrados algunos miembros involuntarios del largo séquito de servidores, bufones y mascotas de Pablo Escobar. </p>
<p>Ocurrió en 2006, cuando una pareja de apasionados hipopótamos abandonó las instalaciones del malogrado 'parque museo' que alguna vez fuera la más suntuosa de las propiedades campestre del capo medellinense, para comenzar una aventura con triste final </p>
<p>Pero además del largo y ridículo prontuario ya mencionado, también hay que anotar a su cuenta una barbaridad más. La de un pobre hipopótamo atrapado en un lugar en el que nunca pidió ser implantado, y hoy aniquilado por la ignorancia y la incompetencia de nuestras instituciones.</p>
<p><strong>Parcial de historia</strong></p>
<p>El 16 de junio dos cazadores, auxiliados por miembros del Ejército Nacional, y atendiendo a una gentil invitación de Corantioquia, la Fundación Vida Silvestre Tropical, y el Ministerio del Medio Ambiente, arremetieron certeramente contra un hipopótamo fugado desde hace tiempo de la hoy abandonada Hacienda Nápoles, propiedad del hoy fallecido narcotraficante antioqueño.</p>
<p>Alguna vez, para ser exactos en noviembre de 2006, después de amancebarse con la debida pasión del caso, una pareja de hipopótamos procedentes de esa estirpe importada desde África por allá en los 80 por el millonario, y hoy huérfana, huyó de las estribaciones pantanosas del charco para adentrarse en la selva semi virgen. </p>
<p>Su vida de pareja prófuga prosiguió, incluso después de haber concebido a quien tal vez fue su primogénito. A veces cuesta imaginar el curioso y conmovedor espectáculo de un hipopótamo bañándose en las aguas del Río Magdalena.</p>
<p>No obstante, cierto día, en medio quizá de alguna de las muchas persecuciones de las que el trío de animales exconvictos era objeto, el padre se alejó involuntariamente de su familia. Desesperado prosiguió en su infructuosa búsqueda hasta asentarse en Puerto Berrío, en donde siguió viviendo, despojado por la fuerza del derecho a estar con los suyos, a los que nunca volvió a ver. Deambulando a su suerte, a merced de la compasión y la crueldad de quienes tuvieran en adelante el honor de encontrárselo. Al final pudo más la segunda.&nbsp;De cariño, algunos&nbsp;vecinos del sector dieron el remoquete de Pepe al virtualmente viudo hipopótamo.</p>
<p>El 9 de junio de los corrientes, a través de una resolución, Corantioquia (en sus propias palabras entidad 'Responsable de la gestión, protección y promoción de los recursos medioambientales del Departamento') autorizó la caza y muerte de Pepe, bajo la figura llamada 'Permiso de caza de control'. </p>
<p>Según ésta, puede darse muerte a las especies que representen una amenaza para la comunidad, bien sea por enfermedad o por su salvajismo. La medida además se amparó en el hecho de tratarse de una especie nativa traída por la fuerza y sin autorización del territorio africano para responder a los caprichos zoológicos del entonces novio de Virginia Vallejo.</p>
<p>En cumplimiento de lo pactado, el 16 de junio el pobre Pepe fue ultimado mediante tres proyectiles. Uno&nbsp;dirigido&nbsp;al cerebro. Dos, al corazón. Durante un tiempo la información permaneció oculta, y sólo hasta ayer, 11 de julio, se divulgaron las fotografías de la operación. </p>
<p>En una de ellas un contingente de soldados energúmenos sonríe con morbosa satisfacción al contemplar a su presa caída. Cada uno posó a su manera, de seguro para tener algo que mostrar a sus amigos de Facebook o a sus orgullosas madres.</p>
<p><strong>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="1908"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="hipo04.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/hipo04.jpg" width="434" height="317" /></form>La tríada fatal</strong></p>
<p>Para tales efectos se contó además con la legal complicidad de la Fundación Vida Silvestre Tropical (nombre que a primera vista habría de evocarnos la imagen de bellas mariposas revoloteando por los aires y de ciervos apurando su noble sed con las aguas inmaculadas de algún manantial, pero que desde hoy nos hará pensar en una agremiación de asesinos disfrazados).</p>
<p>A los esfuerzos de Corantioquia y Vida Silvestre Tropical se sumaron los del Batallón Calibio, lo que incrementa aún más las sospechas en torno a la injusticia cometida con el infeliz artiodáctilo en cuestión. Después de todo ¿Cómo puede dejarse el futuro de un indefenso animalillo en manos de una entidad policiva, de seguro tan ignorante como el que más en materia de asuntos medioambientales?</p>
<p>Más allá de las consideraciones animalistas de las que el vegetariano Blogotazo habrá de hablar en un no muy lejano futuro, y de las que ya se ha ocupado con anterioridad, el 'sacrificio' (deplorable y absurda expresión, por cierto, porque este tipo de actos van más de la mano del crimen que de la inmolación), pone de manifiesto una vez más esa naturaleza bárbara y simplista, tan colombiana; tan nuestra.</p>
<p>Es increíble que las entidades a cargo del asunto (en número de cuatro) hayan terminado optando por la más simplista de las salidas, y que para ello se hayan amparado en el presunto 'peligro que para la comunidad y las demás criaturas' representaba la presencia del pesado animal, ya aclimatado en el Magdalena Medio.</p>
<p>Como&nbsp;se dijo con antelación&nbsp;El Blogotazo no habrá de&nbsp;centrarse en la barbarie en la que también se constituye el sacrificio consentido de reses, aves y puercos en mataderos, con el beneplácito de Fedegán y Zenú. Pero en fin...</p>
<p><strong>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="1910"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="hipo03.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/hipo03.jpg" width="283" height="378" /></form>Que no nos crean tan ingenuos</strong></p>
<p>Que la viceministra Claudia Mora no nos&nbsp;suponga tan ingenuos como para imaginar que a nuestros ojos, como bien lo dijo ella, el asunto habría podido resolverse con sólo 'enlazar al hipopótamo como a una vaca de coleo'. Pero que tampoco intente, como evidentemente lo ha hecho, tratar de hacernos creer que todas las posibles instancias fueron agotadas antes de apelar al débil recurso de la inmolación. </p>
<p>Según se dijo el Parque Jaime Duque -hoy interesado en exhibir los órganos de Pepe-, se negó en su momento a recibirlo, cuando estaba vivo.</p>
<p>De alguna forma nuestro país parece convencido de que las armas son en verdad la solución definitiva a problemas endémicos y complejos. Y esa, fundamental y paradójicamente, es la cultura de la seguridad democrática. </p>
<p>En verdad cuesta creer que haya unos funcionarios tan bisoños como para&nbsp;arguir que ningún zoológico en el mundo manifestó interés real alguno en rescatar al animal. De ser así, sus gestiones fueron sin duda insuficientes y débiles.</p>
<p>No hace falta adentrarnos en la esfera de las consideraciones neohippies, mamertoides o animalistas, de las que de seguro habríamos de ser acusados si intentamos sostener como en efecto lo hacemos, las bondades del vegetarianismo como opción de vida, para entender que el acto en cuestión, además de cruel e infame es chambón, 'brocho' --dirían algunos--, falto de inteligencia y chabacano. </p>
<p><strong>
<form class="mt-enclosure mt-enclosure-image" mt:asset-id="1912"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="hipo01.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/hipo01.jpg" width="434" height="317" /></form>La cultura del exterminio</strong></p>
<p>No me extraña que un país convencido de que el exterminio irracional e indiscriminado es la solución por excelencia haya obrado como en efecto obró con el pobre inocente de Pepe. Hay, de un tiempo para acá (en especial entre biólogos, botánicos y otros profesionales de las ciencias) algo a lo que podríamos denominar 'chauvinismo natural'. Es aquella tendencia, muy racional y lógica, por cierto, a tratar de entender que en nuestra vanidosa y antropocentrista actitud de creernos los dueños de la tierra, hemos incurrido en despropósitos dañinos, tales como la proliferación de eucaliptos en lugares inapropiados, por ejemplo. Pero por mal que ello esté, nada nos confiere el derecho de acabar con la vida de una especie como esta.</p>
<p>El Ministerio del Medio Ambiente, Corantioquia y la Fundación Vida Silvestre Neotropical, son un trío de vergüenzas nacionales, y sus representantes involucrados en el hecho, entre ellos Claudia Mora, Luis Alfonso Escobar y Carlos Andrés Valderrama, deberían ser enjuiciados, o mejor aún, sometidos a una suerte de 'sacrificio preventivo'. </p>
<p>No estamos llamando a una retaliación idéntica, por la injusta muerte infligida al pobre animal. A diferencia de algunos miembros de nuestra beligerante clase dirigente no entendemos la venganza como una solución razonable. Pero sí a un simbólico y muy justo acto de pedir la cabeza y la destitución inmediata e&nbsp;irrevocable en estos funcionarios cuya ausencia de masa cefálica es más que evidente y peligrosa para el país y para el medio ambiente. Eso, por supuesto, no va a ocurrir, pues claro está que Escobar obró bajo el amparo de la ley, parapetado en un absoluto apego a ésta. Pero así son las cosas aquí.</p>
<p>El Blogotazo entiende los riesgos que para las comunidades cercanas pueda representar la presencia de un vecino tan curioso como el señor Pepe. Pero justificar su muerte so pretexto de protección denota con claridad la incompetencia de nuestros estamentos, en teoría consagrados a la protección del medio ambiente. </p>
<p>Por ahí están todavía la esposa e hijo de Pepe. Como dando la razón a sus críticos, ahora Corantioquia ha prometido no causarles daño alguno. Falta ver si así será.</p></font>
<p></p></font>
<p>&nbsp;<a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227">Únase al grupo&nbsp;en Facebook de El Blogotazo, aquí</a>&nbsp;</p>
<p><br /><a href="http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=79786599227"><img style="MARGIN: 0px 20px 20px 0px; FLOAT: left" class="mt-image-left" alt="iconofacebook.jpg" src="http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/iconofacebook.jpg" width="160" height="60" /></a></p>
<p>
<p>El Blogotazo<br /><a href="http://www.elblogotazo.com/">www.elblogotazo.com</a><br /><a href="mailto:andres@elblogotazo.com">andres@elblogotazo.com</a>&nbsp;</p></font>
<p></p>]]></description>
            <link>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/07/los-hipopotamos-del-ministerio.php</link>
            <guid>http://www.eltiempo.com/blogs/el_blogotazo/2009/07/los-hipopotamos-del-ministerio.php</guid>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Arte y Cultura</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Bogotá</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Cultura y Ocio</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">El Tiempo</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Historias de la ciudad</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Tv y Farándula</category>
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Vida de hoy</category>
            
            
                <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#tag">hipopótamo pepe caza del hipopótamo hacienda napolés pablo escobar gaviria ejército luis alfonso escobar corantioquia el blogotazo andrés ospina fundación vida silvestre neotropical viceministra ministerio del medio ambiente claudia mora carlos andr</category>
            
            <pubDate>Sat, 11 Jul 2009 14:12:49 -0500</pubDate>
        </item>
        
    </channel>
</rss>
