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NIT DE BANCO AGRARIO 800-0378000-8

Dispóngase la disolución y liquidación de la Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero S.A. creada por la Ley 57 de 1931 , reza el artículo 1o. de del decreto 1065 del 26 de junio de 1999, que lleva las firmas del presidente Pastrana y los ministros de Hacienda y Agricultura, Juan Camilo Restrepo y Carlos Murgas Guerrero. De esa manera se acabaron 68 años de historia de los más importantes bancos del país, pero en los últimos 25 el más controvertido.

En forma simultánea a la liquidación de la caja, nació un nuevo brazo financiero para el sector agropecuario: el Banco Agrario de Colombia, Banagrario, con un capital de 160.000 millones de pesos y 682 oficinas en 653 municipios. En otras palabras, desaparecen 170 oficinas, de las cuales 151 estaban localizadas en Bogotá, capitales de departamento y ciudades intermedias y 19 en igual número de corregimientos.

La nueva entidad, tendrá también una nueva estructura administrativa: hace un mes, se diseñó un plan de retiro voluntario al que se acogieron unos 1.900 empleados de la entidad -de un total de 7.768- con una indemnización promedio por cabeza de 29 millones de pesos. La nueva entidad tendrá 4.550 trabajadores que estarán en siete regionales con sede en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Tunja, Manizales y Bucaramanga.

El nacimiento del Banco Agrario de Colombia, Banagrario, cuyo primer presidente es el abogado-economista Juan B. Pérez, fue toda una operación no solo de gran cuidado financiero y laboral, sino de sincronización, pues la entidad solo estuvo cerrada 24 horas. Ayer abrió las puertas en las nuevas oficinas como cualquier banco comercial, pese a las traumas que algunas agencias provocó el belicoso sindicato.

Operación limpia La primera preocupación de la transición era la de evitar demandas laborales -aunque de todas formas se presentarán- como consecuencia de la sustitución patronal. En esos términos se decidió liquidar la Caja Agraria, en un proceso en el que solo queda en su poder los malos activos, deudas y el lastre de muchos años. Y las cosas buenas pasan a Colvalores, una compañía de financiamiento comercial del IFI, que las transferirá al Banco de Desarrollo Empresarial, creado hace dos semanas y que luego dará paso al Banco Agrario de Colombia, el que a su vez recibirá 160.000 millones de pesos del Fogafin. En un año deberá estar lista la cesión de activos. Como gerente liquidador fue designado el economista Jairo Cortés, asesor del actual Ministro Juan Camilo Restrepo.

El Banco Agrario estará adscrito al Ministerio de Agricultura y su junta directiva estará integrada por cinco miembros: los Ministros de Hacienda y Agricultura, dos representantes del presidente de la República y un delegado del Fogafin mientras esta entidad tenga participación accionaria. La junta hará las veces de asamblea de accionistas mientras el Banagrario estará sometido al régimen de las empresas industriales y comerciales del Estado.

Pero el nuevo banco nace blindado no solo en el campo laboral, sino también de las tentaciones de los gobiernos de montarle subsidios a favor de cualquier sector: cuando por disposición legal deba celebrar operaciones en condiciones de rentabilidad inferiores a las del mercado o bajo previsiones de riesgo superiores a las sanas prácticas bancarias , la Nación deberá previamente asumir el costo y fondear tales operaciones, de manera que no afecten al nuevo banco.

En el profesionalismo de sus empleados también hay cuidados: su selección -excluyendo al presidente de la entidad- se hará a través de empresas independientes sin consideraciones de tipo partidista y con exámenes de conocimientos.

DE COMO SE ACABA UN SINDICATO Sin que nadie lo supiera, la administración de la extinta Caja Agraria tomó tres decisiones que sorprendieron a los beligerantes líderes sindicales de la entidad que a primera hora de ayer buscaban movilizar las masas sin mayor éxito.

1. Un atractivo programa de retiro voluntario con indemnización, al cual se acogieron más de 1.900 trabajadores con un costo total superior a las 200.000 millones de pesos. Esta misma semana se entregarán los cheques. Los demás trabajadores recibirán su liquidación de ley. El sindicato nunca esperó que un número tan alto de trabajadores se acogieran al problema. La verdad es que no contó con el cansancio de muchos de los empleados.

2. Una segunda estrategia fue la adoptada en la noche del jueves de la semana pasada: no abrir las oficinas de la entidad el viernes. De esa manera se evitó que los sindicalistas se tomaran las dependencias durante el fin de semana y permanecieran en sus instalaciones este lunes, día del nacimiento del Banco Agrario.

3. En los últimos quince días, los directores regionales tuvieron dentro de sus tareas conseguir silenciosamente oficinas alternas para atender al público desde el ayer. Nuevamente se buscaba eliminar el efecto sindicato . Por ejemplo, la sede más importante de la entidad -Avenida Jiménez con carrera octava- no abrió ayer. La plana mayor de la entidad, desde su presidente, y cerca de 250 empleados comenzaron a laborar en tres pisos del edificio Multifinanciera, en la calle 72 con carrera 7 de Bogotá. Las oficinas fueron cedidas por el Banco Cafetero.

Así, al liquidarse la Caja Agraria el sindicato se quedó sin patrón. Y al nacer el Banco Agrario de Colombia, los compañeros no tienen a quien defender.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
29 de junio de 1999
Autor
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