Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

CONTINÚA LA LUCHA POR LA CARRETERA

Los carros están formados en hileras sobre un lote inmenso que queda al lado de un humedal a punto de extinguirse, en el barrio Compartir, en Soacha. Al lado, junto a la calle, el cascarón de un percudido furgón abandonado es la sede del montallantas.

En el lote también está una construcción de no más de tres metros cuadrados que sirve como restaurante y como una improvisada oficina de despachos de rutas, donde una mujer lucha contra la invasión del polvo.

En un lado del paradero algunos conductores limpian sus microbuses y los colectivos al compás de una canción vallenata que se escapa por las ventanillas de uno de los vehículos. Todos esperan el turno de salida.

El ambiente, y hasta el olor a gasolina, polvo y aceite, es idéntico al de los paraderos de buses públicos de Bogotá. La diferencia en este lugar de Soacha es que estos carros, afiliados a diferentes empresas son, en su mayoría, los que la Administración Distrital considera ilegales para circular por Bogotá y en las calles se les conoce como piratas .

Acá caben poquitos carros, unos 200. En Compartir y en Soacha hay más paraderos donde entran y salen colectivos y busetas cada 30 segundos de los legales y los piratas , que son los que más hay , dice Jaime Guerrero, que hace 8 años trabaja como despachador de una de las empresas autorizadas para circular por Bogotá.

En Soacha -asegura- sobran carros de servicio público. Son como unos 3.500 entre buses, busetas y colectivos legales y piratas . De eso tienen la culpa el municipio y algunas personas que son las que se benefician con esto , asegura con la potente voz que le sirve para llamar a los conductores que están hasta a dos cuadras de distancia.

La transformación Cuando él llegó a trabajar a la zona, eran pocos los vehículos que prestaban el servicio a Bogotá, por lo que la gente sufría mucho para transportarse.

Sin embargo, asegura Guerrero, comenzaron a llegar carros que en otras ciudades eran desechados por viejos, lo que fue aprovechado por algunas personas para crear empresas que de legales no tenían nada. Todo, añade, con la indiferencia de la Alcaldía de Soacha.

Los empresarios engañaban a quien tuviera un colectivo y le decían que si se afiliaba recibiría grandes beneficios y que las rutas estaban autorizadas. La Alcaldía de acá dejó que el parque automotor creciera entregando permisos a la loca y mire ahora el lío en que estamos: sobran por los menos 2.000 carros , dice Guerrero.

Según los conductores, los que se benefician con este negocio son pocos, pues la mayoría de ellos arriendan diariamente los carros por un promedio de 70.000 pesos, y solo le sacan de ganancia, a lo sumo, 15.000.

Ellos también resultan engañados en esta operación, como Jacobo Pérez*, quien desde hace 8 meses alquila un colectivo de color morado que viaja a Bogotá.

A mí me lo dieron diciendo que las rutas a Bogotá estaban autorizadas -relata Pérez- A la semana de estar trabajando, en la avenida 68, antes de llegar al Exito me pararon los chupas y se llevaron el carro porque no estaba autorizado para circular en la capital .

El alcalde de Soacha, Wilson Cabra, y el director de Tránsito de ese municipio, Rubén Darío Pineda, aseguran que las rutas están autorizadas de hecho, por la necesidad de transportar a las personas que duermen en ese municipio pero trabajan en Bogotá.

Según los funcionarios, entre estas ciudades se transportan al día 413.000 personas, en su mayoría de estratos 1 y 2. Por eso son injustas las pretensiones de evitar que los carros lleguen a Bogotá. Esta gente no tiene con qué pagar otro pasaje , afirma Cabra.

Pineda asegura que el problema entre Soacha y Bogotá está sobredimensionado. Según las estadísticas que él maneja, solo 914 carros de servicio público de Soacha viajan a la capital..

La capacidad total que tienen autorizadas las empresas registradas es de 1.186, pero ese cupo lo tenemos congelado. No se puede hablar de 8.000 carros que van desde Soacha , explicó Pineda.

Las empresas que viajan de ese municipio a Bogotá, según sus autoridades locales, son: Cootransfebo, Coopcasur, Transportes Mónaco, Líneas Unitur, Líneas Nevada, Sotranslatinos, Carros del Sur, Cooptransanmateo, Trans Unisa, Cootransfontibón, Socotrans y Sotrandes.

De ellas, dice la Secretraría de Tránsito, las primeras siete, que tienen 556 vehículos registrados en Soacha, no pueden circular por Bogotá.

El problema, según Guerrero, es que hay buses en esas empresas que están matriculados en otras ciudades como Santa Marta, Manizales y Villavicencio que trabajan tranquilamente en Soacha y Bogotá.

A esto se suman los piratas que de Bogotá llegan a Soacha. Especialmente los buses de turismo que operan en las noches y que suelen cambiar de ruta de acuerdo al grado de su ocupación.

Es que de allá para acá también hay piratería y eso no es controlado. Vamos a hacer operaciones , dijo Pineda.

En efecto, a finales de la semana pasada los transportadores bogotanos denunciaron que cerca de 200 vehículos que viajan legalmente a Soacha habían sido retenidos.

Sí ve, ahora los de acá están tomando venganza por lo que la gente de allá les hizo -dice Guerrero- Esto va pa largo .

Cifras encontradas La Secretaría de Tránsito y Transporte de Bogotá (STT) dice que son 15 empresas, con 1.739 vehículos, las que cubren nueve rutas entre Soacha y la capital.

Esta cifra no incluye los 500 buses que registrados en el Distrito (de empresas como Sidauto, Flota Blanca y Expreso del País) van a Soacha.

En una carta que el secretario de Tránsito, Alejandro Rueda Serbousek, le envío a EL TIEMPO asegura: La Alcaldía Mayor y la STT autorizan, por supuesto, la entrada a Bogotá de los vehículos con licencias expedidas por las autoridades distritales o por el Ministerio de Transporte...los que operan sin autorización son los que se deben controlar , dice Rueda.

Según el funcionario, la Alcaldía de Soacha presuntamente ha concedido licencias para operar dentro de ese perímetro, sabiendo que esos vehículos trabajarían también en Bogotá.

No puede aumentarse el número de vehículos que ingresan desde Soacha mediante decisiones unilaterales de la Alcaldía de ese municipio...Lo hacen para facilitar su operación en Bogotá , añade Rueda, quien piensa que esas acciones van en contravía de los esfuerzos que la capital hace para ordenar el transporte público.

Acerca de la decisión del Ministerio de Transporte de otorgar un permiso de 90 días a los carros de Soacha que están fuera de las normas para que circulen en Bogotá, Rueda dijo: constituye un precedente muy delicado para el ordenamiento del transporte urbano hacer concesiones a transportadores ilegales, con la justificación de que estos amenazan con perturbar el orden público .

Publicación
eltiempo.com
Sección
Bogotá
Fecha de publicación
26 de septiembre de 1999
Autor
JORGE LUIS DURAN P. Redactor de EL TIEMPO

Publicidad

Paute aqu�

Publicidad