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FLUJOS VAGINALES

Algunos flujos vaginales son normales, que no significan un riesgo para la salud. Hay que aclarar que los genitales, de por sí, son áreas que permanecen húmedas debido a que están revestidas de tejido mucoso, como el que hay en la boca o en la nariz, comenta el médico ginecólogo, Ricardo Rincón. El concepto de que la vagina debe permanecer seca siempre es falso .

No obstante, ninguno de los flujos mencionados deben tener mal olor ni producir rasquiña u otras molestias, solo la sensación de humedad, explica Juan Carlos Vargas, médico ginecólogo y asesor científico de Profamilia.

Cuidado con las infecciones Cuando la secreción vaginal tiene mal olor, produce rasquiña, dolor al orinar o es de color amarillo, verde o café oscuro, es indispensable consultar con un médico especialista, ya que posiblemente se trate de una infección. A continuación los médicos ginecólogos consultados por CARRUSEL indican cuándo y por qué se presentan esos casos: * Cuando la bacteria garderella penetra a la vagina causa una alteración en la flora vaginal y aumenta el ph de la mucosa vaginal. Esto hace que se produzca un flujo grisáceo, que mancha la ropa interior de amarillo. También genera rasquiña y tiene mal olor. Por lo general se transmite por contacto sexual y se trata con antibióticos, ya sea por vía oral, en forma de óvulos o en cremas vaginales.

* La bacteria responsable de la gonorrea (gonococo) genera un flujo amarillo, con un poco de rasquiña y, sobre todo, molestias para orinar. Lo grave es que como no produce un flujo abundante, el mal puede pasar desapercibido y progresar hasta causar una infección mayor en el tracto genito-urinario, inflamación de las trompas e infertilidad. Por lo general el cuadro clínico se resuelve con antibiótico.

* La clamidia es otra bacteria que se localiza en el cuello de la matriz y produce un flujo amarillo o verdoso con mal olor. Al igual que los casos anteriores, se trata con antibióticos, ya sean en óvulos o cremas vaginales.

* El hongo de la cándida produce un flujo blancuzco, inflamación y prurito (rasquiña). En el hombre también causa prurito y enrojecimiento del miembro. Fuera del contacto sexual, el hongo también puede aparecer cuando el individuo toma antibióticos por mucho tiempo o tiene baja las defensas del organismo. Lo que ocurre con los antibióticos es que estos medicamentos acaban con todas las bacterias, entre ellas algunas que evitan la proliferación de los hongos que habitan en la piel, especialmente de las mucosas, lo que propicia la colonización del hongo en las zonas más húmedas del cuerpo. Se maneja con medicamentos especiales para controlar el crecimiento de estos gérmenes. Cuando la infección se repite con mucha frecuencia, es indispensable ingerir fármacos más fuertes para frenarla. Por lo general, no tiene complicaciones ni deja secuelas.

* Otros virus como el del papiloma y el herpes simple, que se transmiten por relaciones sexuales, pueden desencadenar flujos amarillentos y malolientes. Estos virus también causan verrugas, y úlceras en el área afectada. En el caso del papiloma, el único tratamiento es la cirugía para eliminar las verrugas. Para el herpes simple no hay cura, ya que la infección es para toda la vida.

* Existe un protozoario (trichomona) que se transmite por vía sexual, al usar ropa o por secarse el cuerpo con toallas de otras personas. Se caracteriza porque causa flujo abundante y muchas molestias, como ardor, prurito y dolor. La infección se trata fácilmente, siempre y cuando se suministre el antibiótico indicado.

* El uso de duchas vaginales, de jabones alcalinos, de protectores diarios con demasiado olor, así como el cloro de las piscinas alteran el ph de la vagina. En estos casos las bacterias que protegen la mucosa de los hongos se mueren por la acidez del medio ambiente y, en consecuencia, los hongos que habitan esta mucosa comienzan a crecer y a generar incomodidad. Lo mismo ocurre con el líquido seminal, pues la acidez de esta sustancia incrementa el ph y modifica la flora vaginal. Hay medicamentos especiales que ayudan al restablecimiento de la flora vaginal y nivelan el ph en esta zona.

* La mala higiene es un factor decisivo en la aparición de flujos vaginales. En este sentido hay que recalcar que no es necesario aplicar jabón por dentro de la vagina durante el baño diario. Basta con enjuagar muy bien el área con un poco de jabón y abundante agua. Lo que sí es importante es tener una buena técnica de limpieza después de la deposición (de adelante hacia atrás) y nunca pasar el papel por los genitales, ya que cualquier contacto con las heces propicia infecciones con amebas o bacterias.

* Por último, aunque la mayoría de los flujos vaginales afectan a mujeres sexualmente activas, a veces se pueden presentar en niñas vírgenes debido al desaseo genital o la introducción de algún cuerpo extraño en esta cavidad que genere los mismos síntomas. De igual forma, durante la menopausia suele aparecer un flujo característico (amarillento e inoloro) como resultado de la resequedad de la vagina por la falta de hormonas femeninas.

Prevenir es curar Los flujos vaginales son necesarios para que exista una adecuada lubricación del aparato reproductor al momento de sostener relaciones sexuales. Además, el moco de la ovulación crea el medio propicio para que el espermatozoide pueda desplazarse y alcance a fecundar el óvulo. Sin embargo, hay que estar pendiente del aspecto del flujo vaginal para detectar cualquier infección a tiempo. Y para mantener está parte del cuerpo en perfecto estado tenga en cuenta que: * Es necesario acudir a un examen ginecológico mínimo una vez al año y hacerse una citología cada seis meses. La citología sirve para detectar lesiones precancerosas, pero no para el diagnóstico del flujo vaginal. Para ello se utiliza el examen clínico, donde se analiza el ph de la mucosa y el frotis vaginal.

* Una vez se haya identificado el germen responsable del flujo hay que suministrar los medicamentos adecuados, no solo a la paciente, sino también al compañero sexual, así la pareja no tenga ningún síntoma. Si el tratamiento no se realiza en pareja, los microorganismos pueden localizarse en la uretra del hombre y volver a infectar la vagina cuando haya un nuevo contacto sexual.

* No todos los flujos vaginales se adquieren por relaciones sexuales. Muchos obedecen al desaseo y a la susceptibilidad del organismo a ciertos químicos o fármacos. De todos modos, lo ideal es tener una pareja sexual estable y extremar las medidas higiénicas en esta área para evitar problemas.

Buenos hábitos A continuación encontrará las cosas que debe hacer y otras que hay que evitar para prevenir los molestos flujos: * Nunca se haga duchas vaginales. Esto barre el manto ácido de la vagina y aumenta la acidez, lo que favorece el crecimiento de hongos en esta área y otras infecciones.

* No se aplique jabón dentro de los genitales. Bañe los genitales con un poco de jabón en la parte externa y enjuague con abundante agua. Las personas de piel sensible o susceptibles a los químicos pueden usar uno más suave, como el de avena.

* Prefiera los pantys blancos, pues la anilinas de la ropa de color pueden producir alergia e irritar la piel.

* Después de la deposición, pase el papel higiénico de adelante hacia atrás y nunca al contrario, para impedir que penetren amebas y bacterias a la vagina.

* Si tiene la piel susceptible a la acción de ciertos perfumes o químicos, no utilice protectores diarios. Fuera de crear alergia, estos productos impiden la transpiración.

* Cámbiesese frecuentemente de toalla higiénica y no descuide la higiene durante el período menstrual.

* Evite la promiscuidad sexual y recuerde que el uso de preservativos evita los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual.

* Acuda a controles ginecológicos periódicamente.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Fecha de publicación
24 de septiembre de 1999
Autor
MARICIELO ACERO

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