COCA-COLA EN APRIETOS

COCA-COLA EN APRIETOS

Hay pavor en Bélgica. Nadie se atreve a tomar un sorbo de CocaCola por los casos de intoxicación que se han presentado en los últimos días en la región de Lochristi, al norte del país.

16 de junio de 1999, 05:00 am

Han sido dos las causas del pánico generalizado: primero, se detectó que algunas bebidas tenían exceso de CO2; y segundo, se descubrió que las condiciones de almacenamiento en algunos lugares no eran las adecuadas, haciendo que los envases despidieran un olor desagradable.

Ante lo acontecido, la multinacional decidió retirar de Bélgica, Holanda y Luxemburgo (estos dos últimos países distribuyen gaseosas envasadas en Bélgica) todos sus productos, botellas y latas.

El hecho que produjo la alarma fue la intoxicación masiva de 42 alumnos de un colegio de Lochristi. Según los médicos del hospital local los afectados presentaron síntomas de hemiolosis, una enfermedad parecida a la anemia, que disminuye los glóbulos rojos en la sangre. Después de ingerir la conocida bebida los estudiantes tuvieron vómito y diarrea.

Los testimonios de los intoxicados coinciden en dos puntos claves: el olor extraño y el sabor amargo que encontraron en las latas del distribuidor principal de gaseosas del colegio. Sin embargo, no alertaron a la dirección ya que pensaron que el cambio de gusto en la lata era una consecuencia normal del calor que se vivió el pasado 14 de junio.

Pero, según afirma la agencia Efe, se han presentado más casos. En una de sus informaciones consta que un centenar de personas, entre ellas niños, resultaron intoxicadas tras haber consumido productos de la firma Coca-Cola, según las últimas cifras facilitadas por el Ministerio belga de la salud .

Francia retira latas Las explicaciones sobre esta contaminación por parte de la compañía de bebidas americana, y en particular de sus jefes de Atlanta, no convencen por el momento a las autoridades sanitarias europeas, ya que para defenderse aseguran que el problema no radica en la gaseosa sino en las botellas y latas, las cuales dependen únicamente de empresas nacionales.

Sin embargo, la compañía decidió retirar todos sus productos del mercado.. El director general de Coca-Cola en Bélgica, Philippe Lenfant, dijo: Transmitiremos las pruebas a la administración belga y no volveremos a poner nuestros productos en el mercado hasta que haya un acuerdo con el Ministerio (de Sanidad) y absoluta certeza de que son buenos. Esperamos que esto se produzca en corto plazo , Así se sacaron de las tiendas 15 millones de latas de gaseosa para evitar nuevas crisis de salubridad. Esta medida de prevención equivale a retirar de las manos de Coca-Cola Company un 64 por ciento del control que normalmente ejerce sobre el mercado de bebidas no alcohólicas en Bélgica, ya que aparte de su producto estrella Coca Cola, 10 gaseosas más, como Fanta, Sprite y sus derivados dietéticos que también pertenecen a los americanos, fueron igualmente confiscados en las estanterías y distribuidores automáticos de todos los mercados del país.

Una actitud que copiaron rápidamente sus vecinos holandeses y de Luxemburgo quienes prefirieron de forma urgente devolver todos los productos de Coca-Cola en los centros de distribución para que el líquido fuera destruido.

En Alemania la oficina nacional anti fraude pidió a los importadores de bebidas verificar el origen de todas las gaseosas, en especial de los cargamentos envasados en la ciudad de Danquerque donde, al parecer, se produjo la contaminación con una pintura roja tóxica mientras que a los hospitales nacionales solicitó alertar a las autoridades competentes en caso que se lleguen a presentar pacientes con los mismos síntomas detectados en los bachilleres belgas.

En Francia, se tomaron medidas más drásticas. La secretaría de estado para el consumo decidió suspender la comercialización en su país, de todas las latas de productos Coca-Cola. Mientras, la secretaría de estado de sanidad informó de que dos casos de intoxicación por consumo de Coca-Cola adquirida en la frontera belga se han producido en el norte de Francia. Se trata de dos hombres que sufren problemas digestivos por haber consumido latas de Coca-Cola en las que se ha detectado la presencia de fungicidas.

A tan sólo 6 días de iniciarse el verano en Europa donde las temperaturas superan fácilmente los 35 grados centígrados y donde Coca-Cola suele conquistar las playas bares y discotecas, la famosa marca de la chispa de la vida podría perder una buena parte de sus ganancias por motivos de salud pública, ya que hasta que no se establezcan las verdaderas razones de la intoxicación no podrá hasta nueva orden calmar la sed en 3 de los 15 países que conforman su mejor mercado europeo.

Colombia: no pasa nada Por su parte el gerente de comunicaciones corporativas de la multinacional en Colombia, Pablo Largacha, afirmó que este es un incidente aislado, que solo afecta a Bélgica y que no debe tener repercusiones en el mercado de nuestro país.

Nosotros seguimos monitoreando nuestros productos y en este momento no representan peligro alguno para la salud. Tampoco hay riesgos de que pase algo similar a lo de Bélgica. No hay problema con el CO2, tenemos contratistas de excelente calidad. No hay problemas con el almacenamiento de las bebida , afirmó.