EL MODELO ECONÓMICO HOLANDÉS

EL MODELO ECONÓMICO HOLANDÉS

Comprimir este nuevo modelo considerado muy exitoso en Holanda, en una columna de periódico, es obra de romanos. Trataré, pues, de dar unos pequeños enfoques de lo principal del modelo. Lo siguiente ha sido extraído de un documento de Frits Bolkestein, destacado político holandés.

18 de junio de 1999, 05:00 am

En su conocido libro (?) Capitalismo contra Capitalismo , el francés Michel Albert hace una distinción. Por un lado, hay un tipo de capitalismo en Europa occidental, el modelo (Rhineland) del río Rhin, y por el otro el modelo de capitalismo Anglo-Sajón , en boga en Gran Bretaña y los Estados Unidos de América.

El modelo Rhineland podría identificarse como una economía de mercado regulado con un sistema comprensivo de seguridad social. Los gobiernos, las organizaciones de industriales empleadores y los sindicatos laborales se consultan entre ellos acerca de objetivos económicos y sobre instrumentos de política a desarrollar. En el modelo Rhineland, por tanto, el estado benefactor se combina con la así llamada economía de consulta . En tal economía el objetivo primario no es la maximización de las utilidades de corto plazo para beneficio de los accionistas de compañías manufactureras. La principal preocupación es un crecimiento económico sostenido y estable.

En contraste con el modelo anterior, tenemos el sistema anglo-sajón de economía del accionista. Bajo esta forma de capitalismo, la empresa privada se dedica a maximizar las utilidades de corto plazo para los inversionistas. Está menos regulado que en la economía Rhineland, y se enfoca no en la armonización de intereses, sino en competir y si fuere necesario, en la confrontación. En búsqueda de utilidades, los americanos e ingleses son más inclinados a tomar riesgos. En donde los europeos evaden riesgos, los americanos los adoran. Bajo el sistema capitalista anglo-sajón la responsabilidad individual juega un rol más importante que en el modelo Rhineland, con su cuidado organizado y su solidaridad.

Muchos en Holanda atribuyen su éxito a la relación armoniosa entre estos socios. Y parecen pensar que esto es el alma de lo que se ha denominado el modelo polder (poldermodel). De acuerdo a Win Duisemberg, holandés y hoy presidente del Banco Central Europeo, el éxito de la economía holandesa tiene como principales causas, las siguientes: una mejoría en las finanzas estatales, un recorte del sistema de seguridad social, un mercado laboral más flexible y una tasa de cambio estable entre la corona holandesa y el marco alemán.

Las rebajas de impuestos jugaron un papel importante en la moderación salarial en Holanda. Esto produjo un aumento en la capacidad adquisitiva de la gente que entonces hizo posible limitar los aumentos salariales. La moderación salarial no condujo a una baja en la demanda, como algunos temían. Las rebajas impositivas coincidieron con una disminución en el déficit fiscal como porcentaje del ingreso nacional. Ambos fueron posibles por una significativa reducción del gasto público debido a restricciones en la seguridad social. Entre 1980 y 1997 la capacidad adquisitiva del nivel de salario mínimo subió 28.8 por ciento en términos reales en Francia. En Holanda bajó 21.3 por ciento, y de allí el considerable aumento en los puestos de empleo. El incremento anual en los empleos en Holanda promedió 1.6 por ciento durante los últimos quince años. Esto es cuatro veces el promedio europeo y es igual a la máquina americana de empleos. Rebajando impuestos, y no aumentándolos, es el sistema para crear empleos.

El éxito del modelo polder fue posible gracias a un rompimiento decisivo con el estado tradicional semi-corporativo o estado benefactor. El poder de los socios para manejar la seguridad social se quebró. El Consejo Económico y Social se convirtió en una sombra de su modelo original.

Qué tanto éxito ha tenido el modelo holandés? Visto comparativamente con otros países, Holanda es solo noveno entre quince países de la Unión Europea en producto bruto interno per cápita, pero creciendo a una mayor velocidad que el promedio europeo. En cuanto a desempleo, el promedio en la Unión Europea está en el 10 por ciento cuando en Holanda es del 4 por ciento. Visto todo desde estos puntos de vista, la economía holandesa es meramente relativa a un pasado peor. Pero el nuevo sistema holandés está haciendo despertar el resto de las economías de la Unión Europea, y aun cuando hay mucho qué mejorar, Europa sin duda está entrando en una nueva fase en donde atacar el flagelo del desempleo es más importante que cualquier otra preocupación. La Tercera Vía o modelo holandés, es un ejemplo a seguir.