JOSE MARIA VARGAS VARGAS VILA 1860 - 1933. CIEN CUCHILLADAS

JOSE MARIA VARGAS VARGAS VILA 1860 - 1933. CIEN CUCHILLADAS

José María Vargas Vila, el Doctor Sangre , nació en Santa Fe de Bogotá, capital del País Sangre , el 23 de julio de 1860, y murió exhausto en Barcelona, en 1933, después de escribir más de un centenar de obras que fueron, bien contadas, cien cuchilladas al cuello de algo o de alguien. Pasó sus últimos días ciego, con la boca llena de aquellos adjetivos que aún se cocinaban bajo su paladar, esperando ver pasar a sus enemigos reales o imaginarios para lanzar a sus ojos sus espléndidas puntillas emponzoñadas.

4 de abril de 1999, 05:00 am

Ignoro si antes de Vargas Vila hubiera producido este país fascinante, alucinado y enfermo, un personaje igual. Pero, mirando un poco más lejos, no hay duda de que en su tono se percibe el aliento de Nietzsche y el alcanfor de D Annunzio, emanaciones que él puso a rodar por las zapaterías, sastrerías, peluquerías, tiendas, reuniones secretas de anarquistas y tertulias de prostíbulo, a todo lo largo de América Latina y de España y que José Martí tanto admiró. Con el paso de los días, he llegado al convencimiento de que el único país del mundo que hubiera podido parir un genio igual a Vargas Vila es Colombia. Nunca en el idioma castellano la adjetivación, convertida en almarada, logró tal brillo excesivo y tal poder de aniquilamiento.

Liberal laico, Vargas Vila se enfrentó como un bisonte a un país de élites carcomidas desde entonces por el clericalismo más ramplón y la cursilería más parroquial. Hablo del mismo país que le fue regalado un día al Sagrado Corazón, para que hiciera con él lo que a bien quisiera, y ya ven ustedes lo que pasó. Qué tal que se lo hubieran obsequiado a un tal fulano llamado Lucifer! Puntos sobre las íes Guardadas las diferencias de estilo, este tipo de literatura que corta la mentira social, como a un queso, ha producido desde Vargas Vila hasta nuestros días dos grandes exponentes: Fernando González y Fernando Vallejo. Escritores hechos del mismo frenesí agónico que busca la verdad hasta untar la palabra de sangre. El país más criminal y sádico del mundo afirmación que apuntalo en las estadísticas donde los derechos humanos se defienden con crímenes de lesa humanidad y a nombre de las más nobles causas, necesita de vez en cuando de su Vargas Vila, para que alguien ponga los puntos que son sobre las íes que son.

Este territorio sangre de Vargas Vila no terminó siendo así tal como hoy lo vemos, por la simple casualidad de los días que huyen hacia una especie de olvido patológicamente resentido y rabioso... Fue hecho así, made in Colombia , por quienes lo moldearon exactamente de este modo y no de otro. País monstruo cuyos autores acicalan a diario y a quien alimentan empujando a su boca trozos de carne viva que le hacen pasar con calditos tan mentirosos como ingenuos. Si Vargas Vila viviera, de cuántos que hoy resoplan sentados cómodamente sobre sus crímenes y ventajas inmerecidas no se ocuparía.

Fama hispanoamericana JOSE MARIA VARGAS VILA BONILLA nació en Bogotá, el 23 de junio de 1860 y murió en Barcelona, el 22 de mayo de 1933. Hijo del general José María Vargas Vila y de Elvira Bonilla, fue autodidacta. En 1876 se vinculó a las fuerzas liberales del general Santos Acosta. A partir de 1880 fue maestro en Ibagué, Guasca, Anolaima, Bogotá y Tunja. En la capital enfrentó, en 1885, un escándalo pues acusó públicamente al presbítero Tomás Escobar, regente de Liceo de la Infancia, donde era docente, de homosexualismo. En 1885 se enroló en las fuerzas del general Daniel Hernández; tras la derrota del radicalismo, se autoexilio en Venezuela. Inicialmente vivió en Táchira donde, además de colaborar en periódicos, escribió su novela Aura o las Violetas y su panfleto Pinceladas de la última revolución. En 1887 se radicó en Caracas y fundó la revista Eco Andino; al año siguiente, junto con Juan de Dios el indio Uribe y Diógenes Arrieta fundó la revista Los Refractarios donde atacó al presidente Andueza Palacio a quien llamó la escoria del despotismo, razón por la que tuvo que salir de Venezuela.

Se radicó en Nueva York, junto con Uribe, y trabajó en el periódico El Progreso donde siguió atacando a Andueza y el régimen de Núñez en Colombia; fundó la revista Hispano América en la que publicó los cuentos del volumen Copos de Espuma. En 1898 fue Plenipotenciario de Ecuador en Roma y se negó a arrodillarse ante León XIII: no doblo la rodilla ante ningún mortal. En 1900 llegó a París e inició su amistad con Rubén Darío. Entre 1900 y 1903, escribió Rosas de la tarde, Los Parias e Ibis, con las que alcanzó popularidad inmediata en toda Latinoamérica. En 1904, en Nueva York, fundó la revista Némesis desde la que atacó las dictaduras latinoamericanas y el imperialismo norteamericano. En 1905 se traslado a España, donde residió primero en Madrid y luego en Barcelona, hasta 1923 y donde escribió la mayor parte de su extensa y controvertida obra que además de novelas: Lirio blanco, Lirio Rojo y Lirio Negro, La conquista de Bizancio contó con innumerables panfletos que le significaron persecución, repudio, expatriación o excomunión, como fue el caso de Las Aves Negras contra los jesuitas, pero también gran popularidad, convirtiéndose en el primer colombiano que pudo vivir de las regalías de sus libros. En 1923 viajó por Latinoamérica y regresó a Barcelona donde fue enterrado en el cementerio de Las Corpus; sus restos fueron repatriados el 24 de mayo de 1981 FOTO: -Vargas Vila: panfletos temibles.