EL HONORABLE MANOS DE TIJERA

EL HONORABLE MANOS DE TIJERA

Hasta el momento, el representante a la Cámara por el departamento de Nariño, Eduardo Enríquez Maya., ha logrado que se reduzcan en 250 el número de diputados del país. Sin embargo, dice que está dispuesto a conseguir que desaparezcan del mapa administrativo porque no sirven para nada .-

8 de mayo de 1999, 05:00 am

Eso no es darse una pela política? Le estamos contribuyendo al país y a la administración pública con una gran iniciativa que aspiro a que se vuelva una gran realidad. Esto es, suprimir del escenario jurídico y político a las asambleas departamentales que tal como están previstas no sirven absolutamente para nada. Siendo generosos, sólo cumplen tres funciones: elegir a un contralor, aprobar o no aprobar un presupuesto real de las famélicas finanzas departamentales y fijarse viáticos y honorarios.

Si por este aporte al país uno sufre una pela, pues yo estoy dispuesto a sufrir las consecuencias.

Siendo que las asambleas son el trampolín hacia el Congreso, usted cree que hay voluntad política entre sus colegas? No es fácil. En eso yo le doy la razón a muchos escépticos, porque no quieren renunciar a sus huertas caseras del clientelismo político.

Voy a crear conciencia. Creo que este es un buen inicio en la reforma. Lucharé para que se cristalice nuestra idea de suprimir las asambleas. Pero si eso no se da, en la Comisión Primera de la Cámara hemos dado un paso fundamental reduciendo estas instituciones a su mínima expresión.

Qué alcances tiene esa iniciativa? Por ejemplo, de 11 a 31 diputados que aparecen en el régimen vigente, quedarían en un número no menor de 5 ni mayor de 15. Con esto estamos rebajando de 518 diputados a 240 que se elegirían en las próximas elecciones. Les hemos quitado el presupuesto propio, que fue convertido en algo así como la caja menor de los honorables diputados.

Hemos reducido las sesiones. Antes tenían 7 meses y con la habilidad de los honorables diputados, 3, 4 y hasta 5 sesiones extraordinarias. Ahora está previsto cuatro meses de sesiones ordinarias (enero, febrero, septiembre y octubre) y solo 30 días de extraordinarias en el año.

También se ha fijado en el régimen de que ganarán honorarios por las sesiones en las que participen. Así mismo se ha previsto de que los diputados no serán ya funcionarios públicos y por último están sujetos a la pérdida de investidura.

Qué parámetros van a regir para fijar el nuevo número de diputados en cada departamento? Dos cosas fundamentales. Primero, esto será objeto de una ley posterior. En segundo lugar, teniendo en cuento la población.

Usted también propone acabar con la contralorías departamentales. Qué estudios sustentan esta iniciativa? Uno de tipo histórico. Cuando se creó la Contraloría General de la República, en el año de 1924, fue para hacer el control fiscal en todos los entidades territoriales, pero con el transcurso del tiempo aparecieron los tentáculos del clientelismo y se crearon las contraloría departamentales, distritales y municipales. En segundo lugar, como está previsto el régimen del control fiscal ahora en Colombia no está jerarquizado.

Qué se ganaría con la supresión de estos dos entes? Queremos ahorrarnos recursos. De 100 pesos que recaudan los fiscos departamentales, 41 pesos se gastan en las asambleas y en las contralorías departamentales. Ese matrimonio ha causado más perjuicios que beneficios a las instituciones. Además hay una relación incestuosa entre las asambleas y las contralorías. Los diputados eligen al contralor, quien a su vez va a controlar a estos.

Cómo es posible mantener unas instituciones que sólo existen en dos países del mundo: en Venezuela y en Colombia, que tiene una función coadministradora, que no tienen una función legislativa como históricamente se ha pensado. Que producen unos actos administrativos llamados ordenanzas que se consideran como leyes del departamento y que son atentatorias de la seguridad jurídica. En este país tenemos una inflación de normas y lo que hacen las asambleas es producir otras normas que van en contra del régimen constitucional.

Las asambleas se han sobredimensionado en el uso de sus recursos. Por ejemplo, la Asamblea de Cundinamarca. Cómo han abusado de los viáticos, de las remuneraciones. Y como esta, muchas asambleas departamentales fijándose el sueldo igual a superior al de los congresistas.

Tercero, razones de tipo político. El más alto índice de abstención se da en estas elecciones. Más allá del 60 por ciento de los colombianos no votan cuando se trata de elegir diputados.

Y con las gobernaciones qué ocurre? Se conformaría un consejo sectorial de planeación con máximo 7 miembros para tener contacto con el Gobierno Nacional. Un presidente que cumpla las funciones de agente del gobierno para materia de orden público.

que se encargaría de asumir todas estas funciones y ahorrarle al país no menos de 2 billones y medio de pesos que serían destinados para la inversión que demandan con urgencia los municipios.

Le doy solo un ejemplo. Los departamentos para subsistir tienen que valerse de sus impuestos y del vicio.

Sólo por consumo de cerveza este año las cerveceras del país van a transferir a los departamentos 600 mil millones de pesos. Por aguardiente sería mucho más, por tabaco un poco menos, pero considero que si estos recursos llegan directamente a los municipios, el más alejado recibiría no menos de 1.500 millones de pesos cada año.

Actualmente esta plata a parar al tesoro departamental para pagar la burocracia.

No podemos seguir con unos cascarones administrativos. Son una bomba de tiempo que es necesaria desactivarla a tiempo.