Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

LOS ANTECESORES DEL VIAGRA

En Neiva le dicen boxeador , en la costa superviagra y en Cali la berraquera o el amor prohibido . Pero fuere cual fuere el nombre, en la mayoría de los casos se trata de mixturas de jugos con menjurges a las que se le atribuyen poderes afrodisiacos.

Unos tienen miel de abejas, otros borojó, otros chontaduro, otros cáscara de huevo, otros solo yema, otros kumis, otros vino, otros brandy, otros ostras, otros mariscos. Y los hay con todos estos elementos, además de banano, nuez y leche condensada.

Pobre novia , le dice la dependiente al joven que con avidez devora el contenido de un vaso tamaño familiar.

La creencia en las potencialidades de este tipo de productos es muy generalizada en Cali. Por eso no es extraño ver, además de los consabidos puestos de Puerto Chontaduro y las galerías, sitios especializados en distintos puntos de la ciudad. Desde el sur hasta la Avenida Sexta, el interesado puede encontrar el sitio donde hacer una paradita reconfortante.

Son mitos y leyendas que han calado en el sentir popular.

El secreto está en una buena alimentación. Desayuno con un sancocho de pescado todos los días y aunque soy flaco me siento muy bien a mis 44 años de edad que precisamente cumplo hoy , dice Arcesio Camacho, quien dice ser el inventor para Colombia de la fórmula del mayor afrodisiaco: el jugo de borojó y el de chontaduro con borojó.

Camacho es reconocido como el pionero en la venta de jugos afrodisiacos por los dueños de los locales de Puerto Chontaduro , enseguida del parque del avión, en el norte de Cali.

Primero fue de chontaduro, después de borojó y ahora son mixtos. Todos se vendían en La sombrita del tío Arcesio , mi puesto. Solo tenía tres vasos y allí tomaban más de 50 personas diariamente , dice Arcesio.

Tenía 19 años, ocho de ellos vividos casi que en la calle pues desde los 11 se fugó de su casa en Raposo, corregimiento de Buenaventura, porque se lo querían llevar a estudiar para sacerdote.

Para esa época era vigilante de los puestos de chontaduro , recuerda. Después empecé a vender al por mayor y por último los jugos con los que me decían que iba a intoxicar a la gente .

Hoy, 25 años después, el chontaduro es uno de los más apetecidos afrodisiacos originados en las leyendas del pacífico colombiano.

Era difícil conseguir la fruta en ese entonces. Un conocido me trajo desde Buenaventura 116 frutos a 50 pesos cada uno y con eso empecé hasta que organicé mi negocio como ustedes lo ven ahora .

El jugo valía 150 pesos. Hoy un vaso con ñapa vale 2.000 pesos.

No obstante tuvo que vender el negocio por unas deudas que tenía y decidió hacerse experto en comida del mar.

Es lo que hago ahora, mientras encuentro quien se asocie conmigo para una nueva fórmula que sería mejor que esto, pero a nadie le diré pues casi un millón de colombianos viven ahora de mi receta sin que ello signifique nada para mí , dice.

Arcesio dice que el secreto está en el calor del chontaduro que supera en 16 grados al de borojó. Qué si sirve?. Claro, no es sino ver la satisfacción de mis clientes .

Sin embargo, aclara que el hecho de servir frío el jugo de esta fruta exótica del Pacífico hace que no sea buena compañera del sexo.

En cambio el chontaduro es puro calor. Solo hay que combinarle los secretos de las leches, el brandy, el vino blanco, la kola granulada, las esencias, la miel de abejas y otras cositas que ya casi no se usan. La receta original la han dañado , se queja.

James Encizo, un taxista de 32 años que consume unos tres vasos a la semana, dice que lo recomienda a los turistas quienes le preguntan por sitios donde se consigan afrodisiacos. Pero yo lo tomo por lo rico y lo saludable. Aunque a mi me ha servido en algunos momentos .

Lo mismo piensa Carlos, un trabajador independiente de 45 años, quien además del jugo consume sancocho de pescado o un seviche cuando va de mucho afán. Eso se le mete a uno al cuerpo y lo tienen es que atajar. Ni pa que le cuento .

Científicamente no se ha comprobado la verdad afrodisiaca del borojó o el chontaduro, pero muchos estudiosos publican sus nombres como frutas tropicales ideales en la frutoterapia.

Unos dicen que para bajar la fiebre el borojó, y que para el cerebro y la memoria el chontaduro.

Eso para la cabeza es que sirve mucho. Además para el cólico, para el cáncer incipiente y para limpiar los riñones , dice Héctor Darío Luna, quien ha dedicado 14 de sus 35 años al trabajo de los jugos y las comidas que tientan . Mire, esto devuelve energías y por eso es que es bueno .

Para otros hay fórmulas como la del kumis con borojó, brandy, huevos de gallina y miel de abejas.

Esta es una fórmula que a mí me ha funcionado mucho. Solo que lo tomo casi que en las quincenas, pero me ha sido muy efectivo con mi esposa , comenta Miguel Antonio Gil, de 60 años.

Las otras fórmulas están en las ostras y en el tradicional jugo del amor prohibido. (Ver recuadros).

Entre el banano y las ostras Eran prohibidos por lo tabú del tema hace unos 15 años. Y como eran afrodisiacos eran para el amor.

Así explica Pedro Arango la manera como se concibió uno de los lugares más tradicionales de Cali: Jugos del amor prohibido .

Vendemos todo tipo de jugo, pero los especiales que combinan el borojó con el chontaduro le dan palo al amor prohibido , dice este empresario de 42 años que abrió una sucursal después de trabajar más de diez años en la empresa original.

Arango explica que el dueño de la idea decía que el banano era la fruta más afrodisiaca que había y que él lo descubría cada mañana, cuando desayunaba con un banano con agua.

Y es que la fórmula tiene banano, entre otros ingredientes y dos secretos: los polvos de la madre celestina y del padre cucharón.

Por otro lado, las ostras en su jugo o en seviche se constituyen en uno de los manjares que más misterio guarda.

Esto si es vida. Yodo, hierro y cloro en este molusco con limón; es lo máximo, dice Parmenio Cadena, quien ha dedicado ocho de sus treinta años a la venta del afrodisiacos en seviche y en limón desde la esquina de los cinemas. Dice que también se puede preparar con miel de abejas, brandy, cebolla, salsa de tomate, ají picante y vinagre para quienes prefieren otro sabor.

, Yo me como 20 diarias, acompañadas con una cerveza. En mi tierra lo llamamos patada de burro y de verdad a mí nunca me ha fallado , dice Juan Ramírez, un turista mexicano de 47 años que estuvo buscando las ostras por varias horas.

Es que hay que cargar la pila. Además, es un alimento único, pruébelas para que se entere de lo que es , agregó.

Los sabores que enloquecen Que si el amor entra por el estómago o por el corazón es otra duda. Sin embargo, esos coleccionistas de alimentos afrodisiacos le han agregado más ingredientes a las recetas. Estos son algunos: La patata: recién llegada de América, fue tomada como un poderoso afrodisiaco, tal como puede apreciarse en las alusiones que se hacen en obras teatrales del tiempo de Isabel I de Inglaterra.

La cebolla: considerada afrodisiaca por los antiguos griegos, según Aristófanes.

El apio: es hoy en Bélgica un alimento con connotaciones de estimulante sexual, quizá por la vasodilatación que produce, acompañada de calor, que se estima excitante.

La manzana: fue definida por San Jerónimo en el siglo IV como el discutido fruto de la perdición; se le atribuyó un poder erotizante hasta el punto de que en un devocionario del siglo XII pueden leerse estas palabras: La manzana, hermanas, es la representación de todo aquello que despertando los malos deseos y la delicia de los sentidos os puede apartar del camino de la rectitud .

Las ostras: fueron consideradas como un excelente remedio para excitar los apetitos carnales. Vitelio engullía en cada comida 200 ostras; Séneca se conformaba con 100 docenas a la semana; Horacio Montanus tenía fama de reconocer, con solo saborearlas, las de distinta procedencia. En la Edad Media disminuyó considerablemente su consumo, pero su fama de afrodisiacas aumentó la demanda en el siglo XVII, especialmente en Francia donde se pusieron de moda para el desayuno, regadas con buenos vinos.

El caviar: de su fama como afrodisiaco habla Catalina de Rusia en 1754 y lo pide para cenar... Con esta fama ha llegado hasta nuestros días.

La lechuga: era reconocida por los antiguos como infalible para curar la impotencia, aunque creían que tenía propiedades emolientes y soporíferas.

La alcachofa: calificada por Paracelso en su Botánica oculta como afrodisiaca, hizo furor en el siglo XVI para atribuírsele virtudes eróticas.

El espárrago: según Plinio, es muy bueno para el estómago, digestivo y afrodisiaco. Su fama erógena disminuye durante la Edad Media y la recupera en el siglo XVII en el Reino Unido y en Francia, sobre todo donde Luis XV los hacía comer a su favorita, la marquesa de Pompadour.

Las criadillas de animales: creencias muy antiguas les atribuían poderes muy especiales, pero no se fundan en verdadera observaciones de los efectos fisiológicos.

Existen los afrodisiacos? Los afrodisiacos trasnocharon a más de un rey desde las primeras civilizaciones, pero parece que su origen está en el Olimpo.

Según se cuenta, Penia celebró un banquete en honor de su hija Afrodita, la diosa del amor. Los platos que se sirvieron esa noche fueron tan efectivos que todos terminaron enamorados.

A partir de entonces, miles de científicos y hasta filósofos como Aristófanes se dedicaron a través de los años a recopilar el top 100 de los alimentos sensuales.

Sí son afrodisiacos? Para los científicos actuales, afrodisiaco es sinónimo de charlatanería. Sin embargo, han descubierto que muchos medicamentos para diversos tipos de enfermedades suelen despertar instintos sexuales.

El Centro Médico de la Universidad de Cornell y de la Universidad de Nueva York desarrolló un programa de sexualidad humana, descubriendo que la Yohimbina, un extracto de corteza, aumenta el deseo sexual y el rendimiento.

Dentro de este estudio realizado en 1996 se comprobó que el L-dopa, una droga que se utiliza para controlar los temblores del parkinson, hace que los pacientes sientan mayor deseo.

Sicoestimulantes como la ritalina y la dexedrina desaparecen los orgasmos demorados en las mujeres. Las hormonas masculinas, la testosterona y la dehidroepiandosterona, aumentan el deseo en las mujeres menopausias.

Sin embargo, aunque estos estudios hablan de drogas elaboradas, no se despeja la duda de si los alimentos estimulan el deseo.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
26 de julio de 1998
Autor
NULLVALUE

Publicidad

Paute aqu�