PELIGRO : NO SE AUTOMEDIQUE

PELIGRO : NO SE AUTOMEDIQUE

Recetarse antibióticos por cuenta propia se ha convertido en una costumbre muy común para muchos colombianos y en pretexto para curarse rápidamente de una gripa, de un dolor de muela o de la torcedura de un dedo del pie.

18 de octubre de 1998, 05:00 am

Entonces, lo primero que se ocurre es ir a la farmacia y conseguir cualquier antibiótico. En muchos casos, es el boticario o el expendedor quien recomienda o receta el medicamento empíricamente.

Lo que no sabe quien consume antibióticos de manera tan arriesgada, es que está poniendo en peligro no solo su salud y el normal funcionamiento de su organismo, sino su propia vida.

El antibiótico es una sustancia química derivada o producida por microorganismos, que tiene la capacidad, en determinadas concentraciones, de inhibir el crecimiento o de matar bacterias y otros microorganismos, pero no sirve para eliminar virus, que son los causantes por ejemplo, de la gripa.

Estos medicamentos deben ser formulados únicamente por el médico sobre la base de un diagnóstico preciso, que diga cual es el microorganismo que está produciendo la infección, y que se prescriba el antibiótico adecuado , dice Miguel Guzmán Urrego, especialista en Inmunología e Infectología, y profesor de la Facultad de Medicina de las universidades Nacional y del Bosque.

Para los expertos, es un hecho que el automedicarse solo trae problemas.

La costumbre peligrosa de autoformularse antibióticos puede, con el tiempo, desplazar la flora bacteriana normal del organismo, es decir, se corre el riesgo de eliminar microorganismos indispensables y, en su defecto, pueden aparecer agentes productores de enfermedades infecciosas, señala Guzmán.

La resistencia Otro punto importante es que el uso indiscriminado de los antibióticos puede crear resistencia dentro de ciertas poblaciones bacterianas. Es entonces cuando otros microorganismos van a entrar a producir infecciones. En ese momento el antibiótico ya no va a surtir ningún efecto.

Esto sucedió con la penicilina. Dentro de la comunidad, actualmente, se levantó una resistencia hacia este medicamento de más del 70 por ciento en los microorganismos aislados, dice Guzmán.

Un estudio efectuado por laboratorios Specia, grupo Rhóne-Poulenc, señala que el uso indiscriminado de antibióticos puede causar toxicidad en el paciente, reacciones adversas, alergia, infecciones sobreagregadas y además favorece la difusión de cepas resistentes.

Venta libre y sin control Según Miguel Guzmán, en Colombia se creó recientemente un Comité de Control de Infecciones que opera en instituciones de atención médica, como son los hospitales universitarios y algunas clínicas. Este organismo ejerce un control para que determinados antibióticos sean utilizados racionalmente y así prevenir su uso masivo.

Augusto Espinoza, médico neumólogo, considera que no se está cumpliendo con la legislación referente a que toda droga que se expende debe estar respaldada por una fórmula médica. Este hecho expone a consecuencias graves a las personas.

Prueba de ello es que a mi consultorio vienen frecuentemente personas enfermas de neumonía y que se autoformularon con antibióticos, para tratar su gripa. Esto agrava la situación y hace más dispendioso el tratamiento , dice.

Josué Osma, director general del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, considera que aunque legalmente está prohibido consumir no solo antibióticos sino otros medicamentos sin la fórmula médica, la ciudadanía no colabora y asume actitudes irresponsables e indisciplinadas, muy propias de la cultura del colombiano.

Por ello, algunos especialistas consideran que lo primero que hay que hacer para evitar la automedicación, es realizar campañas de concientización para que se acabe con la costumbre de acudir a la farmacia o donde el vecino para hacerse formular, así sea con remedios caseros, cuando se siente algún malestar.