Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

GIRÓN, PUEBLO DE ESPANTOS

Las historias populares de encantos, espantos, brujas y demás, recorren cada región de Santander, pero sin duda la noble Villa de los Caballeros de Juan Girón, es la capital departamental de ellas.

El Nazareno sin Cabeza, Antón García, La Llorona , los pollitos amarillos , El Cieneguero Masón y el patio de las brujas son solo una muestra de la tradición oral de Girón.

El patio de las brujas Hacia 1925, un campesino llamado Anselmo fue encontrado por sus hijos medio muerto en una planada rodeada de árboles de caracolí, mangos y pomarrosos; a su lado estaba una guara , ave parecida al chulo pero un poco más grande, que intentaba sacarle los ojos.

Ante la insistencia del ave los hijos le dispararon y ella, junto a una gran cantidad de chulos apostados en los árboles, salieron volando.

Tras varios días en el hospital de Bucaramanga, Anselmo recuperó el conocimiento y recordó que aquella tarde salió a pasear en su caballo y se encontró con un jinete negro acompañado de un perro enorme del mismo color.

El extraño personaje lo hizo cambiar de camino hasta llegar a la planada rodeada de árboles y allí se dio cuenta de que El Compadre , como se hizo llamar el jinete, no era otra cosa que el mismo diablo que empezaba a hablar con la guara y los chulos, brujas a su servicio.

La guara se personificó en Eduviges, una vecina y antigua empleada de servicio de Anselmo que estaba resentida porque este le había negado favores amorosos y deseaba venganza.

Eduviges apareció luego en el pueblo cojeando de la pierna izquierda, producto de una herida; desde entonces la planada se conoce como el patio de las brujas .

Antón García Cada cuaresma, un jinete abandona su morada para recorrer las orillas del río de oro y las principales calles de Girón. El jinete se conoce como Antón García, quien sin cabeza cruza el puente de piedra y calicanto, y pasa por la Carrera 25, entre calles 29 y 30, como si estuviera cuidando el lugar y las reliquias que fueron de sus antepasados.

Quienes lo han visto pasar aseguran que primero se oyen los cascos del caballo y cuando voltean a mirar no hay nadie; luego enfrente de ellos aparece la sombra del pacífico jinete.

La Llorona En las orillas de la quebrada de Las Nieves, se aparece con frecuencia una mujer de cabello largo hasta los tobillos que produce unos lamentos lastimeros y asusta a la población de los alrededores del pequeño caudal.

La Llorona, según la leyenda, lamenta la pérdida de su hijo a quien dio muerte y su presencia es más frecuente en época de cuaresma.

El nazareno sin cabeza Aquella madrugada de 1992, el celador de las casas ubicadas alrededor de la Capilla de las Nieves, salió corriendo despavorido para refugiarse bajo las sábanas de su cama.

Esa fue la última vez que alguien vio al Nazareno sin Cabeza , el espanto que después de las once de la noche, sobre todo en época de cuaresma, sube por la Calle de La Calavera o del Corazón de Jesús.

El espanto que camina por el aire, ingresa con su capuchón y vestido de nazareno a la Capilla de las Nieves, donde desaparece misteriosamente.

Los pollitos amarillos En los potreros de las veredas entre Pantano y Cantalta en Girón, aparece una gallina con unos pollitos amarillos que brillan a la luz del sol.

Según los habitantes de esa zona, los pollitos son de oro y aparecen justo encima de la tumba de un cacique yariguíe repleta de reliquias.

Pero atrapar a los pollitos es todo un ritual que hasta ahora nadie ha logrado; se le deben lanzar unos calzoncillos, una escupida y una manotada de orines o sal, con lo cual quedan paralizados y se convierten en oro.

La enfermera de La Trocco En la vía entre Barrancabermeja y el corregimiento El Centro se aparece una hermosa mujer vestida de blanco que espanta a los hombres mujeriegos.

Cuenta la historia que una linda enfermera norteamericana que acostumbraba regresar trotando a su vivienda en el Campo Seis fue violada y asesinada; desde entonces su espanto asusta a los perros que se le acercan a coquetearle o la invitan a pasear en sus carros o motocicletas.

Dicen los abuelos que si la enfermera de La Trocco se le aparece al mujeriego, no importa que este acelere su vehículo porque ella de todas maneras se sube con su cara de muerte y los deja desmayados.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Viajar
Fecha de publicación
29 de octubre de 1998
Autor
NULLVALUE

Publicidad

Paute aqu�