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INMUEBLES EN LA UNIÓN MARITAL DE HECHO

La señora Carlota Sánchez, se dirige a esta sección de FINCA RAIZ, con el objeto de solicitar asesoría jurídica en el caso que a continuación se resume:

Durante seis años la corresponsal convivió con un señor que, a la postre la abandonó y terminó casándose con una persona diferente.

Comenta la señora Sánchez que en ese tiempo obtuvo con su pareja algunos bienes y específicamente muestra su preocupación respecto a dos inmuebles; uno de ellos es la casa en la que habitan desde hace aproximadamente cuatro años, la cual figura a nombre de su ex-compañero y, el otro es un apartamento que ella recibió como herencia de su padre, fallecido el año pasado.

Según se desprende de la carta en mención, el problema radica en que, mientras la consultante le está solicitando a su ex-compañero que le escriture la casa a manera de indemnización por el tiempo que le dedicó, éste le ha respondido que no lo va a hacer y que, si ella lo demanda, él va a reclamar la mitad del apartamento cuyo valor comercial es mucho mayor.

Agrega doña Carlota que, según se ha enterado, el señor de marras está vendiendo la casa y, ante esa situación formula varios interrogantes, a saber: 1-Si puede embargar la casa para evitar su venta 2-Si habiéndose casado su ex-compañero ella tiene derecho a pedirle participación en lo que juntos consiguieron como indemnización 3-Si efectivamente el señor tiene derecho a pedirle participación en el apartamento.

4-Qué puede hacer RESPUESTA Sin olvidar que aquí se busca dar solución a problemas concretos de los lectores, para efectos didácticos que perfectamente pueden satisfacer las inquietudes de la corresponsal y, al mismo tiempo orientar a la comunidad en general, conviene enfocar el tema consultado de una manera integral y lógica.

Por ello, sea lo primero anotar que, de la información recibida se deduce la existencia de una unión marital de hecho, pues, al parecer se cumplen los requisitos legalmente establecidos para su reconocimiento, que en síntesis son: -Que la unión sea entre un hombre y una mujer y, por tanto, singular -Que la convivencia haya sido permanente y mínimo durante un período de dos años, contados a partir del mes de diciembre de 1990 cuando se promulgó la ley que reconoció en nuestro medio la unión marital de hecho.

-Que los compañeros permanentes sean solteros o que, siendo casados con otra persona diferente no tengan sociedad conyugal vigente.

-Que no hayan transcurrido más de dos años desde que terminó la convivencia permanente.

Una vez cumplidos tales requisitos la persona interesada puede demandar mediante un proceso ordinario, el reconocimiento de la unión marital de hecho y, consecuencialmente la existencia de una sociedad patrimonial de bienes, entre no casados.

Ahora, como lo que se pretende es repartir los bienes, debe procederse a la liquidación de tal sociedad patrimonial, tramitándola dentro de la demanda de declaración de la unión permanente, pero en cuaderno separado, lo que implica que es un proceso diferente al de declaratoria de existencia de la unión pero que hace parte del mismo expendiente.

En segundo lugar y, haciendo referencia a los bienes inmuebles que ingresan o no a la sociedad patrimonial, se debe puntualizar lo siguiente: No son de sociedad patrimonial: a-Los inmuebles adquiridos antes del matrimonio como herencias, legados, o premios de lotería b-Los inmuebles recibidos como herencia dentro del matrimonio.

Como quiera que para poderse liquidar una sociedad patrimonial entre una pareja de no casados se requiere el reconocimiento previo de la unión marital de hecho, no será posible el embargo de los bienes en litigio, pero sí se podrá inscribir la demanda ordinaria en los correspondientes folios de Matrículas Inmobiliarias, con lo cual, si bien no se sacan del comercio los inmuebles relacionados en el libelo, sí se limita la posibilidad de negociación de los mismos, pues, prácticamente nadie va a querer comprarlos con un proceso judicial en curso.

Diferente es la situación cuando existe sociedad conyugal originada en un matrimonio, pues allí sí se pueden solicitar medidas cautelares.

La corresponsal, conforme a lo expuesto, no podrá pedir el embargo de la casa para evitar que su ex-compañero la venda; pero podrá solicitar la inscripción de la demanda. En cuanto al apartamento recibido como herencia, este jamás entrará a la eventual liquidación de la sociedad patrimonial por las razones aquí mencionadas.

Finalmente debe señalarse que, no obstante haberse casado el ex-compañero con otra persona, la consultante perfectamente puede demandar el reconocimiento de la unión marital de hecho y al mismo tiempo la liquidación de la sociedad patrimonial en los términos anotado.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
21 de febrero de 1998
Autor
Julio Fernando Rivera V. Abogado Inmobiliario

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