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EL MERCADO NEGRO DE LAS LIBRETAS MILITARES

ME ROBARON 2 MILLONES La familia Ruiz pagó a un sargento retirado dos millones de pesos por la libreta militar de su hijo. Sin embargo, no solo perdieron la plata sino que al muchacho le tocó ir a prestar el servicio.

Cuenta la señora Cecilia que contrataron al sargento porque tenía muy buenos contactos dentro del Ejército.

El sargento, que es conocido nuestro, nos dijo que se necesitaban dos millones de pesos para pagarle a una doctora militar que manejaba todo lo relacionado con la incorporación de los muchachos y que decía quién era apto y quién no , afirma.

Esa señora agrega anda en carros último modelo, con guardaespaldas y cambia de apartamento a cada rato. Ahora se nos perdió y no quiere devolvernos la plata .

Lo cierto es que el hijo de la señora Cecilia no tuvo otra alternativa que ir a prestar el servicio y acaba de salir de las filas del Ejército.

Su mamá sigue discutiendo a diario con el sargento para que ayude a recuperar la plata o de lo contrario lo denunciará ante Reclutamiento, tal como lo hizo con la doctora, que, según el Ejército, fue retirada del servicio activo.

RECOMENDACIONES La Dirección de Reclutamiento del Ejército recomienda a los jóvenes en edad de prestar su servicio militar que definan la situación ahora y no la dejen para después.

De lo contrario, se convierten en víctimas potenciales de los estafadores.

Según la oficina de Reclutamiento, los jóvenes que se niegan a prestar el servicio y a buscar la forma más fácil de evadirlo, lo único que estimulan es el mercado clandestino de documentos y le dan vía libre a tramitadores, estafadores y falsificadores.

Por esto, le recomiendan a los padres de familia o a los muchachos que si tiene alguna duda, acudan a cualquiera de los 59 distritos militares en el país.

También, pueden clarificar sus interrogantes en Bogotá, llamando a los teléfonos 3410127 o 3410113.

Por ningún motivo, advierten los oficiales de Reclutamiento, permita que personas desconocidas realicen trámites o gestiones por usted a cambio de un lucro económico. Esas personas pueden ser estafadores.

REDES DE FALSIFICADORES En estos días, cuando haga la cola para averiguar por la situación militar de sus hijos, lo más recomendable es que se fije quién está detrás o cerca de usted.

Alrededor de los 59 distritos militares del país y en sus barrios aledaños operan intrincadas redes de tramitadores y falsificadores de libretas militares, que a la larga resultan estafando a padres y a jóvenes ansiosos por definir su situación militar de cualquier modo.

Sus integrantes están siempre al acecho para aprovecharse de quienes no están informados, sacarles dinero y garantizarles una escapatoria rápida del servicio obligatorio para los hijos mayores de 18 años.

Generalmente, afirma el Ejército, están asociados con grupos de falsificadores de documentos y juntos manejan un clandestino y jugoso mercado clandestino de libretas militares, al que acuden numerosos padres de familia.

Una de esas redes fue descubierta a finales del año pasado, cuando se presentaban los jóvenes preseleccionados para el tercer contingente de 1997.

En la calle 107 con carrera 9, donde queda el Distrito No. 59, Jorge Cruz García merodeaba vestido con un uniforme camuflado de uso privativo de las Fuerzas Militares. Allí se les acercaba a los padres de familia y les aseguraba que por una considerable suma de dinero les entregaba la libreta militar.

Aunque llegó a engañar a decenas de personas fue denunciado y capturado en las afueras del Distrito. Al revisar los expedientes Cruz García tenía sindicaciones por estafa, asalto a mano armada y otros delitos.

Otras redes utilizan la modalidad del tramitador con oficina propia. Generalmente se trata de militares retirados, personas que se hacen pasar por militares en retiro o que conocen a funcionarios de los distritos y están enterados del funcionamiento de las leyes de reclutamiento.

A comienzos de este año, el Ejército descubrió una de estas oficinas que operaba en una vivienda, situada en la calle 10, No. 323 de Funza.

Días antes de la incorporación, una madre de familia acudió con uno de sus hijos a esa oficina. Allí los recibió Antonio Mendoza Acevedo, jefe de la red y que se hacía pasar por sargento retirado.

Mendoza se comunicó a través de un celular al parecer con un mayor del Ejército y le consultó cuánto podía valer la libreta. Después de colgar, el sargento le dijo a la madre de familia que costaba un millón y medio de pesos.

Esto no vaya a creer que es para mí le dijo el sargento, esto es para darle al comandante de zona, al comandante de distrito, al médico y al secretario .

El sargento fue capturado por las autoridades con varias libretas listas para entregar y hoy enfrenta un proceso ante la Fiscalía.

La más común de las modalidades delictivas es la estafa con libretas militares falsas. En el sector de Paloquemao fue desvertebrada una de estas redes tras la captura de un intermediario que se le acercaba a personas que necesitaban definir su situación militar.

La captura del hombre con una tarjeta falsa, trámite por el cual se ganaba 100.000 pesos, condujo a las autoridades a la oficina de Adolfo Torres Rodríguez, supuesto comerciante. Este se encargaba de contactar a falsificadores de documentos y se especializaba en vender libretas militares.

!ALERTA, REMISOS Según la legislación colombiana vigente, remiso es aquel ciudadano colombiano varón declarado apto y seleccionado para prestar el servicio militar, que no se presenta al lugar de concentración para cumplir con esta obligación.

Los remisos son sancionados con el equivalente a dos salarios mínimos mensuales vigentes (aproximadamente 404.000 pesos), por cada año de retardo o infracción.

Quienes estén en esta situación podrán ser obligados por la Fuerza Pública (Fuerzas Militares y Policía) y cuando así lo determinen las autoridades, a ser incorporados en las filas. Podrán ir por ellos al lugar donde estén y conducidos a la fuerza para prestar su servicio.

Lo más conveniente, según oficiales de Reclutamiento, es que se acerquen a los distritos de cada ciudad para que definan su situación militar. Debe explicar claramente por qué no se presentó o será incorporado.

UN EJERCITO DE 159.950 REMISOS En momentos en que la Dirección de Reclutamiento del Ejército, ante la imposibilidad legal de incorporar a 27.226 menores, hace ingentes esfuerzos para cumplir con los contingentes de 1998, por las calles del país se pasea un ejército de 159.950 remisos.

Entre ellos se encuentra Johan Preciado, un muchacho de 22 años que por no definir a tiempo su situación militar ahora es prófugo del Ejército, no ha podido conseguir trabajo ni tampoco ingresar a la universidad.

Es más, tal es su temor a ingresar a las filas militares que incluso decidió irse a vivir con una madre soltera y adoptó a su pequeño hijos de tres meses para tratar de obtener la libreta militar.

Reconozco que en un comienzo me fui a vivir con quien hoy es mi esposa y adopté el niño solo para evadir el servicio militar, pero ahora ellos ya hacen parte de mi vida y por eso quiero buscar la manera de arreglar esta pesadilla para responder por ellos , afirma.

Sé que estoy bloqueado por todas partes por no tener libreta militar, pero es que sudo y me pongo nervioso de solo ver en televisión esas imágenes de soldados heridos y muertos por la guerrilla , sostiene.

Lo que pasa agrega es que toda la vida le he tenido miedo a las armas y al monte, y no me da pena decir que le tengo pavor a la guerrilla .

Preciado dice que ya está cansado de huir de las patrullas policiales y militares.

Cada vez que veo un policía o un soldado pienso que me van a capturar. Ahora ya me da miedo salir a una discoteca o a un bar. Recuerdo que en noviembre pasado casi caigo en un a batida que hicieron en Chapinero , afirma.

Dice que las veces que ha ido a buscar trabajo para no depender más de sus padres y reunir el millón de pesos que le cobra un tramitador o sargento retirado del Ejército para buscarle una libreta buena , le ha ido muy mal.

Lo primero que me piden es la libreta militar. Por eso, tengo que regresar a casa y ayudarle a mi padre en sus negociosa para tener aunque sea para los buses , agrega.

Algunos oficiales de la Dirección de Reclutamiento del Ejército, consultados sobre este caso particular, le recomendaron al joven que no dé más vueltas y acuda a la institución para definir de una vez por todas su situación militar.

Cómo sólo lleva cuatro años en calidad de remiso, aseguró un oficial, él debe pagar una multa al Estado y aquí estudiamos su caso para que obtenga rápidamente su libreta militar .

ELIMINARE LA CORRUPCION : GENERAL RAFAEL RUIZ El director de Reclutamiento del Ejército, general Rafael Horacio Ruiz Navarro, asegura que las cadenas de falsificadores, estafadores y tramitadores de libretas militares que existen en Colombia son numerosas y difíciles de desvertebrar, debido en parte a los mismos padres de familia que alientan a sus hijos a no cumplir con el servicio militar.

Cuando un padre paga la libreta de su hijo lo está incitando al delito y además encontramos que la justicia considera a esta clase de delitos como excarcelables y las personas que son capturadas quedan en libertad al día siguiente , afirma el oficial.

Con su llegada a la Dirección de Reclutamiento el general Ruiz tratará de romper este círculo vicioso. Asegura que no alcahueteará esa situación y trabajará para eliminar la corrupción, que en algunos casos involucra a funcionarios de esa institución.

Ruiz concibió un programa anticorrupción de cuatro puntos para combatir el mercado negro de las libretas militares.

Primero que todo, el general se comprometió a sacar a los funcionarios ligados a las redes de falsificadores. Ya le pidió al Comandante del Ejército su autorización para que sean retirados del organismo.

En segundo lugar, tratará de imponer la eficiencia en los procesos para expedir la libreta militar. Si el Estado no le soluciona el problema a los padres y a los muchachos, ellos buscan quien se los solucione , dice Ruiz.

Otro aspecto será la disminución de una serie de trámites que, según el general, han llegado a saturar el sistema y lo hace ineficiente.

En cuarto lugar, Ruiz se anunció que buscará los recursos para adquirir tecnología de punta que permita acelerar los procesos y, además, que sea compatible con la que emplean entidades como la Registraduría y la DIAN.

PAGUE 4 LIBRETAS Rosalba Martínez* tuvo cinco hijos: cuatro hombres y una mujer. Desde un comienzo tuvo claro que por ningún motivo dejaría que sus hijos prestaran el servicio militar y por eso compró las cuatro libretas. Este es su testimonio: Tengo cuatro hijos varones y ninguno pagó servicio. A todos les compramos la libreta. La primera fue hace unos 20 años. En ese tiempo se buscaba a una persona, pongamos del mismo Ejército, de los que reclutaban. Ellos le pedían a uno una cantidad de plata (50.000 pesos). Decían que había que darle bastante al doctor, porque era el que decía: Este muchacho no sirve y ya . Puedo afirmar que las libretas salieron buenas.

Como no queríamos que se llevaran al mayor, pues buscamos la forma. Le dijimos a una amiga y ella tenía a su esposo, que era militar. El nos solucionó el problema.

Cada vez era distinto. Había que buscar un buen contacto. Iban, hacían las vueltas y después nos avisaban y luego citaban al muchacho. Recuerdo que a veces preguntábamos: Qué tal que se lo lleven? , pero nos tranquilizaban porque decían que todo estaba arreglado. Siempre salían mal en el examen.

Y eso que en ese tiempo no había tanta muerte como ahora. Ahora con mayor razón. Claro que ahora está más jodida la vaina. Es el caso del hijo de una amiga. Ella me dijo que le estaban cobrando cuatro millones de pesos. Dijo que de dónde iba a sacar toda esa plata. Por eso, le tocó mandar el hijo a prestar servicio.

Uno de los hijos de Rosalba considera que no ir al Ejército fue lo mejor que le pudo pasar.

Uno tenía su trabajo y por eso nadie quería ir a pagar el servicio. Estaba uno empezando a vivir la vida, tenía su novia y sus cosas. Ahora la violencia está más fuerte. El problema es que está muy difícil comprar la libreta... Hoy sé que si mi hijo me dice que no quiere ir haré lo imposible por comprársela , concluye.

*El nombre fue cambiado.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
23 de enero de 1998
Autor
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