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SI YO FUERA CLIENTELISTA...

Si yo fuera clientelista defendería el clientelismo a capa y espada y con argumentos... Favores mejor que derechos . Por lo menos mientras el nivel educativo en una sociedad permanezca bajo, es mucho más barato mantener las expectativas de la gente orientadas hacia favores y satisfacerlas mediante favores relativamente pequeños.

Estos favores generan lealtades estables hacia formas de liderazgo que eslabonan la relación entre el Estado y las personas y que son en tal grado rentistas del esquema que no representan mayor peligro de sublevación frente al sistema ni frente a intereses privados importantes de la sociedad.

Si yo fuera clientelista explicaría a la sociedad por qué durante tantos años ha predominado este tipo de liderazgo político, que permite encauzar las inquietudes y hasta las necesidades ciudadanas en una dirección que no es la de la exigencia de derechos legítimos sino la del otorgamiento de favores. Si yo fuera clientelista intentaría cobrarles lo más duro posible los votos que les consigo a los políticos del eslabón más alto. Si yo fuera clientelista le contaría a la gente que hace años olvidé totalmente las diferencias ideológicas y aprendí a eludirlas y a obviarlas en las discusiones de grupo y en las relaciones con las personas, simplemente porque enturbian el intercambio de votos por favores.

Entre menos ideología, entre menos ética para mí, mejor. Solo algunos ingenuos recién llegados creen que la política se hace con base en ideas y en proyectos generales. Si yo fuera clientelista les explicaría a los grandes cacaos cuán importante es evitar que el país se plantee grandes dilemas y cuán importante es lograr que la gente le tenga asco a la política. Si yo fuera clientelista le explicaría a todo el mundo por qué me duermo en el Congreso, por qué me dejo crecer la barriga, por qué los estudios de imagen del Congreso no me afectan, por qué entre más asco le tenga la gente a la política menos competidores me surgen, entre más asco le tenga la gente a la política menos gente vota y más pesan los votos que yo tengo amarrados.

Si yo fuera clientelista defendería a capa y espada el registro electoral y el conteo de votos mesa por mesa con el fin de mantener el más estricto control posible sobre los votos que me prometen mis caciques. Si yo fuera clientelista le mostraría a la gente que lo que más le conviene es un Congreso que sabe someterse a cambio de unas cuantas prebendas. Si yo fuera clientelista reconocería que al igual que muchos funcionarios corruptos, o al igual que muchos comandantes guerrilleros, lo que hago es solo poner un peaje. Si yo fuera clientelista reconocería ante la sociedad que lo que más ganancias me da es la capacidad de frenar todo: freno el neoliberalismo, freno el reformismo, freno la revolución; qué sociedad no necesita frenos? Si yo fuera clientelista, me alarmaría la aparición de listas como la 691, Confiar Antanas, encabezada por Rafael Orduz como resultado de una prueba técnica. Si yo fuera clientelista aprovecharía al máximo las próximas elecciones, porque de pronto serán las últimas en que arrasará el clientelismo. Si yo fuera clientelista les mandaría agradecimiento a las Farc por haber invitado a la gente a abstenerse. Si yo fuera clientelista obraría siempre con disimulo. Si yo fuera clientelista apreciaría mucho la ambigedad. Si yo fuera clientelista me iría a engrosar las huestes de Serpa o de Pastrana con el fin de hacer valer mi habilidad.

Si yo fuera clientelista le tendría pavor al ciudadano común y corriente que, entendiendo todo, pudiera gritarme un día: Asuma la descentralización y no me ofrezca favores; haga todo lo posible para hacer valer los derechos de mis conciudadanos y los míos; administre bien el Estado y ayude a proteger la vida de todos . Si yo fuera clientelista no me daría demasiada vergenza decir una cosa, pensar otra y hacer una diferente. Pero como no soy clientelista, puedo invitar, con Noemí, Valdivieso y Lleras, a comulgar con la purificación del país votando en conciencia este domingo. Nuestro problema no es con las personas; nuestro reto es cambiar los comportamientos, los hábitos y las habilidades Por eso no soy clientelista! * Candidato movimiento político Confiar Antanas

Publicación
eltiempo.com
Sección
Editorial - opinión
Fecha de publicación
6 de marzo de 1998
Autor
ANTANAS MOCKUS *

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