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LA REVOCATORIA DEL MANDATO SERÍA UN AÑO DESPUÉS DE LAS ELECCIONES

La revocatoria del mandato, una de las acciones populares más importantes consagradas en la nueva Constitución, sólo se aplicaría un año después de la elección respectiva. Así lo contempla un proyecto de ley que ya revisó el presidente César Gaviria y que será presentado al Congreso de la República el próximo 14 de enero, cuando se reanudan las sesiones ordinarias.

Según el viceministro de Gobierno, Héctor Riveros Serrato, con este proyecto se da un completo desarrollo legal a la participación de la comunidad en la vida institucional del país. Así es la revocatoria El proyecto está dividido en varios bloques: la revocatoria del mandato de los elegidos; la posibilidad de que el pueblo presente leyes al Congreso; los referendos por convocatoria popular; la consulta popular y los plebiscitos.

La revocatoria del mandato, según el proyecto, está prevista solo para gobernadores y alcaldes y se podría presentar un año después de la elección.

Por ejemplo, si una comunidad le quiere revocar el mandato a uno de los gobernadores que se posesionaron el pasado 2 de enero, tendría que esperar para ello hasta el 27 de octubre, un año después de la elección, siempre y cuando la ley sea aprobada en estos términos por el Congreso.

Con esta norma se busca que los gobernantes puedan tener un mínimo de tiempo para hacer su obra de Gobierno y para que la comunidad pueda evaluarla con ponderación.

El proyecto de revocatoria tiene que presentarse, al menos, con el cincuenta por ciento del censo electoral de la respectiva jurisdicción. Así, si en una localidad están aptos para votar cien mil ciudadanos, la revocatoria la presentarían al menos 50.000. En el caso de Bogotá serían un millón de firmas, pues en esta ciudad están censados dos millones de votantes.

Y, además, quienes presenten la revocatoria tienen que postular un candidato. Si quieren tumbar al alcalde, tendrían que presentar un aspirante que lo reemplace.

Cuando se produzca la decisión, el pueblo toma dos determinaciones: revocar el mandato del elegido y, de paso, elegir uno nuevo.

Una vez recogidas las firmas, se daría un plazo prudencial al afectado por la revocatoria para que renuncie, si así lo quiere, o dé la pelea hasta el final. Para presentar proyectos El pueblo podrá también presentar proyectos de ley, de ordenanza o de acuerdo, respaldados, al menos, con el cinco por ciento del censo electoral respectivo.

Un proyecto de ley tendría que tener como mínimo 800.000 firmas, pues el censo en todo el país es de aproximadamente 16 millones de personas aptas para votar.

No se podrán presentar proyectos sobre todos los temas. Están excluidos asuntos como régimen tributario (es decir, el pueblo no podrá pedir que se bajen o eliminen impuestos), manejo de orden público y relaciones internacionales, entre otros.

El Congreso estudia el proyecto con carácter preferencial, y si no lo aprueba o lo aprueba con un contenido sustancialmente distinto al que presentó la comunidad, los ciudadanos pueden continuar recogiendo firmas hasta completar el 15 por ciento del censo electoral. Esto es, para el caso de una ley, unos 2.5 millones de firmas. Entonces, se convoca a un referéndum de carácter aprobatorio.

También hay referéndum de carácter derogatorio. Podría aplicarse, por ejemplo, a leyes como la laboral o la de tutela.

De todas formas, se mantiene el poder del Congreso como primera instancia para el trámite de las leyes presentadas por la comunidad.

Igual esquema regiría para los proyectos de ordenanza, en el caso de los departamentos, y para acuerdos, en los municipios. Plebiscitos y consultas En cuanto a la consulta popular, puede ser convocada por el Presidente de la República, con concepto previo del Senado, para definir temas de interés nacional. La pregunta sería abierta. Por ejemplo: Quieren los colombianos que se establezca la pena de muerte en Colombia? .

La decisión popular es de obligatorio cumplimiento siempre y cuando obtenga el mínimo de votos previsto en la Constitución.

Otra modalidad de participación ciudadana será el plebiscito convocado por el Presidente de la República. En este caso, la decisión popular no es de obligatorio cumplimiento, pero marcará indudablemente una tendencia de opinión a favor o en contra de acciones del Gobierno.

Solo se convocaría para temas de competencia del Ejecutivo. Aquí, el Presidente se juega su prestigio o el de una de sus políticas. Por ejemplo, en estos momentos, cabría hacer la pregunta: Quieren los colombianos que se dialogue con la guerrilla para buscar la paz? .

Publicación
eltiempo.com
Sección
Política
Fecha de publicación
6 de enero de 1992
Autor
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