PASTORES DENUNCIAN PERSECUCIÓN ARMADA

PASTORES DENUNCIAN PERSECUCIÓN ARMADA

La dirigencia del Movimiento Unión Cristiana denunció que a la presión que sobre ellos ejercen los grupos armados se sumaron este año los asesinatos de 61 pastores evangélicos, el secuestro de cinco líderes cristianos y el cierre de más de 100 iglesias en la zona de distensión ante las reiteradas amenazas de las Farc.

31 de diciembre de 2001, 05:00 am

La dirigencia del Movimiento Unión Cristiana denunció que a la presión que sobre ellos ejercen los grupos armados se sumaron este año los asesinatos de 61 pastores evangélicos, el secuestro de cinco líderes cristianos y el cierre de más de 100 iglesias en la zona de distensión ante las reiteradas amenazas de las Farc.

El vocero y representante legal de la organización religiosa, Víctor Velásquez, denunció en esta ciudad que el pasado sábado fue asesinado en La Novia (Caquetá) el pastor Jorge Isaac. El domingo, desconocidos secuestraron en Yuriyaco (Caquetá) a José Eliot Farí, dirigente de la Misión Colombiana de Evangelismo Vivo, sin que hasta el momento se sepa algo de su paradero.

En el primer semestre en Apulo (Cundinamarca) fueron retenidos los pastores Marcos Díaz, Hernán Osorio, Evelio García y Enrique Gómez, quienes recobraron su libertad tras permanecer varios meses en poder de un grupo al margen de la ley.

"Están matando a los pastores y en este país nadie hace nada. Hemos tratado en repetidas oportunidades de hablar con el alto comisionado para la Paz, Camilo Gómez Alzate, pero él nunca tiene tiempo para nosotros. Hemos denunciado el hecho a la ONU y si es necesario marcharemos hasta la plaza Bolívar en Bogotá porque esta situación no puede seguir" precisó Velásquez.

Minutos antes de retornar a Bogotá, el dirigente cristiano aseguró que el guerrillero conocido como Jhon-70, comandante de un frente de las Farc en la zona de distensión, ordenó el cierre de más de 100 iglesias evangélicas en los municipios destinados por el Gobierno para adelantar los acercamientos de paz con el principal grupo subversivo del país.

"La gente ni siquiera se puede congregar en la zona de distensión porque los templos deben permanecer cerrados. Creemos que la persecución se debe a que somos pacifistas y no empuñamos armas y por eso los grupos armados nos consideran enemigos porque en las predicaciones solo buscamos la convivencia pacífica" añadió Víctor Velásquez.

Desde Ibagué se conoció ayer que en el sur de Tolima, específicamente en Planadas, las Farc prohibieron la recolección del diezmo y las ofrendas a los pastores que temerosos siguen oficiando las ceremonias religiosas.

Hace 18 meses pastores evangélicos de todo el país se reunieron en la zona de distensión con el secretariado de las Farc para exigirle al grupo rebelde excluir a las iglesias evangélicas y sus representantes del conflicto interno.

"Por convicciones de fe no estamos a favor de ninguna línea armada. Nosotros estamos buscando la paz del país porque somos 5.5 millones de colombianos los que profesamos una fe diferente a la tradicional" recalcó el vocero cristiano.