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PUEDE LA CIENCIA NEGAR LA EXISTENCIA DE DIOS

Puede el científico atacar las torres gemelas de la fe en Dios y del amor al prójimo hasta lograr que se desplomen? Puede el científico fundado sólo en argumentos científicos probar la no existencia de Dios?

Puede el científico atacar las torres gemelas de la fe en Dios y del amor al prójimo hasta lograr que se desplomen? Puede el científico fundado sólo en argumentos científicos probar la no existencia de Dios?.

Tal es el subtítulo del libro reciente y apasionante del ministro de educación de Francia, Claude Allque lleva por título Dios frente a la ciencia. Me lo obsequió un notable científico, amigo personal. Consta de 300 páginas que encontré apasionantes, eruditas, aunque obsesivas en citar las fallas de las religiones y, en especial, de la Iglesia Católica, frente a la ciencia, por lo demás, reconocidas repetidas veces por el Pontífice actual. El libro es accesible a un público muy amplio, en especial a quienes se plantean honestamente la pregunta por la existencia de Dios. Trae en la portada la imagen grandiosa de Dios separando las aguas , de Miguel Angel, y en la parte inferior, la imagen apacible de El Astrónomo, de Jan Vermeer.

El autor comienza su estudio con un primer capítulo en que presenta la Declaración de fe de Galileo, y el absurdo juicio del mismo por la Inquisición Romana, el 22 de junio de 1633, hecho que marca el hito doloroso, pero necesario, del quiebre de la pretendida autoridad eclesiástica en asuntos de ciencia, para darle campo a la Iglesia de ocuparse en su campo propio, los asuntos de fe. Se trataba entonces del comienzo de la toma de conciencia, por parte de la Iglesia Católica, de su propia competencia, proceso que le ha llevado siglos y no acaba de asimilar. En los siguientes capítulos, el autor va presentando el proceso de cambio y el desplazamiento de la concepción bíblica de creación, tal como la suele asumir una lectura no crítica del texto del Génesis, hasta el paradigma evolutivo actual, empezando con el geocentrismo de Tolomeo, pasando por los avances científicos de Copérnico, canónigo católico polaco -que son, juntamente con los de Aristóteles, disminuidos, y los de Kepler, acrecentados-, hasta desembocar en el siglo XX con la prohibición de las publicaciones del Jesuita francés Teilhard de Chardin.

En capítulos posteriores afronta temas fronterizos y conflictivos como La Materia y el Espíritu , La Edad de la Tierra , la Vida del Hombre , el Camino de la Ciencia , y el Encuentro, frente a frente, entre Ciencia y Dios , para desembocar al final en la pregunta que el ávido lector espera desde la primera página: La ciencia, esta ciencia conquistadora que debilita a las religiones, puede demostrar o invalidar la existencia de Dios? . Antes de responder a la pregunta, el autor aclara: Diversos científicos han intentado demostrar la existencia de Dios: Descartes, Pascal, Buckland, el célebre matemático Cauchy, quien hasta publicó teoremas sobre el asunto, para no citar más que estos pocos nombres entre muchos otros. Otros científicos, racionalistas o materialistas de toda clase, acometieron con frenesí y belicosidad la empresa contraria. Si bien perjudicaron a las lecturas literales de la Biblia y los dogmas religiosos, tampoco alcanzaron el objetivo esencial de sus ataques. Para hacer, finalmente, la siguiente afirmación, en negrilla, en el texto original: La ciencia no puede invalidar ni confirmar la existencia de Dios . También es válida la siguiente afirmación, que se deduce de la lectura del libro: La fe no puede probar ni negar las verdades científicas .

Creer, en resumidas cuentas, es asunto de libre decisión frente al sentido último de la existencia humana y del Universo, con la diferencia de que quienes creen viven tranquilos, y quienes no creen no pueden menos de ocultar una cierta intranquilidad.

Vale la pena cerrar la presente columna con una anécdota que nos presenta a un científico enfilando su avión contra la torre de la fe en Dios: Un científico se acerca a Dios y le advierte: Hemos llegado a la convicción de que ya no tenemos necesidad de Ti. Hoy día podemos clonar seres humanos, trasplantar corazones y hacer todo lo que antes considerábamos milagroso, vale decir, exclusivo de Ti . Dios lo escucha con paciencia y, con una disimulada sonrisa, le responde: Está bien. Para verificar si todavía no me necesitan los hombres, qué te parece si hacemos una apuesta para ver cuál de los dos puede crear de veras al Hombre? parece muy bien , responde, confiado, el científico.tal como lo hice con Adán , propone Dios. -De acuerdo , replica el científico, quien se agacha para tomar un poco de tierra, modelarla y soplar., lo detiene Dios, diciéndole: No tan rápido. Esa tierra es mía. Primero consigue tu propia tierra Hombre al agua!.

cenalbe@javeriana.edu.co

Publicación
eltiempo.com
Sección
Opinión
Fecha de publicación
14 de octubre de 2001
Autor
Alfonso Llano Escobar, S.J.

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