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DE NUEVO EL CANIBALISMO DE IZQUIERDA

Los acuerdos de paz entre el Gobierno Nacional y la comisión negociadora del Ejército Popular de Liberación (EPL) se suscribieron el 15 de febrero de 1991. Esta organización guerrillera se transformó en el movimiento Esperanza, Paz y Libertad y entró a integrar la Alianza Democrática M-19. Desde ese día ha sufrido proporcionalmente más bajas que a lo largo de casi 25 años de acción guerrillera. Pero, a diferencia de lo que pudiera pensarse, los asesinatos no provienen en su mayoría de sus antiguos adversarios, sino de sus antiguos compañeros. Cómo explicar estos hechos? Los acuerdos de paz entre el Gobierno Nacional y el EPL se produjeron en un contexto sorprendente. No solo por tratarse del grupo guerrillero con la mayor tradición de intolerancia ideológica en el país (dados sus antecedentes maoístas), sino porque la negociación constituyó una rebelión de sus bases contra la dirección tanto del aparato político, el Partido Comunista Marxista-Leninista (PC-ml), como del aparato mil

Esta rebelión de los mandos medios y de las bases tanto del partido como del grupo armado, dejó a los miembros de la dirección en una extrema minoría. De dos mil combatientes, solo doscientos continuaron en la acción armada, y de 6.650 militantes del PC-ml únicamente 800 continuaron en el aparato político clandestino. Es decir, un poco menos del 10 por ciento de los integrantes de ambos frentes de acción. Las consecuencias han sido, sin embargo, nefastas para el proceso de paz.

El actual equipo dirigente del grupo disidente del EPL está compuesto por una vieja generación surgida a fines de los años sesenta, dado que desde el X Congreso del PC-ml (1965) no hubo prácticamente ninguna renovación en la composición del comité ejecutivo. Es una generación extremadamente momificada en el terreno ideológico, que incluso ha sufrido una clara involución ideológica en los últimos dos años. Basta leer los más recientes números del periódico Revolución, en donde se anudan una extremada pobreza analítica con una jerga ultrarradical propia de sectas iluminadas.

Francisco Caraballo, nacido en El Plato (Magdalena) y quien fuera en su juventud secretario de un juzgado en el Carmen de Bolívar, provenía de las filas del MRL antes de participar en la creación del PC-ml. Tras la muerte de Pedro León Arboleda (1975) lo reemplaza en la Secretaría General del PC-ml y luego asume además el papel de comandante del EPL, tras el asesinato de Ernesto Rojas en los años ochenta. Su poder reside ante todo en su carácter de miembro fundador de la organización. El verdadero liderazgo en la actual disidencia lo ejercita una troika compuesta por Danilo Trujillo (ex estudiante universitario), Gabriela Londoño (trabajadora social) y Eduardo Ramírez (sociólogo).

Si los viejos cuadros de la dirección política permanecieron fieles a Caraballo, los cuadros militares altos y medios se incorporaron todos al proceso de paz. Por eso, la actual disidencia es una extraña mescolanza de viejos y envejecidos cuadros de los sesenta, con jóvenes inexpertos en el terreno militar, con bajos niveles de formación intelectual y política. Los dos hechos tienen hondas consecuencias. La vieja dirección reproduce un discurso enmohecido, sin innovaciones sustanciales con respecto a los cambios que ha sufrido el mundo y Colombia en la última década. Y los jóvenes, inexpertos e inmaduros política y militarmente, son propensos a asumir posiciones extremas propias de sectas religiosas. Una de ellas es la de eliminar a los infieles.

Un ejemplo paradigmático lo constituye en Urabá el denominado comandante Gonzalo, que tras ocupar un cargo de jefe de escuadra antes del proceso de paz, hoy ocupa los niveles de mayor jerarquía en la organización regional. Máquinas de guerra La incorporación a la vida civil y a la lucha democrática por parte del grueso del PC-ml y el EPL, dejaron a la deriva a minúsculos grupos en las distintas zonas donde había actuado este grupo guerrillero. Si las FARC no hubiesen saltado en auxilio de este desarticulado grupúsculo en extinción, difícilmente hubiese podido éste sobrevivir. Armas, recursos económicos, hombres, fueron proporcionados por Jacobo Arenas para evitar el aislamiento total de las FARC y el ELN, tras el proceso de paz con la mayoría de los componentes de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar. De ahí la subordinación total de la disidencia con respecto a las FARC y, por tanto, la capacidad de ésta para utilizarlos a su servicio.

Los grupos que continúan actuando a nombre del EPL se caracterizan, en general, por su enorme dispersión, su falta de unidad de mando militar y su carencia de bases sociales de apoyo. Lo fundamental del trabajo sindical, barrial y campesino del antiguo EPL quedo en manos del Movimiento Esperanza, Paz y Libertad. Se trata, por lo tanto, de máquinas de guerra aisladas, que buscan una adhesión social predominantemente con base en la intimidación y el terror. Como viene ocurriendo, por ejemplo, en Urabá.

Por otra parte, la disidencia del EPL compuesta, hoy por hoy, por grupos dispersos de veinte o treinta miembros que van desde la Sierra Nevada de Santa Marta hasta la bota caucana, tampoco cuenta con una real unidad política. El EPL es una razón social, que aglutina con mayor o menor cohesión, a grupos que conservan una enorme autonomía. En tales circunstancias, es inexplicable que el Gobierno haya podido considerar a esta anarquizada disidencia como un actor político al mismo nivel que las FARC y el ELN. El error fue enorme: el grupo más pequeño y de menor significación social y política definió el ritmo de las conversaciones de paz. El vagón más lento del tren impuso la velocidad del conjunto del proceso. La región de Urabá Los actos de violencia que enfrentan los ex guerrillos amnistiados del EPL abarcan distintas regiones: el sur del Cesar (San Alberto, San Martín), Barrancabermeja, Norte y Sur de Santander, Córdoba y la región de Urabá. En los dos santanderes, los militantes amnistiados han debido refugiarse en Cúcuta y Bucaramanga para salvar sus vidas. Sin embargo, es en Urabá donde la matanza ha alcanzado niveles de genocidio.

Como puede observarse en el recuadro, 28 ex combatientes del EPL y 47 militantes no ex combatientes de Esperanza, Paz y Libertad han sido asesinados. Los responsables de los asesinatos, sin contar los innumerables casos perpetrados por agentes desconocidos, han sido principalmente los grupos disidentes del EPL y las Milicias Bolivarianas de las FARC. En menor medida, el Ejército, la Policía y los grupos paramilitares de la zona. En algunos pocos casos, guerrilleros amnistiados han perdido la vida en acciones ligadas con actividades delincuenciales.

En el mes de junio de 1991 comenzaron los asesinatos que, día tras día, habrían de alcanzar las dimensiones de un genocidio sistemático. El primero en caer, en Currulao, fue Rodrigo Guisao en manos de las Milicias Bolivarianas de las FARC. Esta organización es sindicada del asesinato de unos 15 militantes de Esperanza, Paz y Libertad tanto en la zona de Urabá como en otras regiones del país. Sin embargo, una vez las FARC contribuyeron a la reconstrucción del EPL disidente y éste revivió en el área de Urabá, los responsables de los asesinatos han provenido en lo fundamental de los miembros de este último.

En efecto, en Urabá se están reviviendo épocas pasadas de canibalismo de izquierda, en las cuales se presentaron dramáticos enfrentamientos entre distintos grupos guerrilleros por el control territorial, social y político en distintas zonas. Cómo olvidar las duras confrontaciones entre el Quintín Lame y el VI Frente de las FARC en el norte del Cauca y que le causaron más de 150 bajas al grupo indígena? O la guerra a muerte entre el EPL y las FARC en el propio Urabá en los años ochenta, la cual diezmó a ambas organizaciones? El genocidio en Urabá tiene varias dimensiones. En cuanto hace a los asesinatos perpetrados por la Coordinadora Guerrillera Simón Bolivar, éstos tienen una racionalidad política clara. Se busca diezmar física y políticamente al Movimiento Esperanza, Paz y Libertad, con objeto de alcanzar un control total de la zona tanto en el plano sindical, como en el político y el territorial.

Por otra parte, existe un clima de creciente agravamiento del conflicto armado en la zona, debido a la presencia de distintos actores enfrentados. Se trata de distintos grupos guerrilleros, tales como las FARC, el ELN, dos grupos disidentes del EPL e incluso la Coriente de Renovacion Socialista (CRS), disidente del ELN; la existencia de diversos grupos paramilitares e incluso la persistencia de acciones atentatorias a los derechos humanos por parte de los agentes estatales (ante todo, el Ejército y la Policía). En tal ambiente, fácilmente se genera un clima de pugnacidad total y una tendencia a la resolución militar de los conflictos.

Esta situación tiene dos efectos perversos. Por una parte, entorpece el tránsito de los antiguos guerrilleros a la vida civil y de la antigua guerrilla a la vida política; es decir, desacredita el proceso de paz y de reinserción. Por otra parte, puede conducir a algunos miembros de Esperanza, Paz y Libertad a la cuestionable opción de conformar grupos de autodefensa armada con el argumento de la incapacidad del Estado para garantizar su seguridad. De hecho, en diversos comunicados firmados por el Partido Comunista Colombiano del municipio de Turbo, se denuncia la existencia de comandos populares que comprometen a miembros de Esperanza, Paz y Libertad, como responsables de actos de guerra contra este partido y la Unión Patriótica. Estamos asistiendo indiferentes a una escalada de guerra total, en donde partidos, sindicatos y organizaciones deban, nuevamente como en un pasado reciente, alinearse al lado de un grupo armado para sobrevivir? La doble moral La Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar firma sus comunicados con los comandantes de la disidencia del EPL. Sin embargo, cuando este grupúsculo asesina a los miembros del movimiento Esperanza, Paz y Libertad se lava las manos y reclama airado que ese hecho no lo compromete. Esta doble moral es indignante. Cómo es posible que la CGSB invoque a diario la aplicación del Derecho Internacional Humanitario, a pesar de que día a día sus miembros pisotean en forma inmisericorde sus postulados? Cómo es posible que la UC-ELN exija la aplicación de los protocolos de Ginebra que prohíben secuestrar, y secuestran a un alcalde o a un parlamentario para que le lleve al Gobierno su exigencia de aplicar los Protocolos de Ginebra? En un comunicado del Estado Mayor del Quinto Frente de las FARC-EP, se condena enérgicamente la acción criminal que segó la vida del dirigente de Sintrainagro, Jesús Alirio Guevara . Pero, a continuación añaden: no estamos de acuerdo con tales procedimientos vengan de donde vinieran y no vamos a tolerar la vinculación del nombre de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar en el asesinato del dirigente sindical .

Ante el dramático recrudecimiento de la violencia en Urabá y la necesidad de evitar que continúe el genocidio contra los guerrilleros amnistiados, el Gobierno se ha comprometido a crear una Consejería Presidencial para Urabá (similar a la de Medellín), el Conpes aprobó una inversión para la región por 1.600 millones de pesos y se está abriendo camino la idea de promover un foro regional por la paz. Iniciativas todas de gran importancia, que refuerzan la extraordinaria experiencia desarrollada por la Fundación Participar para la implantación de proyectos económicos para los reinsertados del EPL.

En alguna medida, Urabá se ha convertido en un laboratorio en donde las posibilidades de aclimatar la política de paz y de reinserción se han puesto en juego. Todo el país está pendiente de sus resultados. Ojalá que estas nuevas iniciativas no se conviertan en un nuevo episodio de la ya recurrente práctica de aplicar paños de agua tibia ante situaciones que requieren tratamientos integrales y de largo alcance. (*) Director del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de Colombia. ASESINADOS Ex combatientes del EPL (19911993) 1. Rodrigo Guisao, Milicias Bolivarianas 2. David Díaz, desconocido 3. Fredy Cordero, Ejército Nacional 4. Hernán Camilo Cordero, Ejérci- to Nacional 5. Jesús Berrío, desconocido 6. Jesús Arroyo, paramilitares de Santa Catalina 7. Luis Alberto Guzmán, Ejército Nacional 8. Edilberto Oviedo, Milicias Bolivarianas 9. Julio César Ramos, Milicias Bolivarianas 10. Danilo Solera, desconocido 11. Facundo Jiménez, desconocido 12. Jorge Luis Perea, desconocido 13. José Orlindo de Jesús Serna, grupo disidente EPL 14. Wilberto Reyes, grupo disidente EPL 15. Emecías Sepúlveda, Milicias Bolivarianas 16. John Jairo Quintero, desconocido 17. Jaime Saya, desconocido 18. Daniel Zapata, desconocido. 19. Luis Eduardo Martínez, desconocido 20. Germán López, desconocido 21. Alfonso Adán Mestra, grupo disidente del EPL 22. Alirio, desconocido 23. William Darío Díaz, desconocido 24. Esteban Segundo Arroyo, desconocido 25. Wilson Rivas, grupo disidente del EPL 26. Honar Enrique Suárez, desconocido 27. Pedro Pablo Polo, grupo disidente del EPL 28. Omar Ovando, desconocido Militantes de Esperanza, Paz y Libertad no combatientes 1. Neftalí Naar, Policía Nacional 2. José Domingo Flórez, desconcido 3. Heriberto Díaz, grupo disidente del EPL 4. Félix Vega, grupo disidente del EPL 5. Giovanni Cardona, grupo disi- dente del EPL 6. Jesús María de Hoyos, grupo di- sidente del EPL 7. Manuel Enrique Madrid, grupo disidente del EPL 8. Domingo Pérez, grupo disidente del EPL 9. Carlos Ortega, grupo disidente del EPL 10. Iván Alberto Murillo, grupo disi- dente del EPL 11. Narciso Cardona, grupo disiden- te del EPL 12. Rigoberto Martínez, grupo disi- dente del EPL 13. Presiliano Velásquez, grupo di- sidente del EPL 14. Rino Abel Mosquera, grupo disi- dente del EPL 15. Gilberto Rodríguez, grupo disi- dente del EPL 16. Pedro Coronado, desconocido 17. Fernando Lozano, grupo disi- dente del EPL 18. Tiberio Mosquera, Milicias Boli-H varianas 19. Esteban Vargas, grupo disiden- te del EPL 20. Wilson Rivas, grupo disidente del EPL 21. Gabriel Betancourt, grupo disi- dente del EPL 22. Enrique Arcila, grupo disidente del EPL 23. Libardo Henao, Corriente de Re- novación Socialista 24. Gilberto Zapata, grupo disiden- te del EPL 25. Pedro Ramón García, grupo di- sidente del EPL 26. Francisco Javier García, grupo disidente del EPL 27. Jesús Alirio Guevara, grupo di- sidente del EPL 28. Walter Lozano, grupo disidente del EPL 29. Amaury Velásquez, grupo disi- dente del EPL 30. Manuel Alvarez, desconocido 31. Eloy Maldonado, desconocido 32. Francisco Javier Gil, desconoci- do 33. John García, grupo disidente del EPL y Milicias Bolivarianas 34. Manuel Guzmán, desconocido 35. Mario Durango, desconocidos 36. Pedro Antonio Germán, grupo disidente del EPL 37. Rubén Hoyos, desconocido 38. Luis Contreras, desconocido 39. Julio Márquez, desconocido 40. Fernando Duque, desconocido 41. John Jairo, desconocido 42. Arturo Murillo, desconocido 43. Alain Rivas, desconocido 44. Wilmar Pájaro, desconocido 45. Orlando Ortega, desconocido 46. Glenin Díaz, desconocido 47. Jairo Bedoya, desconocido

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
7 de marzo de 1993
Autor
EDUARDO PIZARRO *

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