Cerrar

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

MATONEO ESCOLAR: VÍCTIMAS Y VICTIMARIOS

Los niños no tienen que ver noticieros para presenciar situaciones de violencia. Las pueden vivir también en el colegio. Por supuesto no en la misma magnitud, pero suficientes para ir incubando elementos que posteriormente pueden desencadenar actos violentos.

Los niños no tienen que ver noticieros para presenciar situaciones de violencia. Las pueden vivir también en el colegio. Por supuesto no en la misma magnitud, pero suficientes para ir incubando elementos que posteriormente pueden desencadenar actos violentos.

En un país en el que se calcula en 7 millones los niños que sufren algún grado de maltrato, ya sea físico o psicológico, por parte de adultos, no es difícil imaginar que estos niños terminen siendo violentos en el futuro. Porque los hijos aprenden comportamientos de sus padres, se identifican con la forma en que solucionan sus conflictos. Esta, la casa, es su primera escuela.

El síndrome de matoneo escolar va en aumento en nuestro país. Es una situación en la que ciertos niños o adolescentes terminan agrediendo física o psíquicamente a otros más vulnerables. Es decir, la agresión va desde el maltrato físico, hasta la burla y humillación frente a los demás.

Cuando los niños entran al colegio tienen que enfrentarse a leyes que rigen el mundo grupal. Estarán sujetos a presiones por parte de otros, existirán líderes positivos y negativos, y de acuerdo a su personalidad, terminarán ubicados ya sea dentro de los que controlan el grupo, o entre los que se someten al mismo.

Los niños que han sido maltratados por los mayores en sus primeros años, serán maltratadores en el futuro. Esto es igualmente aplicable a los abusadores sexuales. De esta forma se estará entonces creando un círculo vicioso que, de no detenerse a tiempo, perpetuará comportamientos agresivos. Por lo tanto no se puede enunciar el problema con una simple sentencia de que hay niños buenos y malos. Es algo más complejo.

En el colegio siempre existirán situaciones de conflicto, y no pocas veces se resolverán en forma agresiva. Ahí surge la importancia de los profesores, ya no sólo como portadores de información, sino también de formación de los niños, de modelos de identidad suplementarios.

Los maestros estarán enfrentados no sólo a retos académicos, sino también a retos de tipo moral, como figuras con valores que transmitir a sus educandos. Y, de hecho, lo son en muchas ocasiones, especialmente en niños con poca presencia de padres.

Son estos niños abandonados afectivamente quienes frecuentemente se convierten en maltratadores. Suelen ser líderes en sus grupos y vehiculizan su frustración y falta de afecto a través de la agresión a otros. Los niños matoneados suelen ser tímidos, con pobre auto-estima y seguridad, y terminan sometiéndose a otros con tal de ser tenidos en cuenta.

Históricamente, tanto los padres, como los centros educativos, han respondido a estas situaciones en una forma típica. Una vez se descubre quien es el agresor, se difunde su identidad, se le somete a escarnio público y termina recibiendo una buena dosis de rechazo del medio escolar, como de castigo de sus padres. En cierto sentido hay, a una actitud agresiva, una respuesta agresiva.

Y lo que se ve casi siempre es el fracaso de la medida; estos niños persisten en su comportamiento violento. Pero hoy en día se está implementando, especialmente en Inglaterra y paulatinamente en nuestro país, un modelo distinto, en el que se crean talleres en los que el niño agredido le cuenta a un grupo, en el que está el agresor y otros compañeros y profesores, todo lo que sintió al ser agredido. Esto genera automáticamente una respuesta de solidaridad en el grupo y, lo que es más sorprendente, el agresor pasa a convertirse en defensor del niño agredido y de otros matoneados . Puede así reparar su error y romper de esta forma el círculo vicioso.

Sin duda, es mucho lo que los padres y maestros pueden hacer para evitar las situaciones agresivas en los colegios. Afecto, comunicación y límites son ingredientes valiosos en la relación con los niños.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
21 de enero de 2001
Autor
Rene Soulier Medico Psicoanalista

Publicidad

Paute aqu�

Patrocinado por: