Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

FMI Y BM: ABRIRÁN LA VENTANILLA

Los dos duros del sistema financiero mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que ahora parecen uno aunque tengan objetivos distintos, inician mañana en Washington su asamblea conjunta, en medio de los visos de recesión económica que se empiezan a sentir en los países industrializados. Las consecuencias económicas de la crisis del golfo Pérsico, que ha disparado los precios del petróleo; la reducción de la deuda externa, que supera 1,3 billones de dólares; los programas de ajuste económico, el medio ambiente y el papel de la mujer en el desarrollo, serán algunos de los temas que dominarán las discusiones en esta ocasión.

La asamblea de los representantes de 152 países miembros de los organismos promete ser una de las más candentes de los últimos años y una muestra de ello se pudo observar desde el fin de semana, cuando se empezó a gestar una división en el Grupo de los 24 países en desarrollo por una propuesta para pedirle al FMI y al BM que ayuden financieramente a los más golpeados por la crisis del petróleo. Crisis petrolera La propuesta del G-24, que ya había sido ventilada por el presidente del FMI, Michel Camdessus, no permitió un consenso, porque algunos de los países que ahora resultan benficiados por la crisis petrolera, entre ellos Venezuela, no aceptan que un fondo de ayuda se conforme con aportes de los que verán crecer sus ingresos de divisas por sus ventas de crudo.

Aunque algunos esperan que en esta ocasión el FMI abra una ventanilla especial para prestar recursos, como lo hizo en las crisis petroleras anteriores, al parecer esa posiblidad ha quedado descartada.

Directivos del Fondo han recordado que si bien es cierto que ahora la situación es preocupante, con un alza en el petróleo de hasta 130 por ciento, no lo es tanto como ocurrió en las crisis de 1973 y 1979.

En esas ocasiones, el precio del combustible creció en 400 y 300 por ciento, respectivamente. Sinembargo, el Banco Mundial ha estimado que en el supuesto caso de que estalle la guerra, el crudo podría dispararse a 65 dólares, es decir más de 400 por ciento.

La razón para no abrir una ventanilla especial de ayuda, al parecer, está justificada en la falta de recursos. La reposición de fondos de la entidad, aprobada a comienzos de año, elevó el capital de la entidad en otros 60.000 millones de dólares, es decir en 50 por ciento, en tanto que la mayoría de los países, esperaban que fuera de 120.000 millones.

Dichos recursos deberán extenderse para la concesión de préstamos hasta 1995, ya que no obstante que debía haber una nueva revisión de aportes en 1993, los Estados Unidos exigieron que se aplazara dos años más, para poder aprobar el reajuste que se hizo de 50 por ciento. Su oferta inicial, como mayor aportante, solo alcanzaba a 35 por ciento.

Siguiendo con su tradición, los expertos consideran que los dos organismos recomendarán a los gobiernos que hagan repercutir inmediatamente sobre el consumidor los aumentos de precio del petróleo.

Si se mantienen o amplían los subsidios al consumo, se puede relajar la disciplina monetaria y bajo el impacto de la crisis se corre el riesgo de no tener ni crecimiento ni estabilidad, dicen los expertos.

Ante la falta de recursos y la necesidad de no frenar los procesos de ajuste, algunos expertos creen que el FMI verá con buenos ojos la concesión de créditos en condiciones favorables a países muy perjudicados por la crisis del Golfo, para lo cual se podrían obtener fácilmente sus respectivos avales.

Aunque son muchos los perjudicados, el FMI y el BM han señalado, fundamentalmente a Brasil, Jamaica y República Dominicana, en el caso de Latinoamérica; Filipinas y la India en el Continente aisático, y Marruecos y Costa de Marfil, en Africa.

El caso de Brasil, al parecer, será uno de los que más llamará la atención (al igual que los de Argentina y Perú), debido a que tiene atrasos en su deuda por 7.000 millones de dólares.

Tendrá que demostrar avances en sus negociaciones con la banca privada, para que el directorio del FMI le apruebe el desembolso de un crédito stand by por 2.000 millones de dólares. La sugerencia de ese condicionamiento fue hecha por el subsecretario del Tesoro de Estados Unidos, David Mulford. Menos en armamento Como ocurrió el año pasado, se espera que al referirse al problema de los gastos de los gobiernos y la deuda externa, el BM posiblemente reiterará sus críticas por los gastos militares de los países en desarrollo, que siguen limitando sus posibilidades de crecimiento económico y social.

Según el organismo multilateral, los países en desarrollo de más bajos ingresos continúan gastanto alrededor de 20 por ciento del presupuesto del gobierno central en la defensa, en detrimento de promgramas de salud y educación.

Los gastos en defensa, que en la década pasada alcanzaron en los países en desarrollo a 200.000 millones de dólares, siguen siendo, en buena parte, la causa del alto endeudamiento. Se estima que los países latinoamericanos dedican 15 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) a gastos militares, mientras Oriente Medio y Africa del Norte, le deican a ese rubro entre 11 y 14 por ciento. Propuesta del SELA En la cumbre también hay expectativa por la propuesta que presentará el Sistema Económico Latinoamericano (SELA) para reducir a un cuarto el flujo financiero por servicio de la deuda externa de la región.

El secretario de la entidad, Carlos Pérez, recordó en Caracas, donde se aprobó el documento la semana pasada, que desde 1982 hasta la fecha América Latina y el Caribe le han transferido más de 200.000 millones de dólares a sus acreedores externos, de los cuales 29.000 millones correspondieron a 1989. La deuda de la región alcanza a 436.000 millones de dólares.

El SELA considera que reducir las transferencias en 75 por ciento, le permitiría a la región crecer y atender las necesidades de los pueblos, que ya han sufrido bastante con los programas de ajuste aplicados desde la cridis de la deuda, desatada desde 1982.

Además, el organismo regional aprovechará la reunión para buscarle salida al problema de la reuda entre los mismos países latinoamericanos, que alcanza a 11.000 millones de dólares e involucra, especialmente a México, Brasil, Argentina y Venezuela. Asiste la URSS Una de las grandes expectativas de la asamblea es la asistencia, por primera vez en 45 años, de una delgación de la Unión Soviética, que irá como observadora.

La delgación soviética, encabezada por el presidente del banco estatal de la URSS, Viktor Geraschenko, pretende observar cómo funcionan los dos organismos para analizar si les interesa o no hacer parte de ellos. Primero tendrían que pedir su admisión al FMI para luego poder hacer parte del BM.

Además, esa posibilidad dependerá de lo que revele el estudio que están realizando estos y otros organismos multilaterales de crédito sobre la economía soviética, que fue solicitado por el grupo de los siete países inbdustrializados G-7 (Alemania Federal, Canadá, Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia y Japón).

Además, para que pudiera ingresar como miembros a las dos instituciones, el gobierno soviético tendría que resolver una serie de inquietudes sobre su estructura y política monetaria, con un solo banco central, porque resultaría imposible negociar con varias repúblicas y bancos centrales, cada uno actuando por su cuenta.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
24 de septiembre de 1990
Autor
NULLVALUE

Publicidad

Paute aqu�