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CESIÓN DE DERECHOS LITIGIOSOS

Esperanza González, le escribe a esta sección de FINCA RAIZ, solicitando asesoría en la situación que en seguida se resume.

Un hermano de la corresponsal, celebró con un familiar, un contrato de compraventa relativo a los derechos litigiosos que aquel tiene en discusión respecto a un bien inmueble rural, situado al sur del departamento y que corresponde al Municipio de Jamundí.

Comenta la señora González: Basado en la confianza que todos los integrantes de la familia tenemos en él, un tío nuestro que posee muchos inmuebles, convenció el año pasado a mi hermano, para que le comprara un finca y fue así como hicieron un contrato que luego autenticaron en una Notaría de Cali .

Agrega en su carta la consultante: Aunque realmente desde un principio el mencionado tío fue muy honesto al manifestar que había un proceso relacionado con esa finca, y como me han dicho muchos amigos y he leído en su columna que las ventas de propiedad raíz se deben hacer por escritura pública que luego se debe registrar, me asaltan algunas dudas, especialmente porque el tiempo está pasando y nada que mi hermano recibe ni la finca ni los papeles legalizados .

Partiendo del anterior relato y sin contar con más información, doña Esperanza pregunta: 1- Si esa venta es válida, aun no existiendo escritura pública.

2- Si el documento privado autenticado en Cali tiene valor legal.

2- Qué debe hacer su hermano para exigirle al tío la entrega del inmueble y la escrituración del mismo.

RESPUESTA Está en lo cierto la corresponsal cuando afirma que la venta de bienes inmuebles debe realizarse mediante escritura pública sujeta a posterior inscripción ante la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos correspondiente.

Sin embargo y, a pesar, de la limitada información que suministra en su carta, de ella se puede deducir que la negociación presentada se relaciona con unos derechos litigiosos del vendedor respecto a un determinado inmueble y por ello, resulta menester hacer referencia en esta ocasión a la cesión de derechos litigiosos.

Entrando en materia, la cesión de derechos litigiosos puede definirse como el acto jurídico en virtud del cual una persona transfiere en favor de otra, bien sea a título gratuito u oneroso (o sea, gratis o pagando), los derechos personales o reales que son materia de controversia en un proceso judicial.

Resulta importante destacar que esta cesión se hace efectiva por medio de la entrega del título que la contenga, pudiendo consistir dicho título en un documento privado, aún en el caso en que las controversia trate sobre bienes raíces.

Por lo expresado en la carta a la que aquí se hace referencia, es de suponerse que el documento privado autenticado en una Notaría de Cali, es el contentivo de la cesión. La corresponsal no lo anexa a su misiva ni proporciona más información, razón por la cual no es posible profundizar en su estudio.

La existencia del derecho litigioso presupone la existencia de un demandante que invoca o reclama un derecho y la de un demandado contra quien se promueve la acción, persona ésta que se debe haber notificado de la demanda a fin de lograr en el curso del respectivo juicio una decisión en derecho acerca del acto jurídico objeto de controversia.

Vale la pena aclarar que el derecho litigioso guarda relación con el aspecto controvertido en juicio y no se puede confundir con la cosa litigiosa que es el bien concreto que dos o más personas se disputan dentro de un proceso judicial.

Ahora bien, se debe tener en cuenta que el cedente no responde por el resultado del proceso, el cual es absolutamente incierto y, en consecuencia, el cesionario ( o adquiriente) al aceptar la cesión corre el riesgo de ganar o perder el pleito. La responsabilidad del cedente, en el presente caso, del tío de la consultante, se circunscribe a la existencia del proceso o de la litis, pero nada más, pues, dicha cesión por su naturaleza es de carácter aleatorio.

Finalmente se debe anotar que, una vez transmitido el derecho litigioso el cesionario ( o adquiriente) deberá hacerse reconocer dentro del respectivo proceso, con miras a buscar la decisión judicial que le interesa. Tal reconocimiento se puede tramitar de dos maneras: a) A través de un memorial dirigido por el cedente al juez que conozca del proceso, en el cual le informa sobre la cesión de los derechos y le pide se declare al cesionario subrogado en los derechos materia de controversia. A ese momorial se debe acompañar el título contentivo de la cesión.

b) Mediante solicitud formulada directamente por el cesionario (o adquiriente), solicitándole al citado juez se reconozca su calidad de cesionario, presentando igualmente el título contentivo de la cesión.

En el momento mismo en que el juez haga el reconocimiento de la cesión se empieza a considerar al cesionario como parte dentro del proceso y como se dijo antes, comienza a correr el riesgo de ganar o perder el juicio.

En el cuento consultado es de suponerse que ya existe el título que contiene la cesión, quedando pendiente de trámite la solicitud de reconocimiento que perfectamente puede hacer el hermano de la consultante al juez respectivo, acompañando el mencionado título.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Vivienda
Fecha de publicación
7 de junio de 1997
Autor
Julio Fernando Rivera

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