TRASTEO PEÑALOSISTA A CUNDINAMARCA

TRASTEO PEÑALOSISTA A CUNDINAMARCA

Días antes de posesionarse como gobernador, Alvaro Cruz reiteró que su administración estaría liderada por cundinamarqueses.

25 de marzo de 2001, 05:00 am

Días antes de posesionarse como gobernador, Alvaro Cruz reiteró que su administración estaría liderada por cundinamarqueses.

Sin embargo, el dos de enero, cuando dio a conocer los nombres de sus principales colaboradores, los habitantes del departamento se dieron cuenta que la realidad era otra y que la promesa se había quedado en eso.

Hoy, ocho de sus 30 funcionarios más cercanos están en la administración luego de ocupar cargos en la Alcaldía de Bogotá o en entidades públicas de la capital, durante el mandato de Enrique Peñalosa. Además, ninguno de ellos es oriundo ni ha vivido en alguno de los 116 municipios de Cundinamarca.

Esto no es un delito, pero ha causado incomodidad entre los habitantes y algunos líderes políticos del departamento, quienes lo califican como una falta ética.

El trasteo.

Los estrechos vínculos entre Cruz y Peñalosa comenzaron a hacerse públicos desde el mismo día de la posesión del mandatario cuando en un aparte de su discurso destacó la labor ejercida por Peñalosa como Alcalde Mayor.

El trasteo de peñalosistas hacia la Gobernación comenzó con la designación de Juan Manuel Russy, inicialmente para la Secretaría Jurídica. Hoy ocupa la General. Russy se desempeñó como secretario de Asuntos Legales de Peñalosa.

A él se unieron, Luz Amparo Guerra, secretaria de Prensa, quien ocupaba el mismo cargo en la administración Peñalosa, y Adriana Lópera, secretaria Privada, quien ocupó la secretaría General de la Alcaldía.

Así mismo, están Esmeralda Rubio, jefe de Protocolo, quien era consultora de Divulgación de la administración distrital, y Gloria Arias Ramírez, directora de Talento Humano, quien venía de trabajar con la Empresa de Acueducto de Bogotá.

Para completar la lista, como jefe de seguridad de Cruz fue designado el capitán John Mario Pérez, quien desempeñó el mismo cargo con el alcalde Peñalosa.

Sin embargo, el trasteo no paró ahí. Luego de la crisis desatada por el cuestionamiento a cuatro de sus secretarios por investigaciones disciplinarias, y que originó la renuncia masiva de su gabinete, Cruz copó dos de esas vacantes con nuevos ex funcionarios distritales.

Fue así como hace dos semanas, nombró como su secretario Jurídico a Martín Moscoso y a César Augusto Medina, como gerente de la Inmobiliaria.

Ellos ocupaban los cargos de director jurídico de la secretaría de Hacienda de Bogotá y coordinador de proyectos de la vicepresidencia de la Cámara de Comercio de Bogotá, respectivamente. Además, la esposa del gobernador, Zoraida Rozo, fue la secretaria General de Peñalosa.

Cabe anotar, que antes de generarse la crisis, Cruz realizó una reunión con sus secretarios de despacho en el hotel Chinauta Resort, cerca a Fusagasugá, que fue clausurada por Peñalosa, luego de que Cruz lo presentará ante el auditorio como la persona que había transformado a Bogotá, que podría trasformar a Cundinamarca y por qué no, a todo el país.

Hay inconformismo.

Estos nombramientos han causado incomodidad ya que la gente piensa que en Cundinamarca hay personas capacitadas para desempeñar estos cargos y por eso se preguntan: Será que el departamento lo están convirtiendo en un fortín político de Peñalosa?.

Y es que este último interrogante surge luego de que Peñalosa hiciera públicas sus inatenciones de aspirar a una precandidatura presidencial.

En eso coincide Pablo Bustos, presidente de la Red de Veedurías de Colombia, quien señala que la administración de Cruz está tratando de consolidar una aspiración presidencial de Peñalosa: "Con estos nombramientos, el gobernador pretende avanzar en la conquista de electores de Cundinamarca. Además, él se ha convertido en el mejor aliado del ex alcalde, cosa que vemos con altísima preocupación .

Por su parte, Felix Guerrero, ex candidato a la Gobernación, dijo que es lamentable ver que decisiones importantes queden en manos de personas que no conocen el departamento y que Cruz busque en Bogotá a sus colaboradores cuando en Cundinamarca hay gente capaz. "Este es otro error que comete el Gobernador y la invitación es para que reflexione, aunque es de público conocimiento que los nombramientos se deben a la influencia de su esposa , afirmó Guerrero.

Por su parte, el diputado Luis Eduardo Castro, señaló que no le preocupa tanto el hecho de que un gran porcentaje del gabinete sea del Distrito. "Me inquieta es que muchas de esas personas no tengan un vínculo estrecho con la provincia cundinamarquesa.

"No importa de dónde vengan, lo ideal sería que por lo menos conocieran los 116 municipios de Cundinamarca, pues a mí me consta que algunos de ellos difícilmente saben dónde queda o cómo se llega a ciertas poblaciones", señaló Castro.

Ese inconveniente lo han tenido que vivir varios alcaldes de zonas alejadas, que han manifestado que antes de dar a conocer su problemática, tienen, con mapa en mano, que ubicar su municipio a algunos secretarios.

"Tengo la absoluta seguridad que en ningún gabinete del Distrito habrá tanta participación de cundinamarqueses como en este momento hay de bogotanos en la Gobernación", agregó Castro.

Nada malo.

Sin embargo, hay dirigentes políticos que ven con buenos ojos los nombramientos, como el caso del ex gobernador Manuel Guillermo Infante. "Yo no le veo ningún problema a que venga gente del Distrito. Lo importante es que sean personas capaces de ejercer sus funciones", manifestó el ex mandatario, quien tiene a una de sus hijas trabajando con la administración departamental.

Por su parte, el ex gobernador Andrés González, con quien Cruz trabajó como secretario de Obras Públicas, dijo que si los funcionarios son correctos y competentes le parece bien. "Pero habría sido excelente que hubieran sido de Cundinamarca", enfatizó.

Ante estos cuestionamientos Cruz señaló que trabajar con ex funcionarios del Distrito no representa ningún problema y que por el contrario su administración ha sido la que más participación le ha dado a los cundinamarqueses en la historia del departamento. (Ver nota anexa).

EL TIEMPO buscó las opiniones sobre el tema de la primera dama, Zoraida Rozo, pero fue imposible porque se encuentra fuera del país.

No puedo gobernar sólo con cundinamarqueses.

El gobernador de Cundinamarca, Alvaro Cruz, dijo que tiene gente del Distrito trabajando en su gobierno porque la capital de Cundinamarca es Bogotá: "No tenemos que ser cerrados. Necesito gente que trascienda los niveles nacionales e internacionales para hacer gestión. Que tal que trabajara solo con la gente de Cundinamarca o la de mi pueblo, San Juan de Rioseco? Hasta dónde voy a llegar?".

"Si entramos a revisar el gabinete, de los 29 que he nombrado hasta ahora, el 44 por ciento, son nacidos en alguno de los 116 municipios. Cuatro funcionarios son hijos de padres cundinamarqueses, cinco son nacidos en Bogotá y solo siete son oriundos de otras regiones del país", enfatizó Cruz.

"Yo he rescatado gente que ha trabajado en Bogotá y la Nación y son reconocidos como funcionarios intachables. Esto con el objetivo de hacer transferencia de tecnología y de conocimientos. Creo que mi gobierno es el que más participación le ha dado en la historia a la gente de Cundinamarca".

Con respecto a las opiniones que indican que el departamento se está convirtiendo en un fortín político de Peñalosa, Cruz dijo que están equivocados porque ese no es el estilo del ex alcalde.

"En el gobierno de Peñalosa ningún nombramiento, ni siquiera el de mi señora, tuvo orígenes políticos. La gente hace conjeturas y no conocen que yo soy una persona independiente y que no tengo compromisos con ningún sector", dijo Cruz.