MERCURIO EN PECES DEL PUERTO

MERCURIO EN PECES DEL PUERTO

Los santuarios ecológicos de laa bahíaa de Buenaventura y de Málaga y de la zona de Tumaco no solo están en peligro por las basuras que van a dar al mar, sino por la contaminación de hidrocarburos y metales pesados, que navegan entre la marea de esta zona del Pacífico.

31 de octubre de 1996, 05:00 am

Animales que viven en las profundidades del mar como la piangua, las jaibas y el pez ñato, que son de consumo humano, acumulan en sus cuerpos metales pesados entre ellos el mercurio y el cadmio, de acuerdo con las conclusiones de una investigación que realizan desde 1992 la Universidad del Valle y del Instituto Nacional de Pesca.

Según el estudio que llevan a cabo alumnos de química analítica, dirigidos por el docente Omar Velásquez, los hidrocarburos contaminantes encontrados en el agua y en los sedimentos afectan especialmente la zona del puente del Piñal, el terminal marítimo y la zona del río Dagua y Anchicayá. Igual la zona frente al faro de la bahía.

Gran parte de los hidrocarburos hallados se debe a los desechos de los aceites lubricantes usados que se arrojan al agua. También proceden de la combustión de materiales como el acpm y las lanchas.

Según Velásquez, los efectos de los hidrocarburos son grandes, ya que los organismos del mar acumulan altas concentraciones de metales pesados. Además son cancerígenos y pueden constituirse en un ligero riesgo para quienes consumen en forma continuada especies que frecuentan sedimentos contaminados.

A los científicos también les preocupa la presencia de metales en grandes concentraciones en Buenaventura. Alrededor del muelle turístico se encontró la más alta concentración de cromo. Es de 7,8 microgramos por litro en el agua y de 25,9 microgramos por metro en los sedimentos. Lo normal es de 25,9 y 100 respectivamente.

Este metal pesado irrita la piel, los ojos e induce al cáncer pulmonar. Los científicos dicen que proviene de los desechos de las aguas residuales, probablemente de una industria galvanotécnica artesanal.

El plomo que se encuentra en la isla Cascajal se debe a la combustión de la gasolina en automotores, que es lavado hacia el mar. El metal se acumula en los mariscos y su consumo produce la enfermedad del saturnismo que afecta el sistema nervioso de las personas.

El mercurio se encontró en concentraciones altas en la desembocadura del río Anchicayá, y su promedio en el año es de 0,6 microgramos por litro. El mercurio afecta el sistema nervioso y el riñón.

El cadmio, uno de los elementos más peligrosos, se encuentra en concentraciones que oscilan entre los 0,3 y 1,5 microgramos por litro, siendo las zonas más afectadas las desembocaduras de los ríos Dagua y Anchicayá y el puente del Piñal.

El efecto se ve en los peces que encuentran los pescadores de los esteros de San Antonio, El Aguacate, Río Limones, Punta Soldado y la Bocana. En las muestras recogidas en las 12 estaciones de Buenaventura y las 11 de Tumaco se halló que la piangua acumula la mayor cantidad de metales pesados. Las jaibas bioacumulan el metal en el músculo.

Los investigadores revelan que las concentraciones halladas superan los índices delimitados por las organizaciones más importantes como la Fao y aunque ocasionan daño todavía no se detecta gran daño para el ecosistema.

El científico Velásquez también informó sobre la baja de la salinidad en las aguas superficiales de Buenaventura lo que origina que la bahía sea caldo de cultivo de bacterias, que se acrecientan con la llegada de las aguas del alcantarillado. También presenta un 95 por ciento de sólidos constituido por material inorgánico y de sedimentos que llegan del río Dagua. También se encontró gran concentración de materia orgánica, que reduce el oxígeno.

Los científicos de Univalle, apoyados por Colciencias e Ingeominas, creen que es importante iniciar un estudio hacia los ríos que confluyen a la bahía, para detectar el origen de los metales pesados que caen al mar. De allí que han propuesto a la Sociedad Regional de Buenaventura el inicio de esta investigación.

Atención al dragado EL químico Omar Velásquez dice que la municipalidad de Buenaventura debe desarrollar programas de control de las industrias que manejan metales como el plomo, cromo y mercurio.

Se debe hacer una investigación sobre la fabricación de baterías, pilas recargables, lavado de bodegas que contengan pigmentos importados para las industrias de papel, vidrios y cerámicas y control sobre desechos de insecticidas con base en mercurio y cadmio.

El científico recomienda que el Puerto y tumaco tengan un buen sistema de alcantarillado, y que se construyan plantas de tratamiento de aguas residuales.

Así mismo, debe haber monitoreo al dragado y sus efectos ya que éste remueve las partículas y el metal pesado puede disolverse en el agua.

Los residuos del dragado son una bomba de tiempo dicen los científicos en su investigación que pueden ocasionar un desastre ecológico de grandes dimensiones. Por lo tanto es necesario realizar estudios de impacto ambiental cuando se lleva a cabo el proceso del dragado.

Un estudio toxicológico en la población urbana es importante. De esta manera se evalúa el impacto del consumo de algunos organismos contaminados.

Recomiendan el monitoreo de los metales y orgánicos para hacer un seguimiento al proceso del dragado y sus efectos sobre el medio ambiente y en especial adelantar campañas de educación ambiental.