EL CASTELLANO SE DEFIENDE

EL CASTELLANO SE DEFIENDE

Yace aquí el hidalgo fuerte, que a tanto extremo llegó, de valiente, que se advierte que la muerte no triunfó, de su vida con su muerte .

23 de abril de 2001, 05:00 am

Yace aquí el hidalgo fuerte, que a tanto extremo llegó, de valiente, que se advierte que la muerte no triunfó, de su vida con su muerte .

He ahí el epitafio ilustre del ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha, quien, bajo la pluma del no menos ingenioso Miguel de Cervantes (muerto hace ya 385 años), enfrentó gigantes y ejércitos en defensa del honor de su amada Dulcinea del Toboso.

Sin duda, de existir hoy, el caballero de La Mancha habría dejado de lado a monstruos y molinos para librar una igualmente honrosa batalla en busca del destierro de las palabrejas bárbaras que, ocultas en las nuevas tecnologías, atacan sin cuartel a la lengua española.

Es un hecho. A pesar de ser considerado como el segundo idioma más importante del mundo y el tercero más hablado (con algo más de 400 millones de parlantes nativos), el castellano tal cual lo conocemos hoy podría correr el riesgo de ser desplazado, dentro de su propio territorio, por una suerte de espanglish tecnológico que cada día toma más fuerza.

Nuestro lenguaje afirma David Mejía Velilla, miembro de número de la Academia Colombiana de la Lengua se ha degenerado mucho durante los últimos años con la aparición de varios neologismos, que realmente son barbarismos, importados de los nuevos medios de comunicación .

Por esa razón, cada día es más frecuente escuchar palabras que hace unos años eran totalmente desconocidas. Expresiones como chatear , downladear y forwadear , parecerían haberse metido a la fuerza en el dialecto de los hispanohablantes sin haber sido invitadas, y, lo que es peor, sin ninguna verguenza.

Una amenaza presente.

Internet se ha convertido en una enorme torre de Babel regida por el inglés. Más del 70 por ciento de sus páginas son escritas en ese lenguaje, asegura José Antonio del Moral en su artículo El idioma de Internet . Mientras tanto, el español, base de apenas un 1,5 por ciento de los sitios virtuales, no alcanza a ser la segunda lengua más utilizada en el ciberespacio; el francés y el alemán la sobrepasan.

El verdadero peligro de la intromisión de expresiones extranjeras en el español, como lo explica Patricio Espinosa, académico e investigador linguista chileno, radica en la pérdida de universalidad del idioma.

Es un problema que entorpece la comunicación misma - agrega- . Imagine a un campesino que se devana los sesos para entender un mensaje de su jefe en donde dice: cliquee con el mouse en el e-mail para attachear las instrucciones de riego . Ante eso, la única opción sería huir en busca de otro trabajo .

Sin embargo, en un esfuerzo por evitar el desastre, la Real Academia Española de la Lengua y sus similares en los países de Hispanoamérica han creado comisiones destinadas a proteger el español de los polizones linguísticos que traen Internet y otros medios de comunicación.

Incluso- comenta Mejía Velilla- la Real Academia ha llevado a cabo reuniones con personajes como Bill Gates para advertirles sobre la necesidad de herramientas que salvaguarden la integridad del castellano. Poco a poco, el mundo de la informática hace caso a estas inquietudes .

En gran parte, como opina Eduardo Hernández, diseñador de páginas para Internet, la popularidad de barbarismos tecnológicos se debe a que muchas de esas palabras no tienen una equivalente en español. Por ejemplo, explica, regístrese para iniciar la sesión no es la más cómoda traducción para log in , entonces los usuarios tienden a inventar un término medio: loguéese .

La fuerza del cambio.

No obstante, aclara Mejía Velilla, la red mundial no es aún la más importante fuente de información para la mayoría de las personas. Ese puesto está, y estará por varios años, reservado a los libros, al lenguaje corriente de las conversaciones y al diálogo académico.

De modo que, desde ese punto de vista agrega el linguista aunque Internet puede influir negativamente sobre el castellano, no representa el mayor de los peligros. De hecho, la televisión mucho más masiva que la red mundial es responsable de la inclusión de más barbarismos en el idioma que cualquier otro medio de comunicación .

Así mismo, hace pocos días el presidente de la Real Academia Española de la Lengua, Víctor García de la Concha, afirmó que Internet y el lenguaje tecnológico que se deriva de su uso: no son una amenaza, sino un estímulo al que hay que responder .

El castellano- destaca Mejía Velilla- es flexible, hay una forma distinta de hablar español en cada país, en cada pueblo. Eso demuestra la gran riqueza de nuestro idioma, capaz de permitir inclusive que, en su contacto con las lenguas dialectales, la lengua madre se enriquezca con nuevos vocablos y formas .

De la misma forma piensa Espinosa , no se debe temer a la evolución. Lo mejor es prepararse para comenzar a escuchar términos como hackear , accesar , deletear , randomizar , backupear y escanear . Si estas palabras no parecen familiares, es porque aún falta tiempo .

Las nuevas expresiones pueden cambiar al español- finaliza Mejía Velilla- siempre y cuando nazcan de una actitud reflexiva, no de un afán por salir del paso, como sucede con gran parte del vocabulario técnico .

A pesar de todo, el fortalecimiento del castellano en países como Estados Unidos o la inclusión de la Ñ en los registros de la red mundial, auguran una vida larga para el idioma que hace tiempo comenzó a hablarse en Castilla.

De manera que, si se protege desde su interior, el español podrá mantenerse lejos del epitafio triste y sin gloria del más reconocido de sus hijos, el caballero Don Quijote de la Mancha: Tuvo a todo el mundo en poco; fue el espantajo y el coco del mundo, en tal coyuntura, que acreditó su ventura, morir cuerdo y vivir loco .

Un Idioma con historia.

Desde su origen, a partir del latín que llevaron a la Península Ibérica las invasiones romanas durante el 206 AC, el castellano surgió de la mezcla de varias lenguas y dialectos presentes en el territorio que hoy conforma España.

Por una parte, los árabes jugaron un papel fundamental en la configuración de ese idioma. Gracias a una presencia de 8 siglos en la Península, los moros aportaron el prefijo al en el idioma con palabras como alcalde, alguacil, alfarero, alcantarillas y aljibes, mientras popularizaron sistemas de medición como quilates, quintales, fanegas y arrobas.

De los vascos, establecidos junto a los Pirineos, el español heredó el sufijo rro , y sus derivados, en palabras como carro, zorro, cerro y pizarra. Igualmente, son los responsables del cambio, en vocablos latinos, de la letra f inicial por la h , lo que se nota en palabras como harina (farina en latín).

Finalmente, la persistente presencia de invasores celtas, germanos y lígures terminó de moldear la lengua que hoy es hablada en todo el mundo por más de 400 millones de personas.