Relatos de niños en medio del conflicto
Una noche, mientras conversaba con un campesino, sentado en un tronco frente a un río del departamento del Putumayo, el escritor Gerardo Meneses Claros se sorprendió al ver cómo la imponente luna llena que los iluminaba se iba metiendo entre unos árboles. Sorprendido, le mostró el fenómeno a su interlocutor, quien, como lo más natural, le respondió: "Ah, sí, es la luna en los almendros".
Así nació el título del libro La luna en los almendros, con el que el autor de Pitalito (Huila) ganó el Premio de literatura infantil El Barco de Vapor-BLAA, que presenta durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá.
A partir de la historia de dos hermanos de 10 y 11 años, que viven en un caserío sobre un río, Meneses reflexiona acerca de la difícil situación que enfrentan a diario niños y jóvenes, en medio del conflicto.
Con gran cuidado, el autor teje una trama que se enfoca en la vida cotidiana de estos dos menores, su escuela, la vida al lado de sus padres en una finca en donde no hay agua, no hay luz, no hay libros, pero en la que siempre tiene cabida la felicidad, posible, únicamente, en ese maravilloso mundo de la niñez.
Un día, sin esperarlo, los pequeños terminan en medio del cruce de fuego entre la guerrilla y el ejército, a orillas del río. "Quedan directamente involucrados en un problema de dos bandos, de un conflicto que no les pertenece y en el que ellos solo son parte del paisaje", explica Meneses, que es también experto en pedagogía infantil.
El libro se sustenta en un trabajo de investigación que le tomó al autor dos años, recorriendo diferentes escuelas, en zonas rurales de Caquetá, Putumayo y Cauca, en donde analizó cómo era el mundo de los menores, en una zona de confluencia de las fuerzas armadas, la guerrilla y los paramilitares.
Aunque, como él mismo anota, "no hay nada más indefenso que un escritor para niños", Meneses se sorprendió de tener que pedirles permiso a los diferentes actores del conflicto para ingresar a las escuelas.
"Empecé a darme cuenta de la existencia de una Colombia que Colombia no conoce. Esto me llevó a dar un giro, frente a mis libros anteriores, en donde aparecían los problemas normales de un niño: la muerte de la mascota, el primer beso, la pelea con los hermanos", explica.
Meneses recrea, por medio de estos dos niños, los muchos testimonios que recogió. "El niño lector de ciudad se va a sorprender de muchas cosas que pasan en su país y que él no imagina. Muchos niños no saben qué es un interruptor de luz, porque todavía viven con linterna, velas y lámparas de petróleo", concluye
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Otros
- Fecha de publicación
- 18 de abril de 2012
- Autor
- CARLOS RESTREPO

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