Estalla un nuevo lío en la calle 26

Estalla un nuevo lío en la calle 26

A la troncal de TransMilenio por la calle 26 de Bogotá, cuya construcción se ha visto afectada durante los últimos tres años por toda clase de atrasos, millonarios sobrecostos y el sonado escándalo de corrupción del Grupo Nule, le acaba de surgir un nuevo problema.

17 de febrero de 2012, 05:00 am

Los transportadores que se ganaron la operación de los buses rojos afrontan divisiones internas y graves problemas financieros, que podrían atrasar aún más la entrada en circulación de los biarticulados por ese corredor.

Las diferencias y la falta de recursos afectan a seis cooperativas y 1.500 pequeños propietarios de buses de Bogotá, que se agruparon en la empresa Coobus para participar en el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).

No han pedido buses En noviembre del 2010, esa firma resultó ganadora de la licitación de la calle 26 y toda la zona de transporte de Fontibón, en el occidente, donde se espera una facturación anual de pasajes de unos 250 mil millones de pesos, según cifras de Coobus.

Aunque la empresa tenía la responsabilidad de ir comprando, gradualmente, un total de 66 buses biarticulados, desde septiembre pasado, eso no ha ocurrido debido a los problemas financieros. El asunto se torna preocupante si se tiene en cuenta que la fabricación de estos vehículos puede tardar hasta ocho meses, y la idea de la administración distrital es operar la calle 26, de manera parcial y cuanto antes, a medida que concluyan las obras.

En una carta enviada al alcalde Gustavo Petro, los representantes de la cooperativa La Nacional acusan hoy a la junta directiva de Coobus de quererlos sacar del negocio y cederle el manejo de la troncal de la calle 26 a una banca de inversión (Ikon), que estaría interesada en poner los dineros para adquirir los buses.

Se calcula que los dineros que necesitan los transportadores de la calle 26 ascienden a 90.000 millones de pesos, de los cuales 30.000 millones se requieren para poder contratar a los conductores, entre otros gastos.

"Es incierta la operación de la troncal de la calle 26, no hay acuerdo y estamos con el tiempo encima para adquirir los buses. Nosotros nos oponemos al ingreso de la firma Ikon como inversionista", señala Alberto Pinzón, gerente de la cooperativa La Nacional, que cuenta con el 41 por ciento de acciones en Coobus.

Helio Castellanos, gerente de la Cooperativa de Transporte Cerro Norte, señaló que la junta directiva hace una evaluación para encontrar los dineros con un inversionista.

Frente a las preocupaciones de un sector de los transportadores, Castellanos señaló que "la junta decidió que no se iba a aceptar la presencia de un socio que se apoderara de la empresa".

Otro transportador, que pidió la reserva, dice que el pleito radica en que La Nacional se quiere quedar con la empresa. Mientras este pleito sigue sin resolverse, TransMilenio guarda silencio y la calle 26 continúa en obra, y ahora con sus operadores divididos, sin recursos y sin buses.

yeslan@eltiempo.com