¿Quién es el verdadero Carlos Mattos?

¿Quién es el verdadero Carlos Mattos?

12 de diciembre 2011 , 12:00 a.m.

Ayúdeme a entender por qué ha habido tal avalancha de avisos de prensa de las ensambladoras en contra del TLC con Corea... Usted sería uno de los grandes beneficiados. ¿Pero al resto del país lo perjudicaría? Las razones ocuparían toda esta página, pero le resumo. En Colombia nadie se opone al TLC con Corea. Solamente las ensambladoras, con su cabeza más importante, Colmotores. ¿Por qué? Ellos traen carros desensamblados de Corea a cero arancel. Añaden el componente nacional, que escasamente supera el 30 por ciento y lo venden en el mercado a un precio como si se importara el vehículo con el 35 por ciento de arancel. Por ello, no les gustaría que empresas automotrices, como Kia, Hyundai y Samsung, entraran a darle al consumidor unos mejores precios.

Pero, un momentico. ¿Los ensamblados en Colombia no se consideran carros nacionales, acaso las autopartes no son producto nacional, y eso genera empleo? Antes del 92 se había acordado una integración del 40 por ciento de autopartes para el ensamble de vehículos y hoy, 19 años después, apenas estamos integrando el 34 por ciento de productos colombianos, que incluyen, además, partes producidas en otros países de la región andina. En 50 años que llevamos de ensamblaje en Colombia, no hemos podido pasar de ahí. ¿Por qué los ensambladores no producen en Colombia uno o dos vehículos para exportar a Brasil, a México, a otros países suramericanos o al Caribe, a precios competitivos y sin subsidio, como hacen General Motors, Renault y Mazda en otros países? ¿Usted da por hecho que el TLC con Corea pasa? El TLC con Corea se debe firmar. Durante el reciente viaje del presidente Santos a Corea, tanto él como el presidente Lee se comprometieron a estudiarlo y sacarlo adelante a la mayor brevedad. ¿En qué nos beneficia? En todo. El mundo está volcado hacia el Pacífico. China, Japón, Corea, Filipinas y todos los BRICS que hay ahí, como India, representan los países más dinámicos de la economía mundial. Hay que estar ahí. Desperdiciar esta oportunidad es darle la espalda a Asia, y eso sería de locos. Y Corea es nuestra puerta de entrada. Con ese país, Colombia tiene una vieja amistad, que se origina en el apoyo que le dio a su guerra contra Corea del Norte en los años sesenta. Y este agradecimiento, como el presidente Lee lo manifestó en la cena ofrecida al Presidente de Colombia, será eterno.

Por muy agradecida que esté Corea, no creo que firme un TLC con Colombia, si no le conviene comercialmente. Algo ganan ellos. ¿Pero qué ganamos nosotros? Corea es la quinta economía mundial. Son tantas las cosas que nosotros les podemos brindar y que ellos no producen, que nos complementamos, más que diferenciarnos.

¿El TLC con Corea significa que podremos comprar carros más baratos? Indiscutiblemente, aunque no tanto como la gente cree; es decir, no serán un 50 por ciento más baratos. Pero si no vamos a comprar carros supremamente más baratos, ¿quién gana? Lo pregunto, porque Colombia va en tránsito a ser una sociedad de clase media donde el carro no es un artículo de lujo y en muchas ocasiones hasta es un instrumento de trabajo.

Habrá carros más baratos. Hoy, hay TLC firmados con los grandes productores de vehículos del mundo, como México, Canadá, Europa, Brasil y EE. UU. Y esto ha venido bajando los precios. Mi pregunta es: si esos carros están entrando a cero arancel a Colombia, ¿por qué se la va a negar eso a un país como Corea? El sector agropecuario ha sido la cenicienta de todos los TLC firmados por Colombia y, precisamente, en este se le ha dado mucha importancia por las posibilidades que existen de beneficios para los productos agrícolas y ganaderos. Más aún al sector minero, base de la economía colombiana hoy en día, que se beneficiaría por todas las inversiones que las empresas coreanas están dispuestas a hacer.

¿Cómo creer que el trabajo que se perdería en las ensambladoras se puede multiplicar con las nuevas oportunidades de este TLC? No solo multiplicar por un múltiplo mínimo de diez, sino que los nuevos empleos no van a estar subsidiados por el Estado colombiano, como lo están hoy los de las ensambladoras. ¿Usted sabe que, por esos 9 mil empleados directos, el Estado colombiano subsidia 80 millones de pesos por cada trabajador al año? ¿Cómo así que subsidiados? Eso se entiende por una simple operación matemática. Según un reciente estudio de la Universidad Sergio Arboleda, si se toma el número de carros ensamblados y el arancel dejado de pagar, y se divide por el número de empleos directos, se obtiene la cifra que he mencionado: 80 millones de pesos por trabajador al año. A Colombia, eso le está saliendo muy costoso. ¿Cuántos empleos le genera usted al país? Genero 2.800 empleos directos y cerca de 5.000 indirectos. Eso le he producido a Colombia. Hasta aquí habla el empresario. ¿Qué ha devuelto a cambio de los éxitos que Colombia le ha dado a usted? Tuve un cáncer en el 2002 y le prometí a Dios hacer obras benéficas. Lo he cumplido. Por ejemplo, en el hogar de los niños desamparados en Bogotá mantenemos 160 niños en su almuerzo diario. En Valledupar tenemos un seminario de 300 estudiantes. Hemos reconstruido la Catedral Primada de Cartagena, iglesias en Valledupar, Villanueva y Codazzi y la catedral de Barranquilla; hemos hecho obras sociales de niños desamparados en Barranquilla y Valledupar... En fin. Soy una de esas personas que dicen: 'Si me gano diez, algo de esos diez lo tengo que donar, por simple agradecimiento a alguien que está allá arriba'.

Por eso sorprendió un video que circuló hace como seis meses en Internet, en el cual usted aparecía haciendo ostentación de su riqueza. ¿Cual es el verdadero Mattos: el que me habla o el del video? Mire, en el año 2007 se me otorgó el premio del mejor empresario latinoamericano económico y social en la OEA, en Washington. Antes se lo habían dado a Cisneros y a Botín. A raíz de ese premio, una periodista española me hizo un acercamiento para destacar mi ejemplo. Me convenció de que a mí me conocían en mi parte empresarial, pero no en la íntima. El resultado fue un video tremendo. ¿Cree que se equivocó al haber abierto de esa manera las puertas de su intimidad, usted es como lo muestran en ese video o fue que lo engatusaron? Tengo que aceptar que pagué la primiparada. Fui asaltado en mi buena fe. Di esa entrevista. No me voy a excusar de nada. Simplemente, le digo que el acuerdo era que ese video se distribuyera de manera respetuosa, y solo en España. Terminó siendo una frivolidad absoluta, desagradable, provocadora y despectiva con mi vida. ¿El Carlos Mattos de la vida real no es el que aparece en el video, bajando en ascensores dorados, viajando en un avión que se presta para que una periodista se frote contra un inodoro de cuero? Míreme. Estoy sentado acá. ¿Tengo algún pedacito de oro colgado, aunque sea en el reloj? No soy eso. Los amigos que me conocen saben que no soy así. El tema de la entrevista no eran mis objetos materiales. Por eso los he demandado. El producto de esa demanda, si la gano como creo, lo voy a dar a obras sociales.

También estoy demandado en los EE. UU. porque ese video no era para pasarlo allá ni en Colombia. La Productora Boca a Boca lo vendió a una cadena gringa y lo han pasado por todo el mundo. ¿Pero qué esconde un video que solo se puede mostrar en España y no en Colombia? Colombia es un país que tiene una idiosincrasia diferente. Estamos acorralados por la guerrilla, por la inseguridad, somos un país pobre. En ese video se mostró mi avión, mi isla, y eso se percibiría detestable en nuestro país. Y un tema muy sensible: sus hijos. Fueron ridiculizados por la forma como responden a ciertas preguntas...

Respeto que me ataquen personalmente en lo que quieran. Pero en alguno de los artículos una periodista colombiana se metió con mis hijos. Me parece reprochable, detestable e insano atacar a un niño que no se puede defender. En ese momento, mi hijo tenía diez años. Es imperdonable. Los hijos son sagrados. ¿Pero la equivocación no fue permitir que el niño saliera a enorgullecerse de que hace plata en el colegio con unos relojes que usted le trae de la China, acaso eso también fue manipulado? En el momento preciso en el que se le hace esa pregunta al niño, paré la grabación y dije: 'Esta no es una pregunta para un niño'. En la edición autorizada, lo de él se había quitado. Pero después lo volvieron a poner. Esa es una de las causas por las que estoy demandando a Boca a Boca y Canal 4 de España.

En Colombia, ese video cayó pésimo. Incluso la leída columnista María Jimena Duzán escribió que usted representa 'una nueva estética' de los millonarios colombianos, que es un rico sin pudor, que hace exhibicionismo de todo el cuero y la mampostería de oro que tiene su jet privado, y que a los 15 años se vanagloriaba de que tenía en el banco 15 mil dólares obtenidos a punta de venderles panela a los trabajadores de su finca. ¿Eso es injusto, calumnioso o producto de lo que apareció en un video infortunado? Será la primera y última vez que me refiera a este tema. Colombia es un país lleno de efervescencia, de cosas buenas que están pasando, de un desarrollo económico que se viene a pasos agigantados, de un futuro. Carlos Mattos es una persona que hace empresa. Que tiene a más de 5 mil personas dependiendo de él.

Que ha hecho una vida muy bonita. Me sorprende que una periodista tan importante de la prestigiosa revista Semana se ocupe de burlarse de mi avión: todos los aviones vienen con cuerina en el bacinete y traen el lavamanos dorado. Ni es cierto que sea oro. ¡Y hay tantos temas tan importantes en el país para opinar! Si yo bajo del ascensor de mi casa y aparezco como glorioso, es mi problema. Estoy orgulloso de haberlo hecho. Lo que nunca me imaginé es que fuera precisamente esa periodista la que haya utilizado ese video para darme clases de belleza, glamour, estética, buen gusto y elegancia. ¿No le parece desobligante ese comentario sobre una periodista que cumple con su función de opinar? ¿No le parece más falta de respeto lo que hizo ella conmigo y con mis hijos? Usted ha hecho su dinero con su trabajo. ¿Se considera un 'venido a más'? Si de algo me siento orgulloso, es de que hice mi dinero con mis propios méritos. Es cierto que mi padre tenía dinero, pero era producido a nivel regional. Me siento muy orgulloso no solo de haber nacido en la provincia colombiana, en una ciudad como Codazzi y crecido en Valledupar, sino de mi talla mundial.

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.