El río Opia, milagro natural en Piedras

El río Opia, milagro natural en Piedras

Ibagué. En Piedras, un municipio tolimense a 47 kilómetros al oriente de Ibagué, en la salida a Alvarado, la naturaleza ofrece uno de los mejores espacios para pasar un fin de semana relajado, rodeado de agua y de árboles.

23 de octubre de 2011, 05:00 am

Se trata del río Opia, que, como un milagro de la naturaleza, ofrece infinidad de bañaderos y piscinas naturales, adornadas por enormes caídas de agua, que forman pozos y charcos. Darse un chapuzón, disfrutar del sol, escuchar el canto de las aves y observar la belleza de la mujer tolimense son el paquete perfecto, preferiblemente en verano. Además de balnearios como Caracolí, La Fragua, La Jabonera, Guadual, en Piedras puede disfrutar del paisaje caminando por el Bebedero, Tambor, Tamborcito, Redondo, Vallito, Gíssales, Volcán, Lorenzo y Paicol, lugares que cuentan con playas y que son estupendos para la natación. Otro atractivo son los extraños montículos gemelos llamados las tetas de Doima, las cuales se pueden observar con facilidad. Pero uno de los platos más apetecidos en este municipio, fundado en 1552 por indígenas itandaimas y doimas de la tribu panche, pero que en 1774 fue trasladado al lugar donde hoy se encuentra, son las ostras de agua dulce (únicas en Colombia). Al molusco, arrancado de las rocas del río Opia con mucha pericia por parte de pescadores, se le atribuyen propiedades afrodisíacas. Expertas mujeres nativas las preparan con ají, limón y salsa de tomate o en vino.

A la orilla del río también puede saborear un delicioso sancocho de gallina criolla, lechona, estofado de carne, ovejo y bizcochos de queso.