LOS ENFERMOS DE SIDA NO SON UN PELIGRO PARA SUS VECINOS

LOS ENFERMOS DE SIDA NO SON UN PELIGRO PARA SUS VECINOS

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida continúa siendo un misterio para muchos, especialmente para las personas que viven cerca de los portadores de este mal. Por tal motivo, el director de la Fundación Eudes, el padre Bernardo Vergara Rodríguez, quien tiene varios hogares para los enfermos de sida, aseguró que de ninguna manera esos establecimientos, ni quienes los habitan, atentan contra la salud ni contra la tranquilidad de los vecinos.

3 de enero de 1994, 05:00 am

Al referirse a las razones que aducen los pobladores del barrio Patria de Bogotá, para que las autoridades los obliguen a trasladar los hogares que funcionan en ese sector, el sacerdote afirma que algunas personas, que se han hecho conocer como líderes del sector, presentan actitudes de homofobia (rechazo enfermizo a homosexuales).

Por esa razón, dijo el sacerdote, imaginan sin haber comprobado previamente que allí se realizan reinados con cierto contenido de escándalo y pelea, dando como consecuencia espacio para la prostitución masculina y el acoso sexual .

El sacerdote asegura que los enfermos de sida de la Fundación Eudes han sido víctimas de calumnias por parte de la Junta de Acción Comunal del barrio Patria y que sólo es una minoría de personas la que quiere que los portadores del virus sean marginados de la comunidad.

Se ha creado un mito alrededor de la enfermedad y absurdas prevenciones , expresa el padre Bernardo Vergara.

El sacerdote dijo, además, que les estorba ver la ropa de los enfermos tendida, pues se corre el riesgo de que al soplar el viento, una de estas prendas caiga a su casa; se ignoran los mecanismos que se emplean para la recolección de desechos... .

El director de la Fundación explicó que no es verdad que a los muertos se les saque clandestinamente en las noches.

Si bien es cierto que han muerto aproximadamente 70 personas en los Hogares de Fe, también lo es que se les hace unas exequias dignas de un ser humano. Inmediatamente muere el paciente, se realizan los trámites legales pertinentes y se procede a llevar el cadáver a la funeraria sin importar la hora .

Al referirse a la supuesta desvalorización de las viviendas del sector por la presencia de los enfermos, el sacerdote dijo que ese fenómeno sólo puede ser establecido por expertos sociólogos y economistas.