Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

LOS ESTUDIANTES NO SON LAS GRABADORAS DE LA CLASE

En el área del nivel educativo, la fundación Antonio Merani adelanta en el país estudios tendientes a probar medios didácticos que potencien y dirijan las funciones intelectuales superiores o normales de la población juvenil del país.

Estas estrategias se impulsan a través de asesorías a pequeños grupos de colegios, en una tarea que comenzó desde 1991 y que los resultados han llevado a que comience aplicarse eventualmente en otros centros educativos.

Se trabaja en los procesos escolares, principalmente en el desarrollo de las clases orales y escritas - a través de lecturas- con las que se van desarrollando para dar al niño bases sólidas a la consolidación de su sentido analítico y crítico frente a lo que le va sucediendo o va aprendiendo.

Las actividades comprenden nueve talleres en cuatro horas a lo largo del año, más dos horas adicionales de observación y práctica de la experiencia.

Primero se da un marco teórico general cuyo énfasis se centra en dar los elementos necesarios para asesorar la estrategia.

La fundación trabaja el modelo de pedagogía conceptual que se basa en aportes y fundamentos teóricos para el estudiante, antes que una simple información codificada y rutinaria. La idea es que la información no se quede en la memoria como datos sueltos, sino que se conviertan en herramientas para asimilar y para crear nueva información.

El programa trabaja en el desarrollo de la lectura, comprensión de textos, implementación de nuevos conceptos y la formación de valores en el individuo.

Con ya se dijo, poco a poco los centros educativos han abierto sus puertas a la propuesta académica de Merani, ya en Cali la Universidad Santiago de Cali celebró un acuerdo con la fundación para ofrecer el programa como post grado y con ello, contribuir al desarrollo del talento humano.

Se trata de una respuesta del centro universitario a una necesidad de formar un nuevo tipo de personas para el nuevo siglo, siglo que ha sido preparado para una sociedad del conocimiento.

Una de las características que más ha llamado la atención es el trabajo compartido del profesor y el estudiante, en aras de un nuevo saber para ser aplicado en la realidad educativa moderna.

Otro de los centros educativos que ha apostado por el modelo es el colegio Inem, que implantará a partir del nuevo año lectivo - a comenzar en diciembre- aplicándolo a estudiantes de sexto grado de bachillerato, pero con una diferencia, que los estudiantes tienen un coeficiente intelectual normal.

El trabajo incluye un test de inteligencia para los estudiantes y una asesoría personalizada a los profesores para que se adapten al sistema.Luego cada profesor diseñará su propio plan de trabajo y lo aplica así en el salón de clase.

El colegio busca a sí experimentar con esta y otra propuestas que le lleguen para alcanzar la excelencia y el éxito de sus estudiantes.

El profesor deja a un lado sus notas y técnicas de antaño para meterse en módulos y generar ejercicios, trabajos de relatoría y discusiones, que luego serán analizadas, machacadas y usadas por sus alumnos. Esos alumnos quienes medirán así su nivel de comprensión y dejarán de ser esos seres, mudos y presenciales que solo abrían su boca para repetir como grabadoras pensantes, el mensaje medido y repetitivo de una clase. .

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
2 de septiembre de 1996
Autor
NULLVALUE

Publicidad

Paute aqu�

Publicidad