HAGA CUENTAS Y AHORRE ENERGÍA
Por muchos años las empresas del sector eléctrico han insistido en campañas de ahorro energético. El impacto no se ha sentido. Pero ahora no queda otra salida. El bolsillo está en juego. El aumento de tarifas es un hecho. Desde el próximo año, las familias del estrato cuatro tendrán que pagar entre 30 y 50 por ciento más por su consumo de energía. Sólo en Bogotá serían 174.000 las residencias afectadas.
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) resolvió desmontar los subsidios en el estrato socioeconómico de ingresos medios de un solo tajo.
Si actualmente, las familias de estrato cuatro pagan cerca de 60 pesos por cada kilovatio consumido, a partir del próximo año el costo será de 80 pesos o más.
El ajuste es el resultado del enorme rezago tarifario que tiene el sector eléctrico. En otras palabras, el país no está pagando lo que realmente cuesta cada kilovatio generado.
Además, el sector eléctrico sigue en estado crítico: la deuda de las empresas supera los 5,0 billones de pesos (5.000 millones de dólares) y los ingresos por ventas de energía no alcanzan ni para cubrir los costos financieros.
De acuerdo con estimaciones de la CREG, el próximo año las empresas del sector eléctrico tendrían que pagar cerca de 421.000 millones de pesos en subsidios para todos los estratos.
En Colombia hasta los estratos cuatro, cinco y seis reciben subsidios. En Bogotá, por ejemplo, eso le costará este año a la Empresa de Energía cerca de 23.000 millones de pesos.
Pero no solo los estratos medios y altos tendrán que pagar el valor real de la energía eléctrica que consumen. En los niveles más bajos (estratos uno, dos y tres) también habrá ajustes.
Aún no se ha definido de qué magnitud serán los incrementos para las familias más pobres. Lo único cierto es que las empresas están subsidiando cerca del 80 por ciento del consumo y el subsidio, según la ley, solo podrá ser del 60 por ciento. Algo similar ocurre en estratos dos y tres.
A pagar más Una familia promedio del estrato cuatro consume al mes cerca de 382 kilovatios (ver cuadros). Este año el recibo de energía llega por un costo aproximado de 21.000 pesos mensuales.
El próximo año el costo podría estar cercano a los 30.000 pesos.
Por ello, la única salida para aminorar el impacto de los nuevos costos, es el ahorro.
Cómo lograrlo. Tome su último recibo y haga cuentas.
Revise el consumo Supongamos, que el gran consumo que se tiene es el de una plancha de un kilovatio de carga que se prende cinco horas por semana. La plancha gasta en ese tiempo cinco kilovatios. El uso de este aparato le cuesta 1.600 pesos por mes aproximadamente.
Si, en cambio, decide usarla sólo tres horas a la semana, su consumo se reduciría a 1.044 pesos: un 40 por ciento menos.
Es fácil observar que los tres electrodomésticos que responden por cerca del 63 por ciento de la cuenta que se paga periódicamente son la nevera, el calentador y la estufa.
De acuerdo con estimaciones de Empresas Públicas de Medellín, la utilización de la estufa está consumiendo en promedio 117 kilovatios por mes. Lo que representa un costo de 9.360 pesos.
La mejor solución sería cambiar la estufa eléctrica por una de gas. Pero si esto no es posible, podría sustituir ciertos alimentos que necesitan ser cocinados por comidas frías. Un ahorro del 25 por ciento podría representarle más de 2.000 pesos menos de gasto al mes.
En el caso de la nevera, el problema es que debe estar encendida todo el día. Una nevera de 12 pies consume 66 kilovatios que tienen un costo de 5.280 pesos.
Para este caso, debido a que no se puede apagar la nevera, la estrategia consiste en abrirla lo menos posible para que los intercambios de calor eviten que el motor se esfuerce y consuma más energía de la necesaria.
En el caso del calentador, un uso más racional podría representar grandes ahorros. Si este electrodoméstico permanece prendido 6 horas por día, el costo diario para el estrato cuatro podría superar los 15.000 pesos por mes.
Si se prende sólo una hora por día, el consumo bajaría a sólo 3.000 pesos.
Cambie de luz Otro factor importante en el cuidado de su bolsillo es la luz. Normalmente se utilizan bombillos incandescentes. Pero, observe esta diferencia: un bombillo de este tipo se gasta 60 o 100 vatios por hora, mientras que un bombillo halógeno (los que utilizan gas neón) puede disminuir ese consumo hasta 9 vatios.
Esto, en términos económicos, implica que un bombillo corriente prendido durante seis horas diarias, le cuesta 900 pesos cada mes, mientras que un bombillo halógeno puede costarle sólo 130 pesos.
El próximo año, el ahorro será la única defensa del consumidor frente a los costos de la energía eléctrica.
Un negocio de $ 4.100 millones Bastó que a mediados de este año el Gobierno le diera luz verde al Programa de Uso Racional de Energía para que la venta de bombillos fluorescentes se encendiera .
Mucha gente ha comenzado a pensar dos veces antes de cambiar los focos de sus residencias: o compran varios de los tradicionales incandescentes que les cuestan menos pero se acaban más rápido o adquieren uno de los que valen más, alumbran igual pero duran mucho más y consumen menos energía.
Las cuentas son claras: un foco normal de 60 vatios cuesta aproximadamente 400 pesos mientras que el precio de uno de 17 vatios fluorescente oscila entre los 12.000 y los 15.000 pesos.
Aunque la diferencia en dinero es significativa, y puede resultar definitiva en la selección, las ventajas técnicas del fluorescente hacen que la inversión en el bombillo costoso tenga grandes beneficios.
Por ejemplo, la vida útil es de 10.000 horas, es decir unas 417 días si se mantuviera prendido permanentemente. Mientras tanto, uno de los focos normales fácilmente saca la mano en uno o dos meses.
La otra ventaja es el consumo. Los nuevos bombillos son de veinte vatios pero producen la luz de uno normal de cien vatios. Esto indica que no queman la energía en calor y por ello consumen menos.
Si bien el producto existe en el mercado desde 1989, solo a partir de este año ha tenido su cuarto de hora gracias a los anuncios que se han hecho acerca de la necesidad de ahorrar luz por la probabilidad de un nuevo apagón en el futuro.
Según investigaciones hechas por las empresas, se trata de un negocio que este año facturará aproximadamente 4.100 millones de pesos provenientes de la venta de 270.000 bombillos.
Voceros de la firma Philips, una de las principales importadoras y distribuidoras de este tipo de bombillos en el país, indicaron que de 47.000 unidades que vendieron en 1994 pasarán este año a unas 60.000, es decir un incremento del 30 por ciento.
Además de esta multinacional, el bombillo que ahorra lo venden también la firma alemana Osram y la estadounidense Silvania.
Cómo ahorrar luz sin morir en el intento Estas son algunas recomendaciones prácticas que el Instituto de Energías Alternativas (INEA), la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) y las Empresas Públicas de Medellín (EPM) han venido dando para hacer un manejo más racional y eficiente en aquellas actividades donde una familia utiliza la electricidad.
-Limpie periódicamente el interior de la nevera y los sellos de las puertas.
-Mantenga el controlador de temperatura de la nevera entre la segunda y la tercera escala con esto obtendrá el enfriamiento adecuado.
-Si se encuentra escarcha o capa de hielo con un espesor mayor de medio centímetro, descongele.
-Cuando necesite descongelar alimentos, retírelos del congelador desde el día anterior y colóquelos en el enfriador, así habrá intercambio de temperatura con los demás alimentos, se aprovecha el frío y se aumenta la eficiencia del electrodoméstico.
-Mantenga la nevera con una buena cantidad de alimentos, ya que ésta conserva la temperatura de enfriamiento constante. Si es necesario introduzca recipientes con agua.
-Recuerde mantener el refrigerador alejado de las fuentes de calor y en lugares ventilados.
Cocción En lo posible utilice gas para la cocción de alimentos, pues es el combustible más eficiente para este proceso.
-Tape las ollas cuando esté cocinando, pues así ahorra el 20 por ciento del consumo Iluminación -Es necesario limpiar periódicamente las lámparas y las bombillas, pues así la calidad de iluminación mejora y se alarga la vida útil de estas.
-Elija adecuadamente la potencia de las luminarias teniendo en cuenta su uso.
-Las bombillas incandescentes que permanezcan encendidas por más de cuatro horas al día pueden ser sustituidas por bombillas fluorescentes compactas.
-Estas proporcionan el mismo nivel de iluminación, duran 8 veces más y consumen 4 veces menos energía. Cada vatiaje tiene un equivalente y la cantidad de iluminación no varía.
-Al hacer la comparación entre los dos tipos de bombillos se encuentra que un incandescente de 100 vatios equivale a uno de 18 vatios de una fluorescente compacta y una de 60 vatios normal equivale a uno de 13 vatios.
Otros consejos -Evite utilizar la plancha para muy pocas prendas.
-Habrá mayor rendimiento de la lavadora y la secadora si estos electrodomésticos trabajan a plena carga.
-Es conveniente centrifugar las prendas en la lavadora antes de utilizar la secadora.
-No utilice agua caliente para lavar la ropa, no es necesario.
-Recuerde que la plancha de vapor es más eficiente que la plancha convencional.
Consejos para Navidad -Conserve las tradicionales navideñas, teniendo en cuenta los siguientes consejos: -Elabore los pesebres utilizando materiales reciclables altamente reflectivos en las ventanas.
-Diseñe y arme figuras en Origami para sus adornos navideños.
-Promueva la elaboración de pesebres comunales, recuerde que la gente que reza unida permanece unida.
-Programe su novena con faroles y velas es más romántico y cuesta menos.
-No haga uso de Energía eléctrica para adornos navideños, sino en casos muy especiales; si lo hace ahorre energía en otros usos.
-No deje encendidas las series navideñas toda la noche, apáguelas a la hora de acostarse, sustituya bombillas por bolas de icopor pintadas con vinilo fosforescente (se consigue en cualquier ferretería) -Utilice la menor cantidad posible de bombillas, resalte la iluminación utilizando papel reflectivo para la elaboración de guirnaldas, festones.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Economía
- Fecha de publicación
- 3 de diciembre de 1995
- Autor
- JAIME MEJIA MAZUERA :DIEGO HERNAN CARDENAS

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