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LA FERIA DE CALI TIENE QUE PENSAR EN GRANDE

Estoy en la Feria de Cali, vuelvo en enero: Sebastián . Y Sebastián de Belalcázar, a partir de mañana, regresará a su pedestal, acomodado en un mirador en la Cordillera Occidental, entre Las Tres Cruces y Cristo Rey. Sí. Porque el telón de la XXXIII Feria de Cali cayó anoche, entre el reggae, las bandolas de la tuna española de Alcalá, la elección de Mónica Rodríguez como Señorita Cali y la salsa. Otra Feria entró a la historia. Qué quedó de ella?

Se habla del fracaso del Festival de Orquestas, del éxito de Juan Luis Guerra, del modesto Desfile de la Alegría, de la cabalgata y del Concurso Nacional de Sapos. No se escapó un sólo detalle.

Lo único cierto es que este certamen cambió su logística para el año que hoy culmina. Nació la Corporación de Ferias, se descentralizó la organización y se vincularon 14 empresas privadas. Pero hubo una sola cabeza, la de Demetrio Arabia, su director, sobre quien recaen hoy las críticas y las alabanzas.

Por qué se habla de fracaso del Festival de Orquestas? Para mí no fue un fracaso. Se programaron 19 orquestas y se presentaron 16. Se comenzó con cuatro horas de retraso por problemas como la falta de palabra de algunos empresarios. Por eso, mi consejo para los organizadores de la Feria del año entrante es que se comience a las 5 de la tarde, y reglamentar que orquesta que no se presente no se le vuelve a contratar por un tiempo determinado .

Y la Cabalgata? También fue buena. Aunque quiero hacer claridad de que soy enemigo de manejar certámenes en donde exista el licor, pero los caballistas dicen que si no hay trago, no hay cabalgata. A la gente le gusta. Yo tal vez le recortaría al recorrido .

Así respondió Arabia, un ingeniero textil radicado en Cali hace más de treinta años.

El Desfile de la Alegría, que impresión dejó? Yo creo que fue un éxito. Se le dio a la gente un espectáculo para mirar, distraerse y recrearse. No fue suntuoso, fue pobre en su vestuario, mas rico en su expresión cultural. Para el Desfile yo trataría de cambiarle la mentalidad a la no participación. Hubo una bailarina que no aceptó porque no se le pagaba .

No se puede pensar en regresar al Reinado Panamericano? Los reinados gustan. Pero si yo supiera que las mujeres de otros países fueran más bonitas que las de aquí, haría un Reinado Panamericano. Pero no es así. Además, en el concurso de Señorita Cali, les abrimos las puertas a todas las que quisieran inscribirse y que se consideraran bonitas .

Cuáles fueron los grandes obstáculos de la organización? Fueron muchos, pero le voy a enumerar algunos: primero, que en Colombia se está acostumbrado a llegar tarde a todo; segundo, no tener la responsabilidad de respetar la firma de un convenio; tercero, es un desfile del desbarajuste y no del éxito. Por ejemplo, ibamos a traer las victorias de Palmira y 12 horas antes la Secretaría de Tránsito y la Sociedad Protectora de Animales se opusieron; el estadio Pascual Guerrero lo tumbaron e incluso directivos de centros de salud llegaron a afirmar que iban a faltar camas para atender la tragedia .

Lo cierto es que el concierto de Juan Luis Guerra, Albita Rodríguez y Yordano fue el éxito más grande y se realizó en el Pascual Guerrero, sin que este se cayera.

Es posible que los caleños quieran revivir la Feria de hace veinte o treinta años, cuando Cali era un pueblo, y no se han dado cuenta de que es una ciudad que día a día está creciendo. Por eso hay que pensar en grande, en dos o tres conciertos como el del Pascual Guerrero, en dispersar las verbenas y en organizar un exitoso Festival de Orquestas. En fin, quedan 365 días para pensar en la próxima Feria, con otras metas y criterios porque quedó demostrado que la empresa privada se mete la mano al dril cuando se trata de grandes sucesos.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
31 de diciembre de 1990
Autor
Por CLEMENCIA MEDINA V.

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