Al pie de un cerro grisáceo, entre calles de cascajo y barro, está el colegio de mayor altura de Bogotá.
Colegio Provincia de Quebec , reza un letrero negro pintado cerca de un escudo del Distrito. Es una construcción de dos pisos en ladrillo y tejas de Eternit, con corredores polvorientos o fangosos según la época; con rejas metálicas, oficinas estrechas, aulas oscuras y alumnos de mejillas curtidas por la brisa frÃa que baja del cerro.
Está ubicado en el barrio La Flora, a 3.300 metros de altura sobre el nivel del mar, en el extremo suroriental de la ciudad, donde terminan su recorrido los buses después atravesar la urbe, y de pujar durante media hora por la antigua vÃa a Villavicencio.
Aquà nació hace año y medio el grupo ecológico Yeba, conformado por unos 50 alumnos de diferentes cursos que dedican sus horas libres a investigar sobre la historia y las condiciones ambientales de la Flora, San Pedro, Juan Rey y otros barrio cercanos.
También editan un periódico escolar y, durante los recreos, transmiten mensajes de los estudiantes por los altoparlantes del colegio.
La emisora se llama Yeba Ritmo y por intermedio de ella los estudiantes declaran sus amores, ofrecen disculpas y ponen citas en los alrededores de este centro educativo.
Una de las fundadoras del grupo Yeba es Jackeline Grisales, una fornida estudiante de 16 años que cursa el último grado de bachillerato. Es la tercera de cinco hermanos y, como casi todos los jóvenes de estos barrios, combina sus estudios con las labores de la casa y con un trabajo los domingos.
A las cuatro y media de la mañana me levanto a despachar a mi papá, a las seis y media despacho a mi hermano menor que se va a estudiar y después arreglo la casa, lavo ropa y hago el almuerzo antes de salir para el colegio. Por la noche llego a hacer la comida y las tareas , dice Jackeline, quien trabaja los domingos, desde las seis de la mañana, en un restaurante del barrio 20 de Julio.
Las tardes del sábado son su único tiempo libre. Y lo utiliza en las actividades del Grupo Ecológico Yeba, cuyo gestor es Dagoberto Muñoz, un profesor que dedica parte de su salario y muchas horas extras, sin remuneración, a este proyecto.
Yeba es un degenerativo del juego de la lleva , dice Muñoz. Y agrega que el grupo ecológico pretende integrar la escuela y la comunidad para mejorar los niveles de tolerancia, de calidad de vida y fortalecer las raÃces comunes que existen entre los habitantes de los cerros.
Todos ellos provienen de zonas campesinas y por eso la mayor parte de las viviendas son casalotes donde crÃan gallinas, patos y conejos rodeados de yerbabuena, ruda, ajenjo, paico, hinojo y otras yerbas medicinales.
A través de las charlas con los vecinos, los miembros del grupo Yeba descubrieron que el barrio Juan Rey debe su nombre a que en ese lugar estaba ubicada la piedra del Rey y que el dueño de la hacienda se llamaba Juan. Y que San Pedro fue originado por una señora que era muy devota de ese santo.
Pero lo que no han podido averiguar es por qué la SecretarÃa de Educación del Distrito le colocó el pomposo nombre de Provincia de Quebec a un colegio que nada que ver con eso .
Alguna vez tuvieron la esperanza de que el gobierno del Canadá los ayudara, pero fuimos a averiguar a la embajada y nos dijeron que ellos no tenÃan ningún vÃnculo con el colegio , dice Dagoberto Muñoz.
Cita en la panaderÃa Yeba ha conformado tres comités: el financiero, que hace rifas y presenta proyectos dentro y fuera del colegio; el académico, encargado de nivelar a los alumnos que van mal en el estudio, y el de publicidad, al cual pertenece Jackeline.
Los de publicidad pregonan y pegan carteleras en los barrios vecinos para convocar a los talleres de tolerancia, de comunicación entre padres e hijos y de mecanismos polÃticos, entre otros.
También se van a la tienda Costa Azul, la más grande del sector, a convencer a su dueño, Juan GarcÃa, de que les ayude a elaborar el crucigrama y a vender el periódico entre su clientela.
Desde hace un año, buena parte de las actividades del grupo están dedicadas a promocionar el Parque Entre Nubes. Este es un proyecto que busca convertir 1.200 hectáreas de la parte alta de los cerros surorientales en la segunda reserva ambiental de Bogotá.
Estos cerros son nuestro espacio natural, nosotros vamos al centro y nos sentimos asfixiados, todo está contaminado. Aquà nos sentimos privilegiados. El Parque Entre Nubes es una esperanza para generar nuevas formas de vida en estos barrios , dice esta adolescente que ha convencido a su padre de agarrar una pala e irse a sembrar árboles al parque.
Jackeline es la fiel representante de esa cultura de ancestros campesinos y realidad citadina. Escucha canciones de Vilma Palma e Vampiros, rumbea con salsa y cuando está melancólica oye a Vicente Fernández.
Para Jackeline, uno de los principales logros del grupo Yeba es que nos hemos superado como personas y estudiantes. Ahora pensamos que la vida tiene otras posibilidades y tenemos un nivel de tolerancia altÃsimo porque antes nos decÃan algo y contestábamos con diez piedras .
Para Jackeline lo más difÃcil fue luchar contra lo negativo. Nos decÃan que estábamos perdiendo el tiempo, que eso no servÃa para nada, pero con puro trabajo convencimos a los adultos que nuestra propuesta era muy seria .
Otro de los logros es haber cambiado la imagen del colegio. Antes los vecinos decÃan que el colegio era un antro , porque al principio entraron a estudiar pelaos de pandillas y muchachas que por la noche eran trabajadoras sexuales , explica Muñoz.
Lentamente el grupo Yeba se ha ganado un espacio entre la comunidad y entre los estudiantes del colegio, aunque a veces el noticiero que emiten durante los recreos sea portador de malas noticias: Néstor Gamboa, tengo que terminar contigo porque tengo otro. Atentamente, Olga . O de mensajes más esperanzadores: Oswaldo: en la esquina de la panaderÃa nos vemos .
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