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ATLANTA, DE LA A HASTA LA Z
Atlanta, la ciudad sede, cumplió, pero a medias. Los problemas en el transporte, la seguridad, en el suministro de la información y otros más, fueron casi insalvables para la organización.
Bubka es sinónimo de éxitos en el salto con garrocha. Sin embargo, el ruso, por una lesión en un tobillo, se vio imposibilitado de defender su hegemonÃa. Bubka es dueño, hace rato, del récord mundial con 6,14 metros Carl Lewis, el célebre hijo del viento, contra todo pronóstico ganó el salto largo y ajustó nueve medallas de oro cosechadas a lo largo de cuatro OlimpÃadas. Lewis igualó el récord del finlandés Paavo Nurmi.
Daniel Reyes, el boxeador de los 51 kilogramos natural de Marialabaja (BolÃvar), nos puso a soñar con una medallita (asà fuera de bronce). Al final, no pudo. Otra vez campeones morales.
Ecuador celebró como nunca el triunfo de su hijo pródigo Jefferson Pérez en la marcha de 20 kilómetros. Y tenÃan todo el derecho a celebrar, al fin y al cabo ningún deportista de la tierra habÃa ganado una presea olÃmpica.
Felicia Ballanger, en velocidad; Nathalie Lancien, en la prueba por puntos, y Jeannie Longo, en la ruta, fueron las tres ciclistas que llenaron de oro las arcas de la delegación de Francia.
Gimnasia para todos los gustos se vio en Atlanta. En esta ocasión, no hubo un gran dominador. Las sorpresas las brindaron Estados Unidos, por equipos y España, en la modalidad rÃtmica.
Hernán Crespo, transferido recientemente al Parma de Italia, convirtió cinco goles que fueron fundamentales para que el seleccionado argentino llegara a la final del fútbol olÃmpico.
Izzy fue el sapo multicolor que sirvió de mascota a los Juegos, pero su fracaso fue total. Como serÃa la cosa que, por feo, los organizadores decidieron retirarlo de todos los escenarios.
Javier Sotomayor era el gran favorito para imponerse en la prueba de salto alto, pero problemas fÃsicos impidieron que el cubano revalidara un tÃtulo que todos consideraban suyo.
Karl Malone y los otros integrantes del Dream Team III quedaron en deuda con la afición, porque no brindaron el espectáculo de hace cuatro años en Barcelona-92.
Leroy Burrell, con 9s 85c era el dueño del récord mundial de los 100 metros planos. Pero llegó el canadiense Donovan Bailey, y con 9s 84c, dejó su nombre como el más rápido para la distancia.
Michael Johnson, de Estados Unidos, y Marie-José Perec, de Francia, escribieron la historia olÃmpica del atletismo al ganar ambos, en sus respectivas ramas, los 200 y 400 metros.
Nigeria dejó al favorito equipo de fútbol de Brasil con las ganas de medalla de oro. Lo eliminó (4-3) después de ir perdiendo 3-1. De nada valieron los goles de Bebeto y Ronaldiho.
Ñame, entre otras cosas, fue lo que le faltó al cordobés Beibis Mendoza para avanzar a la tercera ronda del torneo olÃmpico de boxeo. Mendoza perdió 18-6 con el ucraniano Oleg Kiryukhinfue.
Oscar Schmidt, el brasileño de 38 años, se convirtió en Atlanta en el único basquetbolista de la historia de los Juegos en convertir más de 1.000 puntos olÃmpicos.
Pobre, por decir lo menos, fue la actuación de casi todos los 53 deportistas colombianos en los Juegos. Con el cacareado cuento de adquirir experiencia , todo quedó para el olvido.
Quirot Ana Fidelia, se sobrepuso a las graves quemaduras sufridas hace tres años y con la medalla de plata que ganó en los 800 metros en Atlanta, la cubana demostró estar al tope de sus condiciones. Esta plata me sabe a oro , dijo la atleta Renata Mauer, una economista polaca de 27 años, fue la primera en lograr una medalla de oro en los OlÃmpicos de Atlanta. Mauer ganó en la prueba de carabina de aire comprimido desde 10 metros.
Sydney (Australia) será, dentro de cuatro años el epicentro del deporte olÃmpico. Ese paÃs, en Melbourne-1956, ya habÃa organizado una cita de esta naturaleza. Allá nos vemos.
Televisión? Bueno y malo el despliegue. En la primera semana de Juegos, las transmisiones brillaron por su ausencia. En la segunda, con la Señal Colombia, las cosas mejoraron bastante. Lástima los comentaristas. Sólo se salvó Carol Rumié.
Una bomba, que dejó 2 muertos y más de 100 heridos, puso a tambalear la continuidad de los Juegos. Al final, después de muchas amenazas y de redoblar las medidas de seguridad, todo terminó con relativa tranquilidad.
Van Dyken Amy, con cuatro medallas de oro, fue la gran figura de la natación y aporte importante para que Estados Unidos, como estaba previsto, fuera el dueño de los Juegos.
Ximena Restrepo, la medallista de bronce de los 400 metros en Barcelona-92 vio truncada, por una lesión, sus aspiraciones de volver a subir al podio olÃmpico. La antioqueña se retiró del atletismo en Atlanta.
Wolfgram es el apellido del boxeador de Tonga que causó una de las grandes sorpresas de estos Juegos al derrotar al superpesado cubano Alexis Rubalcaba. AsÃ, la pequeña isla del PacÃfico, de 97.000 habitantes, consiguió su primera medalla olÃmpica. Y no fue tongo...
Yugoslavia, un paÃs que hasta anoche sólo habÃa conseguido una medalla de oro y otra de bronce, clasificó para disputar las finales del baloncesto masculino contra el Dream Team III.
Zhan Xugan, el levantador de pesas de nacionalidad china, impuso tres registros mundiales en la categorÃa de los 70 kilos. Xugan acabó con la hegemonÃa del norcoreano Kim Myong-Nam.
Quizá hubo muchos hechos más para destacar, pero el abecedario no tiene más letras..
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Deportes
- Fecha de publicación
- 4 de agosto de 1996
- Autor
- NULLVALUE
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