Colombia se excede en el número de peajes

Colombia se excede en el número de peajes

Aunque se ha avanzado en la construcción de carreteras y de vías durante los últimos años, Colombia sigue presentando un rezago en materia de infraestructura frente a varios países latinoamericanos. Y, paradójicamente, hoy tiene una de las tarifas más costosas en peajes.

25 de marzo de 2011, 05:00 am

Así lo constata un estudio exhaustivo realizado por la Universidad Manuela Beltrán, que incluyó un total de 21 peajes localizados en los departamentos de Cundinamarca, Tolima, Meta, Quindío, Valle y Atlántico, en los que se analizó el sistema de recaudo y operacional, y los factores de competitividad.

El trabajo, que se titula 'Análisis del Sistema de Colas en los Peajes de Colombia', tuvo la dirección de Óscar Mayorga Torres, ingeniero industrial y docente de la universidad, quien manifestó que este trabajo tardó tres años, desde agosto del 2007 hasta el mismo mes del 2010, y discriminó los problemas por escenarios, de los cuales se seleccionaron tres: logística y competitividad, medio ambiente y seguridad vial.

"En Logística, Colombia ocupa el tercer lugar en Latinoamérica por los peajes más costosos, después de Chile y Brasil, pues aquí se paga 3,5 dólares de más.

Además, según las normas internacionales, por cada 110 kilómetros se debe disponer un peaje, en promedio; pero en nuestro país, muchos se instalan a los 72 kilómetros. De ahí que ocupe la segunda posición en la Región en tener el mayor número de peajes, después de Brasil", anota Mayorga.

Así mismo, se constató que la vía más onerosa es la que corresponde a Bogotá- Villavicencio que, aunque es la que goza de mejores condiciones, por kilómetro recorrido, se pagan 236 pesos, lo que en 100 kms. corresponde a 23.600 pesos.

Esto, teniendo en cuenta que el promedio nacional es de 74 pesos por kilómetro. "El desfase tarifario es tan alto, que resulta siendo tres veces mayor al que se paga entre Washington y Nueva York. Otro ejemplo es la ruta Bogotá-Medellín, que cuenta con seis peajes, lo que hace perder competitividad a nivel logístico", expresa la Cámara Colombiana de Infraestructura.

"Las regiones más caras son las Costa Atlántica, Quindío-Valle, Cundinamarca- Meta y Cundinamarca-Tolima. Y los peajes de más alto costo, con precios del 2010, son: Puerto Colombia (con 7.800 pesos para particulares y, para la séptima categoría, 69.000 pesos); Marahuaco, ubicado entre Cartagena y Barranquilla (69.200, para camiones de 22 ruedas); Pipiral, con 95 kilómetros y ubicado en la ruta que conecta a Bogotá con Villavicencio (11.600 pesos) y Boquerón (8.300 pesos).

También se comprobó que es más ostentoso transportar una tonelada de carga de Bogotá a Buenaventura, que de Buenaventura a China. Lo cierto es que los camiones de 22 ruedas, que pertenecen a la séptima categoría, pagan en total 346.800 pesos en solo peajes. "Así mismo, en términos de kilómetro-hora, la movilidad en esta misma vía es la más demorada en un 185 por ciento, en comparación con los países latinos".

"Definitivamente, por infraestrutura, las peores carreteras son las de Chocó, las de los Santanderes, Cauca-Nariño y Cundinamarca. Y las mejores: Quindío, Valle y Atlántico. En tiempos de espera se gastan cinco minutos en la fila, mientras se paga el peaje, en un día ordinario y sin horas pico; mientras en horas de alto tráfico, la tardanza es de 12 minutos y, en días festivos, de 21", dice Mayorga.

En materia de seguridad e infraestructura "Se constató que Colombia es el país con mayores vías en un solo carril, y que solo se ensanchan a cuatro líneas únicamente en los peajes", argumenta Óscar Mayorga, docente de la Universidad Manuela Beltrán.

Agrega el experto, que la infraestructura por la que se paga en el peaje no se ofrece en la vía; al igual que el dinero que se cobra por la seguridad vial no existe, es decir, señalización, tanto en calzadas como en líneas de tránsito.

"Se carece de buenas bermas, de zonas de estacionamiento o de emergencia y de teléfonos SOS que, según la medida internacional, deben instalarse, en cada 1.000 metros".

Ante esto, la propuesta de la Universidad Manuela Beltrán es la creación de una tarjeta inteligente con cubrimiento nacional, que aminoraría los impactos logísticos, ambientales y de seguridad. Se trata de un dispositivo con un chip electrónico, que debe ser cargado por el usuario por medios convencionales como Internet, supermercados o por el teléfono móvil, marcando un código.

"Este se instala en el baúl del vehículo o en el espejo retrovisor y tendrá tres clases de alarmas: la primera es cuando el usuario tiene recarga y puede pasar el peaje, sin parar. La segunda informa que solo queda para pagar dos peajes o que la carga es mínima; y la tercera, avisa cuando no se tiene cargado el dispositivo. El objetivo es que se dispare 500 metros antes de llegar al peaje, para que la persona pueda recargar por medio del celular", culmina Mayorga