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LOS PROBLEMAS DE LA ECONOMÍA SON POLÍTICOS

Los grandes problemas que enfrentará la economía colombiana no son precisamente económicos. Son políticos y sociales.

La violencia, la ausencia de una clase política responsable, la inexistencia del control público de la sociedad civil y la falta de educación serán los obstáculos que tendrá que resolver Colombia si quiere crecer a tasas del 8,0 y el 9,0 por ciento anual y disminuir los elevados índices de pobreza.

Esta fue la gran conclusión del foro realizado con algunos de los principales economistas.

María Mercedes Cuéllar, codirectora del Banco de la República, Javier Fernández, presidente de Anif, Eduardo Lora, director de Fedesarrollo y Jorge Ospina, director de la revista Dinero expresaron sus opiniones sobre los logros, las amenazas y las oportunidades de la economía colombiana.

Cuáles creen que han sido los dos grandes logros de la economía colombiana en los últimos 25 años? María Mercedes Cuéllar de Martínez: Uno de los principales logros es que se ha superado el alto grado de analfabetismo, porque se está facilitando el acceso de la población a este servicio básico. Sin embargo, todavía falta mucho por mejorar en materia de calidad de la educación.

Otro avance es que en el país se han logrado reducir las tasas de crecimiento de la población. También hay que destacar que Colombia en los últimos años no ha registrado tasas de crecimiento económico negativas, pese a la crisis de la deuda externa, el narcotráfico y la guerrilla.

Javier Fernández Riva: La forma prudente como el país manejó la crisis de la deuda fue un logro especial en comparación con lo que sucedió en el resto de América Latina. Si no se hubiera manejado bien la crisis de la deuda, la economía tendría serias dificultades.

En segundo lugar, el país ha logrado mantener un crecimiento económico sostenido, a pesar de todos los problemas que se han tenido que afrontar. Por eso a nivel internacional se asombran de ver que este país no se haya hundido.

Hay que destacar también que el mayor crecimiento de la economía ha permitido un mejor ingreso per capita, aunque ha ayudado el menor crecimiento demográfico.

Eduardo Lora: Se destaca la estabilidad económica que ha tenido el país en los últimos 25 años. Se han evitado los fuertes altibajos en casi todas las variables, especialmente en materia cambiaria, a pesar del fuerte ajuste que tuvo que hacer Roberto Junguito, como ministro de Hacienda, en 1984.

Creo además que fue un gran éxito disminuir la concentración del ingreso, que se debió en gran parte a la revolución educativa. A finales de los años sesenta teníamos uno de los niveles de concentración más altos del mundo.

En los setenta logramos avanzar, pero desafortunadamente el proceso se estancó.

Otro aspecto que merece un espacio destacado es la ausencia de populismo en las políticas económicas ya que los gobiernos nunca se han propuesto metas desbordadas.

Jorge Ospina Sardi: Creo que el logro más sobresaliente es la estabilidad macroeconómica, en especial el crecimiento económico sostenido que hemos tenido a lo largo de estos últimos años.

Cuáles creen que son las mayores amenazas para los próximos años? M.M. Cuéllar: Una amenaza es la caída en el ahorro, proceso que hay que revertir porque el país no puede seguir con esos niveles tan bajos. Ello implicará un freno en el crecimiento económico.

Otra amenaza es el manejo de las finanzas públicas. El país tiene que resolver si quiere seguir adelante con el proceso de descentralización, pero ello implica reducir el tamaño del Estado, ya que de lo contrario se puede producir un corto circuito por la duplicidad de gastos. Es inconcebible seguir como estamos, hay que escoger entre una cosa o la otra. Lo peor de los dos mundos es lo que está ocurriendo en estos momentos.

J. Fernández: La mayor amenaza es que no logremos dominar a la guerrilla, no sólo porque perjudicará el desarrollo económico sino porque vamos a quedar aislados de los demás países que pudieron hacerle frente a este flagelo. En Perú la acabaron y se disparó la economía.

Creo que hay un riesgo grande, una posibilidad de regresión económica. La situación política del país y el freno que presenta la economía podría llevar al país a un proteccionismo con el regreso de las licencias previas para importar.

Por esa situación veo nubarrones fuertes sobre la economía y podrían ser mayores si se llega a cristalizar la amenaza de una devaluación de golpe en Venezuela.

En el terreno fiscal me parece que el problema no es tan grave. Ese se resuelve cuando no hay plata. Si no hay, simplemente no se les gira a los municipios.

E. Lora: Las mayores amenazas están en aquellos temas en los que no somos conscientes. En cambio en temas como el gasto público, sobre el que el país tiene claridad, yo no me preocuparía tanto.

La descentralización es un reto y una amenaza porque hemos mantenido un alto gasto central y seguimos con grandes gastos a nivel local.

Otra amenaza que se puede convertir en una oportunidad, si la sabemos aprovechar, es la bonanza petrolera. Hay que replantear el tema de las regalías porque aunque el petróleo es un recurso de la Nación, el Estado prácticamente no va a disponer del manejo de esas partidas ya que los ingresos por ese concepto se girarán a las regiones. Otro de los grandes problemas es la falta de justicia. En Colombia no hay un aparato judicial competente.

A ello se suma que tenemos un país más corrupto que hace 25 años, problema que no se resuelve con más normas sino devolviéndole a la sociedad el control público.

J. Ospina: Primero quiero señalar que los principales errores de la política económica en el pasado estuvieron relacionados con la restricción de la inversión extranjera, los controles de cambios y de precios, las inversiones como la del Cerrejón y el gasto público exagerado.

Hacia el futuro veo una gran amenaza en la ineficiencia del sector público y el estancamiento que hemos tenido en la justicia, los servicios públicos y la educación, temas que siguen siendo críticos. Mientras que el sector privado se ha modernizado y se está tratando de adaptar a las nuevas circunstancias, no ocurre lo mismo con el Estado, que cada día es más grande, hecho que se refleja en su participación en el Producto Interno Bruto (PIB).

El país ha perdido mucho tiempo por falta de eficiencia estatal; la plata no rinde porque se malgasta, el Estado no ha evolucionado para enfrentar los nuevos problemas; hay intereses creados alrededor de la ineficiencia, un ejemplo de ello es el manejo del orden público, porque seguimos utilizando los mismos procedimientos de hace 20 años.

Cuáles son las oportunidades que le ven a la economía colombiana para comienzos del nuevo siglo? M.M. Cuéllar: Colombia no puede dejar pasar la oportunidad de hacer una reforma política de fondo ya que todos los demás problemas están vinculados con ese aspecto. En el país es muy difícil sacar en el Congreso un sistema judicial lógico porque hay muchos intereses particulares. La justicia en Colombia prácticamente está siendo dictada por delincuentes.

Por ello es necesario introducir grandes cambios en el aspecto político y hacer un sistema electoral que responda a los intereses de la Nación, pero para ello se requiere más voluntad política.

J. Fernández: Hablar de reforma política no me suena. Desde la Asamblea Constituyente se sabía que la Constitución quedaría peor que antes. Y si se vuelve a reformar, quedará peor.

Pero hay oportunidades. En primer lugar, si se ataca la subversión, se disparará el crecimiento de la economía. En segundo lugar, hay oportunidad de reducir el narcotráfico, que se vaya a otro lado. Hay que concentrarse en esos dos grandes problemas y una vez que se empiecen a resolver se liberarían recursos para otras actividades.

E. Lora: Hoy tenemos más que nunca la oportunidad dorada de reformar el sistema político colombiano. En medio del derrumbe de esta institución estamos más cerca de la solución porque la gente se está dando cuenta de que el sistema hizo crisis y que hay unos partidos que no pueden cambiar nada.

Por ello, es necesario imponer un esquema de oposición y definir todo lo relacionado con la financiación de los partidos políticos. En cambio, considero que las grandes oportunidades para bajar la inflación ya se perdieron. El próximo año vamos a tener más indexación si se hace un pacto social a medias.

J. Ospina: Tenemos la oportunidad de bajar la inflación porque están dadas las condiciones para ello: la economía está abierta, hay una junta del Banco de la República independiente a la que le ha faltado fijarse metas más ambiciosas. Además, no se ven factores de riesgo en el sector externo. Si la crisis política afecta los flujos de capital ello contribuirá a que se pueda reducir más la inflación.

Otra oportunidad que se está perdiendo es continuar impulsando los acuerdos comerciales de integración. Los países de Mercosur están acelerando estos procesos y nosotros nos estamos quedando.

Al sector petrolero también debemos dedicarle mayor atención porque se puede perder una valiosa oportunidad de progreso debido a que el sector no es competitivo para atraer la inversión extranjera.

Qué creen que es factible lograr en crecimiento económico, inflación, desempleo y disminución de la pobreza? M.M. Cuéllar: El país no puede seguir fijando metas de inflación a un año, eso es medio ridículo. Se deben fijar objetivos de mayor plazo, por ejemplo, a cinco años. Yo sí creo que la inflación puede estar por debajo del 10 por ciento antes del año 2000.

Hay que poner a crecer la economía colombiana al 8,0 por ciento, pero para ello se necesita coordinación en las políticas. Mientras el país crezca, disminuya el desempleo y aumenten los salarios, en términos reales, disminuirá el nivel de pobreza.

J. Fernández: Todos los pronósticos sobre el crecimiento del PIB para finales del siglo son más o menos los mismos del pasado. Pero no es razonable crecer al 4,5 por ciento con todo lo que se ha invertido. Perú y Chile han crecido mucho.

La economía no va a crecer más del 5,0 por ciento. Es más, temo que estemos a punto de entrar en una estanflación en los próximos años (estancamiento con inflación). En este momento es claro que el gobierno está paralizado, que la inversión se va a desplomar, que las cifras de desempleo son impredecibles, que la construcción se está cayendo y que la guerra contra los narcos ha frenado el crecimiento de muchos servicios.

En materia de inflación, a menos que nos demos otra vez la pela (una pela cambiaria), nos quedaremos patinando.

El manejo de los salarios en los próximos años no será fácil. Pero en la lucha contra la disminución de la pobreza hay una tendencia a bajar, aunque se podría lograr más en ese campo si se disminuye más el crecimiento de la población. Incluso con un crecimiento de 5,0 por ciento anual, sostenido, se puede seguir reduciendo la pobreza.

E. Lora: El impacto de la inversión sobre el crecimiento no es muy grande porque tenemos restricción en capital humano e infraestructura. El crecimiento no se puede dar solo con la variable inversión en capital físico. Resultará muy difícil lograr que el crecimiento del país supere el 4,5 o 5,0 por ciento anual, bajo las actuales circunstancias.

Además, creo que las oportunidades de bajar la inflación a menos del 10 por ciento ya se perdieron.

J. Ospina: No están dadas las condiciones para crecer a más del 5,0 por ciento.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
30 de octubre de 1995
Autor
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