MEDELLÍN TIENE UN BASURERO MODELO

MEDELLÍN TIENE UN BASURERO MODELO

Como la mayoría de las ciudades del país, hasta hace seis años Medellín no contaba con un lugar adecuado para la disposición final de los desechos sólidos. Cualquier laguna o terreno destapado servía para botar grandes cantidades de basura, lo cual propiciaba la creación de focos de infección. Medellín fue la primera ciudad del país en construir un relleno sanitario, único sistema que elimina el ciento por ciento de los desechos sólidos que produce una ciudad. Hoy es modelo en el tratamiento de basuras.

23 de diciembre de 1990, 05:00 am

El Relleno Sanitario Curva de Rodas se encuentra en el kilómetro 4 de la autopista Medellín-Bogotá, en una hondonada de 62 hectáreas, atravesada de sur a norte por la quebrada Rodas.

Antes de su construcción y durante 14 años, las basuras de la ciudad se llevaban a un terreno conocido como Moravia, aledaño al Parque Norte y a la Universidad de Antioquia.

La montaña de Moravia, de cincuenta metros de altura, se convirtió en un problema técnico y de salubridad.

A partir de 1970, cuando los desperdicios empezaron a depositarse en este sitio, cientos de familias construyeron sus tugurios allí.

Días antes de entrar en funcionamiento el relleno y, por tanto, del cierre del botadero de Moravia, unas 500 personas (cabezas de familia) que habitaban en los alrededores de la montaña se ganaban su sustento por medio de las basuras.

Fue necesario, entonces, ofrecer a los basuriegos alternativas de trabajo.

Empresas Varias de Medellín diseñó un proyecto piloto que consistía en construir un pequeño relleno sanitario en un terreno de cinco hectáreas y a pocos metros de las oficinas de la empresa, mientras terminaban los estudios del relleno definitivo.

El pequeño relleno, que recibió basuras durante diez meses, sirvió de laboratorio a los impulsores del proyecto para corregir fallas que pudieran presentarse en el relleno de Rodas.

Esta obra creó, a su vez, empleo para los antiguos basuriegos de Moravia, quienes empezaron a hacer el reciclaje en la misma fuente, es decir en el lugar donde se generan las basuras (oficinas, industria y comercio).

A partir de este momento se formó lo que hoy se conoce como grupo cooperativo Recuperar, asociación de los basuriegos de Moravia para trabajar en el reciclaje de la basura con más organización y en condiciones más sanas.

En noviembre de 1984, entra en operación el Relleno Sanitario de Rodas.

En estos momentos, unos 200 carros descargan aquí diariamente unas mil toneladas de desechos, en promedio, de cinco municipios de Antioquia, de particulares y del aeropuerto José María Córdova.

A la entrada del relleno los carros recolectores son pesados. Luego, el vehículo arroja los desechos en una celda, lugar seleccionado para dejar allí la basura del día.

Inicialmente, los estudios indicaban que en un metro cúbico se podían depositar 700 kilos de basura, pero luego se lograron compactar en el mismo espacio mil kilos. Esto permite la prolongación de su vida útil de 15 a veinte años.

Al terminar la tarde, los bulldozer emparejan los desperdicios depositados en la celda y los cubren con una capa de tierra.

El sesenta por ciento de la basura que llega allí es material orgánico, que se descompone por su propio metabolismo y produce gases como el metano. Este gas es combustible y en caso de concentrarse más allá de cierto límite puede explotar.

Para evitar esto, los gases son sacados a la atmósfera por unas especies de torres.

El sistema de desfogue de gases consiste de especies de canastas de malla de un metro cuadrado cada una, y llenas de piedra, que se colocan una encima de la otra a medida que las capas de la basura van ascendiendo. Están a cincuenta metros unas de otras. El relleno tiene 140 desfogues.

Asimismo, existen filtros que evitan la contaminación de las aguas subterráneas y que están construidos sobre la capa impermeabilizante. Son los recolectores de los lixiviados, líquidos que generan los desperdicios, conducidos por mangueras hasta una laguna situada en la parte inferior del relleno y de allí al río Medellín.

En el caso de este relleno, según el ingeniero Juan Guillermo Valderrrama, fue necesario construir un box-culvert (plataforma de concreto) para que por él corra la quebrada Rodas y no se contamine. La obra tiene una longitud final de mil metros y debe soportar el peso de varias capas de basura que llegan a tener setenta metros de altura, aproximadamente.

El Relleno Curva de Rodas ha sido considerado modelo en Latinoamérica, dijo el gerente de aseo de Empresas Varias, Armando Hernández. Por esta razón agrega en los últimos años hemos recibido técnicos de Panamá, Ecuador, El Salvador y Bolivia, interesados en conocer su funcionamiento y en pedir asesoría . También sirvió de ejemplo para la construcción del relleno de Bogotá el año pasado.

A partir de su construcción, la contaminación ambiental, las enfermedades respiratorias y los desagradables olores han disminuido notoriamente en Medellín, en especial en la zona norte donde antes quedaba el basurero.

Cuando el relleno cope su capacidad (cinco millones de toneladas) y cumpla su vida útil, o sea dentro de 14 años, se constituirá en una zona recreativa para los habitantes del norte del Valle de Aburrá.

Hasta la fecha, en este relleno se han invertido dos mil millones de pesos, inversión más que justificada, porque volvió a rescatar para Medellín su fama de ciudad modelo en aseo, que hizo que le llamaran La Tacita de Plata.