Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

Montecasino, la mansión de los Castaño en la zona exclusiva de Medellín

“En abril del 89, creo que fue como el 24 o 25, ‘el Patrón’ nos citó a una reunión en Montecasino. Poder entrar allá era un privilegio y si nos llamaban era porque nos necesitaban para una vuelta dura. Esa fue la primera, de cinco veces que entramos a la fortaleza de los Castaño”. Así recuerda uno los antiguos sicarios del cartel de Medellín su visita a la emblemática casa que manejaba Fidel Castaño.

Una mansión conocida por toda la mafia y el bajo mundo del país, pero que ningún ente de la Justicia o la Fuerza Pública tenía en sus haberes.

Los testimonios de paramilitares desmovilizados, mafiosos y sicarios de la época, dan cuenta de que esta lujosa casa fue por mucho tiempo el centro de operaciones de los hermanos Castaño en Medellín, y tiene la misma importancia que la finca Las Tangas, en Córdoba.

EL TIEMPO, después de indagar con varias fuentes, encontró el inmueble prácticamente en ruinas, a la espera de que la Fiscalía empiece el proceso de extinción de dominio. En Medellín son muy pocas las personas que saben que allí, en un inmenso lote que alberga la casa, sobre la avenida El Poblado, Héctor, Fidel, Carlos y Vicente Castaño Gil mantenían un fortín criminal.

Precisamente, Jesús Ignacio Roldán, ‘Monoleche’, el presunto autor material del homicidio de Carlos Castaño, declaró en una versión de Justicia y Paz que la posesión de los títulos de la propiedad había desatado una guerra interna entre testaferros.

Lo cierto es que todos los sicarios famosos que estuvieron al servicio de la mafia y el paramilitarismo pasaron por Montecasino.

“Ese día conocimos a los Castaño. La cosa parecía muy sencilla, pero tocaba borrar a un juez. Yo era el encargado de la moto y don Fidel me hizo un par de preguntas sobre cómo se iba a hacer la vuelta y ya. Luego nos invitaron a que volviéramos a entrenamiento”, relata Mario, un hombre curtido que parece tener muchas ‘vueltas’ encima.

Como él, otros hombres que trabajaron para el cartel conocieron todo lo que se fraguó en esa casa.

Otro de los que pisaron la famosa mansión fue Jhon Jairo Velásquez Vásquez, ‘Popeye’, el lugarteniente de Pablo Escobar Gaviria.

Arte y crimen Él recuerda que en la casa de los Castaño se encontraban desde las obras de arte más selectas del mundo hasta los sicarios más temidos del país.

“Muchas veces tuvimos reuniones del cartel en esa casa.Por dentro era un sueño y tenía una cava de vinos única. Los cuadros siempre los conseguía Fidel. Él era el que la mantenía así. Viajaba a través de Panamá a Francia para conseguir las obras de arte y los vinos eran importados, de las mejores cosechas”, le relató ‘Popeye’ a este diario. Todas fueron desapareciendo luego de la muerte de Fidel.

Lejos de los salones y de la vajilla de té china de la dinastía Ming, el cuadro de Miró y los tapetes persas, estaba una inmensa cancha de fútbol donde el menor de los Castaño, Carlos, concentraba a los hombres que previamente había seleccionado Fidel. Él personalmente los entrenó para que cometieran algunos de los crímenes que estremecieron el país en los últimos 20 años.

“El lote y la casa valen 35 millones de dólares, pero lo que había adentro le triplicaba el precio”, dice ‘Popeye’.

Según su relato, de allí salió el 5 de marzo de 1996 el capo del cartel de Cali José Santacruz Londoño, minutos antes de morir. Las versiones de la mafia y del propio Carlos Castaño aseguran que él le entregó a Santacruz a la Policía.

Pero, tal vez, el episodio más aterrador de Montecasino es la reunión que la mafia (incluida la cúpula del cartel de Cali) realizó en julio de 1992. Esa noche nacieron los ‘Pepes’ (Perseguidos por Pablo Escobar) y con ellos otro capítulo de violencia en el país.

Los magnicidios Otro testimonio que da cuenta del ‘imperio’ criminal que se gestó en la mansión de los Castaño es el de un ex paramilitar que declaró en Justicia y Paz. En el relato cuenta cómo Fidel convocó en su casa a ‘Doblecero’, a varios jefes de sicarios y a otras personas a las que les habló del exterminio de la Unión Patriótica y varios dirigentes.

El hombre asegura que vio en Montecasino cómo Carlos Castaño entrenó en tiro al blanco al sicario de Carlos Pizarro, el desmovilizado jefe del M-19 y para ese entonces candidato presidencial.

Y aún más, habló de la caleta, ubicada en la sala principal de la mansión, donde el menor de los Castaño guardó las grabaciones de los seguimientos a políticos que iban a asesinar, y que le entregaron los infiltrados que tenía en el DAS.

Por ahora, la casa no ha pasado por extinción de dominio, pero ‘Monoleche’ la mencionó en una audiencia en el 2008. Lo propio hizo ‘Popeye’. La Fiscalía apenas empieza a moverse por ella.

'' En la casa de Castaño ensayábamos las motos para las vueltas. Cuando había algún trabajo patrocinado por él, le gustaba darle el visto al grupo”.

Relato de un antiguo sicario que trabajó para Pablo Escobar

Publicación
eltiempo.com
Sección
Nación
Fecha de publicación
13 de junio de 2010
Autor
GARJAI, REDACCIÓN JUSTICIA;GARJAI, REDACCIÓN JUSTICIA

Publicidad

Paute aqu�

Publicidad