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CUSIANA CONVIERTE A COLOMBIA EN EL SUEÑO DE LAS PETROLERAS

Para las compañías petroleras, pocos lugares del planeta han sido más formidables que el yacimiento colombiano de Cusiana, cerca de los Andes. Las montañas traicioneras confunden a todos menos a los exploradores más intrépidos, la geología del área a menudo es impenetrable y las guerrillas atacan a las cuadrillas en la zona. (VER MAPA)

Es por esto que casi todas las petroleras no le prestaron mucha atención a Cusiana. Todas menos una. Triton Energy Corp., una pequeña firma de exploración de Dallas que durante muchos años estuvo descapitalizada, luchó más de una década para reunir el dinero y apoyo necesarios para llegar al petróleo que los ejecutivos de la empresa estaban convencidos que había bajo Cusiana.

Con el tiempo, a Triton se le unieron unos cuantos socios de peso, incluidos Total SA, de Francia, y British Petroleum PLC, de Gran Bretaña.

Pero hasta BP contempló la venta de sus intereses en la concesión que incluye a Cusiana poco antes que el yacimiento probara hace cuatro años ser lo que se pronosticó.

El promotor principal de Cusiana fue Triton. La compañía se fundó en 1962 y ha explorado zonas en el mundo entero con resultados buenos y malos. Ahora, como recompensa de su fe indestructible y algo de buena suerte, las fortunas de Triton andan por buen camino. Cusiana es yacimiento petrolero más grande de las Américas en más de 20 años. Y todo indica que la inversión de Triton y sus socios, una jugada de unos US$6.000 millones, valdrá la pena.

Pasar de largo A todos les gustaría estar sentados sobre un Cusiana , dice Thorleif Enger, presidente de exploración y producción para Norsk Hydro, una inmensa firma de Noruega que estudió y rechazó a Colombia como candidato antes de conocerse el descubrimiento de Cusiana. Enger no fue el único en pasar de largo a Colombia. En los últimos años, la mayoría de las grandes productoras de petróleo han invertido en nuevos yacimientos en Asia y la antigua Unión Soviética.

Pero Asia resultó en un puñado de pozos secos y el área que rodea de Rusia sufre de numerosos problemas de transporte de crudo. Entre tanto, Cusiana comenzó a bombear con rapidez, con una producción de 185.000 barriles diarios de crudo de alta calidad. Y a pocos kilómetros de Cusiana, un inmenso yacimiento llamado Cupiagua comenzará a producir en unos tres meses. Se pronostica que la producción combinada aumente a más de 500.000 barriles diarios en los próximos años.

El auge del crudo colombiano es parte de una tendencia en la que América Latina se convierte de a poco en una potencia importante en la producción de petróleo, en especial para los mercados de EE.UU., a sólo cuatro días de viaje en un supertanquero. En junio pasado, Venezuela dejó atrás a Arabia Saudita como el principal proveedor de petróleo de EE.UU. por primera vez en más de 20 años. Entre más petróleo brote de Colombia, Venezuela, México, Brasil, Argentina y Perú, el petróleo del Oriente Medio crecerá poco en los merados estadounidenses , prevé Lawrence Goldstein, presidente de la Fundación de Investigación de la Industria Petrolera en Nueva York.

Para Colombia, una nación plagada de pobreza, caos político, guerrilla y narcotráfico, Cusiana es una parte vital del plan del gobierno para impulsar la economía. Se espera que el petróleo rompa con la dependencia que tiene el país del dinero de las drogas. Durante años, me pregunté por qué todo el petróleo de América Latina lo encontraban en Venezuela , dice Ernesto Samper, presidente de Colombia. En los sueños que tengo para Colombia, el petróleo será uno de los sectores principales de la economía.

Sin embargo, a otro nivel, Cusiana es sencillamente el premio de una compañía. Siempre estuvimos tratando de subirnos al carro , dice el presidente ejecutivo de Triton, Tom Finck. Ahora lo conducimos .

La primera referencia conocida que se hizo sobre el petróleo en Colombia fue hace 400 años, cuando un conquistador español descubrió que algunas zonas del campo rezumaban crudo. El yacimiento de Caño Limón, que opera Occidental Petroleum Corp., se descubrió en 1983 , y Texaco Inc. opera desde hace muchos años una enorme plataforma marítima de gas natural.

Pero Cusiana y Cupiagua despistaron a todo el mundo. Desde los años 60, las grandes compañías petroleras recopilaban información geológica sobre el área. British Petroleum, que opera Cusiana, perforó un pozo al sur del yacimiento en 1973, dice Roger Herrera, jefe de geología de BP en Colombia en esa época. El pozo fracasó. A mediados de 1970, Ecopetrol, la estatal de petróleo que ahora forma parte del equipo de Triton, perforó dos pozos directamente en Cusiana pero ninguno rindió cantidades significativas de petróleo.

Algunas veces no se perforó lo suficiente. En otros casos la presión subterránea que ejercían los majestuosos Andes provocó tanto movimiento en las rocas que los pozos se obstruían durante la perforación.

Como resultado, las grandes petroleras descartaron el área , explica Nick De Ath, ejecutivo de Triton que en ese entonces era el representante de BP en Colombia.

Contra viento y marea Ninguno de los problemas logró disuadir a James Edwards y John Tatum, dos ejecutivos de Triton, de descartar en 1981 a Cusiana como la oportunidad geológica más interesante en Sudamérica.

Los dos ayudaban a la compañía a estudiar el panorama petrolero latinoamericano con el fin de encontrar las mejores condiciones geológicas posibles. Los dos estudiaron mapas y otros documentos que Ecopetrol tenía recopilados. Los mapas, recuerda Edwards, mostraban características en la faldas de las montañas cerca de Yopal. Y la información sísmica indicaba la presencia de petróleo. Además, estaban las primeras pruebas de Ecopetrol, que no habían revelado grandes cantidades de crudo en Cusiana pero que sí sugerían la existencia de crudo en el lugar. Los dos hombres se preguntaron si era posible que el crudo se hubiera fugado del yacimiento con el correr de los años. Dedujeron que una de las formas de aclarar las dudas era ir directamente al lugar. Alquilaron una camioneta y recorrieron la zona, escalaron caminos y se adentraron en las montañas.

Finalmente, dos días después, llegaron a la conclusión de que el petróleo podría seguir atrapado en el subsuelo. Triton se decidió entonces a solicitar permiso para perforar en Cusiana. En ese entonces, Conoco Oil, filial de DuPont Co., comenzaba a asomar la nariz en los alrededores de Cusiana. Pero fue Triton el que consiguió la autorización.

Este fue el primer paso. Triton, que no tenía mucho efectivo, necesitaba ayuda. Tras contactar a unos 70 posibles socios, tres compañías encabezadas por Union Texas Petroleum Holdings Inc. se unieron a Triton en 1983. Pero los nuevos socios insistieron en perforar la porción llana de la concesión, en vez del pie de monte donde la gente de Triton pensaba que habría más posibilidades.

Union Texas se inclinó por perforar en los llanos porque era más barato , para luego usar las ganancias de ese petróleo para financiar la exploración en el monte, recuerda Edwards.

América Latina se consolida como una potencia importante del sector.

No teníamos suficiente dinero, fue muy frustrante . Mientras, la caída de los precios del petróleo de entonces hacía menos atractiva para Union Texas la arriesgada operación en Colombia.

Los dos pozos perforados no tuvieron éxito, el grupo se desintegró y Triton se vio obligado a buscar nuevos socios.

Esta vez fue más difícil. Triton tuvo que explicar porqué se había separado de Union Texas, así como restar importancia a décadas de evaluaciones negativa sobre Cusiana por parte de otras petroleras. Los ejecutivos de Triton se dedicaron a recorre el mundo entero solicitando participación a más de 80 petroleras, incluidas Exxon Corp. y el grupo petrolero Royal Dutch/Shell.

Nos dijeron que era muy arriesgado, costoso y que la estructura geológica era demasiado joven , dice Edwards. Sabíamos que era una cuestión de tener fe .

BP firmó en 1987. Conocida por su actitud osada entre las principales petroleras, BP había tenido una presencia propia en la zona durante casi 20 años. En algún momento incluso llegó a tener una concesión de lo que luego formaría parte de Cusiana, pero renunció a ella a principios de los años 70, dijo. Sin embargo, BP planeaba lanzarse una vez más, alentada por las opiniones de Triton y sus propias evaluaciones. Total, con sede en París, y BP asumieron la responsabilidad de operadores.

De Ath, por su parte, se convirtió en representante de la compañía en Colombia. No le tomó mucho ceder ante la nueva fiebre del petróleo. Tras estudiar los mapas y la información geológica, estuvo tan convencido como sus colegas de Triton de que había petróleo en el pie de monte.

El grupo perforó su primer pozo exploratorio a finales de 1987 y las obras procedieron con rapidez. Pero los trabajos se interrumpieron en las primeras horas del domingo 16 de enero de 1988. A De Ath tuvieron que despertarlo de un profundo sueño en Bogotá. La guerrilla había invadido el campo de exploración e incendiado el equipo. También detonaron cartuchos de dinamita y remataron el ataque con una lluvia de granadas.

Nadie fue herido, aunque el yacimiento quedó destrozado.

Pasaron meses antes que se reiniciaran los trabajos, y fue a principios de 1989 que se descubrió un yacimiento de gas importante. Pero el triunfo no estuvo libre de enredos. Los trabajadores tuvieron que rehacerlo todo, desde los ductos hasta las válvulas. Tras cuatro intentos encontraron el yacimiento.

En Colombia había una atmósfera de éxtasis, pero en Londres el ambiente era sombrío. BP, al igual que otras petroleras en ese entonces, pasaba por una reestructuración. John Browne, ahora presidente ejecutivo de BP, apenas había comenzado a designar a los encargados de la exploración. Fue entonces que, según De Ath, se empezaron a escuchar rumores de que BP vendería el proyecto Cusiana como parte de una venta de activos a nivel mundial. Pero Cusiana se salvó.

En marzo de 1991 _casi cuatro años después de constituirse el consorcio_ perforaron un pozo surtidor en Cusiana. La capa de gas perforada por el primer pozo y la complicada geología de los Andes habían ocultado al descomunal yacimiento en toda su extensión.

El precio unitario de las acciones de Triton había subido de manera especulativa. En menos de un año _de diciembre de 1990 a noviembre de 1991_ el valor de la acción ascendió de US$4 a más de US$50.

En julio, BP informó que había descubierto en Cusiana un yacimiento de importancia mundial. Cuando escuché la declaración de BP, corrí al piso de negociaciones para gritar a nuestros agentes de bolsa que había decidido elevar la calificación de Triton de comprar a mantener , dice Tom Driscoll, analista especializado en petróleo de Salomon Inc., que aun mantiene esta calificación.

Mientras tanto, a diferencia de varios proyectos empantanados en todo el mundo, los trabajos en Cusiana marchan a todo vapor. Para rechazar a la guerrilla, se han destacado soldados en Cusiana, y trincheras con bolsas de arena y ametralladoras marcan el perímetro de las instalaciones petroleras.

En fecha reciente, varias palas mecánicas se movían como hormigas como parte de la segunda fase del proyecto Cusiana, que incluye la construcción de un oleoducto mayor.

Hasta que se concluya el oleoducto, el crudo de Cusiana se seguirá transportando hacia la costa mediante una red que los operadores comparten con los productores de los campos petroleros menores. Roger Walls, administrador general de BP en el proyecto Cusiana, revisa el oleoducto de 20 pulgadas de diámetro que transporta el crudo de una instalación de procesamiento a la primera estación de bombeo, a unos 33 kilómetros de distancia. En este punto, el petróleo entra a los oleoductos compartidos, donde empieza su viaje de cientos de kilómetros por los Andes.

Luego baja por las calurosas planicies y zigzaguea hasta llegar a Coveñas, en la costa del Caribe.

Más tarde, el mismo día, se puede ver en el horizonte al tanquero Eagle Corona, abasteciéndose con el crudo de Cusiana que fluye por un oleoducto submarino. El buque cisterna demora 18 horas en cargarse y parte con rumbo norte.

Su destino: la costa estadounidense del Golfo de México.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
3 de enero de 1996
Autor
ALLANNA SULLIVAN

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