RELATO DE UN NÁUFRAGO GENERA FALLO SOBRE TEXTOS PERIODÍSTICOS

RELATO DE UN NÁUFRAGO GENERA FALLO SOBRE TEXTOS PERIODÍSTICOS

El litigio entre el Premio Nobel Gabriel García Márquez y el ex marino Luis Alejandro Velasco en torno a los derechos patrimoniales sobre el Relato de un náufrago ha terminado por fundamentar una trascendental jurisprudencia en materia de derechos de autor. Los derechos patrimoniales derivados de la edición de obras escritas concluyó el Tribunal Superior de Bogotá corresponden al autor de la obra o de los artículos que se recopilan en forma de libro (como en el caso del Relato de un náufrago) y no a los eventuales protagonistas.

9 de febrero de 1994, 05:00 am

En esos términos, el ex procurador Alfonso Gómez Méndez, apoderado de García Márquez desde 1987, explicó ayer el alcance de la sentencia que profirió el viernes pasado el Tribunal Superior de Bogotá.

Velasco, proclamado héroe nacional a sus 19 años, se convirtió en el único sobreviviente del naufragio del ARC Caldas, ocurrido el 28 de febrero de 1955, a 55 millas de Cartagena, y García Márquez escribió 14 entregas sobre la odisea del marino.

En 1970 los escritos fueron recopilados en el Relato de un náufrago y después sobrevino el litigio. Velasco reclamó derechos de autor.

A juicio de Gómez Méndez, en la sentencia que rechazó las pretensiones de Velasco y favoreció a García Márquez, el Tribunal acogió importantes argumentos en lo que respecta a escritos derivados del quehacer periodístico.

Gómez explicó que cuando un periodista hace un reportaje a una persona, ésta no puede reclamar la calidad de coautora del material, pues los derechos de autor corresponden a quien le dio la forma literaria a la narración.

La obra de arte dijo Gómez es la forma que le da, por ejemplo, el periodista a la producción del material.

Esta tesis tiene gran trascendencia pues en el caso contrario los autores de libros de reportajes tendrían que compartir la coautoría de su trabajo con quienes fueron entrevistados .

Otros criterios Velasco dijo a EL TIEMPO que solo esperaba llegar a un acuerdo pues sin mí el Nobel no hubiera podido escribir la historia del hundimiento del buque A.R.C Caldas .

Gómez explicó a su vez que Velasco recibió durante varios años dinero sobre la obra pero enfatizó en que ello fue sólo una concesión de García Márquez.

García Márquez recibió la noticia sobre la decisión del Tribunal Superior de Bogotá respecto a este caso publicada en exclusiva por EL TIEMPO con beneplácito, pero sólo por el triunfo y el reconocimiento de los derechos de los periodistas .

Ahora añadió Gómez no puede haber arreglos sobre un asunto que ya fue decidido en una sentencia de la Justicia, sin perjuicio de un eventual acto de liberalidad o generosidad que hacia el futuro pueda tener García Márquez con Velasco .

La versión de García Márquez En un momento en el que todavía no podía vivir de mis libros, decidí por una razón humanitaria entregarle a Velasco el dinero producto de la venta del libro. Así se hizo hasta que un abogado instó al marino a pelear por los derechos. Es decir, a tener la propiedad intelectual del relato, para poder negociar a su antojo con él, y venderlo, por ejemplo, a un productor de cine o a uno de teatro.

Me pareció una respuesta poco cortés a la generosidad que había tenido con él. Fue un abuso que no estuve dispuesto a aceptar y, por eso, suspendí la publicación del libro. Entonces, ya no hubo más dinero ni para él ni para nadie. Lo que ha salido después han sido ediciones piratas.

Pero lo importante, ahora, es que por primera vez se ha sentado jurisprudencia sobre a quién le corresponden los derechos de autor de un reportaje .