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El ‘Kamasutra’ para no iniciados
¿De dónde sacaron algunos señores que el Kamasutra es un libro de posiciones?
Mejor bájense de esa nube y empiecen por entender que es la obra más influyente de la sexualidad humana.
Me muero de la risa oyéndolos hablar con fingida propiedad de ella aunque, a lo sumo, le habrán echado el ojo a un par de ilustraciones, como si fueran dibujos pornográficos.
¡Horror! Venir a darle tratamiento de cartilla barata a un libro escrito en la India del siglo quinto, cuyo contenido no sólo ilustra sobre la historia de la sexualidad sino que además instruye a los amantes en el arte de la seducción y hasta les dice cómo conducir una discusión con un compañero.
Ya que el tema les gusta tanto vayan sabiendo que para su autor, Vatsyayana, habÃa ocho formas elementales de hacer el amor y para cada una, a su vez, ocho posiciones principales.
El libro describe esas 64 artes (no simples posiciones) como un juego artÃstico entre el uno y el otro. A ver, señores, ¿cuántas se saben? ¿Tienen alguna idea de lo que es la posición de Andrómaca? ¿Y qué tal la sensual unión del Emú? Si acaso la del misionero, y eso... Asà que váyanse instruyendo, porque les informo que la obra también habla de besos y hasta da pautas para la elección de una esposa.
A nosotras no nos deja por fuera: el bello libro nos dedica dos capÃtulos sobre las conductas femeninas adecuadas a la hora del aquello.
Como en el Kamasutra no todo es cama, también da consejos para ser un buen ciudadano y hasta lanza ideas sobre la forma de relación entre hombres y mujeres.
Para los indios de la época acostarse con alguien no estaba como ahora tan lleno de tabúes, limitaciones y mojigaterÃa; el sexo no era nada malo, todo lo contrario, era una unión divina. Practicarlo de manera frÃvola y ligera, no. ¡Eso sà era pecado! Si esto hoy fuera norma, más de uno estarÃa condenado.
Aunque algunas costumbres de la época podrÃan parecer raras, están escritas de la forma más natural, en oposición a la mayorÃa de los insoportables textos eróticos de hoy, que parecen escritos por una tÃa.
Y para dejarlos tentados, aquà les dejo la posición de Andrómaca: “El hombre está tumbado sobre la espalda. Su pareja se posiciona encima de él en cuclillas y con el busto erguido, dejándola liberar todas sus fantasÃas de dominación. Ella lo controla todo, desde el ritmo hasta la profundidad”.
Después les cuento la que a mà más me gusta: la del Indra. Hasta luego
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- Salud
- Fecha de publicación
- 4 de octubre de 2009
- Autor
- ESTHER BALAC
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