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UNA IMPROVISACIÓN DE 24 HORAS

La programación de 24 horas de televisión, que se lanzó hace 10 meses como una muy buena alternativa para quienes sufrían de insomnio, resultó ser un buen somnífero.

Casi todas las programadoras a las que se les asignaron estos espacios han pasado las verdes y las maduras para mantener con vida un experimento en el que han invertido más de 12.000 millones de pesos, de los cuales han recuperado muy poco.

Incluso esta programación ni siquiera ha convencido a los miembros de la Comisión Nacional de Televisión (CNTV), máxima autoridad de este medio, quienes decidirán en los próximos días si la suspenden o la modifican. Por lo menos así lo piensan varios de sus miembros.

El 21 de marzo de 1995 los canales Uno y A empezaron a transmitir programas en las franjas comprendidas entre la medianoche y las 10:00 a.m. y entre las 2:30 y las cuatro de la tarde. De estas, Audiovisuales, la programadora del Estado, tenía la franja de las 2:00 a las 6:30 de la mañana, la más difícil sin lugar a dudas.

Pero al poco tiempo, las programadoras favorecidas en la licitación se dieron cuenta de que no había forma de hacer negocios en esos horarios y que las posibilidades de comercializar los espacios fueron sobrestimadas. Los resultados económicos estuvieron por debajo de las expectativas , dice un informe preliminar de la CNTV que servirá de base para la discusión de los cinco comisionados.

Frente a esto, las programadoras le solicitaron al Ministerio de Comunicaciones y a Inravisión que aplicaran medidas económicas urgentes que les permitieran garantizar la continuidad de la programación y evitar perjuicios mayores de los que ya habían recibido.

Frente a esto, el 23 de octubre del año pasado, la junta administradora de Inravisión aceptó (mediante el acuerdo 23) disminuir las tarifas que las programadoras tenían que pagar a esta entidad, así como darles un plazo mayor para cancelar la deuda. Solo entre Buenos Días Colombia (BDC), Televideo y Prego le debían al instituto más de 1.500 millones de pesos.

Si bien esta medida ayudó temporalmente a las programadoras, lo más importante fue el acto de contricción que hizo Inravisión, al admitir los errores que se cometieron en la licitación. El informe admite que en el momento de llevarse a cabo el proceso licitatorio no existía ninguna experiencia, ni dato histórico que sirviera como elemento de juicio para proyectar el comportamiento de la audiencia y la comercialización de estos espacios .

Los planes previstos por estas empresas no se han cumplido, ya que 1995 ha sido un año atípico en materia publicitaria, lo que ha obligado a las empresas anunciantes a pautar preferencialmente en los espacios de mayor audiencia, como son las franjas triple A , continúa el informe de la CNTV.

Sobre este aspecto, la Unión Colombiana de Empresas de Publicidad (Ucep) dijo que ampliar la programación fue una imprevisión, pues este hecho creó una sobreoferta publicitaria, algo preocupante si se tiene en cuenta que la inversión de este sector prácticamente no se incrementó en los canales Uno y A en 1995.

Como consecuencia de esto, los concesionarios comenzaron a reducir costos, lo que en términos prácticos significó la caída en picada de la calidad de la programación en estos horarios , dice el informe interno de la Comisión.

Otro golpe a esta programación fue la prohibición de la Comisión de transmitir el mismo programa por las dos cadenas, lo que obligó a Inravisión a apagar un canal entre las 2:00 y las 6:00 de la mañana, ya que a esas horas se transmitían los mismos espacios por las dos cadenas.

Voces y canales Para Saulo Arboleda, director ejecutivo de Asomedios, la decisión de abrir esta licitación no consultó la realidad del país, ya que no se hicieron estudios de rating, de publicidad, ni se les dieron las suficientes garantías a las nuevas programadoras para sacar adelante este proyecto. Como consecuencia, las programadoras están perdiendo mucho dinero .

Las que más han perdido son las que no tienen espacios en las franjas de alta sintonía (doble y triple A), ya que estos ayudan a financiar los espacios de la mañana, tal y como hacen RCN y Caracol televisión.

Un estudio del sector demostró que todos los informativos de la mañana, Buenos Días Colombia (BDC), En Vivo, 7:30 RCN y Caracol 7:30, han perdido plata y sus deudas están afectado patrimonialmente a algunos de los socios. En los diez meses, las pérdidas de estos espacios superan los 6.000 millones de pesos.

RCN, con su informativo, perdió 1.056 millones de pesos, GOS, de Gabriel Ortiz, 1.500 millones y RTI, 150 millones. Aunque Caracol no quiso hablar sobre el tema, personas cercanas a la programadora dijeron que las pérdidas superan los 1.000 millones de pesos.

Según Francisco Muñoz, presidente de Televideo, BDC también perdió el año pasado 2.000 millones de pesos, sin contar con los 2.500 millones que invirtió en la dotación del informativo. De las 14 horas que tenemos por colonizar, ninguna ha dado los resultados económicos ni ha cumplido con las expectativas que teníamos señaló el directivo.

La salvación temporal de estas empresas está centrada en la licitación que asignará los espacios que pertenecían a Cinevisión, y en los que hay varias franjas de alta audiencia. De no darse la adjudicación de estos espacios, una de las posibilidades que entraríamos a discutir sería la devolución de estos espacios a la Comisión , dijo Muñoz.

Más ruido Por su parte Fernando Barrero, coordinador de la Cadena Uno, se mostró partidario de dejar un solo canal de televisión encendido, y rotarlo cada semana, incluida la Señal Colombia.

No creo que valga la pena mantener los canales prendidos entre las dos y las seis de la mañana para satisfacer a 60.000 personas. Vale la pena el desgaste de los equipos, de los empleados de los cerros y de Inravisión, sin contar con el de las programadoras, para satisfacer a una audiencia tan pequeña? , se pregunta Barrero.

Proyectando las cifras de un estudio realizado por Inravisión en 1994, se encontró que el costo adicional por hora programada entre las 12:00 y las 6:00 de la mañana es de 484.243 pesos, lo que significa que mensualmente el instituto debe destinar 1.452 millones para la nueva programación.

Rocío de Díaz, coordinadora del Canal A, explicó que a pesar de la rebaja y el plazo que les dio Inravisión a las empresas de televisión, esto solo sirvió para postergar las pérdidas que vienen arrastrando desde hace mucho tiempo .

Vicente Silva, ex director de Audiovisuales y nuevo asesor de comunicaciones del Presidente, dijo que la programadora destinó 2.000 millones de pesos para la franja de dos a seis de la mañana, de los cuales solo recuperaron 200 millones por publicidad.

Con este monto, Audiovisuales hubiera producido una serie completa como Talentos , una telenovela de 30 capitulos, o cuatro series de 52 capítulos o dos series como las De amores ilícitos . Incluso se hubiera hecho una película más costosa que La Estrategia del Caracol.

Este año la entidad destinará 3.190 millones de pesos, el 70 por ciento de su presupuesto, para programar las 38 horas que le fueron asignadas en dicha licitación.

Otros que aún no han visto el beneficio de tener espacios en las 24 horas de televisión son las empresas de mercadeo directo.

Las firmas TV Shop, Global Marketing y Televentas pierden en promedio un millón de pesos por cada espacio de media hora, ya que su rating de 0,3 puntos no alcanza a cubrir los gastos de operación.

Darmiro Rodríguez, gerente de TV Shop, dijo que todas las firmas que invertimos en esos espacios llevamos once meses trabajando a pérdida .

En ello coincide Oswaldo Acevedo, gerente de Televentas, quien agrega que las empresas también son culpables por transmitir aburridos y repetitivos programas d e mercadeo .

A pesar de las pérdidas, las tres empresas conservarán los espacios, ya que consideran que en el futuro pueden tener un mercado potencial de dos millones de compradores.

En definitiva, la Comisión deberá definir el futuro de un hijo que no engendró, y que al parecer, no alcanzará a cumplir el primer año de vida.

Los canales de solución A pesar de la dificultad por la que están atravesando las programadoras, es indudable que las personas tienen derecho a tener televisión durante estas horas.

Al parecer el problema de la programación no es solo de audiencia, sino también de calidad. Estudios de Nielsen demuestran que un buen número de colombianos que tiene parabólicas y teve-cables ve televisión después de las 12 de la noche.

El director de Inravisión, Gustavo Lecompte, dijo que los programadores tienen el reto de llevar a la audiencia lo que quieren ver, y en la medida que lo hagan, el rating subirá. Las personas encienden el televisor porque tienen alternativas, y si no las hay, prefieren dejar el televisor apagado. Por eso creo que se tienen que cambiar algunos programas .

El estudio de la Comisión dice que a pesar de que esta programación reporta un beneficio muy limitado a la comunidad (que hace que no sea importante como negocio, ni como servicio y que no tenga calidad) no es prudente quitarles a los televidentes un servicio que ya tienen. Aunque no vean estos programas, una decisión en este sentido podría ser interpretada como un deterioro de la televisión .

Este propone darle a cada canal la programación entre las 12:00 y las 6.30 de la mañana, con el fin de que repitan una selección de los mejores espacios que se presentan en el día.

Otra propuesta plantea que las programadoras le entreguen a Inravisión películas, series y novelas, para que el instituto las programe en estos espacios; y otra consiste en dejar un solo canal encendido, pero que sea programado por las empresas de televisión.

Incluso algunos creen que el Estado debe asumir el costo y la programación de estos canales en las horas de la madrugada, ya que una de sus funciones es prestar el servicio público de televisión.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
11 de febrero de 1996
Autor
JOSE FERNANDO HOYOS

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