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BENEFICIADEROS DE CAFÉ: NO MÁS CONTAMINACIÓN

La contaminación ambiental y acuática que producen más de cuatro mil millones de litros de agua que anualmente caen a los ríos y quebradas luego del beneficio del café, podría desaparecer paulatinamente si los caficultores ponen en práctica un método para despulpar sin agua, desarrollado por el Centro Nacional de Investigaciones del Café (Cenicafé). El sistema fue desarrollado por un equipo de científicos que trabajó en los últimos tres años, dirigido por el director de Cenicafé, Gabriel Cadena Gómez.

Los investigadores establecieron, en primera instancia, que el agua sólo es indispensable en la fase final del beneficio de la rubiácea, es decir en el lavado del grano después de su fermentación. En el beneficio tradicional se utilizan cuarenta litros de agua por cada kilo de grano.

Así, la contaminación originada en el beneficio de los 16 millones de sacos que produce el país por año equivale, según Cenicafé, a la generada por una ciudad como Bogotá. En el procesamiento de esta cantidad de grano se gastan más de 38.000 millones de litros de agua, que podrían ser utilizados para atender buena parte de la demanda en el país.

El sistema consiste en utilizar agua sólo en el lavado y no en el transporte de la cereza, en su despulpado, en el traslado de la pulpa y el café en baba ni durante la fermentación.

El transporte se puede hacer por gravedad con una pequeña modificación en los beneficiaderos: construyendo encima de la despulpadora una tolva de madera en forma de embudo. O, también, mecánicamente, mediante un cable dotado de pequeños discos que arrastren el café por un tubo.

En la fermentación tradicional los investigadores proponen un uso racional del agua en la fase de lavado, que incluye su recirculación y el tratamiento del líquido más contaminado mediante un reactor.

La aplicación de estas medidas reduce en un setenta por ciento el uso del agua y su consiguiente contaminación y, lo que es más importante, no afecta la calidad del café.

Además, hay otras ventajas: disminución del tiempo de fermentación, conservación de las condiciones naturales de la pulpa, el beneficio del café no queda supeditado a la disponibilidad de grandes cantidades de agua y rápida descomposición de la pulpa sin producir olores desagradables.

El proceso de fermentación, además, es más uniforme y rápido porque la falta de agua permite la acción de los microorganismos que la producen.

Al comparar los distintos tipos de despulpadoras, según Cadena, se demostró que es posible despulpar el café sin agua y mediante diferentes máquinas comerciales entre ellas el cilindro horizontal, cuyas calidad y capacidad de despulpado son similares a las del sistema tradicional.

Los técnicos de Cenicafé prevén para este mismo año la puesta en marcha de nuevas tecnologías en investigación y experimentación que reducirán totalmente la contaminación causada por el beneficio del café.

Simultáneamente con la aplicación de este método, que abaratará los costos de producción, Cenicafé está terminando el paquete tecnológico con instrucciones para que los cafeteros utilicen la pulpa del grano como abono.

Según las investigaciones de Cenicafé, seis kilos de pulpa descompuesta sustituyen la fertilización química anual necesaria para la producción óptima del grano. La descomposición de la pulpa podría acelerarse con el empleo de lombrices.

Cenicafé, creado por los caficultores en 1938, se ha convertido en el soporte científico más importante para el sector. Sobre todo por sus logros tecnológicos y productivos y el uso de insumos y no contaminantes.

La variedad Colombia, por ejemplo, no necesita el uso de químicos para combatir la roya.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
14 de febrero de 1992
Autor
EVELIO GIRALDO

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