Cerrar

  • ¿Necesita Dinero?

Publicidad

ElTIEMPO.COM

Archivo

Patrocinado por:

Una Científica Colombiana Es Curadora De Una Colección Histórica La Mujer De Las Mariposas

REDACCIÓN VIDA DE HOY La bióloga Blanca Huertas tiene un poco más de 30 años, pero a la hora de investigar actúa según el principio básico de una niña de 5: preguntar sin pena, curiosear con inocencia y moverse por el mundo pensando que aún existen cosas que todavía no tienen nombre.

Este año, a principios de abril, ella pudo confirmar que esa táctica de cuestionar el porqué de esto y aquello da resultados: la revista científica Zootaxa certificó que una mariposa que ella había recogido en la serranía de los Yarigüíes, y que a simple vista no se diferenciaba del resto, era una nueva especie.

Fue conocida mundialmente como la mariposa con bigotes, aunque ella la bautizó con un nombre científico impronunciable, como debe ser: Splendeuptychia ackeryi, ‘la mariposa del valle del Magdalena’.

Hoy, esta especie nacional, hace parte de los ejemplares que esta bióloga de la Universidad Pedagógica de Bogotá vigila como curadora del Museo de Historia Natural de Londres (Inglaterra), el más grande del mundo y que guarda, entre otros tesoros, los hallazgos de Charles Darwin durante su viaje por el mundo a bordo del ‘Beagle’, y la totalidad de los ejemplares hallados por Carlos Linneo, padre de la taxonomía, en el siglo XVIII.

Huertas, la única colombiana que trabaja en el museo, al que llegó como practicante, debe cuidar 4 millones de ejemplares de mariposas, la colección más completa y más antigua del mundo, que se guarda en 30 mil cajones. Su trabajo va desde mantenerla libre de hongos, pasando por nutrirla para que esté lo más actualizada posible, y también debe estar siempre atenta para ponerla a disposición de investigadores de todos los continentes.

Ella, magíster en biodiversidad y taxonomía, dice que en ese grupo colectado no se escapa el registro de casi ninguna de las 20 mil especies de mariposas que se conocen en todo el planeta. Y también está la mayoría de las cerca de 3.500 especies colombianas, que sitúan al país como el segundo más biodiverso del globo en esta clase de insectos, después de Perú.

“Y si no están los holotipos (animal disecado que sirve como referencia de otros), aquí tenemos la biblioteca de entomología (ciencia que estudia los insectos) más grande de la Tierra, con más de un millón de ejemplares”, dice.

Huertas explica que, a diferencia de las aves, en el caso de las mariposas todavía hay muchos especímenes por encontrar. Por eso, ella no pasa todo el año encerrada o bajo la bruma londinense. Viene a Colombia dos veces al año a recorrer sus montañas y, básicamente, a explorar.

Además de la ‘mariposa de bigotes’, Huertas también descubrió, en un páramo, otra especie bautizada como Idioneurula Donegani, comúnmente conocida como la mariposa de los Yarigüíes, exclusiva de esa región colombiana. “Son hallazgos que, además de motivar a la gente joven a generar ciencia y conocimiento, se han vuelto termómetros de que todavía hay zonas bien conservadas y que debemos mantener”.

Eso la anima a seguir adelante. “Oficialmente he hallado dos mariposas nuevas, pero ya tengo otras en estudio. En un tiempo tendré más descubrimientos que los dedos de una de mis manos”, explica.

Archivo Particular.

20 mil especies de mariposas existen aproximadamente en todo el mundo. De ellas, cerca de 3.500 viven en Colombia.

La biodiversidad tiene el mismo o más valor que el petróleo, por eso, cuando se acabe, el mundo va a comenzar a pelear por ella. De ahí la necesidad de que los jóvenes sean científicos”.

Blanca Huertas, bióloga colombiana.

Lograr que tengamos más ranas o mariposas que otro país no es un capricho o una cuenta sólo para enorgullecernos. Es, en realidad, una inversión para el futuro.

Tala arrasa con los insectos Las mariposas son insectos vitales, porque ayudan al crecimiento de nuevas plantas a través de la polinización. Además, sirven como alimento de aves, mamíferos y reptiles. Pero como casi todos los animales, sufren por la pérdida de sus ecosistemas, estrictamente por la tala de las plantas en las que se reproducen desde que son larvas, y de aquellas donde encuentran su alimento cuando son adultas.

En Colombia muchas de ellas han sido cortadas para darles paso a proyectos agrícolas o para sembrar coca, como en Cauca. Por eso Blanca Huertas, además de trabajar en el Museo de Historia Natural, participa en la redacción del ‘Libro rojo de mariposas del mundo’, que lidera la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn), y que dará certezas sobre su futuro

Publicación
eltiempo.com
Sección
Información comercial
Fecha de publicación
13 de junio de 2009
Autor
Javier Silva Herrera

Publicidad

FlechaNuestra red de portales

COPYRIGHT © 2010 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América