Washington/Reuters. El Gobierno estadounidense autorizó a 10 de los mayores bancos del país a devolver un total de 68.300 millones de dólares en fondos estatales de emergencia que les inyectó para combatir la crisis.
El Departamento del Tesoro no nombró a los bancos, pero muchos de ellos, como Morgan Stanley, JPMorgan Chase, American Express, Bank of New York Mellon, U.S. Bancorp, BB&T y Capital One, lo anunciaron por su cuenta.
Una fuente agregó que entre las entidades autorizadas también se encuentran Goldman Sachs, Northern Trust y State Street Corp.
Permitir que algunos bancos devuelvan el dinero al Programa de Alivio de Activos en Problemas (Tarp, por sus siglas en inglés), inicia efectivamente un proceso para separar a los bancos más fuertes de los más débiles en momentos en que el sector financiero comienza a recuperar su equilibrio.
Algunos bancos siguen sobreviviendo gracias a la ayuda gubernamental, lo que los somete a las restricciones en los pagos a ejecutivos. Otros se quejaron de que no necesitaban la ayuda, por lo que quedaron en desventaja frente a la competencia al no poder fijar sus propios niveles de salarios.
A cambio de invertir los fondos de rescate en los bancos, el Gobierno recibió títulos preferentes que pagan dividendos, por lo que las devoluciones a las que los bancos ahora están autorizados serán destinadas a la recompra de esos papeles.
Los bancos que paguen sus títulos preferenciales tienen el derecho a recomprar títulos de garantías (warrants) que posee el Tesoro en sus firmas a un valor justo de mercado.
Los warrants dan al Gobierno el derecho de comprar acciones comunes a un precio predeterminado por hasta 10 años y están pensados para darle a los contribuyentes una oportunidad de compartir las ganancias de los bancos saludables.
“Estos pagos son un signo alentador de reparación financiera, pero aún tenemos trabajo por hacer”, dijo el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, quien agregó que el dinero devuelto puede ser reutilizado para ayudar a entidades más pequeñas, incluso aquellos que ya han recibido ayuda.
Como condición para ser autorizados a pagar los fondos del Tarp, los bancos tuvieron que demostrar que podían recaudar dinero por sí mismos en el sector privado mediante la venta de acciones o de emisiones de deuda sin garantías de la Corporación Federal de Seguros de Depósito.
Además, la Reserva Federal tenía que acordar que sus niveles de capital fueran adecuados para soportar préstamos continuos. El Gobierno sometió a 19 grandes bancos a ‘pruebas de tensión’ para medir su capacidad de lidiar con un deterioro aún mayor de la economía.
25.000 millones de dólares devolverá al Gobierno el banco JPMorgan Chase.
La opinión de Obama.
El presidente Barack Obama dijo: “Aunque sabemos que no escaparemos a la peor crisis financiera en décadas sin pérdidas para los contribuyen- tes (...) Esta no es una señal de que nuestros problemas terminaron”
Publicidad
COPYRIGHT © 2010 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.