Cerrar

  • ¿Necesita Dinero?

Publicidad

ElTIEMPO.COM

Archivo

Patrocinado por:

Tras Los 228 Desaparecidos

París Limoges ha sido una de las ciudades francesas más afectadas por el accidente aéreo del Airbus A330 que cumplía la ruta Río-París, que causó 228 muertos. Diez empleados y nueve familiares de una compañía de equipos eléctricos con sede en esa ciudad murieron en la catástrofe, la peor en la historia de la compañía Air France. Los diez empleados de esa región del centro-oeste del país habían ganado un viaje a Brasil por haber sido los mejores vendedores.

En la madrugada del primero de junio, desde que se tuvo la certeza de que se trataba de un accidente, las autoridades francesas mantuvieron a los familiares de las víctimas alejados de los periodistas. De hecho, han sido escasas las imágenes de ellos publicadas en los medios franceses. Los primeros testimonios fueron, en su mayoría, de aquellos pasajeros que no tomaron ese vuelo, entre ellos un francés que hizo intervenir al cónsul de Francia para poder tomar el AF 447, un contacto de alto nivel que, por fortuna para él, no funcionó esta vez.

En la madrugada del drama, los familiares de las victimas que llegaban al Aeropuerto de Orly, en medio del estupor y la angustia, eran dirigidos a través de un cordón de policías a una célula de crisis compuesta por psicólogos, médicos y un sacerdotr, así como socorristas y un centenar de voluntarios de Air France.

Estos últimos forman parte de un plan de acompañamiento de la compañía aérea francesa a los familiares de victimas lanzado en 1998 y en el que están inscritos 4.000 empleados. La misión de estos voluntarios consiste en acoger a los familiares, prestarles asesoría logística y telefónica, una ayuda a largo plazo, como demuestra el hecho de que, diez años después del accidente del Concorde, una mayoría de familiares del centenar de victimas de esa catástrofe siguen en contacto con el voluntario que los ayudó.

El miércoles se celebró además, en París, una misa en la catedral Notre Dame en homenaje de las víctimas, en presencia del presidente Sarkozy durante la cual se leyó un mensaje del papa Benedicto XVI y un texto del escritor y piloto francés Antoine de Saint Exupéry, autor de El principito.

Rompecabezas Casi una semana después de la tragedia, la atención se centra hoy en el eventual descubrimiento de restos del avión Airbus A330 que cayó al océano Atlántico. Los elementos materiales son clave para elucidar las razones de este accidente, que ha estado rodeado desde el principio de un gran misterio.

Mientras la mayoría de los accidentes se produce durante el despegue y el aterrizaje, la catástrofe del Airbus A330 ocurrió en pleno vuelo, unas cuatro horas después de haber despegado de Río, a más de 11.000 metros de altura. Los pilotos, además, no lanzaron ninguna señal de alarma, detalle particularmente sorprendente teniendo en cuenta que éstas pueden activarse de varias formas y en escasos segundos.

Tampoco se ha logrado detectar el lugar preciso del accidente ni, por supuesto, las cajas negras, cuya recuperación será muy difícil en una zona donde las profundidades alcanzan los miles de metros. Especialistas en seguridad aérea han comentado que es muy raro que una investigación sobre una catástrofe de esta magnitud comience con tan pocos elementos.

Entre las hipótesis evocadas por la prensa francesa está la posibilidad de que el avión no viajara a la velocidad correcta en el momento de penetrar en un cumulonimbus. Este tipo de nubes, particularmente temidas por los pilotos, pudo haber provocado un fenómeno meteorológico violento que causó la desintegración del avión en pleno vuelo antes de caer al mar.

Otra hipótesis es la de un problema informático, como ya ocurrió con otros aviones de ese tipo. El semanario Time cita como antecedente el caso de un vuelo de Qantas entre Singapur y Perth. Un Airbus A330 similar cayó en picada durante 20 segundos antes de recuperar su equilibrio. La razón fueron datos equivocados transmitidos entre los computadores del avión.

En este momento, cuando la investigación acaba de empezar, ninguna hipótesis se descarta, ni siquiera la del atentado terrorista, como reconoció el ministro francés de la Defensa, Hervé Morin, quien sin embargo, se mostró escéptico sobre esta posibilidad ya que no existe ninguna pista en ese sentido.

Por el momento, un máximo de prudencia se impone. Un experto citado por Le Figaro, Pierre Sparaco, no da ninguna credibilidad a esas hipótesis y juzga que lo que podría hacer avanzar la investigación sería conocer la lista de los equipos defectuosos en el A330. Estos datos ya están en manos de la Agencia Francesa de Investigación de Accidentes (BEA). Pero según Sparaco, habrá que esperar hasta finales de mes para tener el primer informe y comenzar a ventilar hipótesis serias.

Los franceses afectados asistieron a la ceremonia en honor a los desaparecidos, en París.

Los familiares de los pasajeros del avión de Air France asistieron a una ceremonio religiosa en la catedral La Candelaria, en Río de Janeiro.

Parientes de los pasajeros están fuera de la Catedral de Notre Dame, en París, donde se celebró una misa.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
7 de junio de 2009
Autor
Jacsot

Publicidad

FlechaNuestra red de portales

COPYRIGHT © 2010 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América